miércoles, 13 de junio de 2012

COMO COLECCIONAR MINERALES parte 3






Criterios para determinar el valor de las piezas


El valor de las piezas puede variar, como cualquier 
objeto, según las oscilaciones del mercado y su precio 
debe estipularse a partir de una relación entre la oferta y la demanda. 
A nivel general, el valor de las piezas aumenta cuanto mayor sea la perfección de los cristales y en ausencia de daños en el proceso de extracción y preparación,de su posición y estética, dimensionalidad, de su color, transparencia y brillo y de su rareza.
Como regla general, a igualdad de calidad las muestras 
más valiosas son las más grandes, pero a veces muestras 
más pequeñas pueden llegar a tener también precios muy 
elevados.











Cristalización


El valor de las piezas aumenta con los siguientes aspectos relacionados con la cristalización:


Forma cristalina del cristal. 


Algunos minerales tienden a estar cristalizados en una forma determinada. Por eso, cuando se hallan cristalizados en otras formas menos comunes estos ejemplares pueden tener más valor Complejidad del cristal. 
Los cristales más complejos y ricos en caras son a menudo los más apreciados, ya que posibilitan un juego de reflejos más grande que si son sencillos Perfección del cristal. 









Como norma general, cuanto más perfectas sean las caras y aristas de los cristales, más valor tendrá una pieza. 
Si el cristal está suelto, es importante que tenga todas las caras y aristas completas pues, de lo contrario, pierde valor. Si el cristal está en una matriz, es importante que se vea el máximo número de cristales perfectos y, de ser posible, con el máximo número de caras.  


Ello implica que en ocasiones deba eliminarse matriz o recubrimientos que oculten parte del cristal que interesa mostrarse.


Aspecto de la superficie de las caras. 


No siempre los cristales presentan caras planas y aristas rectas. 
Las caras y aristas pueden estar curvadas sin que el cristal se haya deformado, como en el caso de la dolomita o del corindón; en otros casos, las caras pueden estar estriadas







Finalmente, algunos cristales pueden tener diferentes tipos de figuras geométricas sobre las caras, o bien éstas pueden tener signos de disolución, depresiones, figuras helicoidales u otras figuras. 


Si estas figuras están bien preservadas, la muestra puede ganar interés.


Cristales deformados. 


Algunos cristales pueden tener formas muy complejas, producto de procesos de cristalización también bajo circunstancias complejas. 









Algunas formas singulares, particularmente las que tengan parecidos con otros objetos, pueden proporcionar un valor añadido a la pieza. 




Tamaño.


En general, a igualdad de perfección, cuanto 
más grande es un cristal mayor es su valor. 
Aun así, el factor que pesa más en el valor de la pieza es 
su perfección.




Ausencia de daños en las piezas

El daño de cualquier tipo en las piezas hace que estas 
pierdan valor. 
Los daños pueden ser de varios tipos:







Cristales rotos. 


Durante los procesos de extracción 
o transporte puede ser que en una pieza haya cristales

que se rompan. 
Cuando en una muestra hay muchos cristales, si los cristales rotos son muchos y/o se encuentran en zonas críticas de la muestra (por ejemplo, al centro), se reduce su belleza y la muestra pierde valor.



Golpes. 


Es un factor crítico que depende directamente del recolector. 
Pueden producirse durante la extracción del mineral, durante el almacenamiento o durante el transporte. 


La presencia de golpes en la superficie expuesta de 
una muestra reduce exponencialmente su precio y puede 
quitarle todo su valorRayas. 
Se producen también por tener poco cuidado durante la extracción o transporte del mineral. 
Son igual de graves que el caso anterior.


Decoloración. 


Algunos minerales son muy sensibles a la luz, de manera que por exposición a una luz intensa pueden sufrir reacciones químicas catalizadas por la luz (reacciones fotolumínicas). 
A causa de estas reacciones la superficie del mineral puede adquirir pátinas, perder color u oscurecerse. 
Son ejemplos algunos minerales de plata, y muy particularmente las platas rojas (serie pirargirita proustita), minerales que se ennegrecen  rápidamente por la exposición a la luz. 









El rejalgar, de color rojo sangre, se transforma en agregados pulverulentos de pararejalgar de color amarillo y la vanadinita se oscurece y pierde brillo. 









Por tanto, como precaución, es mejor guardar los minerales bien envueltos (por ejemplo, con papel de aluminio o con un paño negro) y en lugares oscuros, para 
prevenir la pérdida de color.


Reacciones químicas ambientales. 


Una cierta cantidad de minerales tienen un dominio de estabilidad reducido, particularmente en condiciones ambientales. De esta manera, muchas sales (particularmente sulfatos, nitratos, cloruros, boratos) pueden hidratarse o deshidratarse fácilmente, de manera que se forman nuevos minerales por efectos de estas reacciones. 
Los nuevos minerales típicamente son microcristalinos, de tamaño de grano muy fino y, a menudo, pulverulentos. 
De esta manera, algunos minerales de estas características, inicialmente formados como cristales de gran tamaño y belleza, transparentes y brillantes, se convierten en masas pulverulentas,frágiles y sin ningún interés. 











En algunos casos, para impedir estas reacciones, es suficiente con barnizar la muestra o mantenerla dentro de una caja herméticamente cerrada; en otros casos, es imprescindible mantener la muestra herméticamente cerrada en recipientes al vacío o rellenos de gases nobles.


Otros minerales salinos son delicuescentes y pueden 
perder y reabsorber parte de su agua de cristalización, de manera que pueden quedar deshechos dando lugar a una salmuera.


Color de las piezas


Es una de las propiedades más importantes de las piezas desde el punto de vista de la comercialización y ayuda 
mucho a su venta. 


Intensidad y tonalidad de color. 


Como norma general,los minerales con los colores más vivos son generalmente los más agradables a la vista y preferidos por el gran público, de manera que tienen los precios más elevadosDentro de la misma especie, un mineral puede presentarse incluso en el mismo yacimiento con diversas intensidades de color, de manera que a igualdad de calidad y tamaño de los cristales, los colores más intensos acostumbran también a ser los más preciados. 











Por otro lado, un mismo mineral puede presentarse en 
diferentes coloraciones. 
En este caso, los colores más raros de este mineral pueden ser aún más valorados. 


Entre diferentes muestras de un mismo color, naturalmente, la más valiosa será aquella que tenga los colores más intensos. 


Generalmente, las muestras más coloreadas se encontraran preservadas  de los rayos solares, ya que muchos minerales pierden su color si reciben directamente la luz solar. 


Dicroísmo. 


Algunos minerales, como  por ejemplo la cordierita gema o la epidota, presentan la propiedad del dicroísmo, de manera que al girar sus cristales estos cambian de color. Ello es debido a la absorción diferencial de la luz en las diferentes direcciones del cristal. 











Este efecto puede dar preciosos efectos ópticos a las 
gemas talladas con este material en el caso que el cristal 
esté bien tallado.



Pseudocromatismo. 


Algunas irregularidades microscópicas o submicroscópicas internas del mineral (como por ejemplo exsoluciones, pequeñas inclusiones, microfracturas, microesferulitas) pueden dispersar la luz produciendo un juego de colores muy espectacular conocido genéricamente como pseudocromatismo, que puede convertir el mineral en una gema muy apreciada. 









Este fenómeno lo presenta el ópalo noble, mientras que el ópalo común tiene un aspecto mucho más basto. 


También se puede dar en algunos feldespatos, como la labradorita (labradorescencia), la variedad adularia del feldespato potásico (adularescencia, piedra de luna), etc. 


El fenómeno puede ser más claro en muestras pulimentadas.


Variaciones de color en la muestra. Algunos minerales 
se pueden formar en diversos episodios y en cada episodio pueden presentar un color o brillo diferente. En ocasiones, este fenómeno puede conllevar a cambios de aspecto muy notable, que hacen que la muestra adquiera una gran belleza. 


Un buen ejemplo de ello pueden ser las ágatas, que no 
son más que una variedad de cuarzo de tamaño de grano 
muy fino (y que, por tanto, presentan brillo de cera), que 
han sido coloreadas de forma natural por diversas impurezas, y que en función de las diferentes impurezas tienen diferentes coloraciones distribuidas en bandas de forma concéntrica.


Modificaciones artificiales del color. 


El color original del mineral puede ser modificado artificialmente por los vendedores de minerales para dar un aspecto más atractivo a las piezas mediante tinciones con diferentes colorantes
Esto se realiza sobretodo con ágatas. Las modificaciones del color también se pueden conseguir con tratamientos térmicos.








Por ejemplo, por calentamiento de amatistas (de color violeta) de baja calidad se obtienen coloraciones de color ámbar (falso topacio). Estas variedades tratadas pueden ser utilizadas también como minerales de decoración o bien como material de bisutería.


Aunque los ejemplares con el color modificado pueden ser mucho más espectaculares de cara al comercio de 
piezas de decoración para el gran público, se debe tener 
presente que los coleccionistas de minerales rechazan ampliamente esta práctica. 











En cualquier caso, si la muestra está teñida se debe indicar y de ninguna manera se puede vender como si fuera una muestra natural, ya que esto estaría considerado como una estafa. 





Pátinas


Algunos minerales pueden tener finísimos recubrimientos peliculares de otros minerales (pátinas), que se forman generalmente por alteración de los minerales primarios. 


De una banda, las coloraciones de las pátinas enmascaran las coloraciones de los minerales originales, también les confieren coloraciones muy abigarradas o irisadas. 


Típicamente este fenómeno se da en minerales opacos (principalmente en sulfuros y óxidos). 


Estos cambios de color pueden llegar a producir efectos de gran belleza. Tanto es así, que muchas veces este 
efecto es producido artificialmente para dar más valor a 
una pieza. 
De esta manera, las muestras de calcopirita irisada que se encuentran en el mercado han estado casi siempre generadas artificialmente a partir de un tratamiento de 
calcopirita vulgar con soluciones ácidas ricas en sulfato de cobre (Peacock ore).


Zonación


Algunos cristales pueden presentar zonación, eso es, 
variaciones importantes de coloración desde el centro de 
los cristales hacia su periferia o desde la base de los cristales hacia los extremos. 


Estos cambios de colores reflejan casi siempre cambios composicionales. Por tanto,  estas variaciones hacen que una parte del cristal, con una cierta composición más inestable (por ejemplo, la parte central de los cristales de plagioclasa), sea más alterable que otra (en la plagioclasa, la parte externa). 











Sea como sea, la zonación puede ocasionar bellísimos 
juegos de colores que incrementan mucho el precio del 
mineral. 
El cambio de coloración puede ser progresivo o brusco y la geometría de cada una de las zonas puede ser muy diversa Quizás, los minerales que presentan zonaciones más espectaculares son los del grupo de la turmalina. 


En este caso, la zonación acostumbra a ser concéntrica. De esta manera, en una loncha del cristal tallada perpendicularmente a su  alargamiento se pueden apreciar bellísimos cambios de color, en una amplia gama. 











Una de las variedades más apreciadas es la conocida con el sobrenombre de turmalina sandía (en inglés, Watermelon), llamada así por tener la parte externa del cristal verde y el núcleo de color rojo o rosado. 


Muchas turmalinas presentan cambios de color muy espectaculares también según la longitud del cristal, de forma complementaria o alternativa a la zonación concéntrica.



Transparencia


En el caso de los minerales que pueden ser transparentes, la nitidez del mineral hace aumentar su valor. 









Los aspectos que pueden hacer disminuir el valor del mineral son inclusiones irregulares de otros minerales o fracturas.


Inclusiones


Determinadas especies presentan cristales incluidos 
dentro de un cristal más grande la misma especie. Cuando esto ocurre, y el mineral que encaja es transparente, la muestra es muy apreciada por los coleccionistas de minerales. 











Los cristales que se aprecian dentro otros cristales 
son conocidos como fantasmas.


Las inclusiones en el interior de un mineral pueden ser 
de partículas muy finas de otros minerales. 
En este caso,  estas inclusiones pueden disponerse según los planos o ejes de simetría del mineral huésped, adoptando figuras geométricas. 


Un caso muy típico es el de la variedad de la andalucita conocida como quiastolita. 


La quiastolita era utilizada ya desde la Edad Media para 
elaborar tallas y recuerdos en el “Camino de Santiago”, 
donde se la conocía por su nombre latino de lapis crucifer
(piedra de cruz). 









También son ejemplos muy conocidos los “trapiches”, especialmente en el caso del berilo, como en algunas esmeraldas de Colombia. 


Estas rarezas proporcionan también un valor añadido al mineral.


También son muy apreciados aquellos cristales que tienen inclusiones líquidas y gaseosas de tamaño apreciable. 









Este hecho se da, por ejemplo, en cristales de cuarzo de 
muchas localidades, que pueden atrapar inclusiones acuosas de tamaños que pueden llegar a escala centímétrica, en las que el agua está en parte líquida y en parte gaseosa (esta en forma de burbuja dentro del líquido). 


Estas burbujas gaseosas se mueven al girar el cristal.  


Brillo de las piezas


Para que las muestras sean brillantes se necesita que 
los cristales tengan las caras cuanto más lisas sea posible. Si las caras son rugosas, el cristal pierde brillo y, en 
consecuencia, valor. 
En general, las muestras recogidas más cerca de la superficie están más expuestas al agua de lluvia y pueden estar parcialmente disueltas, por lo que tienden a ser menos brillantes. 
Los cristales mejores y más brillantes acostumbran a extraerse a algunos metros de profundidad. 











Normalmente los cristales de más calidad aparecen en el interior de cavidades del tipo drusa o geoda.


El brillo de las piezas puede ser modificado artificialmente a partir de determinados tratamientos. 


Un ataque con ácido, por ejemplo, puede modificar el brillo de la calcita, dándole un brillo graso que puede resultar bastante agradable para el coleccionista inexperto.


Rareza


Se pueden dar diferentes tipos de circunstancias que 
convierten a una pieza en una rareza. 
En primer lugar, una especie mineral puede ser muy rara y encontrarse en cantidades muy pequeñas en muy pocos lugares del mundo 







Por otro lado, un mineral puede encontrarse generalmente en cristales pequeños y en un lugar se hallarse en cristales grandes. 


Por ejemplo, la azurita es muy común en costras de grano fino en yacimientos de alteración de cobre de todo el mundo, pero los grandes cristales de azurita son raros y por eso (y por su gran belleza) son muy apreciados. 


Los ejemplos más conocidos de cristales de azurita de buena calidad están en Namíbia y Marruecos











Otra posibilidad es que un mineral determinado, que 
generalmente presenta un color determinado, en un yacimiento se presente en un color excepcional. 


La diferencia de coloración puede deberse a que en este yacimiento haya uno o diversos elementos químicos que, añadidos excepcionalmente a la estructura del mineral, le den uno o varios colores anómalos. 


Uno de los mejores ejemplos lo proporcionan las coloraciones variadas de la smithsonita del Tsumeb (Namibia) en función de los elementos químicos acompañantes.


También puede presentar un interés adicional un mineral que generalmente cristaliza de una manera y que en un 
yacimiento concreto lo hace de otra. 


Finalmente, en el caso de la gente que se dedica al 
coleccionismo por localidades, pueden ser interesantes las especies menos comunes en estos yacimientos, 
aunque sean muy comunes en otros yacimientos a nivel 
internacional.



Estética de las piezas


Aunque los aspectos intrínsecos de los minerales 
(color, forma, perfección de los cristales, etc.) son determinantes en la valoración de la muestra, la presencia que puede tener el conjunto de los agregados o el conjunto del mineral con su matriz también tiene un gran peso. 
De esta manera, pueden tener un atractivo especial aquellas formas de la roca de soporte que recuerden otras figuras naturales, como ahora paisajes, árboles, esculturas, etc.









Por la misma razón estética, la presencia de elementos 
que rompan la regularidad de la muestra puede ayudar a 
mejorar la calidad del conjunto de la muestra.


La disposición de los cristales puede describir figuras 
geométricas que pueden recordar aspectos artificiales, 
como ahora  letras, números, edificios, obres de arte, etc.


Visibilidad de los cristales


En el caso que el interés de la muestra radique en la 
presencia de cristales de un mineral en concreto, la visibilidad de estos cristales es un aspecto muy crítico a la hora de establecer el valor de la muestra.










En general, incluso más que el número de cristales en 
una muestra, es interesante que los cristales queden aislados y permitan ver en todo su esplendor el máximo número de caras cristalinas posible. 


Hay diversos factores que pueden ayudar a que los cristales se vean mejor. 
En primer lugar, la visibilidad de los cristales depende en gran parte de su aislamiento respecto de otros cristales del mismo mineral. 
Cuanto más individualizados estén los cristales, mejor mostrarán sus caras y tendrán un carácter más aéreo 


Aunque los cristales no estén perfectamente aislados 
del resto, pueden haber cristales que tengan un tamaño mucho más grande que los de su alrededor y, en consecuencia, pueden llegar a tener una buena visibilidad .
En segundo lugar, si se cumple la condición anterior, la 
visibilidad de un cristal depende del tipo de matriz sobre 
la que crece. 
Si existe un fuerte contraste de color entre la matriz y los cristales, este factor ayuda a que los cristales destaquen mejor sobre la matriz y ayuda a mejorar el aspecto general de la pieza.



Dimensionalidad


Aunque una superficie plana cargada de cristales puede 
tener su atractivo, la muestra puede ser más interesante si los cristales de la misma calidad se encuentran desarrollados sobre superficies muy irregulares, dando sensación de paisajes.









Las muestras más apreciadas serán siempre aquellas 
que puedan ser contempladas desde diferentes direcciones, especialmente si proporcionan al girarlas juegos de color, cambios de brillo espectaculares, o posibilidad de observar diferentes cristales en diferentes formas. 


Las muestras deben tener proporciones adecuadas. No 
es lógico, por ejemplo, que haya un cristal pequeño en una muestra muy grande, aunque a veces  la situación del cristal lo puede compensar (Figura 88). Un exceso de matriz puede reducir el valor estético de la muestra. Se tiene que procurar, por tanto, tener el máximo de superficie de la pieza ocupada por el mineral deseado.


También puede ser interesante que la muestra se pueda colocar adecuadamente sobre un soporte y que pueda 
tener al menos una posición en que exhiba al máximo su 
belleza.




Otros criterios


Algunas propiedades físicas mejoran la valorización 
de la pieza.


Fluorescencia. 


Algunos minerales emiten luz visible de vivos colores cuando son iluminados, a oscuras, con una lámpara de luz ultravioleta. 


En el mercado hay lámparas a precios reducidos, portátiles y que funcionan con pilas. 
Algunos minerales exhiben bellísimos colores bajo 
la luz ultravioleta.












Se usan dos radiaciones ultravioletas, de longitud de 
onda corta y de onda larga. 
Algunos minerales fluorescentes presentan colores o intensidades de fluorescencia variada cuando son excitados por cada una de estas radiaciones,o bien sólo lo son por una de ellas. 



Fosforescencia. 


Es la propiedad que tienen algunos minerales de continuar emitiendo fluorescencia durante un cierto tiempo una vez se ha apagado la lámpara ultravioleta 
que la emitía. 









Son ejemplo de este fenómeno algunos cristales de calcita o de yeso de algunas localidades.


Radioactividad. 


Algunos minerales que contienen elementos radioactivos emiten, por desintegración, partículas radioactivas. 


Esta propiedad puede ser detectada con un escintilómetro o contador Geiger. Por un lado, este aspecto despierta el interés de los aficionados especializados. 









Por otro lado, muchos de estos minerales son raros y de gran belleza y colorido. 


Con todo, se debe tener en cuenta que la radioactividad es una propiedad peligrosa que puede generar cáncer. 


Por tanto, estos minerales se deben tener aislados en lugares bien ventilados, en pequeñas cantidades y siempre lo más alejado posible de las personas. 


Cabe destacar que en algunos países hay restricciones muy severas para el tráfico de minerales de estas características.



Magnetismo. 


La magnetita de algunas localidades es capaz de crear un campo magnético de suficiente fuerza como para atraer los objetos metálicos.
Aún así, no todas las muestras de magnetita la tienen, y mucho menos aún otros minerales con un cierto magnetismo. 









De hecho, el magnetismo muchas veces sólo se manifiesta como la propiedad del mineral de orientarse bajo un campo magnético creado por un imán. 


Las muestras de magnetita más magnéticas son muy preciadas.


Pseudomorfismo. 


Un mineral puede haber sido reemplazado por otro que lo sustituye conservando la forma primitiva. 


Esto es debido a que el mineral precursor, que se formó en unas condiciones determinadas, ha quedado fuera de su dominio de estabilidad y dentro del dominio de estabilidad del segundo mineral. 









Ciertos pseudomorfismos son muy preciados por los coleccionistas.


Fosilización. 


El material constitutivo de los restos de antiguos organismos vivos puede haber sido substituido por minerales de nueva formación, preservando su forma como parte de los procesos de fosilización. 











Además de los carbonatos, algunos minerales que a menudo fosilizan organismos son el apatito, la turquesa, la pirita, la celestina, la barita, la goethita y el cuarzo y sus variedades, como la calcedonia y el ópalo















Fin de la parte 3


Fernando Gatto
Kaia joyas Uruguay