miércoles, 11 de enero de 2012

Roma

La joyería tiene una gran importancia en el mundo romano, las llamada ornamenta o productos de embellecimiento personal, peines, agujas de pelo, pendientes, anillos, collares, recipientes para el perfume, en hueso, marfil, bronce, cerámica etc. se usan por todas las clases sociales romanas.

El peinado, y las joyas para el pelo, eran un exponente de la posición social, cuanto más complicado o llamativo, indicaba un mayor nivel social.

Usaban en joyería el oro, la plata, la pasta vítrea, piedras preciosas y perlas.

Los anillos se fabricaban de bronce y de pasta vítrea, los collares y brazaletes de oro y pasta vítrea.

Los collares de oro usaban cuentas de granates, variscitas, esmeraldas, amatistas o perlas.

Los Anillos de oro se acompañaban de piedras preciosas de cornalina calcedonia, crisolita, azabache, ágatas o pasta vítrea y otras gemas.

En la antigua Roma encontramos al anillo, precursor de la actual sortija de compromiso que fue un sencillo aro de hierro, que en la antigua tradición romana, se entregaba como símbolo del ciclo de la vida y de la eternidad y constituía una promesa pública de que el contrato matrimonial entre un hombre y una mujer sería respetado en el transcurso del tiempo.

En la época de Plinio (del 23 al 79 despues de Cristo) el anillo se fabricaba de hierro, el anillo de oro fue introducido más tarde, en el siglo II Después de Cristo.

Los cristianos adoptaron la costumbre romana, convirtiendo al anillo en una parte de la ceremonia matrimonial.

Grecia

Los antiguos Griegos heredaron la tecnología de la joyería de los artesanos de la cultura Micénica, que vivieron en las islas de Creta, Thera, y en Anatolia del año 2700 al 1600 Antes de Cristo.

En 1.871 el alemán Schliemann descubrió la antigua ciudad de Troya II en Turquía, donde encontró un fabuloso tesoro con miles de joyas de oro y piedras preciosas, al que llamó 'el Tesoro de Príamo' de casi 9.000 gemas.

Unas 1.500 de las joyas más valiosas del tesoro de Priamo, se guardaron en los sótanos del Museo de Berlín, al final de la segunda Guerra Mundial y fueron después trasladadas a Rusia.

Heinrich Schliemann, en 1876 descubrió parte de la ciudad de Micenas y en ella, una joya única, la máscara fúnebre de oro sólido, conocida como la “máscara de Agamenon”.

Los antiguos griegos apenas utilizaban la incrustación de piedras en su joyería y colgaban pequeños discos de oro perforados de los vestidos y de las diademas.

Las primeras alhajas griegas fueron de diseño y fabricación sencillas, aunque de estilo muy diferenciado de las gemas de otras culturas, con el tiempo, los diseños de joyas, las técnicas de orfebrería y la gama de materiales utilizados en su joyería aumentaron en complejidad.

Fabricaban objetos de lujo de gran belleza, tales como abalorios de ámbar para collares y pulseras, joyas de oro, alfileres con cabeza de cristal de roca y recipientes en forma de plato también de la misma piedra semipreciosa.

Los collares estaban formados por una correa con frutas colgando, cálices o una cadena redonda con una cabeza de animal o el delfín saltando.

Los griegos comenzaron a usar el oro y las gemas hacia el 1.400 antes de Cristo y en el 300 antes de Cristo ya dominaban una avanzada tecnología de piedras preciosas como la amatista, las perlas y las esmeraldas, incluso su talla y el grabado.

Del anterior arte Minoico conservaron las tallas de marfil, que fueron joyas muy populares de este período.

Los griegos fueron los primeros crear una nueva joya: el camafeo, que fabricaban con una piedra de ágata procedente de la India llamada Sardónice.

Otro ornamento muy utilizado fue la guirnalda de laurel que se usaba como corona de honor para campeones olímpicos, los héroes y sabios, y que estaba consagrada a Apolo, dios del intelecto y de la luz.

Las guirnaldas de oro se usaban como coronas adornadas con hojas, flores, bellotas, el dios Eros y Victorias aladas.

Entre la joyeria griega destacan los anillos con sellos biselados y otras piedras preciosas y semipreciosas.

En el periodo helenístico, del 330 al 27 Antes de Cristo, que comienza con las conquistas de Alejandro, las relaciones comerciales con Oriente y Egipto, trajeron profundos cambios en el gusto y el estilo en la arquitectura, el modo de vestir, en las moda de las joyas y en las técnicas de joyería.

Se introdujeron nuevos tipos de joyas, y aumentó el uso del oro, de las piedras preciosas y semipreciosas, tales como la amatista, calcedonia, cornalina, granate, y cristal de la roca.

Los griegos, que no eran buenos diseñadores de joyas, se inspiraban en los modelos de alhajas egipcias y asirias, que les vendían los mercaderes fenicios.

Se utilizaron colgantes con forma de ánforas, cupidos, palomas, etc., pero la innovación más importante en joyería, consistió en incorporar a las alhajas de collares, grandes piedras preciosas de color, especialmente granates.

Antiguo Egipto

Los antiguos egipcios eran auténticos apasionados de la ornamentación y del diseño e introdujeron una inmensa renovación en la joyería.

La costumbre de enterrar a sus faraones y sacerdotes con sus ajuares y joyas ha permitido conocer en profundidad la tecnología de la joyeria egipcia así como los tipos de piedras preciosas más usadas como alhajas o amuletos.

Las joyas tuvieron una gran importancia en la cultura egipcia, tenían dos funciones, las gemas se valoraban tanto por su belleza como por la protección mágica que les proporcionaban, es decir, eran a la vez talismanes y joyas.

Identificaban los metales y minerales con sus dioses y con ciertos poderes terapéuticos, el Cobre y la Malaquita se identificaban con su dios Hathor y el oro con el dios Sol, el nombre del Lapis lazuli y de la Turquesa eran sinónimos de alegría y placer.

Los orfebres egipcios creaban sus diseños de joyas a mano y utilizaron una gran variedad piedras preciosas y semipreciosas como la amatista, la cornalina, el jaspe, el onix, el lapis lazuli, la turquesa y el cuarzo.

Durante mucho tiempo, la plata fue más importante que el oro, por su escasez en la región.

En las tumbas del antiguo Egipto, han aparecido gran cantidad de sellos reales y escarabajos sagrados, construidos con piedras preciosas y se sabe que los notables de la corte de los faraones, acostumbraban a regalar grandes collares de piedras preciosas, cerámica o cristal.

El escarabajo fue un animal sagrado que representaba el renacimiento y la regeneración, se usaba como amuleto, en caravanas, como sello en los anillos y se fabricaban en muchos tipos de gemas como el oro, lapis lazuli, basalto, la turquesa, y el alabastro.

Las joyas más usadas en el uso diario eran las diademas, los collares de cuentas, los pectorales, brazaletes de aros articulados, y anillos.

Los brazaletes de oro o plata estaban muy generalizados, era normal llevar dos de ellos en cada brazo, uno en la muñeca y otro encima del codo.

Las caravanas de gemas se usaban tanto por hombres como por mujeres, en todas las clases sociales y fueron muy populares sobre todo en el nuevo reino, uno de cuyos faraones, Akenaton introdujo la perforación del lóbulo de la oreja como se ve en las estatuas.