miércoles, 5 de septiembre de 2012

JOYAS FAMOSAS -- EL DIAMANTE FLORENTINO







EL DIAMANTE FLORENTINO




El Diamante Florentino, también llamado El Florentino, ha sido uno de los diamantes más célebres de la historia. En la actualidad esta gema, procedente de la India, se encuentra perdida. 
Es de color amarillo claro con un leve matiz verde. 
Contaba con una talla irregular, aunque bastante compleja, de tipo rosa doble con nueve caras y 126 facetas. 
El Florentino fue un diamante de 137,27 quilates (27,454 gr). 
Este diamante también fue llamado de varias otras maneras, el Toscano, el Diamante Toscano, el Gran Duque de Toscana, el Diamante Austríaco o el Diamante Amarillo Austríaco.


 





Se dice


Existen diferentes relatos sobre el origen de este diamante. 
En uno de ellos se afirma que fue tallado por Lodewyk van Berken para Carlos el Temerario, Duque de Borgoña.

Supuestamente Carlos el Temerario portaba el Diamante Florentino durante la batalla de Morat, en Nancy, donde fue derrotado el 22 de junio de 1476. 

Según esta historia, un campesino o un soldado de la infantería que había encontrado el cadáver de Carlos el Temerario, se hizo con el diamante y lo vendió por un florín, pensando que se trataba de un cristal. 
El nuevo propietario Bartolomé May, ciudadano de Berna, lo vendió a la ciudad de Génova que a su vez lo entregó a Ludovico Sforza.
Gracias a la familia Fugger el diamante pasó al tesoro de los Médici en Florencia. El papa Julio II también es mencionado como uno de sus poseedores.





En otro relato se afirma que el Diamante Florentino, todavía sin tallar, fue adquirido en el sur de la India a finales del siglo XVI por el gobernador portugués de Goa, Ludovico Castro, conde de Montesanto, después de la derrota del rajá de Vijayanagara por los portugueses.
El diamante fue entregado a la Compañía de Jesús en Roma y Fernando I de Médici, gran duque de Toscana, lo compró a la familia Castro-Noronha después de largas negociaciones por 35.000 escudos portugueses.

El hijo de Fernando I, Cosme II encargó a Pompeo Studentoli, un joyero veneciano afincado en Florencia, tallar la adquisición de su padre. La talla estuvo realizada el 10 de octubre de 1615. Un inventario realizado al morir Cosimo II confirma que Fernando I adquirió el diamante sin tallar y señala que en el momento de su redacción se encontraba “tallado por ambas caras y rodeado por un conjunto de diamantes incrustados”.







Historia real
La historia documentada del Diamante Florentino comienza cuando el joyero francés Jean Baptiste Tavernier, vió esta gema en 1657 entre las posesiones de Fernando II de Toscana.
El Florentino pasó a manos de los Habsburgo por el matrimonio entre Francisco I de Lorena y la emperatriz María Teresa. Fue depositado en la Cámara del Tesoro (Schatzkammer) del Palacio de Hofburg en Viena y desde entonces el diamante formó parte de las joyas de la Corona Austríaca.

En 1918, finalizada la Primera Guerra Mundial, la antigua familia imperial se llevó el Diamante Florentino cuando se exilió en Suiza al producirse la desaparición del Imperio austrohúngaro y proclamarse la república en Austria.

Poco tiempo después, en 1921, una persona cercana a la antigua familia imperial robó el Diamante Florentino y otras gemas de la Corona Austríaca que habían tomado y las envió a Sudamérica. Desde entonces se desconoce el paradero del Diamante Florentino.
Un rumor señala que durante la década de los años veinte fue tallado de nuevo en Estados Unidos y puesto a la venta.
Pero en realidad es ahí que se pierde su rastro.

Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay




ORFEBRES ESCONDIDOS -- VALPARAISO -- VICTOR HUGO



 





El platero Víctor Hugo ha estado elaborando joyas hechas a mano por doce años. 






"Mis inicios en la Orfebreria fueron en Rio de Janeiro, Brasil. Tierra de piedras preciosas, su inmensa variedad de gemas me deslumbraba, me introduje en ese mundo por el año 1983, del cual nunca mas salí".


Bajando por un bohemio pasaje, su tienda y taller yacen ocultos a simple vista, como el mejor secreto de la ciudad portuaria, atrayendo clientes de Chile y de todo el mundo.


nsw 




En las alturas del Cerro Concepción, en una de las partes más bonitas del laberíntico puerto, está la tienda de Víctor Hugo, platero y un verdadero fabricante de joyería chilena.

"Mi trabajo es un lenguaje universal, trabajo con elementos de la tierra, de bellos y variados colores, como ametistas ambar, turquesas, corales, topazios, lapislazulies, etc. Piedras extraídas de diferentes puntos del planeta. 

La plata que también es extraida de las entrañas del planeta, se funde en el crisol y su incandescente color se compacta".









Tradicionales y simples muebles de madera oscura están adornados con la fina joyería de plata chilena; el precioso metal brilla con su tono único a la desigual luz que se cuela entre las rendijas de las ventanas de la tienda. Una vitrina central tiene gruesos collares, anillos y caravanas en forma de estrella con incrustaciones de ámbar. 







Espaciados alrededor de la habitación hay más joyas junto con estatuas en miniatura, grabados en piedras y gemas sueltas para las personas que quieran ponerlas a su gusto.


Showroom 



Otras piezas con las que cuenta este taller, son las fabricadas con lapislázuli de Chile, una piedra preciosa que se encuentran en pocos países en el mundo.

"Valparaíso es una fuente inagotable de inspiración", 


Dice Hugo, el dueño de la tienda y creador de todo el trabajo en exposición de la tienda, con la excepción de una selección de algunas características joyas mapuches, ubicadas en un lugar destacado tras el mostrador. 







Esto proviene de los viajes anuales que realiza al sur para reunirse los artesanos indígenas establecidos en Temuco, capital de la cultura mapuche chilena.

Showroom 



Nacido en la ciudad chilena de Antofagasta, Hugo comenzó a trabajar con metales y piedras preciosas mientras vivía en Brasil entre los años 1970 y 1980. 


De regreso a su país de origen en 1994, vivió por cortos períodos en Santiago y en la ciudad hermana de Valparaíso, Viña del Mar, antes de establecerse en su actual ciudad en 1998.


 



La histórica ciudad portuaria se ha convertido en una musa para el platero.
 


"Me siento inspirado por las líneas de las colinas, 
la geografía y la diversidad de culturas. Gente de todos los países viven y viajan aquí, y hablo mucho con ellos, sobre Chile y la vida en el extranjero".

La platería artesanal le entrega a Chile, con sus propias fuentes ricas de plata en las minas del norte del país, un contacto con culturas de todo el mundo. 

Hugo ha viajado por todo el mundo, desde Suecia a Brasil, para presentar su obra en exposiciones. Él solía dar clases de orfebrería a estudiantes extranjeros en Valparaíso, pasando sus habilidades a los jóvenes de los EE.UU., Francia y Suiza, entre otros.


 




Con un número creciente de clientes locales visitando su tienda, Hugo cree que los chilenos están cada vez están más interesados en la joyería artesanal fina. "Hay más interés por el arte y la cultura", dice. "Al igual que los turistas extranjeros, los chilenos vienen a vitrinear a la tienda - y son más propensos a volver para comprar una pieza".


"CADA JOYA ES UN POEMA, ES UN ACTO DE AMOR Y CON ELLA VA UNA HISTORIA"



 




Valparaíso se está convirtiendo en una excelente fuente de joyería de calidad, con otro taller de plata, la del compañero platero Rocco Napoli, a la vuelta de la esquina de la propia tienda de Hugo, en el Cerro Concepción. 


Cursos de artesanía en oro y plata también están al alza en Chile, con escuelas de todo el país que atienden a los chilenos y extranjeros por igual. 







La Universidad de Chile apoya un taller de orfebrería que otorga el Museo de de Arte Popular Americano en Santiago, y la Universidad Católica de Temuco, en el sur de Chile, también ofrece un taller de orfebrería contemporánea en donde se trabajan el oro y la plata.

Al preguntarle a Napoli lo que mantiene a su negocio con vida y que hace que los clientes vuelvan una y otra vez a su pequeño taller en la bella ciudad que es su hogar, la respuesta de Hugo es simple: 







"La creencia. La creencia en lo que haces, y el amor por el trabajo”.

"Yo trabajo con los elementos de la tierra, con sus diversos y hermosos colores. Cada joya es un poema, un acto de amor, y con ella viene una historia. Mi trabajo es un lenguaje universal. "






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

LAS PIEDRAS PRECIOSAS DE CHILE



Chile es el exportador mundial más grande de cobre y el tercer productor de oro más grande de América Latina. Sin embargo, estos no son los únicos minerales que ofrece Chile. Parte importante son las gemas chilenas, piedras que cortadas y pulidas pueden lucir como bellas piezas de joyería.

En América del Sur, y específicamente Chile, existen varios minerales con los que se pueden producir piezas de arte y artesanía, ya sea para decoración, arquitectura o joyas, además de otros subproductos.


Lapislázuli


 



Es el mineral más atractivo para turistas que visitan Chile, no sólo por ser declarado en 1984 piedra nacional, sino además porque en el mundo existen sólo dos yacimientos: en Afganistán, y el más grande, el de Flor de Los Andes, que se ubica a 3.600 metros de altura, en la cordillera de Los Andes, cerca de Ovalle.


 




Se trata de una piedra semipreciosa compuesta por al menos 14 minerales diferentes, entre los que se destacan la lazurita, que le proporciona su característico color azul, la wallostonita y la calcita que producen sus vetas grises y blancas, y la pirita que la decora con sus reflejos dorados.


 




Pero este mineral no sirve sólo para producir gemas. Flores de los Andes, compañía que comercializa este mineral desde 1990 también entrega al mercado un pigmento de lapislázuli, subproducto que se emplea principalmente para elaborar pinturas.



 





Piedra cruz







Su nombre real es Quiastolita o Andalusita.
Esta curiosa piedra del sur de Chile tiene la característica única de, como su nombre lo dice, generar la figura de una cruz gracias al mineral de color negro de su interior. Se encuentran en el río de Laraquete, localidad ubicada a 57 kilómetros al sur de Concepción y a 20 kilómetros al norte de Arauco.



 




Existen dos leyendas acerca de esta atípica piedra. Una habla de que cada cruz de la piedra representa el alma de un indígena mapuche que murió en defensa de su tierra, y que los corazones de los cuerpos tendidos en los faldeos de los cerros se habrían convertido en piedras, las que fueron arrastradas por el río.








Otra, más romántica, cuenta que las piedras cruz serían lágrimas petrificadas de una doncella cristiana que lloraba la pérdida de su amado, un jefe indio de la zona. Sin embargo, los geólogos dan una explicación más científica a este peculiar y hermoso fenómeno.










Combarbalita









Es, junto con el lapislázuli, se la considera la piedra nacional de Chile desde el año 1993 y se le encuentra únicamente en la localidad de Combarbalá, a 500 kilómetros al norte de Santiago, entre montes andinos. En este pequeño pueblo casi todo gira en torno a la piedra local, ya sea en su extracción, producción de artesanías y su comercialización.








En esta tierra de la provincia del Limarí, la roca se extrae desde minas subterráneas y al salir a la luz, se pueden apreciar sus atractivas vetas de colores. En su composición se cuentan cuarzo, sílice, arcilla y óxidos de cobre y de plata.








Pirita









Es un mineral del grupo de los sulfuros, compuesto de azufre y hierro. Es llamada "el oro de los tontos" u "oro falso" por su gran parecido a este metal. 





Es de color amarillo brillante (dorado) con vetas negras. Se encuentra en Chile, Perú y Brasil.








Crisoprasa







Es una de las variedades más valoradas del cuarzo debido a su relativa escasez y sus pequeñas cantidades de níquel. 





Es de color verde claro a oscuro. Sus yacimientos están ubicados en Chile y en Brasil.








Sugilita









También conocida por el nombre de luvilita, por los yacimientos de Luvuluz en los Alpes Centrales de Europa, aunque en ese continente está prácticamente extinta. 





Es un mineral escaso y poco conocido; es de color violeta, violeta rojizo o amarillo parduzco y brillo vítreo, mucho más transparente y claro que la amatista.








Turritella







Conocida también como ágata turritella, es apreciada por los orfebres por ser un material fácil de trabajar, está formada por una capa sedimentaria silícico, en una base de calcedonia, que contiene conchas fósiles de gasterópodos (como un caracol alargado en forma de espiral con muchos remolinos). 





Existen yacimientos de este mineral tanto en Argentina como en el sur de Chile.


   


Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay