jueves, 30 de agosto de 2012

TÉCNICAS -- EL AGUA FUERTE EN LOS METALES

Si leemos con atención veremos como es simple trasladar todas estas técnicas a la orfebrería y crear piezas muy diferentes y exclusivas



 






Grabado en Aguafuerte



Calcografía - Aguafuerte - aiguafort. 


La palabra calcografía proviene del término griego xalkós -que significa cobre o bronce- y del término grafos -grabado-. Es por ello que, cuando hablamos de una calcografía o de un grabado calcográfico por extensión, nos referimos a un grabado realizado sobre una plancha de metal.

El proceso calcográfico consiste en grabar la plancha de forma que nada más se vacían aquellas partes que corresponden al dibujo.

Cuando se imprime, la tinta se deposita en las partes hundidas de la superficie que son les que quedan estampadas en la hoja de papel en el momento de ejercer la presión. Por ello se dice que la calcografía es
un sistema de grabado al vacío.
El aguafuerte es considerado una de las técnicas calcográficas indirectas.

Las técnicas de grabado calcográfico son múltiples y se clasifican en dos grandes grupos en función del sistema utilizado para incidir sobre las planchas.

Así distinguimos los procedimientos de grabado directo y
los procedimientos de grabado indirecto.

Los métodos directos son aquellos en los que las incisiones se realizan con una herramienta (buril).


 




En los indirectos la incisión es el resultado de la acción
corrosiva de un ácido.

Los materiales necesarios para realizar un grabado al aguafuerte son la plancha de metal y el ácido. Para transferir el dibujo original sobre la plancha necesitaremos papel vegetal y papel de calco.

Para entintar son necesarios la tinta, una espátula, un rodillo (cilindro) y una superficie no porosa donde batir la tinta. Para imprimir necesitamos papel y una prensa.



HISTORIA



El origen del grabado al aguafuerte, igual que el del grabado a buril, es necesario buscarlo en el trabajo de los orfebres y fabricantes de armas.

En cuanto a este procedimiento en concreto, parece que
evolucionó a partir de la experimentación en la decoración de escudos llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XV por Daniel Hopfer.
Del descubrimiento de este artesano sobre las posibilidades decorativas de la oxidación y, por tanto, de la corrosión de metales nacerá la técnica del aguafuerte.

Los testimonios más antiguos que se conservan de grabados al aguafuerte datan de 1513. Desde sus inicios muchos artistas utilizaron este procedimiento conjuntamente con otras técnicas calcográficas como puede ser el buril para potenciar sus efectos.

Así, por ejemplo, utilizó esta técnica el artista holandés Lucas van Leyden en el siglo XVI.



 






Fue precisamente en los Países Bajos donde, en el siglo XVII, el aguafuerte adquirió una identidad propia y alcanzó su máximo nivel de expresión con la obra de artistas como Van Dyck y, especialmente, expresión con la obra de artistas como Van Dyck y, especialmente, Rembrandt. En España, donde la técnica del aguafuerte no tenía ninguna tradición, la figura principal fue, sin duda, Goya, con las series de Los Caprichos, La tauromaquia, Los Desastres de la Guerra y Los Disparates.


Sin olvidarnos de Tiépolo, en Italia destacó especialmente la figura del arquitecto Piranesi que grabó grandes planchas que describían la gloria y la decadencia de Roma.

En Francia, a finales del siglo XIX, hemos de mencionar la obra de Degas y Manet. En el siglo XX Picasso fue el artista que más sobresalió en la utilización de esta técnica que, hoy en día, continua disfrutando de una gran aceptación entre los artistas porque es una técnica asequible y que permite una gran espontaneidad en los trazos.




PROCEDIMIENTO DE REALIZACIÓN




1.Obtención del dibujo:


Para dibujar sobre la plancha de metal la imagen que queremos grabar podemos hacerlo de dos formas.
La primera opción consiste en dibujar directamente sobre el metal, mientras que la segunda implica
traspasar la imagen a partir de un dibujo original hecho sobre papel.

En cualquier caso no debemos olvidar la inversión que sufre la imagen al ser estampada.
Lo que en la plancha se sitúe a mano derecha, en la estampa aparecerá a mano izquierda (y al revés).

Por ello es aconsejable dibujar el original en una hoja aparte, copiarlo en un papel transparente, invertirlo lateralmente y transportarlo sobre la plancha,
resiguiéndolo con un lápiz duro.


 





2. Preparación y grabado de la plancha:



Las planchas que se utilizan en le aguafuerte pueden ser de cobre, zinc, aluminio, acero o hierro.
La elección de un material u otro está en función mayoritariamente de las pretensiones del artista, ya que
cada tipo de material permite obtener unos resultados de
características diferentes y específicas.

Así, mientras que el cobre, al ser atacado por el ácido, permite obtener trazos de una gran nitidez, el zinc -material menos compacto- produce líneas de contornos más borrosos.

La técnica del aguafuerte consiste en recubrir la plancha metálica con una sustancia resistente al ácido y después eliminarla de aquellas zonas que queremos que queden estampadas.

Después se somete la matriz a un baño de líquido corrosivo hasta que el dibujo aparece suficientemente grabado.
Finalmente, se limpia la plancha, se entinta y se estampa.
Antes de comenzar a grabar es preciso, sin embargo,
preparar la plancha cuidadosamente.


Paso a paso, el proceso es el siguiente:


Una vez tenemos la superficie pulida, se desengrasa y se calienta para facilitar la aplicación uniforme de una capa de barniz.


 




Después se realiza el dibujo sobre la matriz -la cuál, previamente, ha sido ahumada para poder distinguir con más nitidez los trazos de la imagen- y con una punta dura se ralla el barniz, extrayéndolo de aquellas zonas que queremos que queden estampadas.

Es entonces cuando se somete la matriz a un baño ácido, de forma que las partes que no estén protegidas por la capa de barniz quedarán grabadas por el efecto corrosivo de este producto. 
En función de las intensidades de color que queramos obtener en la estampación, se dejará actuar al ácido un período de tiempo más o menos largo.

Cuanto más profunda sea su acción, más oscuro será el
resultado, ya que la cantidad de tinta que se depositará en los surcos también será mayor.

Tan sólo nos quedará limpiar los restos del barniz y entintar la superficie con la ayuda de un rodillo. Durante todo el proceso es aconsejable realizar alguna prueba de estampación para poder controlar la evolución del dibujo.


3. La estampación:


Antes de estampar la plancha es preciso calentarla. El proceso consiste en llenar de tinta todas las incisiones de la superficie. La tinta se puede aplicar con un cojinete realizando movimientos circulares.

No obstante, generalmente se hace con un rodillo.

A continuación se ha de extraer la tinta que ha quedado

en la superficie de la plancha es decir en las zonas que no han sido grabadas, con la ayuda de un paño.

Los últimos rastros de tinta se eliminan con la mano. Para ejercer la presión necesaria para imprimir un grabado calcográfico hemos de utilizar una prensa.

Esta prensa se denomina tórculo.

Cuando tenemos la plancha a punto para ser estampada se coloca en la superficie horizontal de la prensa, sobre un papel limpio del tipo papel-prensa.

Sobre la plancha y asegurándonos de no ensuciarla con los dedos, se coloca la hoja de papel en la que se estampará la imagen. Para proteger el reverso de esta hoja y para facilitar la presión uniforme de la prensa se colocan por encima dos o tres láminas de fieltro.

Después se aplica la presión haciendo funcionar la prensa. Una vez estampado el dibujo, se retiran los fieltros y se levanta la hoja de papel estirándola por uno de los ángulos.
El tipo de tinta que sea utilizado y, especialmente, el tipo de papel son muy importantes para lograr una buena impresión de la imagen.

El mejor papel es el fabricado a mano o el de molde sin gelatina o con muy poca.
Una vez tenemos el dibujo original estampado sobre una hoja de papel llegamos al final del proceso.
Ahora, a partir de la misma plancha calcográfica y tan
sólo repitiendo el proceso de entintado y de impresión, podemos obtener una cantidad muy elevada de estampas idénticas.


 




Cuando el proceso de impresión ha terminado, el artista suele firmar y numerar a mano todos los ejemplares.

La numeración sirve para indicarnos la amplitud del tiraje y el orden de impresión.

Así, por ejemplo, cuando en una estampa encontramos escrito 1/75, quiere decir que de una edición de 75 ejemplares tenemos la estampa número 1.

El artista se reserva unos cuantos ejemplares para su

colección personal considerados Prueba de artista. Estas pruebas identificadas con las iniciales P.A. suponen, generalmente, un 10% de la edición y, en principio, no son para uso comercial.

IMPORTANTE: Tener mucho cuidado en el manejo de los ácidos, ya que SON MUY PELIGROSOS. En la preparación del ácido se debe de verter en el recipiente primero el agua y después el ácido. Tener precaución ya que es muy peligroso y se deben de usar lentes, guantes y delantal protector). Así mismo trabajar en un área muy ventilada ya que se van a formar muchos gases tóxicos.



 





Grabado en Aguafuerte



El aguafuerte es una técnica indirecta de grabado calcográfico. La plancha se recubre con un barniz protector sobre el que dibuja el grabador con una punta metálica, asegurándose que dicha punta toca la superficie del metal sin hacer surco alguno en ella. 
La punta, en consecuencia, puede ser roma o, en cualquier caso menos afilada que la utilizada en la punta seca. 
La ventaja de no arañar la plancha es que pueden corregirse fácilmente los errores cubriendo de nuevo las
líneas o zonas no deseadas mediante un pincel mojado en barniz. 
Por el contrario, si el grabador araña el metal, aunque vuelva a tapar la línea con barniz, el pequeño surco abierto por la punta se llenará de tinta durante la estampación y quedará visible el defecto. 
Una vez realizado el dibujo sobre el barniz, se sumerge la lámina en una cubeta de ácido mordiente rebajado con agua aguafuerte que tiene la capacidad de atacar el metal y disolverlo en aquellas zonas en que se ha hecho desaparecer el barniz. 
La profundidad de las tallas depende del tiempo de exposición al ácido y de la concentración de éste.

Existen dos procedimientos para crear surcos de diferente profundidad: 
el primero de ellos consiste en realizar el dibujo completo e ir creando reservas, es decir, tapando progresivamente con barniz las zonas o líneas que han sido suficientemente expuestas a la acción del ácido; 

el segundo consiste en realizar primero las líneas y zonas
que se desea que salgan más oscuras en la estampa, sumergiendo la lámina en el aguafuerte en intervalos a medida que se abren nuevas líneas hasta llegar a las más superficiales. 

Las líneas del aguafuerte carecen de la precisión de las del buril y punta seca, sus perfiles no son tan regulares porque la mordida del ácido no corta el metal sino que lo desgasta irregularmente. 
Son líneas nerviosas, entrecortadas y de grosor variable. 

La dificultad de esta técnica estriba en el cálculo de la capacidad de corrosión del ácido, teniendo en cuenta que la mordida será más activa cuanto más concentrado esté el aguafuerte, mayor sea su temperatura y menos veces haya sido utilizado. 
Dependiendo de su poder de corrosión y de la profundidad que se quiera dar a las líneas, el grabador debe calcular el tiempo de exposición de la lámina al
ácido. 







Esta operación es sumamente delicada, pues un cálculo
incorrecto de tiempos puede provocar un desgaste excesivo del metal y la destrucción de la matriz. 
Por otra parte, si el barniz protector no ha sido eliminado correctamente del dibujo, el metal no será atacado por el ácido y quedará sin grabar.

Una vez abiertas la totalidad de las tallas se limpia el barniz sobrante con un paño mojado en alcohol quedando la lámina en condiciones de ser estampada.

Conocida desde el s. XV, en un primer momento la técnica del  aguafuerte se empleó como complemento del buril en los grabados en talla dulce. Los contornos de las figuras y los fondos se grababan en aguafuerte, y sobre las líneas abiertas por el ácido el grabador
introducía las colecciones de buriladas. 

Durante mucho tiempo el buril fue considerado como la única técnica noble de grabar y el aguafuerte se supeditó siempre a ella como un procedimiento auxiliar. 

En los Países Bajos del norte la situación era distinta, alcanzando la técnica del aguafuerte un importante desarrollo durante el s. XVII bajo la estela de Rembrandt. Con la incorporación definitiva de los pintores del resto de Europa a las técnicas de grabado calcográfico, a finales del s. XVIII, acaba el largo dominio del buril. 







A lo largo de la centuria siguiente el aguafuerte se convierte en la técnica dominante del grabado en metal, así hasta llegar a la actualidad en la que cada vez son más escasas las estampas realizadas a buril mientras que los
grabadores calcográficos practican profusamente los procedimientos derivados del aguafuerte. 


AGUATINTA:

El aguatinta se basa técnicamente en el mismo principio del aguafuerte, pero a diferencia de aquel las líneas se sustituyen por superficies tonales. 
Es una técnica pictórica de grabado calcográfico que permite la obtención de semitonos o infinitas gradaciones de un mismo color. 

Sobre la superficie de la lámina se espolvorea uniformemente resina de pino pulverizada. 
El punto de resina, como la capa de barniz en la técnica del aguafuerte, actúa como aislante. Es decir, al sumergir la lámina en el ácido éste sólo ataca los intersticios
que se encuentran entre los puntos de resina que previamente han debido ser fijado al metal. 

Para ello se calienta el dorso de la lámina sujetando ésta con unas tenazas antellanas. Tal calentamiento
provoca la dilatación de la resina y su adherencia a la plancha. 
El tiempo de exposición al calor debe ser suficiente para que se adhiera el punto de resina, pero no exagerado, porque una dilatación excesiva de los granos provocaría la fusión de éstos con sus vecinos formando una capa uniforme que impediría la actuación del aguafuerte. 

Para crear zonas de puntos de diferentes profundidad, se emplea el mismo recurso de las reservas con barniz descrito en la técnica del aguafuerte.


 




A finales del s. XVIII los pintores comienzan a interesarse por el arte gráfico. Abrirán composiciones originales y volverán a recuperar la libertad creativa que había perdido el grabador de reproducción en talla dulce. 

Desde el punto de vista técnico, al estar más acostumbrados a la mancha, los pintores indagarán en nuevos procedimientos de grabado calcográfico, las técnicas pictóricas: - aguatinta, manera negra, barniz blando-. 

El aguatinta permite imitar los dibujos a la aguada, el barniz blando se aproxima a la textura y calidad de los diseños hechos a lápiz. 

En este contexto histórico cabe situar los extraordinarios aguatintas de la serie de Goya, en particular "Los Disparates", donde el poder expresivo de la técnica es llevado por el artista hasta unos límites apenas igualados con posterioridad.

ABC del grabado

El grabado es un conjunto de técnicas de arte gráfico cuya característica común es la creación de imágenes a partir de cortes o tallas que un grabador efectúa sobre una matriz de madera o de metal

Aguafuerte

En esta técnica las líneas son grabadas en la plancha por la acción de un ácido. La lámina de metal, que en el caso de Rembrandt fue el cobre, se recubre con un barniz protector (cera, resina y asfalto), sobre el que dibuja el grabador con una punta metálica, removiendo el barniz y dejando el diseño expuesto. 
Una vez realizado el dibujo, se sumerge en una cubeta de ácido mordiente rebajado con agua (aguafuerte), que tiene la capacidad de atacar el metal y disolverlo en aquellas zonas desprotegidas de barniz. 
La profundidad de la talla depende del tiempo de exposición al ácido. Las líneas del aguafuerte carecen de la precisión de las del buril y de la punta seca y sus perfiles no son tan regulares, porque la mordida del ácido no corta el metal, sino que lo desgasta de manera irregular. 







Una vez abierta la totalidad de las tallas, se limpia el barniz, se entinta y se pasa por la prensa con el papel que ha sido previamente humedecido.

Buril

La técnica del buril recibe este nombre del instrumento -una varilla de acero de punta oblicua- utilizado por el grabador para abrir las tallas sobre la superficie del cobre.

El mango del buril se acopla en el hueco de la mano y el grabador lo impulsa ejerciendo presión con el brazo y lo dirige con el dedo índice.
El instrumento debe estar casi paralelo con la superficie del cobre. La intensidad de la línea dependerá de su ancho y su profundidad.

El buril levanta una viruta metálica que se corta con el propio instrumento. La línea que produce es nítida y limpia. Antiguamente se identificaban por ser más anchas en el centro y estrechas a los lados.
Rembrandt utilizaba esta técnica para reforzar los negros y ciertos detalles.

Punta seca

Técnica que se basa en la utilización de una punta de acero afilada con la que el grabador dibuja directamente sobre la superficie del metal. La profundidad del surco depende de la fuerza que se ejerza y lo afilada que esté la punta. La forma de la punta, y la manera de trabajar el instrumento explican por qué el metal arrancado de la
lámina se queda en ambos lados del surco, formando unos abultamientos llamados rebabas. 







Éstas retienen la tinta durante el proceso de estampación, de forma que la línea de punta seca no es tan nítida, como la del buril. Al contrario, sus límites son imprecisos, tan nítida, como la del buril. Al contrario, sus límites son imprecisos, difuminados, lo que le otorga una sensación aterciopelada. Las líneas son frágiles y terminan agotándose, debido a la presión en las
operaciones de impresión.

Grabado con Aguafuerte


Generalmente entendemos por grabado el hecho de poner tinta y estampar superficies en relieve, como ocurre con la xilografía, aunque también lo es el proceso inverso, que consiste en imprimir las superficies profundas de las incisiones como en el aguafuerte.

La primera se llama grabado en relieve y la segunda en hueco.
Debemos entender por aguafuerte el proceso de morder líneas o áreas por medio de un ácido. Este proceso está hecho sobre metal para luego ser impreso sobre papel, o dicho de otra manera, el aguafuerte es la parte impresa obtenida por medio de la plancha grabada.

Bajo la denominación genérica de aguafuerte se incluyen el aguafuerte de líneas, el de base blanda o barniz blando y el aguatinta.
Bajo esta denominación también han sido siempre agrupadas la punta seca, donde el ácido no se usa, y la mezzotinta, en la cual las pequeñas cavidades son hechas por instrumentos.


 




Los grabados de estampas son frecuentemente realizados por procedimientos en los cuales se combinan armónicamente varios de estos métodos. Ellos son el resultado de lo que se han dado en llamar "técnicas mixtas".

Lo que liga a estos diversos procedimientos es que todos son entintados y estampados de una manera similar, en una prensa a rodillo o prensa-plancha de cobre.

Barniz Blando

El barniz blando es un grabado al aguafuerte realizado en forma indirecta (la punta no hiere el metal) y se lo conoce como imitación del lápiz o a modo de lápiz.

Es de forma indirecta porque el decalque realizado sobre una base especialmente húmeda es en realidad el grabado sobre la plancha que se somete al corrosivo; en consecuencia, las líneas tienen la textura del papel que se interpone entre el barniz y el instrumento con que se
lo recorre.

La condición húmeda y grasa del barniz se obtiene mezclando sebo al barniz de bola por partes iguales o en proporción de: 


Sebo ................. 1 parte
Barniz de bola ..... 2 partes 


Estas fórmulas varían según el clima y temperatura del momento, pero es necesario comprobar en la mezcla del sebo la presencia de la cantidad suficiente para permitir que el barniz que queda depositado en el reverso del papel por la presión del lápiz, se levante limpiamente
de la plancha.

El barniz bola y el sebo se mezclan derritiéndolos en un recipiente enlozado; se aplica a la superficie de la plancha por el procedimiento conocido para el barniz base, pero sometiéndolo sólo al calor necesario para que se expanda. Se deja enfriar antes de trabajar sobre ella.


 




El papel que se utiliza para hacer un dibujo que se requiere grabar al  barniz blando debe ser delgado, rígido y ligeramente texturado; se aplicará sobre la superficie barnizada de la plancha, haciendo coincidir sus bordes con el dibujo. Luego se fija el papel a la mesa con cinta
adhesiva. Otra manera de hacer el trabajo es calar los tres cuartos exteriores de un pequeño círculo, que se traza en cada uno de los ángulos del dibujo con centro en el vértice, los que al superponerse a la plancha deberán coincidir exactamente con sus bordes, para un perfecto registro. Un puente para apoyar la mano será indispensable para la técnica de barniz blando, porque se debe trabajar por encima del dibujo, y la menor presión provocará la adhesión del barniz al papel. 
Colocando el puente sobre el papel, se dibuja sobre las líneas con un lápiz duro o un punzón. 

Una vez concluido el dibujo, se levanta el papel en cuyo reverso se habrá adherido el barniz que fue removido de las líneas y áreas que estuvieron en contacto con el papel bajo presión.

Examinar la plancha en que las líneas aparecerán dibujadas por el brillo del metal y controlar la veracidad del decalque. Si hay líneas que se han hecho por error, cubrirlas con barniz de protección, así como las muy gruesas se pueden afinar con el mismo procedimiento cuidando de no levantar la base.

Hay que considerar que siendo el barniz blando de superficie muy vulnerable a la presión, cualquier operación que se realice sobre él debe ser hecha con mucha delicadeza.
Estas líneas y áreas se exponen a la acción del ácido por inmersión o con la pluma de ave o el pincel. La gradación puede obtenerse reforzando los quemados. La solución de ácido no debe ser muy fuerte. 

Lo conveniente es:

Ácido ......... 1 parte

Agua ......... 3 partes

El remordido, aunque no es lo más adecuado, se puede hacer utilizando un papel graneado transparente. Antes y después del mordido se utilizan las rueditas de acero, roulettes, que se pasan sobre la plancha en todas las direcciones, ofreciendo el mismo aspecto del lápiz.


 




El puente es una tablilla de madera delgada más larga que las medidas de la plancha, a cuyos extremos van adosados dos pequeños tacos lo suficientemente altos para suspenderla sobre el dibujo. Se limpia y se procede como de costumbre.

Aguatinta

La característica fundamental de esta técnica es que la superficie de la plancha no se protege totalmente con barniz, sino que se cubre parcialmente al grano de resina.

Esto produce sobre la superficie del metal un graneado cuya densidad depende de los propósitos del grabador. Algunas aguatintas presentan líneas combinadas con valores, pero según ciertos autores ortodoxos,la verdadera aguatinta se hará solamente con valores; si algo como una línea aparece, no se distinguirá por sí misma, sino que es parte límite del mismo elemento que conforma el valor. Hay varias sustancias ácido-resistentes que se emplean para granear la plancha de aguatinta: polvos de resina, asfalto, goma lamar, mastic, etc., pero preferentemente se utiliza la primera.


 




De los métodos de aplicación el más práctico es rociar o espolvorear la resina sobre la plancha pulida, absolutamente limpia, utilizando para este fin una bolsita de tejido rústico o de muselina de trama abierta, que contendrá la resina pulverizada en el grano de fineza que se quiera dar a la base. Es necesario tener preparada en tarros la resina de distintos grosores de grano, debidamente individualizados. Aunque la resina se venda pulverizada, resulta de interés para el grabador molerla él mismo, hecho que le dará mayores posibilidades en la
elección del tamaño del grano. 

Mientras se realiza la tarea de graneado, conviene mantener la plancha dentro de una caja de graneado, conviene mantener la plancha dentro de una caja de
cartón, elevada sobre un taco de madera, para evitar que la resina se desparrame sobre la mesa de trabajo y se pueda recuperar fácilmente.

Cuando se considera que la plancha está suficientemente cubierta, se la levanta con sumo cuidado para que no se desplace la capa de polvo, y se la coloca sobre el calentador, hasta que la resina se reblandezca y se adhiera sin llegar a derretirse.

Tan pronto como la opacidad de los granos se haga brillante, se retira del calor y se la deja enfriar. Si la resina llega al punto de fusión, las partículas se unen entre sí, eliminando los pequeñisimos espacios necesarios para que el ácido penetre y muerda el metal.

En este caso, el trabajo ha fracasado, y se procederá a limpiar la plancha con trementina o bencina para recomenzarlo.

El otro método, conocido corrientemente por el de la caja de granos, requiere un cajón amplio, cuya base tiene una abertura que da cabida a una bandeja deslizable que contiene la resina. Provocando por medio
de un fuelle una atmósfera cargada de este polvo dentro del cajón, bastará con ubicar la plancha sobre una rejilla, a la que se superpondrá a la bandeja, para obtener un rocío uniforme sobre ella. Como los granos más gruesos, por ley de gravedad, caerán más pronto, el grabador elegirá el momento oportuno para exponer la plancha a la lluvia de granos dentro del cajón. 
Pasado un tiempo prudencial, se la retira y se la somete al calor, como en el caso anterior.


 




Un tercer método más sencillo, pero tal vez menos perfecto, consiste en preparar la plancha con barniz de bola y una vez seco aplicar a la superficie barnizada un papel de lija del grano que se desee, con la cara áspera contra el barniz, sometiéndolo luego a presión de la
prensa de imprimir. El papel de lija, que será de mayor tamaño que la plancha, herirá la superficie del barniz dejando en descubierto una textura de puntos similar a la suya, por donde el ácido penetrará hacia el metal.

Como ya se explicara, el recalque puede hacerse con rojo joyero, tiza negra o negro de humo, transfiriéndolo solo a grandes líneas, pues los pequeños detalles se perderían en la superficie áspera del graneado.

También se aconseja hacerlo al barniz blando antes de granear la plancha. Si se quiere dibujar directamente sobre la resina se utiliza lápiz litográfico.

En un aguatinta los valores se hacen por una sucesión de pasos, en los cuales ciertas partes son protegidas con barniz, alternadamente, con los mordidos. Los pasos serán tantos como el número de valores que se desee obtener.

Antes de comenzar, se estudia cuidadosamente la ubicación de los blancos, y con un pincel se cubren estas áreas con barniz, quedando así la plancha lista para el primer mordido. Si fuera necesario, después de la primera prueba, el graneado puede repetirse protegiendo con posterioridad las zonas que no deben ser remordidas.


 




Después del último mordido se procede a retirar la cubierta de graneado y barniz, y se comienza el entintado y la limpieza para tirar la prueba.

Punta Seca

En ella no están presentes ni el barniz base, ni el de protección, ni el ácido.

Es un grabado directo de procedimiento muy simple, y en cuanto a herramientas, sólo se utilizan las puntas y un raspador.
Para hace más visibles las líneas, a medida que se trabaja, se las va llenando con una mezcla negra compuesta de sebo o vaselina y negro de humo.

La plancha de metal desnuda es hendida directamente con una punta La plancha de metal desnuda es hendida directamente con una punta aguda de acero, de diamante o de rubí -punta seca-, que da nombre a la técnica. La punta de acero debe afilarse con un leve bisel plano que corta el metal en lugar de raerlo. El grabador de punta seca depende de sí mismo para trazar las líneas que dan la calidad tonal.
Necesita el toque personal que imparte una variedad, no superada por la línea mordida por el ácido. El movimiento de la punta desplaza lateralmente una parte del metal sin desprenderlo de la línea, formando un borde áspero, de puntas agudas, que se conoce con el
nombre de rebaba. 

Esta rebaba es de un aspecto propio del procedimiento sobre el que se recae la responsabilidad de la fuerza y
calidad de la línea.


 




La punta se toma como si fuera un lápiz. De su grosor, de su ángulo de incisión y de la fuerza ejercida sobre ella, dependen la forma, tamaño y textura de la rebaba.
Cuando la punta se mueve en un ángulo de 90º, la rebaba se abre hacia afuera, a ambos lados del surco; si el ángulo es de 45º, se levanta sobre un solo lado.

Cuanto menor sea el ángulo de incisión, la rebaba se hace menos resistente a la presión de la prensa, puesto que sus puntas quedarán suspendidas sobre la línea y la fuerza de los rodillos la romperá, metiéndola dentro de ella.

Si la punta, al romper el metal, desprende una finísima viruta, es necesario rectificar el ángulo de incisión o examinar cuidadosamente el estado de la punta. En algunos casos, según las necesidades del diseño o el criterio del autor, se puede barrer la rebaba en el sentido de la línea con un raspador. Este recurso es usado en los retoques del aguafuerte cuando no se emplea buril.

Como regla general la rebaba se desgasta rápidamente en el curso de la impresión, por cuya causa las tiradas de punta seca son reducidas.

No obstante, la vida de una plancha puede ser considerablemente conservada si se la somete al procedimiento del acerado (steelfacing), al que ya se hizo referencia con respecto al aguafuerte.

El dibujo puede hacerse directamente sobre la plancha con la punta, o transferirse a un papel transparente para no alterar el original, o intercalarse un carbónico entre el papel y la plancha.
Con el objeto de obtener una veladura general, la punta seca puede realizarse sobre el lado no pulido de la plancha, aprovechando la aspereza de la superficie.


 




En este caso, para las luces altas se recurre al bruñidor,
exclusivamente en las zonas preestablecidas.
Debido a la fragilidad de la rebaba, el entintado debe hacerse con un rodillo blando y tinta fluida, y si es necesario, hacer penetrar la tinta con una almohadilla suave.

En la limpieza debe cuidarse de no quitar toda la tinta de las rebabas, empleando tarlatán ablandado en forma de muñeca acolchada. La excesiva limpieza puede restar interés a la copia.

Mezzotinta

Es una de las técnicas de grabado que incide la plancha de metal pero sin intervención del ácido. La principal herramienta es el rocker o graneador, que los franceses llaman berceau (cuna) por el movimiento que se le imprime al granear. Es una herramienta de mango abultado que permite tomarlo firmemente dentro de la mano. La parte de acero es una amplia cuchilla curva, finamente dentada en su borde inferior que se aplica al metal con la presión suficiente para que los dientes lo
penetren. 

La fuerza se hace con movimiento de hamaca.
La sistematización del procedimiento producirá en la superficie de la plancha -generalmente de cobre- un graneado uniforme, por entrecruzamiento de líneas. Primeramente las líneas hechas en un sentido, luego las líneas en ángulo recto con las primeras, en seguida dos grupos más de inclinadas a 45º con respecto a ellas, y se
continúa hasta que la superficie entera de la plancha quede cubierta con un grano uniforme. 

Este graneado uniforme y nutrido es la base de la mezzotinta, y si se tirara una prueba, el efecto sería de un intenso negro.

Un efecto similar se obtendría graneando con roulettes, aplicadas de la misma manera, o con rockers mecanizados. El decalque se realiza como de costumbre, pero en líneas generales.
Los varios grados de luz y sombra que componen el diseño se consiguen modificando la base o graneado con un raspador. En las áreas claras se removerá totalmente, y en las demás, según las necesidades, parcialmente.

El raspador reduce la fuerza del grano; cuanto más raspado esté el metal, el valor será más claro. 
El procedimiento puede compararse a un dibujo de luz y sombras hecho en un papel negro y trabajado en
blanco. El blanco puro lo hará el raspador usado a fondo y se terminará con el bruñidor.


 




Los primeros grabadores que emplearon esta técnica (Ludwing von Siegen, el príncipe Ruperto, nieto de Jorge I de Inglaterra y sus sucesores inmediatos) lo hicieron con otro método: antes de granear la plancha grababan levemente su dibujo al aguafuerte, dejaban las áreas claras sin granear y las demás zonas las iban graneando en la medida en que necesitaban oscurecerlas. Es decir, por este método trabajaban de los valores tonales claros hacia los oscuros.

El entintado y limpieza de una plancha trabajada a la mezzotinta requieren el mismo cuidado que la punta seca, a causa de la fragilidad de las rebabas.

La plancha

La plancha clásica del grabado es la de metal altamente pulido. Sobre la superficie "espejo" cortará la punta o morderá el ácido, definiendo los puros contornos o amplias masas del diseño. El cobre, el cinc, el aluminio y el acero son los metales más usados aunque, actualmente, el concepto sobre las necesidades del pulido presenta variantes adecuadas a los propósitos individuales. 

El espesor de la plancha puede oscilar entre 1 y 2,5 milímetros. Las conquistas de la tecnología y la búsqueda incesante por parte de los artistas de nuevas posibilidades de expresión, han provisto de
materiales grabables, entre los que se puede considerar como de primera calidad una extensa línea de plásticos.


 




Cobre. 

De color rojo cuando esta puro. Su densidad es 8,85; blando, dúctil y maleable. Fue siempre el preferido de los grabadores. Cuando está bien batido se hace compacto y su grado de dureza -equivalente al oro o la plata- hace que pueda ser fácilmente herido por cualquier instrumento punzante.

Bajo la acción de la humedad se cubre de una capa de cardenillo muy venenoso.

El cobre puede adquirirse en grandes planchas de distintos espesores para diferentes propósitos. Se lo extrae y usa desde hace alrededor de cuatro mil años antes de nuestra era.

Cinc. 

De color blanco azulado. Su densidad es 6.87 y se funde a 410º.
Con el pulimento adquiere un brillo muy hermoso.
Como es menos resistente que el cobre, las copias que pueden obtenerse de él no son tan numerosas, especialmente cuando se graba a la punta seca.



Aluminio. 

De color y brillo semejante a los de la plata, muy tenaz y
liviano; más blando que el cobre o el cinc, maleable, dúctil y de gran resistencia a las presiones.
Puede ser usado tanto para punta seca como para línea mordida.
Aislado en 1828, sus métodos de obtención eran tan costosos que pasaron varios muchos años antes de que pudiera industrializarse a precios razonables.
Para morder este metal se requiere un baño especial. Para la punta seca se fabrica un aluminio de superficie endurecida que hace más durable la rebaba, permitiendo en consecuencia un mayor número de impresiones de cada plancha.


 




Hierro. 

De color gris azulado. Su densidad es de 7,8 y se funde a los 1500º. 
El hierro o acero dulce -que se trabaja fácilmente en fríopuede adquirirse en establecimientos que fabrican laminados. De textura granulosa, que se torna fibrosa después del batido, el hierro negro común no adquiere un pulido tan acabado como las buenas calidades del acero dulce, pero es igualmente recomendable.
En la placa de acero dulce la rebaba -borde rústico dejado sobre la superficie de un metal por un objeto punzante es más resistente.

Acero inoxidable. 

Hierro combinado con un poco de carbono y que adquiere por el temple gran dureza y elasticidad.
El acero inoxidable está aún en proceso de experimentación.

Celuloide. 

Es una sustancia dura y transparente, fabricada con una
mezcla de alcanfor y algodón pólvora. Tiene el inconveniente de ser altamente inflamable. Se lo usa para la práctica de la punta seca, cuyas impresiones toman una calidad distinta.

Plásticos. 

Material de la era contemporánea, su gran variedad,
constantemente enriquecida por los nuevos aportes, tiene comprometida la investigación creativa de los grabadores de hoy.


 




Hojalata. 

Hoja de hierro estañada por ambos lados que suele estar
laqueada en su interior. La plancha se obtiene del recorte de una lata.
Sirve para hacer ensayos de taller.

El pulido. 

En otro tiempo el grabador tenía que pulir su propia placa.
Debía verificar si el metal estaba bien martillado -moléculas unificadas-, con el fin de que fuera compacto y maleable, para evitar así las distintas resistencias que podía encontrar en su paso el trazo del buril o la punta.

El pulido, que antiguamente se hacía a mano, carece hoy de sentido, puesto que los adelantos tecnológicos ponen al alcance de cualquier especialista los materiales requeridos, según las necesidades de cada uno. 

No obstante, a titulo informativo, se da el procedimiento para lograrlo. Primero se elige el mejor lado del metal; se fijan los extremos sobre un tablero y se lo frota fuertemente en todas las direcciones con un trozo de greda y agua, hasta que desaparezcan las rayaduras y las desigualdades que deja el batido cuando se lo forja. 

A la greda se la sustituye hoy por la piedra de afilar. Luego, esta misma operación se hace con piedra pómez o conglomerado artificial de piedra pómez. Después se lo frota muy suavemente con piedra esmeril muy fina y con carbón especial de madera de sauce. 

Hay quienes terminan el pulido de la plancha -como se aconseja en los viejos tratados- pasando el bruñidor de acero bañado en aceite. otros, en cambio, llegan a dar a la lámina el mismo lustre "espejo" utilizando rojo inglés.


 





Acerado (steel-facing). El número de copias que puede rendir una plancha depende del carácter de las tallas, ya sean profundas o delicadas. Para preservar fielmente su valor y prolongar su vida útil, se la somete a un proceso galvanoplástico, que deposita una delgadísima película de hierro sobre la superficie. 
El procedimiento se conoce con el nombre de acerado (steel-facing), aunque el metal depositado es el hierro.

Cuando se trata de proteger una plancha de cobre, el metal duro se deposita sobre el más blando por electrólisis y el hierro se hace duro como el acero. 

En una tirada el cobre puede reaparecer parcialmente
por desgaste, en cuyo caso el acerado se quita completamente con un agente químico que actúa sobre el acero, permitiendo un segundo steel-facing. 
En el cinc también se aplica el acerado, pero no puede
repetirse sin dañar la plancha.

Soluciones de Ácidas


Terminada la tarea de la punta sobre la plancha, se protegen los bordes y el reverso de la misma, quedando así en condiciones de ser sometida al ácido. 
El mordiente preferido por los aguafuertistas es el
ácido nítrico en solución diluida:

ácido nítrico .... 5 partes por volumen
agua .............. 7 partes por volumen

Otra mezcla está compuesta por:

ácido nítrico ... 1 parte por volumen
agua ............. 3 partes por volumen

Algunos prefieren un mordiente más fuerte:

ácido nítrico .... 1 parte por volumen
agua .............. 1 parte por volumen

A esta preparación puede agregársele una pequeña cantidad de ácido muriático. (Como medida de precaución, conviene tener siempre a mano una botella de amoníaco, pues en caso de que se derrame el ácido nítrico, actúa como neutralizante.)


 




El baño debe prepararse en una cubeta de vidrio. Para probar su eficiencia se sumerge un retazo de plancha barnizada y rayada con la punta. Si la acción es correcta, en pocos minutos deben aparecer burbujas en el metal.

A un mordiente se lo puede verificar en su fuerza específica controlándolo con un hidrómetro de Baumé. Este instrumento tiene la forma de un tubo de vidrio cerrado que flota perpendicularmente en el líquido.

En su extremo inferior, haciendo las veces de lastre, se encuentra una ampolla que contiene mercurio, y algo más arriba otra parte bulbosa actúa como flotador. En el agua, el hidrómetro registra 0º, de donde se extiende una escala decimal hasta 70º.

La medición del corrosivo debe ser extremadamente cuidadosa. La graduación exacta del baño será factor decisivo en el éxito del trabajo. Su acción debe ser, por lo general, lenta; de lo contrario el calor generado por el ácido desprendería al barniz.

Cuando se usa el ácido nítrico, hay que tener en cuenta que su acción tiende a desarrollarse por debajo de la superficie de la plancha, condición que se hace más notable y peligrosa cuanto más juntas se encuentran las líneas grabadas: las paredes debilitadas de las tallas ceden a la presión de los rodillos, formando una confusa depresión. 

En general, las emanaciones de los ácidos son nocivas, por lo que es necesario advertir que el trabajo en base a ellos debe hacerse en lugares ventilados. Los talleres bien montados disponen para la cubeta de una pequeña cámara protectora.

Cuando se considera que la plancha está suficientemente mordida, se la retira de la cubeta por medio de dos sostenes de madera y se la desliza suavemente en agua fría, secando la superficie con papel
absorbente.


 




Luego se pinta el área que se desea más clara con barniz de remorder, y una vez seco éste, se le vuelve a sumergir en el ácido, repitiendo la operación tantas veces como se considere necesario a los fines propuestos.

Mordiente holandés. La solución de este mordiente está compuesta por:

Agua ................... 44 partes por volumen
Acido clorhídrico ...... 5 partes por volumen
Clorato de potasio ... 1 parte por volumen



Su acción corrosiva es uniforme y, contrariamente al ácido nítrico, produce tallas de paredes firmes, porque actúa exclusivamente en profundidad. Para su uso se recomienda preparar la plancha con una base clara, ya que este baño ennegrece las líneas a tal punto que no
sería posible controlas el avance de los valores tonales sobre una base oscura. 

Además, por la misma razón, y porque corroe sin
producir manifestaciones exteriores (burbujas), debe cuidarse de las sorpresas, lavándola en agua limpia y examinando con cierta frecuencia la intensidad del mordido por medio de un cuentahilos.

No produce emanaciones nocivas y es lento, condición que lo señala como conveniente para primeros baños, completando la tarea con otros de ácido nítrico de acción rápida.

Percloruro de hierro. 

Cuando este ácido corroe la plancha, forma un pesado sedimento oscuro (óxido de hierro) que permanece en las
líneas, impidiendo la apreciación exacta del trabajo realizado. Para evitarlo se suspende ligeramente la plancha dentro del baño, con la cara hacia abajo, apoyando dos de sus bordes opuestos en soportes de madera. De esta manera el sedimento se desprende dejando libres las líneas. 

Otra posibilidad es usar un barniz claro sobre el que se harán visibles las líneas negras.

Su acción sobre las tallas es en cierto modo similar a la del mordiente holandés, por lo que se agrega en pequeñas cantidades a la solución de ácido nítrico, para moderar su tendencia a expandirse. Se usa frecuentemente en procesos industriales.

Cuando el trabajo se realiza sobre cinc, los procedimientos son los mismos, solamente que la solución del baño debe ser siempre más débil. 
Otros metales -acero dulce, acero inoxidable, aluminio- son atacados por soluciones de distintos mordientes.

Con frecuencia un trabajo no queda terminado después de una primera sesión de ácidos. Da cuenta de él la prueba de estado, en la que se verificará la labor realizada y se harán las correcciones pertinentes. 
Un nuevo barnizado de la plancha permitirá proseguir la
tarea.

Aplicación de los mordientes en superficie. Cuando no se quiere sumergir la plancha en el baño, la superficie grabada puede someterse a la acción del corrosivo, extendiéndolo uniformemente sobre ella por medio de un pincel suave o pluma de ave.

Este procedimiento resulta práctico cuando se trata de acentuar valores en pequeñas zonas de un trabajo en una etapa avanzada; con él se evita exponerlo a los imprevistos que pueden surgir de un baño total. Asimismo se emplea sobre la plancha desnuda para restar brillo, en totalidad o parcialmente, a la superficie pulida.

Para lograr los distintos valores por este método, se irán enjugando las áreas quemadas con un secante y se recubrirán con barniz a medida que alcancen el tono deseado. 

La solución de ácido debe ser más fuerte que la del baño:

ácido nítrico .... 3 partes por volumen
agua .............. 4 partes por volumen

Remoción del barniz. 

Después del mordido final, se colocará la plancha bajo el agua corriente de una canilla por varios minutos, para lavar todo el ácido de las líneas quemadas.
El barniz se levantará con un trapo suave, saturado de nafta o bencina.

Esto puede hacerse dentro de un cajón con aserrín muy fino, que facilitará la tarea, sobre todo con respecto a la cubierta de asfalto del reverso. Si se ha usado barniz a base de alcohol, será necesario retirar sus restos empleando el mismo solvente.



Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

TÉCNICAS -- EL GRABADO EN PLATA TIPS



 



TIP 1



Grabado en plata



Técnica de grabado en plata. 

El tallado con ácido nítrico, puede ser una forma de dar textura a una lamina de plata para decorar así un diseño de joyería. 


 




MATERIALES: 


ácido nítrico al 70% (agua 70% agua y ácido nítrico 30%)
Lamina de plata
Pluma de ave
Papel lija de agua del No. 450
Impermeabilizante o pintura de aceite.


PROCEDIMIENTO: 


Se limpia la superficie de la lamina para eliminarle la grasa usando una lija al agua siguiendo el proceso de pulido, la pieza debería estar lista ya que cualquier pulido posterior borraría los pequeños detalles del grabado.

 




Posteriormente se cubre la zona que no desee que el ácido ataque. Esto se hace cubriendo esa región con impermeabilizante o con pintura de aceite. 
Como impermeabilizante se puede usar el que se emplea para proteger los techos de las casas a base de asfalto o similares.


 



Con el impermeabilizante o la pintura se pueden crear patrones, figuras, etc, con el objeto de obtener texturas decorativas en la lamina de plata después del ataque con el ácido nítrico. 

Se vierte un poco de ácido nítrico al 70 % sobre la superficie del metal y con el empleo de una pluma de ave, se remueven las burbujas de aire que se forman durante el ataque del ácido en la plata y así poder observar el grabado del ácido en la lamina. 

Se recomienda estar revisando constantemente para evitar que el ácido no corroa demasiado al metal.

Se puede también sumergir la lamina de plata en un recipiente que contenga el ácido nítrico. En este caso se debe de cubrir las orillas y la parte inferior del metal con el impermeabilizante o pintura de aceite para evitar que el ácido ataque a estas zonas. 






Si se desea que la acción del ácido sea mas rápido, se puede incrementar ligeramente la temperatura del ácido.

Después del terminado de grabar la lamina de plata, se sumerge esta en una solución saturada de bicarbonato de sodio para neutralizar el ácido y posteriormente se enjuaga en agua corriente. Para eliminar la pintura de aceite o el impermeabilizante sobre el metal, se introduce este en un solvente.


IMPORTANTE: Tener mucho cuidado en el manejo de los ácidos, ya que SON MUY PELIGROSOS. En la preparación del ácido se debe de verter en el recipiente primero el agua y después el ácido. Tener precaución ya que es muy peligroso y se deben de usar lentes, guantes y delantal protector). Así mismo trabajar en un área muy ventilada ya que se van a formar muchos gases tóxicos. 



Tip 2


Grabado en plata 


Técnicas de grabado de joyería al acido con vinilo.

Técnicas de grabado o calcos de joyería al acido con vinilo.

MATERIALES:

Chapa o lámina de plata
Calco de vinilo rotulado
Acido nítrico



 




PROCEDIMIENTO:

Es posible lograr excelentes grabados al acido nítrico realizando calcos cortadas con cúter en vinilo. Las cuales se pegan a la chapa de plata y se meten al acido para ser grabadas. 

El vinilo al ser plástico no es comido por el acido, dando como resultado una excelente imagen.
Los diseños pueden ser infinitos ya que puden ser hechos en la computadora.






Tip 3


Grabado en plata


Grabado con ácido en plata. Para realizar un grabado con ácido en plata, primero se cubre la pieza con esmalte para uñas, se deja secar (aproximadamente 15 minutos) y se graba el diseño que uno desea realizar en grabado en el diseño de plata.
El esmalte es un excelente protector y no es atacado por el ácido.
Posteriormente, se introduce la pieza de plata en el ácido para que este ataque el metal y se grabe así el diseño que se ha realizado sobre el esmalte de uñas. 

El tiempo de grabado es de aproximadamente de 20
a 30 minutos. Se recomienda hacer pruebas para ver el tiempo de grabado óptimo que se desea. Al final del tiempo de trabajo del ácido, se elimina el esmalte de uñas de la lámina usando acetona y se podrá
observar así el grabado en la pieza.




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

TÉCNICAS -- EL GRABADO







Por lo general este tipo de materias son muy extensas debido a la complejidad y variedad de técnicas usadas, y probablemente me digan que no tiene que ver cien por ciento con la orfebrería pero yo personalmente creo que todas las técnicas en las que se usen materiales metálicos pueden ser usadas en orfebrería y he hecho excelentes obras únicas con estas técnicas de grabado tanto con telas, papeles y metales.






Arte es Arte y no importa como se use siempre y cuando se use para expresar un pensamiento o una idea, en orfebrería o en cualquier otro arte. Así surge la joyería de autor.








El Grabado


Grabado es el conjunto de procesos de duplicación, creación y reproducción de imágenes.

Dentro del grabado existen dos categorías básicas: los realizados de forma fotomecánica, como las ilustraciones de periódicos y revistas o las reproducciones de obras de arte originales (como los cuadros de los maestros antiguos) que se realizan con fines comerciales, y los
creados a mano para reproducción limitada por medio de técnicas que requieren una determinada capacidad artística y de materiales especiales.

Nota: desde el punto de vista de algunos talleres, no pueden considerarse grabado a las técnicas de reproducción fotomecánica. 








Procedimientos de grabado

El artista gráfico puede utilizar cualquiera de los diversos métodos de grabado manual: 

en relieve, en hueco, planográfico, monotipia o estarcido.

A - Grabado en relieve


 



Grabado a fibra
Grabado a contrafibra

B - Grabado en hueco. (Huecograbado)


 



Talla dulce
Grabado al aguafuerte
Grabado al aguatinta
Grabado a punta seca
Grabado a media tinta



C - Impresión planográfica-litografía.

Monotipia
Litografía
Estarcido. Esténcil. Serigrafía


GRABADO EN METAL DE NIEREMBERG (1705)




Grabado a fibra

Es el método más antiguo de grabado. Durante siglos, la técnica básica del grabado en relieve ha consistido en vaciar ciertas zonas de la superficie de un taco de madera para crear una superficie de grabado con la forma de la representación deseada. 
Tradicionalmente se utilizan más las maderas de frutales, como el cerezo o el peral, que las de arce o roble, demasiado duras para ser talladas. 







En el siglo XX los artistas han preferido maderas más blandas, como el pino. Primero se alisa la superficie y después se endurece tratándola con una laca, lo que la hace más resistente a la presión del tórculo y facilita el
tallado de dibujos muy marcados. El artista puede hacer su composición pintando o dibujando en la superficie; después, se vacía la madera a ambos lados de las líneas marcadas, para que el contorno de la imagen sobresalga de la superficie del taco. 
En esencia, es una imagen en relieve.


 



Con ayuda del rodillo se impregna el taco con una tinta con base de aceite. Se coloca una hoja de papel lo ideal es que sea de un tipo muy absorbente como el papel de arroz sobre el taco, y ya puede entonces el artista grabar la imagen a mano frotando la superficie con la paleta de una cuchara o con cualquier otro instrumento bruñidor.

 




También pueden pasarse por el tórculo el taco y el papel; la imagen quedará trasladada al papel por la presión. El ejemplar impreso se retira levantando cuidadosamente una esquina del papel y separándolo del taco. Cuando se trata de grabados a fibra en color, se utilizan tacos separados, uno para cada color.

Grabado a contrafibra 


Técnica de grabado en relieve. Esta modalidad se utilizaba sobre todo para ilustrar revistas y libros. Es similar al grabado a fibra. Para realizar un grabado a contrafibra, el artista emplea un buril (instrumento para tallar) con el que graba la imagen directamente sobre un taco de madera cortada a la testa (o en sentido transversal). 





Se suele emplear la madera de boj, aunque también son
adecuadas las de cerezo y peral. La superficie de estas maderas es dura por naturaleza, lo que permite al artista crear imágenes de gran detalle con líneas finas.

Variando los espacios entre las líneas grabadas el artista puede crear los sutiles efectos tonales que son propios de esta técnica. 






Se aplica cuidadosamente sobre la superficie una tinta espesa, de manera que no penetre en las líneas grabadas. Se sitúa sobre el taco una hoja de papel, delgada y suave, y se procede a la impresión, bien a mano o haciendo pasar el taco y el papel por el tórculo.


 




Huecograbado

Procedimiento para imprimir mediante planchas o cilindros grabados en hueco. Utiliza un sistema cuyas formas impresoras son cilindros recubiertos por una película de cobre, tratada mediante procedimientos electrolíticos, en la que se han grabado en hueco los
elementos impresores. 






Debido a sus especiales características, el parque de imprentas de huecograbado está constituido prácticamente por rotativas. 

El tratamiento de los cilindros requiere instalaciones
pesadas y complejas que necesitan tecnologías de grabado asistidas por ordenador. El elevado conste del huecograbado sólo puede amortizarse mediante tiradas muy elevadas, tales como catálogos, semanarios, etc.






Talla dulce 


Técnica de grabado. Esta técnica, en función de la colocación y grosor de las líneas, permite al artista conseguir imágenes de gran detalle, densamente delineadas, o imágenes imprecisas y ligeras.

Cuando la imagen está ya hendida en la plancha (de metal o de madera), se aplica en toda la lámina una tinta suave con el rodillo, procurando que la tinta penetre bien en todas las ranuras. A continuación se limpia con cuidado la superficie de la plancha dejando únicamente la tinta de las grietas. Se coloca después la lámina en la
platina del tórculo; encima de ella el papel humedecido, y encima de éste unas capas de fieltro o almohadillas. Bajo la presión de los rodillos del tórculo, el papel y las almohadillas sacan la tinta de las ranuras haciendo que la imagen quede estampada en el papel. 


   




Grabado al aguafuerte




 




Para hacer un grabado al aguafuerte, se recubre una plancha de metal con una sustancia protectora con base de cera, resistente a los ácidos. 
El artista dibuja la imagen sobre la lámina con una punta
metálica muy afilada que va eliminando la capa de cera por donde va pasando. 






A continuación se sumerge la lámina en un baño de ácido.
La acción del ácido disuelve la zona de metal dibujada que se ha quedado sin protección; el tiempo de inmersión de la lámina en el ácido determina la profundidad de la línea en el grabado al aguafuerte.


 



Grabado al aguatinta 


Los grabados al aguatinta surgen en el siglo XVIII, por el empeño de los artistas de recrear en los grabados el efecto de las acuarelas y de los dibujos a la aguada. 

El aguatinta es un proceso de grabado en hueco, similar al aguafuerte, que produce una estampa con un aspecto totalmente distinto. 


Caravanas grabadas en aguafuerte



Se exponen a la acción del ácido amplios segmentos de la lámina, creando zonas tonales más que líneas. 
Para crear un grabado al aguatinta, se rocían con resina ciertas zonas de la lámina y se calienta ésta para que la resina quede adherida. 






A continuación se sumerge la lámina en un ácido suave que disuelve la superficie en las zonas que no están cubiertas por la resina. 





Si el artista quiere que, una vez terminado el grabado a la aguatinta, algunas zonas queden más oscuras que otras, expondrá éstas a una acción más prolongada del ácido que acabará picándolas y así retendrán mejor la tinta. 





El método de la aguatinta resulta difícil de controlar y suele ser utilizado en combinación con las técnicas del
grabado al aguafuerte y del grabado a punta seca.


 




Grabado a punta seca 


 




Esta técnica es similar a la del grabado al buril. El artista dibuja la imagen sobre una lámina de zinc o de cobre, sin tratar, utilizando un instrumento que parece un lápiz, generalmente con punta de diamante. 






A medida que se va haciendo la incisión se va produciendo un surco, levantando a ambos lados una especie de suaves crestas de metal llamadas barbas. 
Estas barbas retienen mayor cantidad de tinta y dan al trazo de la punta seca un aspecto rico y aterciopelado. 


 




Las barbas son delicadas y se desgastan con la continua presión del tórculo por lo que no permiten más de 20 o 30 tiradas. Como en el proceso del grabado al aguatinta, la estampación de la punta seca se hace entintando la lámina, limpiándola, colocando un papel humedecido sobre ella e introduciéndola en el tórculo. 








Grabado a media tinta 


Otro tipo de estampación realizado por el método del grabado en hueco es la media tinta. Los instrumentos necesarios son distintos tipos de raedores y el graneador de media tinta, un utensilio pesado con un borde semicircular dentado, que al aplicarse con un movimiento de balanceo sobre la lámina de cobre deja las marcas de
los dientes en la superficie. 
El movimiento del graneador deja la superficie cubierta de surcos bordeados de barbas, como en la técnica del grabado a punta seca.

 





Es un procedimiento largo y tedioso pues el artista tiene que trabajar sobre toda la superficie, graneando primero en un sentido y después en ángulos rectos en ese sentido, después diagonalmente en los dos sentidos y por último entre todas las diagonales. 
Si en esta etapa del proceso se procediera al entintado y estampación de la lámina, la imagen resultante sería de un color negro consistente aterciopelado.

El artista debe crear la imagen raspando la superficie de la lámina, reduciendo o en algunos casos eliminando por completo las marcas del graneador. Cuando la imagen está terminada, se entinta la lámina y se estampa el grabado. 






Las gradaciones tonales desde las zonas del negro consistente hasta las del blanco puro producen los fuertes contrastes por los que esta técnica es conocida.

Litografía 





La Litografía es un procedimiento de impresión que consiste en la grabación y posterior entintado de una piedra preparada al efecto, denominada piedra litográfica, del dibujo o grabado que se quiere imprimir.

Asimismo, reciben el nombre de litografía cada uno de los ejemplares obtenidos por este procedimiento así como el taller donde se realiza este tipo de trabajos.


 




En la técnica de la impresión planográfica, la imagen se crea directamente sobre la superficie de una piedra o de una lámina de metal, sin cortar ni hacer incisiones. El método más común es la litografía, proceso basado en la incompatibilidad de la grasa y el agua.
Se emplea una piedra caliza especial, que suele proceder de Baviera, bastante pesada y cara. La caliza es sensible al agua, especialmente en las zonas de la superficie que no han sido tratadas. También se suelen emplear láminas de zinc o de aluminio.

En primer lugar el artista hace el dibujo sobre la superficie recién pulimentada de la piedra con un lápiz graso o con pluma o pincel empapados en una tinta grasa poco densa. A continuación se aplica a toda la superficie de la piedra una mezcla de ácido nítrico y goma arábiga; esto aumenta su capacidad de retener la humedad cuando se remoje la piedra; el agua es repelida por la grasa del dibujo pero es absorbida por la superficie no dibujada. 






A continuación se pasa sobre la piedra un rodillo impregnado de tinta grasa que quedará adherida a las zonas grasas dibujadas y será repelida por las zonas mojadas. 

La piedra, con un papel encima, es colocada en la prensa que, por presión, traslada la imagen al papel.

Monotipia 



 



La monotipia es una variedad de impresión única; sólo sale una buena reproducción de cada lámina. El artista dibuja sobre cualquier superficie lisa, utilizando óleo, acuarela o tinta. Por lo general se emplea el vidrio, pero también es válida una lámina de cobre pulido o la porcelana. 





Se puede crear la imagen pintándola sencillamente sobre la superficie de la lámina o mediante un proceso de inversión, consistente en cubrir la plancha con una fina capa de pigmentos e irlos eliminando con los dedos o con un pincel hasta formar la imagen.

A continuación se aplica el papel sobre la lámina y la imagen quedará transferida, bien frotando el dorso del papel o utilizando una prensa de grabado al aguafuerte


Estarcido 



El estarcido es una técnica de decoración en que una plantilla en la que se ha recortado una zona es usada para aplicar pintura con la forma de esa zona. 







Un estarcido es un recortable con zonas abiertas y cerradas. La mejor forma de crearlo es recortando la imagen  deseada en una hoja de papel duro; el dibujo aparece como un espacio abierto con zonas sólidas alrededor. La plantilla así obtenida se sitúa sobre una nueva hoja de papel y se aplica la pintura sobre toda la superficie. 






Las zonas de pintura que llegan a la hoja inferior quedan limitadas a la forma de los huecos de la plantilla, creando así la imagen deseada.

Si bien el proceso de estarcido se utilizaba ya en la antigua Roma, alcanzó el mayor grado de popularidad en Estados Unidos durante la década de 1960, cuando muchos artistas utilizaban como medio de expresión los colores puros y las imágenes de contornos marcados.

Para realizar una serigrafía, o estampado sobre seda, se coloca bien tensada sobre un bastidor una pieza de seda o de otro tejido poroso.

Según el método más directo, el artista crea un diseño en el tejido con un agente bloqueador como pueden ser una plantilla, cola o cola combinada con un disolvente. Debajo del tejido se coloca un papel.


 




Con ayuda de una rasqueta se arrastra la tinta sobre toda la superficie de la tela tensada; cuando pasa por las zonas que no tienen agente bloqueador, la tinta atraviesa el tejido y se deposita en el papel de debajo, creando el dibujo. También se utilizan técnicas fotográficas y papel de estarcido para mimeógrafo. El estarcido se ha venido usando desde la antigüedad para duplicar los diseños decorativos en paredes, techos y tejidos; era muy corriente en China y Japón para marcar los embalajes con sellos y caligrafía.


 




Este sistema se ha empleado también para colorear grabado a fibra, grabado al aguafuerte o grabados, utilizando diferentes plantillas para los distintos colores.

Esténcil 


 



Método para calcar un dibujo, utilizando una plantilla agujereada hecha de un material liso. Esta plantilla se coloca sobre un papel, tejido u otra superficie, y se hace pasar tinta o pintura a través de los orificios para reproducir el dibujo en ella. 







Serigrafía 


Método de reproducción de documentos e imágenes sobre casi todos los materiales, que consiste en transferir una tinta a través de una gasa (antiguamente de seda, de ahí el nombre), el paso de la tinta se bloquea en las áreas donde no habrá imagen mediante una emulsión o
barniz, quedando libre la zona donde pasará la tinta.


 



Se sitúa la gasa, unida a un bastidor para mantenerla tensa, sobre el soporte a imprimir y se hace pasar la tinta a través de ella, a
plicándole una presión moderada con una rasqueta, generalmente de caucho. 

En estampación textil, también se usan cilindros de acero inoxidable, con minúsculos poros por donde pasa la tinta, la presión se ejerce con un cilindro metálico alojado en el interior del cilindro de impresión.


 




Vocabulario básico del grabado 


Buril : Instrumento de acero de sección prismática que termina en forma de bisel cuyo vértice graba el metal. Va montado sobre una empuñadura de madera en forma de seta.

 



Plancha: Lámina de madera o metal (cobre, etc.) preparada para ser estampada.


 



Punta seca: Aguja de acero, de sección circular, cuya extremidad carece de filo y es más fina que la del buril.

 



Rebabas: Crestas levantadas en los bordes del rayado de las láminas grabadas por medio de la punta seca.


 



Tórculo: Prensa para estampar grabado calcográfico formada por dos soportes laterales sobre los que reposan dos cilindros macizos. La presión ejercida por los dos cilindros hace que la tinta de la plancha pase al papel.

 




Prensa vertical: Máquina ideada para producir una presión vertical que hace entrar en contacto dos superficies. La plancha superior desciende accionada por una palanca hasta la plancha inferior o platina que permanece fija.


 



Acidulación: Preparación con ácidos a las que son sometidas las piedras litográficas dibujadas. Tiene por objeto limpiar la piedra de partículas grasientas para que el agua empape toda la superficie no dibujada y hacer insolubles en agua el lápiz y la tinta.

Piedra litográfica: Piedra caliza con anhídrido carbónico. Para dibujar sobre ellas, es necesario pulirlas previamente. Las más adecuadas son las sacadas de las canteras de Solenhofen (Munich).


 



Lápiz litográfico: Lápiz graso compuesto de una mezcla de negro de humo, cera, jabón y sebo, que sirve para dibujar sobre la piedra litográfica.





IMPORTANTE: 

Tener mucho cuidado en el manejo de los ácidos, ya que SON MUY PELIGROSOS. En la preparación del ácido se debe de verter en el recipiente primero el agua y después el ácido. Tener precaución ya que es muy peligroso y se deben de usar lentes, guantes y delantal protector). Así mismo trabajar en un área muy ventilada ya que se van a formar muchos gases tóxicos.



Grabado en Metal


Materiales

Las laminas de cobre, latón y zinc, han sido tradicionalmente las mas utilizadas. 
El calibre de la plancha varia desde medio milímetro en adelante. 
Los bordes deben ser achatados con una lima y las puntas
redondeadas para no cortar el papel en el momento de la impresión. Si la superficie de la lamina esta irregular, se humedece y se lija. Se debe limpiar muy bien con jabón evitando tocar con los dedos la superficie para no engrasarla ya que el ácido no ataca las superficies grasosas.


 



Ácido Nítrico 


Es el mordiente mas rápido y potente. Alarga los trazos antes que profundizarlos, dándoles un toque pictórico, pues los trazos quedan ligeramente sinuosos. Cuando esta atacando el metal se forman sobre las líneas pequeñas burbujas, que deben ser apartadas con una
pluma, a fin de que el mordido sea regular. Se pueden medir los tiempos de mordido por la formación de burbujas, dejando que la placa quede llena completamente de ellas y solo removiendo entonces,
contando un tiempo de mordido y así sucesivamente. 






Es de máxima importancia el ácido y el ambiente o temperatura. El calor acelera la acción del ácido y el frió la retarda. Se debe observar la rapidez con que el mordiente trabaja, si la placa es atacada rápidamente en los primeros 2 minutos, todo va normalmente, si tarda en formarse la capa de burbujas, es necesario prolongar los tiempos de mordido.

Normalmente 60 a 70 minutos es suficiente para dar un negro intenso. 
La preparación para Zinc es 1 parte de ácido y 3 partes de agua. 
Para Cobre debe ser mas fuerte. Siempre se mezcla el ácido al agua, no al revez.


 




El mejor sistema que hemos encontrado con la practica para grabar trazos de distinta intensidad consiste en rayar primero los trazos que Irán mas oscuros, morder un tiempo, retirar del ácido para rayar nuevamente. De esta forma se pueden obtener distintas gradaciones sin necesidad de esperar el secado de los barnices. 


Barnices 


El barniz es un elemento importantísimo en el grabado ejecutado por medio de ácidos. Debe ser dócil al manejo de la punta y resistente en el ácido. Son innumerables las recetas, lo que demuestra que los grabadores procuran adaptarlo a las condiciones del ambiente y a las exigencias del trabajo.


 




Cera Negra.

Usada en el Aguafuerte, tiene la siguiente composición:

Cera de abejas: 50 gramos
Colofonia: 30 gramos
Asfalto calcinado: 15 gramos.
Barniz liquido para Aguafuerte. 

3 partes de cera
2 partes de colofonia
1 parte de asfalto

Se derrite al fuego al baño Maria. 
Se baja y se disuelve en Toluol.






Barniz blando


Es la misma formula de la cera negra, a la que se le agrega cebo de buey, vaselina o grasa industrial. 
Esta mezcla varia en la proporción de 1:1 - 2:1 - 3:1, medida en peso según la estación o clima. 
La relación 2 de cera negra por 1 de grasa es buena para temperatura de 24 a 28°. 
A la cera derretida se le agrega cebo y se arman bolas
llamadas muñecas.







Impresión 


Se coloca sobre la placa caliente, con fuego tibio y se le aplica la tinta (esta debe tener consistencia pastosa) con ayuda de una espátula plástica o de neolai, estregando bien para que penetre en todos los surcos. después se procederá a la limpieza de la superficie, con marquiseta o tarlatana (tela de toldillo de algodón) y con papel de
seda. La tinta permanece en los surcos para ser retirada luego por la presión del papel húmedo.







Papeles de impresión. 


El papel muy engomado debe ser preparado unas 2 horas antes de la impresión. El método es sumergirlo sin doblarlo, en una cubeta con agua dejándolo allí el tiempo necesario según la cola que contenga. Al ir a la prensa el papel debe estar solo húmedo.

Puntaseca 


Se trata de un método aparentemente fácil. Basta rayar directamente el metal con la punta de acero. 
La profundidad del trazo depende de la presión que se hace con la mano. 
El grabador debe asegurar la punta lo mas perpendicularmente posible en relación con la superficie
de la placa, a fin de obtener rebordes fuertes en los bordes de los trazos que son la característica de esta técnica, dando a la línea una apariencia esfumada. 
Esta técnica se gasta rápidamente, permitiendo pocas copias. 





El trazo tiende a desaparecer con la presión de la prensa. No necesita gran preparación la placa a no ser una limpieza perfecta para evitar cualquier rayado desagradable. Se usa la lija fina para disminuir los tonos. Hay materiales sintéticos como los plásticos y acrílicos que nos ofrecen nuevas superficies para la investigación y
aplicación de la Puntaseca.


Buril


Se trabaja la placa completamente pulida con el buril. Se empuña el buril, asentado en la palma de la mano la parte redonda del mango, asegurando la barra entre el pulgar y el índice, el primero da la dirección al instrumento. 





La placa que va a ser trabajada es colocada sobre una pequeña almohada de cuero dura, rellena de arena,
permitiendo así que el grabador, asegurando la placa con la mano izquierda, pueda hacer cuando graba una línea curva, hacerla girar de izquierda a derecha, siempre en sentido contrario al movimiento del buril. El grabador asienta la punta cortante del buril sobre el metal y
con un pequeño impulso de la palma de la mano sobre el instrumento, este penetra suavemente el metal en un tallado raso. 





La dirección del instrumento se asegura con el dedo pulgar, que se apoya en la superficie de la chapa. El buril retira completamente la sección de metal tallado. Si hay algún reborde se retira luego con el raspador, en el sentido de longitud de las líneas y después con lija fina. 
Es posible dar el trazo con un solo corte, o también retomar el trazo para un segundo corte. 
La profundidad de la línea depende de la presión y del
ancho de la abertura de los vientres del buril. Para facilitar el trabajo algunos grabadores efectúan una mordida ligera con aguafuerte que sirva como guía para el buril.


 




Aguafuerte 


Consiste en dibujar con una punta sobre una plancha metálica cubierta con una base de cera o barniz resistente al ácido. Esta y las otras técnicas con ceras cubridoras, requieren una desengrasada escrupulosa en toda su superficie con jabones detergentes. 
Caliente la placa, se aplica la muñeca de cera negra en una camada regular, igualándola después con golpes suaves perpendiculares con una muñeca de algodón. 
La cera debe quedar explayada y uniforme. 






Fría ya, se sostiene con una pinza de alambre y con la cara para abajo se ahuma con un mechero de petróleo, procurando no quemar el barniz, que debe quedar negro pero conservando su aspecto brillante. 
La cera negra permite controlar los trazos por mas pequeños que se hagan. 

Fría la placa se trabaja con la punta de acero teniendo
cuidado de solo retirar la fina capa de cera sin rayarla. De acuerdo con la intensidad de las líneas y sus tonos se Irán dando los baños de ácido. 
Los negros intensos se darán por el cruzamiento de líneas, pero ácido. 
Los negros intensos se darán por el cruzamiento de líneas, pero deben cruzarse en varios baños o mordidas.

Barniz Blando 


Es un proceso para la imitación del trazo del lápiz o para dar efectos de texturas, telas, etc. 
Se limpia y desengrasa la placa, se calienta y aplica el barniz blando en una capa mas gruesa que para la cera
negra. 
Se iguala con un rodillo en caliente. Tener cuidado de no tocar la superficie de la placa cubierta con este barniz. Se puede dibujar cubriendo la placa con un papel (de grano deseado), usando un lápiz duro, medio o blando según los efectos. 







Del grano del papel depende la textura del trazo. 
Al dibujar, con la presión del lápiz, el barniz se desprende de la placa y se adhiere al papel, reproduciendo después en el mordido el efecto del dibujo a lápiz. Los tiempos de mordido son mayores que para el Aguafuerte común, y dependerán del tipo de
papel, presión, etc. 
Se puede hacer un mordido pleno o morder y cubrir con barniz protector. 


Aguatinta 


Este proceso consiste en cubrir la placa con colofonia en polvo que como siempre, debe estar muy limpia. Un modo de usar la colofonia, es separarla en distintos vasitos con tapas de tela o medias de nylon de tramas mas o menos finas, según el tamaño del grano. 
Se espolvorea suavemente en toda la superficie de la placa. 
Se asegura la chapa con las pinzas y se fija la colofonia quemándola en un mechero de alcohol. Se sabe que esta fundida porque cambia de color. 
La placa sufrirá después el ataque del ácido en el espacio
comprendido entre los granos. Los espacios desprotegidos darán las partes oscuras, los espacios de los granos, puntos blancos de acuerdo con el tamaño de estos. No es aconsejable usar ácido muy fuerte, pues una acción muy rápida haría saltar los pequeños granos.


 




Esta técnica sirve para todas las soluciones de orden tonal. Se aprovechan también los efectos de diversidad de grano. Para obtener los valores en el Aguatinta, se protegen la parte o partes ya suficientemente mordidas por el ácido o aquellas que se desea mantener blancas, con barniz protector. 
Se pone la chapa en el ácido cuando el barniz esta seco. Es aconsejable hacer una escala de tiempos de mordido, señalando la duración del baño en minutos, así como el mordiente empleado y la temperatura.

El grabado en metal 


Formula de la pasta lacre para grabador


En este tip se describe la formula de la pasta lacre para pegar y sujetar piezas para poder grabarlas


 




MATERIALES:

Cola griega (100 g)
Goma laca (350 g)
Mangra (300 g)
Sebo (100 g)
Cacerola grande

(La cola griega es una especie de pegamento en escamas)
(La mangra muy parecido al magro animal)







PROCEDIMIENTO: 


La pasta lacre se prepara de la siguiente manera.
Se prepara la cacerola echando primero el sebo y la mangra calentándola a fuego medio y removiéndola. Cuando tengamos una pasta homogénea se le agregan los otros materiales y se sigue removiendo hasta que quede una pasta espesa y homogénea. La dejamos calentar 5 minutos mas o menos. 
Preparamos un sitio donde echar la pasta, este será un sitio con suelo cerámico o parecido.
Procurar para que no se pegue la pasta cuando la echemos en el suelo, mojarlo un poco con agua. Con unas maderas se puede preparar un marco para dejarla mas curiosa en forma de bloque. Cuando ya tengamos el sitio adecuado, con cuidado retiramos la cacerola y la volcamos en el suelo o en su defecto dentro del marco
de madera preparado antes. después de todo esto lo dejamos enfriar y ya tenemos la pasta lacre.

El grabado en metal 


Grabado en Cobre 


En Santa Clara del Cobre, Michoacán, graban los recipientes de cobre de la siguiente manera:

Para grabar la superficie del cobre, se cubre la pieza con chapopote y luego se dibuja el diseño y con una navajita se elimina la zona del chapopote que se desea que el ácido ataque.
Se prepara una solución de Ac. Nítrico al 20 %, que es la forma de como se va grabar la pieza. Después, se elimina el chapopote de la pieza usando Thiner.




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay