viernes, 24 de octubre de 2014

CURIOSIDADES JOYERAS DE LA ANTIGÜEDAD

1 Faraon Egipto
Faraón

La Historia está llena de anécdotas, misterios y leyendas que rodean los grandes acontecimientos. 
La joyería no es menos y también su Historia está salpicada de curiosidades que quiero compartir con ustedes.



Mujer romana


Saben de dónde surge la tan extendida costumbre de usar pendientes? 

De los egipcios, que los utilizaban como protección contra los malos espíritus que pensaban podían entrar en su cuerpo por orificios como las orejas o la nariz.



Mujer romana

En la antigua Roma, el peinado, y las joyas para el pelo, eran un exponente de la posición social, cuanto más complicado o llamativo, indicaba un mayor nivel social.


3 Redecilla Roma
Redecilla Romana


Y precisamente en Roma es donde encontramos el origen del anillo de compromiso. 
Empezó siendo un aro de hierro que se entregaba como símbolo de una promesa pública de que el contrato matrimonial entre un hombre y una mujer sería respetado en el transcurso del tiempo.


5 Anillo Roma
Anillo Romano


Los cristianos adoptaron la costumbre romana, convirtiendo al anillo en una parte de la ceremonia matrimonial. 
El anillo de oro fue introducido más tarde, en el siglo II después de Cristo.


6 Joyas Fenicio
Joyas Fenicias


Cuando los Fenicios ocuparon la Península Ibérica, desarrollaron una nueva tecnología de joyería basada en la soldadura del oro, crearon cadenas de oro y plata para joyas muy flexibles, sustituyeron las joyas de oro macizas de la edad de bronce por otras huecas rellenas de resinas, arenas o cobre.



Joyas Egipcias


También crearon nuevos sistemas de cierre para joyas de collares o brazaletes de oro o plata usando ganchos, pestañas, charnelas y remaches.



Egipcios y sus joyas


Durante la Edad Media en Francia había una ley que no permitía a los ciudadanos usar fajas o guirnaldas hechas de perlas, de piedras preciosas, de oro o de plata porque las joyas eran un privilegio fundamentalmente de la aristocracia.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

UN MINERAL DE MUCHO PESO -- LA BARITINA





La baritina es un mineral que presenta una característica muy destacable y que le da nombre: su gran densidad, inusual en un mineral de un elemento, el bario, que no es un metal “al uso”. 
El mineral es conocido desde muy antiguo, el término barita proviene de la voz griega βάρυς (baros), que significa pesado. 







No es de extrañar cuando el mineral tiene una densidad de 4,5 g/cc. 
Sin embargo, el bario, que a su vez recibe su nombre de este mineral, es más ligero que este. 







El metal, que es fuertemente reactivo 
(descompone el agua y el alcohol y se oxida rápidamente), de tal manera que no existe en la naturaleza en estado libre, sería aislado en 1808 por el químico inglés Humphrey Davy utilizando el método de la electrolisis en una solución de barita fundida con óxido de mercurio para obtener una amalgama de bario. 







General
Categoría Minerales sulfatos
Clase 7.AD.35 (Strunz)
Fórmula química BaSO4

Propiedades físicas
Color Sin color, amarillo, blanco, marrón, azulado, etc.
Raya Blanca
Lustre Vítreo, perlado
Sistema cristalino Ortorrómbico
Exfoliación Perfecta según {001} -base- y {210}
Fractura Irregular
Dureza 3 - 3,5 (Mohs)
Tenacidad Quebradiza
Densidad 4,47
Punto de fusión 1580 °C
Solubilidad
0.0002448 g/100 mL (20 °C)
0.000285 g/100 mL (30 °C)







Su origen es hidrotermal, originándose entre media y baja temperatura, también sedimentario, junto con fluorita, calcita, cinabrio y otros minerales. 







Se han encontrado bellos cristales de barita de hasta 50 mm en venas hidrotermales en Prinbram (República Checa) en Banská Stiavnica (Eslovaquia) y Cavnic y Baia Sprie (Rumanía). 







También cristales de hasta 200 mm en Alston Moor, Frizington y Monbray, Cumbria (Reino Unido). 
Se han encontrado bellas drusas de cristales marrón miel de hasta 70 mm Pöhla (Alemania).







También bellos cristales prismáticos en Elk Creek,Dakota del Sur (Estados Unidos); las llamadas rosas del desierto (cristales con inclusión de granos de arena) son propias de climas desérticos, y se dan cerca de Norman, Oklahoma (EE.UU). 







En Freigberg y Halsbrüke (Alemania),hay brillantes cristales. Minerales semejantes son el cuarzo y el feldespato que son mas duros; yeso, calcita, y aragonito, mucho mas ligeros; la coelestina amorfa resulta a menudo difícil de distinguir de la barita por procedimientos sencillos, aunque es algo mas ligera.







Químicamente la baritina es sulfato de bario: 
BaSO4, siendo su principal portador en la naturaleza. 
El mineral forma una serie isoestructural con la celestina y la anglesita; y se mezcla perfectamente con la celestina, formando cristales mixtos. 







 Cristaliza en la clase dipiramidal del sistema 
rómbico, presentándose habitualmente cristalizado, rellenando filones y tapizando geodas, formando parte de la ganga de yacimientos hidrotermales asociada a 
menas metálicas (galena, pirita, esfalerita, fluorita, calcita, cuarzo, etc.); en yacimientos sedimentarios de génesis evaporítica e incluso biogenética, habiéndose detectado incluso en meteoritos. 







También puede aparecer masivo, distinguiéndose de otros minerales similares por su elevada densidad y por sus característicos cristales tabulares, más o menos gruesos, normalmente formando agrupaciones en forma de rosetas, a veces con forma pseudohexagonal, en otras ocasiones formando lo que se conoce como “libros de barita”, formados por una combinación de cristales dispuestos como las hojas de un libro abierto, donde el crecimiento de los cristales parte de una arista compartida y se van abriendo 
formando un haz divergente. 







Pocas veces en cristales prismáticos. 
Son muy frecuentes los agregados de cristales paralelos, con cristales en forma de hoja, más raramente cristales aislados. 







Estos cristales pueden alcanzar un tamaño muy considerable, alcanzando a veces un 
tamaño decimétrico, aunque estos suelen ser menos perfectos cuan mayor es el tamaño. 







El mayor cristal de baritina documentado fue encontrado en la mina Elandsrand Gold, en 
Sudáfrica, con un tamaño de 83 x 25.5 x 14.5 cm. y con un peso de 76,5 kg, y actualmente se conserva en las oficinas de la mina (Julio de 1997). (Cairncross & Rademeyer 2001). 







Celda unidad de la baritina. 
En verde el bario, amarillo el azufre y en rojo el oxígeno.







La baritina es habitualmente incolora o blanca, transparente habitualmente cuando los cristales son pequeños, translúcida y también opaca. 
A veces presenta un color azulado similar al de la celestina. 
También en color amarillento o beige, y más raramente de color anaranjado, rosado 
e incluso verdoso, menos frecuente gris más o menos oscura. 







Es habitual que los cristales presenten zonados de crecimiento y a veces inclusiones de otras especies que le dan color.







Además de su elevada densidad, la baritina presenta brillo vítreo, a veces perlado o incluso sin brillo, frágil, no muy dura (3 a 3,5 en la escala de Mohs), y su raya es blanca. 







Presenta fractura irregular y la exfoliación varía de perfecta a imperfecta. 







Se distingue muy bien de los carbonatos por no efervecer y ser insoluble en HCl, por su relativa alta densidad y hábito; del cuarzo por la dureza, densidad y hábito; de algunos ejemplares incoloros o blancos de fluorita por su hábito y por carecer de exfoliación octaédrica.







Sólo representa un problema distinguirla de la celestina, aunque es algo menos pesada, además puede formar solución sólida con este mineral originando la barito-celestina (Ba, Sr (SO4)). 







En general podemos considerar que las baritas suelen dar cristales tabulares y la celestina prismáticos y por tanto de mayor belleza. 







Las baritas suelen aparecer asociadas a sulfuros, y óxido de hierro y manganeso en yacimientos hidrotermales, mientras que las celestinas aparecen, con mayor frecuencia, asociadas a rocas sedimentarias.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

martes, 21 de octubre de 2014

NOTICIAS JOYERAS -- CERTIFICADOS FALSOS





En septiembre del año pasado, los laboratorios GGTL de Ginebra recibieron dos diamantes transparentes para analizar (de 3,33 y 3,17 quilates), enviados por un cliente conocido por ellos y considerado honorable, que acababa de adquirir las dos piedras.




Ambas tenían el número de certificado en el filete y, tras verificarlo en su web, todo indicaba que habían sido analizadas y registradas por el GIA.




Un primer análisis en el espectrómetro apuntó que los dos diamantes eran de tipo IIa y otro posterior mostraba que las piedras habían sido tratadas por HPHT (Alta presión y temperatura). 
Este hecho fue el primer indicio de que algo no funcionaba bien, puesto que según el certificado, se trataba de piedras sin tratar.




Al mismo tiempo, las fotocopias de los informes que le habían entregado al laboratorio suizo no eran demasiado claras y el diagrama de inclusiones aparecía algo confuso. 




"Es notorio que algunos laboratorios no indican rigurosamente la situación de las inclusiones", indica el laboratorio. 




Algunas de las inclusiones en una de las piedras mostraban modificaciones que podían ser producto del tratamiento HPHT.




Sin embargo, el resultado del scanner correspondía bastante ajustadamente con los informes, con algunas desviaciones que podían ser fruto del tratamiento, o de una menor rigurosidad a la hora de indicarlas.




Pero todo cambió al recibir finalmente los certificados originales. 
A simple vista, el laboratorio pudo ver que se trataba de una falsificación: la calidad era bastante mediocre y además aparecían incluso varios errores tipográficos, afirman desde el GGTL.




Y así se descubrió la farsa: Aparentemente, los falsificadores buscaron en la base de datos del GIA los informes de piedras que podían corresponder con las piedras tratadas que ellos tenían, o que podían conseguir. 




Una vez obtenidos, los estafadores encontraron la forma de inscribir con láser en el filete los números de esos informes del instituto americano, para luego imitar el propio documento y vender los diamantes a un precio interesante pero no demasiado bajo, para evitar sospechas, añade el laboratorio.




Llegados a este punto debemos aclarar algo muy importante, y es que los falsificadores copiaron un certificado ya existente, por lo que, esas piedras certificadas son reales. 




Las dos piedras originales fueron identificadas y son naturales y sin tratar, y además pertenecen a una compañía honesta que nada tiene que ver con este fraude, pero que ha sido una víctima más de él, señalan los suizos.




Poco tiempo después, uno de los individuos involucrados en esta estafa regresó a Ginebra para ofrecer piedras y, con las autoridades sobre aviso, fue detenido y le encontraron otros dos diamantes tratados, con sendos certificados falsos del GIA. 




Las pesquisas posteriores acabaron descubriendo que se trataba de una red con ramificaciones internacionales que aún hoy se sigue investigando.




Como conclusión, el laboratorio recuerda a los gemólogos que la inscripción láser en el filete no es siempre una garantía de autenticidad y además, que los informes deben ser examinados con mucha atención, tanto en el fondo (datos de la piedra), como en la forma, y a ser posible, comparados con otro de indudable autenticidad. 
Nunca fotocopias o scanners. 




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay