sábado, 23 de junio de 2012

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LA HISTORIA DEL COLLAR



EL COLLAR Y SUS INICIOS.





Un equipo de investigadores recuperó en yacimientos arqueológicos marroquíes 25 cuentas de collar, hechas con conchas marinas, que se remontan a entre 70.000 y 85.000 años atrás.

Las conchas tienen agujeros artificiales hechos a través del centro, y algunas muestran vestigios de pigmento y señales de desgaste por uso prolongado, sugiriendo que eran portadas como joyas de manera habitual.

En todos los yacimientos arqueológicos en los que se ha hecho este nuevo hallazgo, las conchas encontradas pertenecen a animales del género Nassarius y corresponden aproximadamente a un mismo periodo de tiempo.

 



Con el tiempo, este símbolo se utilizó para realizar condecoraciones. 
En relación a sus parientes (anillos y brazaletes) el collar tiene en relación a su historia, muchos más años. 
Los collares se han encontrado en excavaciones que datan de muchísimos miles de años rondando la época paleolítica. 
El collar siempre se ha considerado un adorno femenino, pero en los pueblos indígenas, como ya se ha mencionado, los hombres también usaban collares.


   



Su círculo cerrado tenía relaciones estrechas con la Magia, ya que representaba los poderes del mundo oculto.


Ningún rey o sacerdote, ningún poderoso hubo en la antigüedad que no lo llevara alrededor de su cuello, y aún hoy, entre los motivos externos para aludir al poder o la preeminencia social se encuentra este viejo objeto entre ornamental, político y suntuario.

 


Los collares anchos fueron los mas típicos de Egipto y el mundo antiguo. Para los egipcios, fue una pieza clave de la orfebrería desde hace más de 4000 años. 
Éstos los confeccionaban con un ancho particular como los que se encontraban en otras civilizaciones y eran usados por hombres y mujeres 
Los había también mas sencillos, y lo usaban los hombres y mujeres.


 



En todo el medio oriente también se utilizaban. En asiria se los hacía con cuentas de piedras preciosas.
Los griegos limitaron su uso a las mujeres. Fueron ellos lo que crearon el collar en forma de cadena.

 



Los romanos utilizaban los collares de cuentas, grandes aros y también cadenas. 
Eran de oro, pedrerías, y perlas que bajaban hasta la cintura dando dos o tres vueltas. 
De ellos pendían unos amuletos protectores contra varias enfermedades.

 



En la Edad Media europea no se utilizó el collar hasta el siglo XII, en que las mujeres provenzales de los medios cortesanos pusieron de moda la gargantilla de tela ajustada al cuello, y en la que se cosía un hilo de pequeñas perlas.

Más tarde, ya en el siglo XV, se puso de moda lucir un collar sobre el escote, y no sobre el vestido, como había sido el caso en siglos anteriores. 
Eran famosos los collares españoles, de filigrana de oro con esmaltes.

 




Como se confeccionaban.


En las diferentes regiones y pueblos de la antigüedad, los collares más comunes eran confeccionados, o mejor dicho, su estructura era confeccionada con dos elementos importantes que sobresalían: una cinta y sus colgantes. 
Estos dos elementos representaban el arte: la cinta podía esta confeccionada con materiales como el oro (hilos de oro) y los adornos podían ser de barro cocido, metales, perlas, vidrio. 





Muchas veces estos elementos eran mezclados para lograr diseños distintos. 
De acuerdo a cada civilización, se utilizaban distintos materiales para incrustar como adornos en los collares. 

En los comienzos de la Edad Media el collar no era un objeto tan utilizado. Recién en el siglo XII, las mujeres provenzales comenzaron a utilizar una pequeña tela alrededor del cuello.

 



En esta tela, se adherían un hilo con perlas entrelazadas. Luego en el siglo XV, se comenzaron a utilizar nuevamente las cadenas que giran varias vueltas alrededor del cuello. 
Estos collares se distinguían, en particular, porque estaban confeccionados con monedas de oro, con medallas y con piedras preciosas que poseían algún valor económico relativamente importante. 




En la Edad Moderna, los collares que se usaban estaban confeccionados con esferas o bolas huecas que se encontraban caladas. 
Otro aspecto del collar que data de tiempos muy antiguos está relacionado con la magia. Los collares siempre estuvieron asociados por las distintas culturas a la energía, a la magia y a los poderes ocultos. 
Esta idea se genera debido a la forma de círculo que posee este objeto. 





Además, se forman, al juntar los extremos, y representada esta figura geométrica, se hacen presentes los poderes ocultos que posee o se le atribuyen a este objeto. 
Ningún rey, ni ningún sacerdote han dejado de lado el collar como elemento de poder y, en la actualidad, lo seguimos viendo en personas como personajes de la esfera política y en toda cultura religiosa. Por ejemplo, en el caso de la cultura católica se utiliza el collar con el dije de cruz.
 



Simbologia

Los collares, en la actualidad, se usan por varios motivos, no solamente como adorno personal como puede ser el uso de un collar o cadena para una fiesta importante o cena de gala; también vemos su utilización en algunas regiones como parte de la identidad de algunos pueblos.





Algunos pueblos utilizan este objeto como escudo de protección, y muchas otras personas usan un collar para identificarse o mostrar su adhesión a alguna creencia o pertenencia a una institución determinada: por ejemplo una medalla de algún santo o virgen, el collar con el dije del ying-yang que manifiesta la adhesión a una cultura específica que marca un modo de vida, etc. 

Finalmente, cabe mencionar que cada vez que este objeto que la mayoría de las veces se utiliza como un mero objeto decorativo, tenemos que saber escoger el adecuado o el que más represente nuestra personalidad ya que, por la altura en el que va colocado, es una de las primeras cosas que una persona que recién nos conoce podrá observar.

   



La Cultura Actual.


LAS PERLAS.

Los creadores y diseñadores de alta costura han acudido a las perlas como una de sus joyas favoritas. 
El collar de perlas es un accesorio que no debe faltar en el joyero de una mujer. 
Se puede asegurar que el collar de perlas es una joya que se puede adaptar a distintas formas de vestir según los conjuntos con que se quiera combinar. 





Un collar corto de perlas, de tres vueltas, combina bien con vestidos con cuello a la caja o en escote en V. 
Si el collar es corto y de una sola vuelta, puede combinar con cualquier prenda de vestir sport o hasta con un traje de noche. 
El tamaño llamado "Princesa", que varía entre los 43 y los 48 cm., es el más apropiado para cuellos redondos y altos. 
El "Matinée" de 50 o 60 cm. combina bien con ropa sport o profesional. 
En cambio, el collar largo conocido como "Ópera", de 71 ó 86 cm. ajusta muy bien con escotes altos y redondos. 





El más sexy es el largo "Cuerda" que puede alcanzar hasta 1m. Un joyero puede hacer maravillas con un collar de perlas y colocarle broches para separarlo y convertirlo en combinaciones de varias vueltas y brazaletes. 
Los collares de perlas son las gemas que más favorecen y las que mejor realzan cualquier modelo de alta costura.

 




LA PLATA.

 




Para adquirir un collar de plata, es necesario tener en cuenta una serie de detalles que permitirán que la compra que se efectúe, sea la adecuada. 
Para poder saber si el metal en el que el collar está fabricado es plata auténtica, lo primero que hay que observar es que figure el sello que indica la graduación del metal utilizado. La plata auténtica posee el sello 925.P lo general, se encontrará el mismo en una zona escondida del collar, cerca del cierre o broche del mismo.




 
Es importante fijarse este detalle porque muchas veces, podrán venderte un collar de fantasía diciéndote que se trata de plata auténtica. 
En los collares deberás fijarte que tanto en el collar de plata como en el broche figure la inscripción ya que uno de los dos productos puede no ser de plata.
Aunque mi consejo es que se compre cualquier tipo de joyas en un lugar de confianza ya que un sello no es garantia de nada a no ser que el fabricante o el vendedor sea de plena confianza.






EL ORO.

 




En la mayoría de las culturas regalar un collar cadena de oro es una tradición ya sea para bautismos, cumpleaños o aniversarios. 
En la antigüedad podía distinguirse la clase social de una persona en base a las joyas que lucían. 



collar de oro



El oro simbolizaba el poder adquisitivo de la misma y su posición económica. 
En historia aun mas antigua era un símbolo de pureza, valor y realeza.

 




LOS ARTESANALES.


EL CORAL

 




El collar con corales es uno de los modelos más clásicos que encontramos a la hora de buscar joyería artesanal. Suelen ser muy coloridos y un excelente recuerdo para llevarnos cada vez que pasamos nuestras vacaciones en la playa ya que son muy populares en regiones donde hay playas, no importa si estén hechos en coral original o imitaciones, la gente nativa de esos lugares suele llevarlos de color blanco. 





Entre los Surfers, los collares con coral blanco son prácticamente una marca registrada, todos llevan uno para distinguirse como tales e incluso en los grupos de Surf donde hay liderazgos siempre a un nuevo miembro le regalan uno como modo de integración. 
Fabricar uno de estos collares con corales en extremadamente fácil ya que lo único que se necesita es un hilo de nylon por donde pueda insertarse el coral, y dos trabitas que pueden ser en forma de gancho o a rosca para poder cerrarlo y así sujetarlo. 





Actualmente el collar con corales es fabricado con replicas en piedra o plástico ya que los auténticos están siendo protegidos por los gobiernos y las ONG ambientales debido a que están en peligro de desaparición a causa de la acción del hombre.

 




EL DISEÑO.

 




En las diferentes regiones y pueblos de la antigüedad, los collares más comunes eran confeccionados, o mejor dicho, su estructura era confeccionada con dos elementos importantes que sobresalían: una cinta y sus colgantes. 





Estos dos elementos representaban el arte: la cinta podía esta confeccionada con materiales como el oro (hilos de oro) y los adornos podían ser de barro cocido, metales, perlas, vidrio. 
Muchas veces estos elementos eran mezclados para lograr diseños distintos. 
De acuerdo a cada civilización, se utilizaban distintos materiales para incrustar como adornos en los collares. En los comienzos de la Edad Media el collar no era un objeto tan utilizado.
 Recién en el siglo XII, las mujeres provenzales comenzaron a utilizar una pequeña tela alrededor del cuello.

 



En esta tela, se adherían un hilo con perlas entrelazadas. Luego en el siglo XV, se comenzaron a utilizar nuevamente las cadenas que giran varias vueltas alrededor del cuello. 
Estos collares se distinguían, en particular, porque estaban confeccionados con monedas de oro, con medallas y con piedras preciosas que poseían algún valor económico relativamente importante. 


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En la Edad Moderna, los collares que se usaban estaban confeccionados con esferas o bolas huecas que se encontraban caladas. 
Otro aspecto del collar que data de tiempos muy antiguos está relacionado con la magia. 
Los collares siempre estuvieron asociados por las distintas culturas a la energía, a la magia y a los poderes ocultos. Esta idea se genera debido a la forma de círculo que posee este objeto. 


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Además, se forman, al juntar los extremos, y representada esta figura geométrica, se hacen presentes los poderes ocultos que posee o se le atribuyen a este objeto. 
Ningún rey, ni ningún sacerdote han dejado de lado el collar como elemento de poder y, en la actualidad, lo seguimos viendo en personas como personajes de la esfera política y en toda cultura religiosa. 
Por ejemplo, en el caso de la cultura católica se utiliza el collar con el dije de cruz.

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Los collares, en la actualidad, se usan por varios motivos, no solamente como adorno personal como puede ser el uso de un collar o cadena para una fiesta importante o cena de gala; también vemos su utilización en algunas regiones como parte de la identidad de algunos pueblos; algunos pueblos utilizan este objeto como escudo de protección; y muchas otras personas usan un collar para identificarse o mostrar su adhesión a alguna creencia o pertenencia a una institución determinada: por ejemplo una medalla de algún santo o virgen, el collar con el dije del ying-yang que manifiesta la adhesión a una cultura específica que marca un modo de vida, etc. 





Finalmente, cabe mencionar que cada vez que este objeto que la mayoría de las veces se utiliza como un mero objeto decorativo, tenemos que saber escoger el adecuado o el que más represente nuestra personalidad ya que, por la altura en el que va colocado, es una de las primeras cosas que una persona que recién nos conoce podrá observar.


 




El esquema del diseño debe realizarse en papel y lápiz y luego en base a ese dibujo realizar otro en tinta con vistas laterales y superiores. 
Generalmente los diseñadores suelen hacer el bosquejo de sus diseño es un material llamado acetato que es una hoja hecha de plástico duro. 
Esto facilita la confección de la pieza ya que las formas dibujadas en el acetato se transfieren al metal utilizando una aguja para después poder cortar las partes del metal. 






Los fabricantes suelen guardar esos diseños para realizar mas ejemplares de ese diseño de collar en el caso que sea necesario. 
La función que puede tener una joya puede ser simple, por ejemplo el cierre del broche del collar, pero en otros casos la función se puede plantear como un especie de desafío mayor en el caso que se le quiera dar a la pieza una intención mucho más innovadora. 






Una de las tareas principales del diseño de collar es la gestión de la identidad a través de la estética que consiste en asociar a los fabricantes, tiendas y marcas a un estilo puntual. 
Los estilos están compuestos por elementos primarios y pueden analizarse en función de los mismos. la forma, el color y la línea son los principales elementos para el estilo visual y corresponden a los dominios sensoriales comunes como la vista y el tacto. 





En el caso de la vista, la psicología puso en manifiesto que la gente tiene una excelente memoria para las imágenes ya que éstas son un estimulo complejo que siempre ofrece pistas nuevas. 
También son muy distintivas y se pueden recordar con facilidad. Las imágenes son mucho más características y se recuerdan por mucho más tiempo en comparación con las palabras. 






La importancia de la forma en el diseño de collar es un elemento estético que incluso puede imponerse como factor de la toma decisiones en una empresa. 
Al igual que los símbolos visuales la forma de un collar es una fuente importante de identidad mundial ya que éstas atraviesan las fronteras culturales con facilidad. 
De todas maneras los profesionales en marketing de las joyerías saben determinar por qué cierto tipo de formas causan determinadas impresiones.


 



Mas allá de los objetos que producen las formas, éstas se componen con dimensiones esenciales que dan lugar a determinadas asociaciones. 
Son cuatro las dimensiones de las formas que los diseñadores tienen en cuenta, la angularidad, la simetría, la proporción y el tamaño del collar. 
Para crear un estilo en el diseño de collar, se integran elementos primarios como colores, materiales y formas ya que la percepción total en más que la suma de todas las partes por las que esta confeccionado un collar. 

Debido a que las tendencias van y vienen es importante en el diseño de collar que el orfebre esté actualizado con el tipo de joyas que se usan, ya que esto ayudará a las ganancias en sus talles. 
De todas maneras los collares de calidad resisten el paso del tiempo e incluso muchas veces cuando un collar es pieza de moda y desaparece por un tiempo, en algún momento vuelve y el diseñador debe estar pendiente para volver a producirla.


 




Diseñadores

Entre los diseñadores de collares más famosos y con renombre internacional encontramos ejemplos muy concretos; nacido en 1900 en la ciudad de New York, Spratling llegó a México a la edad de 25 años. 

Era un perfeccionista obsesivo cuadro se trataba de diseñar un collar ya que no descuidaba ni el menor detalle para conseguir la más alta calidad en su producto. Una de sus preocupaciones era superar el concepto comercial del diseño de joyas para transformar su trabajo en una empresa humanista 





Es uno de los diseñadores de collares que dedicó sus diseños para que las mujeres pudiera lucirlos a cualquier hora del día en cualquier ocasión. 
Sin ser ostentosos los collares de Spratting son de gran modernidad para un uso práctico, cotidiano y con un toque de elegancia discreta. 





Una fanática declarada de este diseñador era la artista Frida Kahlo. 
En muchos autorretratos que pintó pueden observarse diseños de Spratting.

 




Otro caso es el de Charles Lewis Tiffany quien siempre se destacó por ser un amante del arte y la perfección de la orfebrería. 
A fines de 1850 este diseñador de collares se empezó a diferenciar del resto por su calidad y a atraer clientes de todo el mundo. 

En estos últimos años, diseñadores de collares de renombres tales como Paloma Picasso y Elsa Peretti han dedicado a Tiffany algunos diseños de sus piezas. 





Tiffany & Co. tiene estilos y diseños de collares de moda fabricados en oro, perlas, piedras preciosas y dijes colgantes. 
Atraer ha sido siempre el secreto de los diseños de Tiffany.

Entre sus clientes se cuentan a Abraham Lincoln, Liz Taylor, y ahora Madonna, John Travolta y Ronaldo son fanáticos declarados de sus encantadoras propuestas. 





Los diseñadores de collares Tiffany suelen destacarse el cuidado por las formas, las más hermosas piedras preciosas y la elegancia de los detalles en cada pieza. 

Existen diseños de collares de platino y oro de Niessing, una empresa que ejemplifica de la mejor manera la sobria estética alemana; no sólo se encuentran los mejores diseñadores de la joyería de Alemania sino que también hay audaces jóvenes diseñadores que están recién graduados, así como también un montón de nombres internacionales tales como los de Antonio Bernardo de Brasil, y Brigitta Sueters de Holanda. 






El sello de las joyas de Sueters es que todas son y han sido elaboradas a mano por ello es considerada una de las mejores artistas entre los diseñadores de collares ya que ellos no fabrican en empresas con maquinarias, sino que trabajan en sus propios talleres. 
La exhibición comenzó hace 12 años, cuando un grupo de diseñadores de collares comenzó con su muestra en el viejo parque de congresos de Munich.


 


Ahora esta convención de diseñadores se ha convertido en un evento ineludible en el calendario del diseño de joyas. 
Las joyas de Juni, un consorcio de cinco diseñadores con sede en Alemania, tipifica el espíritu que llena esta exhibición ya que cada joya cuenta una historia. 






Todas las joyas de la exposición, que reflejan los movimientos artísticos y sociales del siglo XX tienen un pasado. 
Un collar que pudo haber llevado una abuela, o unos anillos de los años cincuenta son joyas que se usaron en tiempos de guerra o en los movidos años veinte, de ahí es de donde obtienen su valor económico.




 
La naturaleza de las joyas es tan personal que resulta el medio ideal para encerrar con una gran precisión el tiempo, la historia y las emociones con las que fueron hechas o de las personas que las lucían, aunque se trate de cien años rápidos y turbulentos.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay