jueves, 20 de septiembre de 2012

TÉCNICAS -- EL SOLDADOR PUK3

En los últimos 5 - 10 anos en los EEUU dentro de la industria de la joyeria hubo una revolucion a raiz de la introducción de los soldadores lasers. 
Inicialmente costaban 40 mil,pero actualmente por 1000 dólares se consiguen.





A medida que el precio baja se hacen mas accesibles y los joyeros las compran mas. Ya es muy dificil encontrar una joyeria fina/boutique donde se usen soldadores de soplete a gas


 




Esta soldadora presenta características de funcionamiento muy superiores a otras soldadoras convencionales dado que trabaja con o sin aporte de material y permite la exacta ubicación de los puntos de soldadura, incluso en lugares de difícil acceso o profundos, facilitando el proceso en gran medida. 






Entre otras cosas, el equipo de soldadura de precisión PUK permite soldar fornituras, agregar metal a una pieza de trabajo, reparar una grifa sin desengarzar, unir eslabones o reparar porosidades y cordones de soldadura.







También presenta como novedad el hecho de que la pieza a soldar sólo se calienta en el área inmediata de la soldadura permitiendo trabajar cerca de zonas sensibles al calor como piedras, perlas o muelles con facilidad y sin inconvenientes. Incluso, debido a la baja cantidad de calor generado, se pueden sujetar las piezas de trabajo con las manos durante el proceso. 







La alta tecnologia que se usa en estas nuevas maquinas ha permitido producirlas a precios competitivos al tiempo que tienen una carasteristicas de funcionamiento muy superiores. 

Es una maquina de nueva tecnologia comparada con las otras.

Se puede evitar la pérdida total de piezas y la necesidad de fabricar nuevas, dado que permite reparar fácilmente y conservar las características de la pieza original. 
En el caso de fracturas, abolladuras o poros, esta soldadora posibilita añadir y recrear material con la ayuda de hilo soporte. 








También permite ahorrar tiempo haciendo unos puntos de soldadura rápidos antes de la soldadura definitiva, en lugar de estar sujetando o amarrando las piezas de trabajo con hilo de atar o clips. 
Asimismo, al completar la soldadura, la limpieza será necesaria exclusivamente en la zona de fijación del punto de soldadura. 
Fuera de esta zona, la textura de la superficie, el pulido o los baños no se verán afectados y muchas veces las piedras preciosas se pueden dejar en su sitio.


 




La PUK funciona de manera muy simple: el proceso de soldadura se inicia en forma automática cuando la punta del electrodo toca la pieza de trabajo. 

Así, el gas argón fluye protegiendo el área de soldadura contra la oxidación, dando como resultado una soldadura limpia y estable. 






El equipo básico incluye un microscopio marca “Mezzo” equipado con un filtro de protección de ojos, que permite efectuar soldaduras de alta calidad y precisión. De este modo, se puede observar en detalle lo que ocurre durante el proceso y controlar los resultados sin forzar la vista.






Esta soldadora es una máquina ideal para profesionales dado que permite trabajar con precisión y facilidad en situaciones difíciles y en materiales finos. Es un equipo pequeño y manejable que se adapta a cualquier taller y puede ser fácilmente reposicionado en cualquier momento. 
El consumo de gas es bajo y la vida útil del electrodo es muy elevada.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

ART NOUVEAU -- ALGO DEL PASADO? M. BERBERIAN

Manuk Berberian








Nacido en Buenos Aires en 1981 es la tercera generación de orfebres y dispuesto a continuar con la dinastía perfeccionando aun mas y superándose cada día.







Su padre, nacido en Grecia, pero de familia armenia, emigró de muy chico a la Argentina y dedicó toda su vida a la fabricación de joyas.

Su especialidad eran los anillos huecos de sello y Manuk pudo ser testigo desde su infancia de la labor de su padre, teniendo contacto con los metales preciosos y las herramientas del taller. 

Su educación transcurrió en un colegio de la comunidad armenia, lo que le permitió, al finalizar sus estudios, visitar el país de sus ancestros. Allí quedó maravillado por los mercados de artesanos y la calidad de las obras exhibidas por sus creadores que en muchas ocasiones son vendidas por unas pocas monedas.

Luego, sin pensar que más adelante se dedicaría a fabricar exquisitas joyas, pero entusiasmado por desarrollar su creatividad, ingresó a la carrera de diseño gráfico, la que concluyó para darse cuenta de que la gráfica no era lo suyo. 

Fue entonces que Manuk volvió a tomar contacto con las joyas, los metales y las piedras preciosas, y comenzó a aprender algunas cosas del gremio. Casi por casualidad, un día encontró una revista que mencionaba a un tal René Lalique, uno de los grandes diseñadores de la era del Art Nouveau. 
Para él, el nombre era totalmente extraño, desconocido, pero sus creaciones lo deslumbraron y decidió que quería poder realizar majestuosas obras de arte como aquellas. 







Allí se prendió una chispa que lo motivaría a investigar y capacitarse, de manera casi autodidacta, para llegar a fabricar esas pequeñas maravillas que hoy realiza con gran dedicación y perfeccionismo. Pero perseguir los sueños no siempre es tarea fácil.

Quien haya tenido la suerte de tener en sus manos una pieza de estas características sabrá lo complejo y detallistas que son estos diseños, donde se combinan una gran cantidad de técnicas, que van desde el calado de precisión, al tallado escultórico, el engarce, esmalte, construcción con sistemas de movimientos y bisagras, y mucho más.

"...es cierto que hay información y técnicas imprescindibles que solo el estudio puede proporcionarte, pero no nos olvidemos de la carga artística que poseen estas piezas, supongo que parte de todo esto lo llevo en la sangre..."

"...cada pieza es una forma de arte expresada como miniatura y que cada mujer que la carga lleva consigo..."

El camino elegido llevó su tiempo, por lo que en el transcurso, se dedicó a fabricar piezas por encargo y composturas. Mientras tanto, Manuk aprovechó su habilidad y conocimientos en materia de diseño para crear en papel cientos de diseños que con el tiempo llevaría a cabo.


 




Por otra parte, debía buscar clientes para sus “caprichos”, lo que lo guió hasta un conocido local de antigüedades del barrio de San Telmo. Allí, Manuk tuvo la suerte de conocer a su dueño, experto en joyas antiguas, quien fue un gran crítico con sus trabajos, pero tuvo la solidaridad de aconsejarlo y ayudarle a perfeccionar sus técnicas de alta joyería. “Miró la pieza que llevaba para mostrar, una libélula con una piedra en el medio y me dijo: ‘Está linda, pero te falta un montón’, y me hizo hacer la pieza como treinta veces más, hasta que quedó perfecta”, recuerda.

“Además, ir a ese local era como entrar a un museo… el tipo tenía piezas antiguas de verdad, originales, y me mostraba como hacían el esmalte, como tallaban las facciones de la cara, el pelo… unos trabajos increíbles. Como vio que estaba tan interesado en el tema del Art Nouveau me prestó un montón de libros para que pudiera empezar a pensar con la mentalidad de la época y así poder diseñar con criterio, y aprendí de la sociedad, la cultura, la música, el teatro”.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

DISEÑOS HISTÓRICOS -- EL CAMAFEO



EL CAMAFEO es una gema, piedra dura o concha que se talla en relieve. 






El ágata, el ónice, la sardónice y ciertos tipos de conchas son los materiales que mejor se prestan para este arte, dadas las distintas tonalidades de sus capas, que permiten obtener agradables contrastes. Estuvieron de moda durante todo el siglo XIX y principios del XX; actualmente Italia posee una industria floreciente de camafeos de nácar. 






El arte de producir camafeos y otros objetos parecidos como entalles se llama glíptica (del griego glypho, grabar). En la antigua Grecia, hacia el año 400 antes de nuestra era se utilizaban para engarzarlos sobre anillos y colgantes. Entre las gemas o piedras preciosas utilizadas en su confección estaban las esmeraldas, amatistas y los diamantes, pero era más usual trabajar con las semipreciosas, como el ágata rayada, la sardónica y la cornalina. 


 



Se denomina entalle si la piedra está grabada en hueco.
El arte de producir camafeos, y otros objetos como entalles, se llama glíptica (del griego glypho, grabar) y es una forma especial del arte de la Escultura. Las producciones de la glíptica han servido desde los tiempos más remotos de la Historia para realizar sellos, artículos de ornamentación, objetos piadosos o propios de la superstición.


   



La técnica del cristal de camafeo consiste en unir dos estratos de vidrio de diferente color, tallando después la capa externa para que queden al descubierto partes de la capa interior y establecer una decoración en relieve que resalta por el contraste cromático. El vaso de cristal de camafeo más famoso es el jarrón Portland (siglo I d.C., Museo Británico, Londres), decorado con las figuras mitológicas de Peleo y Tetis. Delicados efectos se lograron en los diatreta, copas en las que se han extraído grandes porciones de la capa externa dejando un entramado decorativo que parece estar apenas sujeto a la capa interior que conforma el recipiente. 






La famosa copa de Licurgo (siglo IV d.C., Museo Británico) constituye uno de los máximos exponentes de esta técnica. También se intentó conseguir el efecto de camafeo con sulfuros incrustados, y los artesanos vidrieros lograron recuperar la auténtica técnica de tallado y grabado de cristal de camafeo, que alcanzó su apogeo en las piezas de Thomas Webb & Sons (fundada en 1837), elaboradas en Stourbridge, Inglaterra.

 



Durante los siglos XIV y XV se trabajó el nácar en Francia, Alemania, y Flandes, período en que los objetos elaborados con dicho material contaban con gran prestigio en las cortes francesas. 
Los viajes de descubrimientos realizados durante esta época, propiciaron la entrada de materias primas exóticas en Europa como; colmillos de narval, ámbar, jade, caparazones gigantes de tortuga y extrañas conchas marinas. 







Estos artículos, suscitaron el interés por la historia natural y estimularon la imaginación de joyeros, artesanos y grabadores.

En el siglo XVI se descubrió que las conchas de los cipreidos y los cásidos eran particularmente adecuadas para la talla de camafeos. 
En el siglo XVIII, durante el período neoclásico, se reavivó el interés por las artes antiguas que condujo al florecimiento de talla de conchas, pese al menosprecio que tenían por considerarse imitación al estar elaboradas con un material inferior. 
A partir de entonces, fueron desapareciendo los centros artesanales hasta quedar sólo en dos ciudades: Idar-Oberstein (especializada en la talla mecánica de ágatas) en Alemania y en Torre del Greco en Italia donde se tallan artesanalmente.


 



EL CAMAFEO es una gema, piedra dura o concha que se talla en relieve. El ágata, el ónice, la sardónice y ciertos tipos de conchas son los materiales que mejor se prestan para ese arte, dadas las distintas tonalidades de sus capas, que permiten obtener agradables contrastes. Se dice que la técnica empleada es la misma que la de los relieves escultóricos, solo que en miniatura. 
En la antigüedad, los camafeos gozaban de gran aceptación entre el público; prueba de ello son los muchos ejemplares que se conservan de las culturas persa y grecorromana, labrados en piedras duras y piedras preciosas. 






Los tallados en conchas marinas son de época más reciente. En Francia, Alemania y Flandes se trabajó el nácar durante los siglos XIV y XV, período en el que los objetos de dicho material tenían gran prestigio en las opulentas y refinadas cortes francesas. 







Joyas Clásicas

La joya más en auge en el imperio es el camafeo. Realizados con gran maestría por finos tallistas de la época, los camafeos adornan los peinados a la griega, en solitario o unidos formando una diadema; unidos por finas cadenas de oro, los collares exaltan los generosos escotes, o rodean la parte superior del brazo desnudo. También son frecuentes los pendientes largos, que resaltan la línea del peinado realizado en la parte alta de la cabeza.







La iconografía clásica, grabada por lo común sobre coral o marfil, domina también ese precioso accesorio de la elegancia femenina que es el anillo. 
El deseo de mostrar a todos el grado de la propia riqueza desencadena una verdadera pasión por los diamantes. 
No por nada la emperatriz Josefina y las duquesas y princesas imperiales de las cortes italianas los ostentaban en cantidad. 








Una mujer de la nobleza lombarda, para seguir hasta el extremo esta moda, usaba los diamantes para adornar las esquinas de sus marcos para retratos. Asociado a estas piedras valiosas, pero incoloras se encuentra con preferencia el verde, el color más en auge, ya que es usado por la corte en los uniformes y en los vestidos de gala. Diseño de hojas y flores estilizadas en los conjuntos de joyas dan lugar a creaciones que se acercan a nuestro gusto actual. 







En este tipo de joya fue maestro un orfebre italiano, Bertoglio, que por su habilidad fue nombrado joyero oficial de la corte napoleónica, nombramiento tanto más prestigioso por lo disputado entre sus colegas parisinos. 







Amatistas y granates continúan siendo piedras solicitadas. Pero en general, hasta finales del Imperio, el uso de joyas es sobrio, pero también costoso. 

Las que más brillan son las insignias de las órdenes caballerescas, civiles y militares.
   
 
El florero de Portland : Esta vasija, fabricada entre el siglo I aC y el siglo I dC, es el recipiente de vidrio de camafeo más famoso que nos ha legado la antigüedad. El florero de Portland es un florero de cristal del primer camafeo romano del siglo A.C., que sirvió como inspiración a muchos fabricantes del vidrio y de la porcelana alrededor del principio del siglo XVIII hacia adelante. 
El florero tiene un fondo del azul de cobalto con las figuras blancas opacas y los objetos humanos e imaginativos cortados adentro una relevación del camafeo. 
No mucho se sabe sobre la historia del florero. Los eruditos no pueden determinar quién poseyó el florero en Roma antigua. 
Fue dicho para haber sido descubierto en un sarcófago fuera de Roma en los 1580 pero no parece haber documentación. Por el siglo XVII temprano fue poseído por Francisco cardinal Maria Borbone del Monte, que murieron en agosto de 1626 y cuyo heredero, Alejandro, lo vendió a Antonio cardinal Barberini. 









El florero permanecía en la posesión de la familia de Barberini, colectores distinguidos del arte en Roma que exhibió pinturas y esculturas majestuosas en su palacio, por 150 años. 
El florero fue adquirido después por un arquitecto escocés que vivía en Italia, James Byres, que en los 1780 lo vendió a sir Guillermo Hamilton inglés. En 1784 Guillermo Hamilton estaba en Inglaterra, y Margarita, la duquesa de Portland, vio el florero y la cautivó. Margarita no pudo gozar de su nuevo florero puesto que ella murió el 17 de julio de 1785, alrededor de un año después de adquirirlo. 





El hijo de Margarita, el duque de Portland entonces compró el florero romano en 1810 y luego lo vendió al museo. El 7 de febrero de 1845, el florero fue roto por Guillermo Mulcahy un asistente del museo, hombre joven que habían estado bebiendo por varios días que dio un nombre falso como Guillermo Lloyd que fue condenado por ello a prisión. El florero fue restaurado, con éxito justo, aunque el restaurador no podía sustituir todos los pedazos y treinta y siete pequeños fragmentos fueron perdidos. Este florero fue restaurado varias veces y la ultima restauracion se hizo en 1987.


 



En 1790, Josiah Wedgwood produjo una edición limitada de ' Portland Vases' hecho en un jasperware negro él llamó ' basalto ware.' ' La edición de los floreros de porcelana se basa directamente en el florero original de Portland en forma y diseño. 





La primera edición de 30 floreros fue un éxito enorme y Wedgwood se entusiasmaría en reeditar el diseño muchas veces. Jasperware era tan acertado que incluso fue copiado más adelante por Meissen y Sèvres.



Duquesa de Portland (1714-1785)


Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay