miércoles, 9 de mayo de 2012




Las Minas

Las minas de Larimar se encuentran en la carretera que va de Barahona hacia Pedernales, se toma un desvío para 10 kilómetros adentro de las montañas llegar a Los Checheses.

 


Solamente uno puede llegar en vehículo de doble tracción, atravesando baches y peñascos, a muy baja velocidad. Por suerte, la temperatura se va suavizando a medida que uno sube, y ya en el paraje, se siente un frescor reconfortante, en contraste con las altas temperaturas de Barahona, al que se unen los bellos paisajes que uno va dejando atrás.

El trabajo de estos mineros es arduo y para nada recocnocido, recorriendo grandes distancias para ir atrabajar diariamente.
Todavía trabajan, cabando pozos con herramientas sencillas y muy primitivas. 
La explotación de esta mina obliga a seguir el rastro mediante excavaciones cada vez con mayor profundidad.
 
La historia de la explotación del Larimar, que comenzó en el año 1975, en la República Dominicana no ha estado exenta de conflictos. Según relato, hay una persona, Julio López, que fue especialmente perjudicada por la expropiación de los suelos del yacimiento. "El gobierno de Jorge Blanco le expropió los terrenos y se los dio a la cooperativa. 
Él compró su tierra y él mismo sacaba sus piedras. Formaron una cooperativa y lo forzaron a la expropiación".

Después, en el año 1988, surge un problema porque entre la Cooperativa de Producción y Procesadores de Larimar, que tenía desde 1984 bajo su responsabilidad los derechos de explotación de la mina de Bahoruco y la compañía privada Consorcio Larimar (COLARSA), se suscribió un contrato con una duración de 20 años para que esta última compañía explotara los yacimientos.
 
Entonces, los artesanos dominicanos, organizados en la Asociación Nacional y abanderados por el propio Caridad, se opusieron a este contrato porque "perjudicaba sus intereses" y porque entendían que "los talleres de los procesadores iban a desaparecer en pocos días".

Además, los artesanos entendían que con la concesión se iba a crear un monopolio en provecho de una compañía privada con un recurso natural del país. La Asociación pidió la intervención del Arzobispo de Santo Domingo y del propio Presidente de la República, en aquel entonces Joaquín Balaguer. Finalmente el desacuerdo se resolvió.

En la actualidad, la mina es explotada por la Cooperativa de Extractores y por la Asociación de Extractores, la primera en el Paraje de Los Checheses y la segunda en el de Las Filipinas, una pegada a la otra. Según especificó Eugenio Félix, miembro de la Cooperativa, artesano y profesor, la parte de Las Filipinas ha negociado con una compañía extranjera la explotación. "Y la directiva de nuestra cooperativa, que en estos momentos es ilegal, está intentando hacer lo mismo, de manera que sólo ellos ganen dinero y no el pueblo.

 
FERNANDO GATTO
KAIA JOYAS URUGUAY

EL LARIMAR



Origen


Cualquiera que trabaje de cerca el Larimar sitúa en el año 1974 el hallazgo de las piedras azules.
Norman Rilling, un miembro del Cuerpo de Paz de los Estados Unidos, y el dominicano Miguel Méndez, encontraron pectolitas al borde del mar. 
Sorprendidos por su color, sopesaron la posibilidad de que su origen fuera marino. 
Después, siguieron el rastro aguas arriba del río Bahoruco, logrando llegar hasta los Checheses, en el paraje de Los Chupaderos, a unos 10 kilómetros montañas adentro de la ciudad de Barahona, lugar, por ahora, donde se encuentra el afloramiento más abundante. 

Pero en realidad, hay constancia de que ya en el año 1916 el padre Miguel Domingo Fuertes Loren, de la parroquia de Barahona, solicitó al Ministerio de Hacienda el privilegio de exploración y explotación de la mina. 

Pero esto nunca llegó a consumarse.

Las primeras evidencias de este raro mineral fueron encontradas en pequeños rodados que a veces se encontraban en la playa de Bahoruco y que eran transportados hasta allí por las crecidas del río del mismo nombre. 
Existen testimonios de que el bello color azul de esta roca fue notado hace tiempo. De hecho, en el Museo del Larimar existen muestras tomadas ya en los años 50.

El larimar es un testimonio de la actividad volcánica de la tierra muchos millones de años atrás. 

La isla de Santo Domingo comenzó a formarse por partes emergiendo de la profundidad marina y, según los expertos aseguran que hace aproximadamente 100 millones de años se inició la emergencia de laSierra de Bahoruco, en el suroeste de la isla. 
En su constitución destacan rocas volcánicas conocidas en geología con el nombre de andesitas y basaltos. 
Los componentes químicos de las soluciones incandescentes que salían hacia el exterior a través del magma eran muy variados, entre ellos están los minerales en forma de silicatos que se mezclaron con componentes de aluminio, sodio, calcio, hierro, etcétera.

De esta manera, se formaron los minerales esenciales y los secundarios. Entre todo esto se formó una asociación muy singular en la naturaleza: silicio-oxígeno con elementos sódicos y cálcicos. Así se formaron, al azar, unas concreciones compactas de pequeñas masas, poseedoras de brillo, en múltiples variantes de color. ¿Su nombre? Pectolitas (silicato ácido hidratado de calcio y sodio).

Yacimientos de este mineral, antiguamente denominado ratholita, hay en distintos lugares del mundo (Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Austria e India).
Pero es la provincia de Barahona la única del mundo donde, hasta el momento, se han encontrado yacimientos de la pectolita azul: larimar.
En mi viaje por República Dominicana tube la oportunidad de investigar sobre una gema que existe unicamente en Santo Domingo.


EL LARIMAR


Es una piedra semipreciosa azul, conocida como Turquesa Domincana, existe sólo en Santo Domingo, por lo tanto, existe en sus calles una invación de joyas con esas piedras que pos cierto son realmente hermosas.

Descubierta por primera vez en el 1976 por un geólogo americano.
El nombre surge de la unión del nombre de la hija"Lary" con el sustantivo "mar".
El color turquesa produce un óptimo contraste con la montura plateada tanto de la plata como del oro blanco aunque localmente solo se trabaja sobre plata.

Azul como el mar, pero nacida en las entrañas de la tierra. 





El larimar (o pectolita azul) es una piedra semipreciosa única en el mundo que se halla en la región suroeste de la República Dominicana, en la sierra de Bahoruco. Desde hace unos años, su auge es tal, que está superando incluso al popular ámbar. Una de las razones es la apertura el año pasado de un bello museo, enclavado en la zona colonial, que muestra las distintas caras de este bello tesoro dominicano.

Más de 200 artesanos de todo el país, trabajan esta gema y un buen número de vecinos de varias comunidades de la provincia de Barahona, viven de su extracción y comercialización. Además, una buena cantidad del material sale del país, aunque su exportación, en opinión de muchos, no esté todavía lo suficientemente regulada.



Como precaución al comprar debe caminar muchisimo para conseguir si verdadero precio.
Oscila entre 20 dólares a 1 dólar el gramo la misma piedra (no se vende por carat y si por gramo) Yo camine muchisimo para conseguir un real panorama de su precio y la única conclusión es que se debe ir con alguien local para que le cobren el precio real.


Otra cosa que se debe tener cuidado es que al venderles una gema, esta no esté en el agua ya que al estar mojadas resaltan su color y belleza pero no debemos olvidar que al lucirla en una joya esta no estará mojada y el color y el brillo cambian bastante.





FERNANDO GATTO
KAIA JOYAS URUGUAY
A PARTIR DE MAÑANA NUEVAS ENTRADAS Y RETOMO EL BLOG CON TODA LA ENERGIA.
GRACIAS POR AGUARDARME


FERNANDO GATTO


KAIA JOYAS URUGUAY