lunes, 24 de septiembre de 2012

JOYAS CON HISTORIA -- EL COFRE DE LOS DESEOS






Cuenta una leyenda tibetana con fecha en el primer reinado de la Dinastía de los 30 Reyes, cuando el rey o gran señor Nyakhi Tsampo gobernaba el Tíbet, que un joven monje de la antigua religión Bön reveló el modo de hacer realidad un deseo.

La leyenda del joven monje Bön nos remonta al siglo II a.C. La religión Bön tiene raíces antiquísimas y es de tradición chamánica y animista (se considera a los objetos y elementos de la naturaleza como poseedores de alma). 







Predecesora del Budismo Tibetano -representado por el Dalai Lama-, es actualmente reconocida como la quinta escuela de éste. Nuestro monje pertenecía a un monasterio, hoy desaparecido, de la zona de Wangbur, en el corazón del Tíbet, allí donde, según aseguraban sus moradores- había existido un océano (quizás pueda tener alguna relación con El Diluvio Universal). 
Este joven Bön, tras meditar sobre una de las bases chamánicas de su religión -aquella que proclama que un deseo puede hacerse realidad siempre que compartas un secreto y que lo desees de corazón- creó el cofre de los deseos.






...al joven monje, instruido en las doctrinas Bön, se le ocurrió realizar un artefacto de plata (metal mágico para los antiguos tibetanos y para otras civilizaciones ancestrales) de forma cilíndrica, alargado, con un tapón enroscado en la parte superior y con una anilla que permitiera su uso como colgante, para así poder llevarlo siempre cerca del corazón. Escribió en un pequeño pergamino un deseo, un único deseo que deseaba sinceramente, y, en su revés, escribió un secreto que únicamente él conocía; lo introdujo dentro de su colgante, al que llamó cofre de los deseos, y fue a contarle su creación al monje superior de su monasterio, en Wangbur...








Al introducir un secreto que sólo el poseedor del cofre de los deseos conoce, se dotaría de alma propia al colgante, y esta alma quedaría directamente ligada a la persona que hubiera escrito el secreto. 

El deseo, como nos da a entender la leyenda, debe ser único y de corazón; al permanecer siempre junto a quien lo ha escrito, se acentuaría la capacidad, llamémosla espiritual o mágica, de que se pueda cumplir. 
Este "poder" espiritual se realzaría al llevar el cofre cerca del corazón.

...el monje superior se mofó, pero cuenta la leyenda que el joven Bön realmente demostró que su deseo se cumplió, ya que lo que había escrito en el cofre era su deseo de llegar a ser algún día el monje superior del monasterio de Wangbur, y así fue. Quizás, la perseverencia, o llevarlo colgado de su cuello para no olvidarse de su deseo, o quién sabe si la magia mística o -ocaso- la mera casualidad le llevó a ver cumplido su deseo...







El cofre de los deseos es un colgante elaborado en plata de ley, cilíndrico y con una tapa. 
La leyenda dice que debe introducirse un papelito en su interior. 
En una cara del papelito se escribe un deseo, sólo uno. Tiene que ser algo que se desee de corazón, y, al escribirlo, debemos evitar un redactado complejo; se aconseja sencillez, claridad y el mayor grado de concreción posible. 
El secreto no tiene que ser conocido por nadie, y, por supuesto, nadie puede leer lo que se escribe en el cofre de los deseos.







...continúa la leyenda relatándonos que el joven monje, siendo ya monje superior, volvió a hacer uso del cofre de los deseos.
La causa fue que el gobernador de la zona de Wangbur no veía con buenos ojos a los monjes de tradición Bön y empezó a coartar sus libertades y a imponerles severos castigos.
Nuestro monje deseó que el gobernador desapareciera; no ha llegado hasta nuestra época cómo aconteció, pero lo cierto es que, en una cacería, así ocurrió. La historia corrió como la pólvora por todo el Tíbet; cuando llegó a oídos del rey, éste mandó apresar al monje, pero el monje se desvaneció sin dejar rastro alguno y no sin antes divulgar sus conocimientos sobre el cofre de los deseos entre todos los monjes del monasterio, información que rápidamente se extendió en el Tíbet por todos los monasterios de tradición Bön.
Nunca se supo dónde se escondió el monje, pero cuenta la leyenda que el último deseo que escribió en su colgante cofre de los deseos fue poder ver la luna lo más cerca posible...







El ciclo lunar es de veintiocho días. 
Según la leyenda, el cofre de los deseos debe bañarse con los rayos de luna en la etapa de plenilunio o luna llena -esto es, justo a la mitad del mes lunar- y cada tres meses después de que hayamos escrito el deseo.








Una vez que se cumpla el deseo, debe destruirse el papelito prendiéndole fuego, sin que nadie lo pueda leer. El cofre podrá volver a ser utilizado con un nuevo deseo si el anterior se ha cumplido, y el fuego guardará para siempre el secreto. Después de utilizado, puede ser regalado o transferido a otra persona como colgante -como joya- pero no para su uso como cofre de los deseos, ya que, según cuenta la leyenda, es intrasferible como tal.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

JOYAS PARA MUJERES FAMOSAS


Los afanes de belleza y de poder fueron entrelazándose desde tiempos remotos. 
Ya en la época en que vivíamos en cavernas, hombres y mujeres procuraban distinguirse mediante atributos externos. 
Los atavíos y alhajas que hemos lucido desde entonces han ido acompañándonos en el devenir histórico como atributos de poder político, económico e incluso mágico,
en algunos casos y como adjetivos de belleza en otros.

Así, metales como el oro y piedras como el diamante pasaron de ser meros integrantes del entorno a ser codiciados objetos por el valor que agregaba su posesión.


Celebridades y sus Joyas







“Los mejores amigos de las chicas son los diamantes”, cantó Marilyn Monroe en “Los caballeros las prefieren rubias”. 







Lo hizo luciendo la Luna de Baroda, el collar con un diamante amarillo de de 24 quilates, en forma de pera.

Otra célebre joya es La Peregrina, perla magnífica que posee actualmente Liz Taylor. Es una de las que más controversia ha despertado a su alrededor. 








Según cuentan las historias, fue un esclavo el que encontró la perla llamada La Peregrina en el golfo de Panamá a comienzos del siglo XVI. Entonces, le fue entregada al rey Felipe II, quien se la obsequió a María Tudor de Inglaterra como regalo de boda. 






Desde aquel momento, La Peregrina lució en los escotes y vestidos de numerosas reinas españolas, para luego desembarcar en las cortes francesa e inglesa. Finalmente, recayó en EE. UU., donde fue adquirida en subasta por el actor Richard Burton y obsequiada a Liz Taylor, quien a su vez envió el magnífico presente a Cartier para que lo integrara en un collar con rubíes y diamantes.

Una famosa que se suma a la galería es la diadema que Madonna llevó en su matrimonio con el productor Guy Ritchie, celebrado en el castillo Skibo en Escocia.






Consta de 765 diamantes pequeños que suman un total de 78 quilates, realzados por dos diamantes más grandes de 2,5 quilates. Cuentan que Madonna se enamoró de esta joya cuando estaba de compras en Londres. 


Madonnas Wedding



Otras dos nuevas bellezas se suman a las de la diva del pop: un anillo de nudillos con diamantes que dice "M-dolla", de 258 diamantes







y una bellísima cruz de tres diamantes, ambos del diseñador Chopard (pueden apreciarse en su álbum Hard Candy).







También en los Oscars


En la última entrega de los premios Oscar, la joya de la noche fue la exhibida por Nicole Kidman: un espectacular collar que sumaba 1399 quilates en diamantes de L’Wren Scott y ocupaba todo el escote de su vestido negro de Balenciaga, tanto por delante como por la espalda. 








Mientras, las caravanas largas con piedras rosas lucían espectaculares, tanto en el esbelto cuello de Penélope Cruz como en el de la bella Heidi Klum.



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Penélope                                     Heidi



A Demmi Moore las caravanas largas con una dosis extra de brillo.



Demmi Moore



Kyra Sedgwick lleva frecuentemente en sus brazos abundantes pulseras de oro.




Kyra Sedgwick




Halle Berry



De igual modo lo hizo Halle Berry, aunque algunas de ellas tenían diamantes. 







Las chicas de Malibú y Santa Mónica, Kate Hudson, Courtney Cox y Jennifer Aniston, llevaron piedras de madera y pulseras como parte del estilo informal bohemio.



Las joyas mas espectaculares de los Oscar
Heidi Klum



En la entrega de los Oscar del año pasado, la musa de Woody Allen, Scarlett Johansson, lució unos broches antiguos en un lazo que luego usó como cinta para el pelo. 



Scarlett


Cate Blanchett llevó broches de zafiros rosados, amarillos, lavandas y de margaritas verdes en su pelo.


La Cantantes también


La cantante estadounidense Christina Aguilera, que acaba de ser madre y de presentar a su hijo en una revista, es protagonista de una campaña de la línea de joyas de Stephen Webster.



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Por su parte, la famosa cantante australiana de dance music Kylie Minogue modeló una pieza única de la joyería española Tous para una premiere. Minogue quedó enamorada del brillo de estas joyas, por lo que firmó un contrato para ser la representante de esta marca durante tres años.








Los muchachos tienen lo suyo. Y es que, a partir del boom en el que se ha convertido el reggeaton, figuras como Daddy Yankee, Don Omar, Tego Calderón e Ivy Queen no se detienen al hacer públicas las grandes cantidades de dinero que invierten en sus joyas y, en otros casos, en sus uñas. 



Daddy Yankee



Daddy Yankee, autoproclamado el Rey del Reggaeton, prefiere el oro, la plata, el platino y los diamantes, y se dice que tiene invertidos más de cien mil dólares en alhajas. Por su parte, Don Omar, también gusta de exhibir costosas joyas y adquirió recientemente una cadena por la "módica" cantidad de cien mil dólares.




Don Omar



Unas costosas tentaciones


Tom Cruise sorprendió a Katie Holmes regalándole una gargantilla de diamantes de una sola hebra. 
Al poco tiempo, ella comenzó a lucir un anillo de compromiso de diamantes de cinco quilates.







Heidi Klum lleva un enorme corazón de diamantes con un canario amarillo regalo de cumpleaños de su marido Seal, quien lo compró para combinarlo con el anillo de compromiso de canario que le dio poco antes de que se casaran. También se espera el regreso a la popularidad de las iniciales de diamante, por la "M" de diamantes que llevó Madonna en el concierto Live 8.







Por otro lado, según cuenta el New York Post, en media hora Victoria Beckham gastó 110.000 dólares: 80.000 en un reloj de oro rosado y diamantes blancos de 18 quilates y 15.000 en unos aros, también de diamantes. Su esposo, el futbolista David Beckham, tampoco escatima en obsequios, y para celebrar el reencuentro de las Spice Girls regaló una pulsera de oro a cada una de sus integrantes.


Historias de diamantes famosos


¿Sabía usted que recién en el siglo XV los diamantes dejaron de estar reservados exclusivamente a los hombres? Hasta entonces, eran un signo de poder exclusivamente masculino, y quien concluyó tal monopolio fue una amada del rey francés Carlos VII, Agnes Sorel, quien apareció engalanada con un diamante pulido.




Hope



Uno de los más célebres es, ciertamente, el diamante Hope, a quien se le atribuyen poderes que en nada responden a su nombre. Esta gema fue propiedad del rey Luis XIV, y fue denominada oficialmente como "el diamante azul de la corona". Fue robada durante la Revolución Francesa, para luego aparecer en Londres en 1.830, cuando lo adquirió Henry Philip Hope y comenzó a forjarse su reputación de portador de desgracias, que van desde la indigencia y el desamor, hasta la muerte de sus poseedores (la familia Hope, Madame de Montespan, el duque de Brunswick, entre otros).







Finalmente, Harry Winston lo adquirió y lo traspasó al Smithsonian Institute, de Washington, donde se expone en una urna de cristal. Estudios recientes parecen confirmar que este diamante es, en realidad, parte de uno mayor de 69 quilates (que habría sido el robado a Luis XVI) obtenido, a su vez, de una piedra de origen hindú de 115 quilates.

Le sigue en celebridad el diamante Orlff, una gema de 189.62 quilates, de color azul ligero con un toque verdoso, procedente de la India. Su nombre es el de quien, se dice, lo robó por amor de un templo de Brahma. 






El conde ruso Grigori Orloff, amante despechado de la emperatriz Catalina la Grande, esperó reconquistarla obsequiándole este impresionante diamante. Ella aceptó el regalo, lo hizo engarzar en su cetro imperial y retribuyó al conde con un palacio de mármol… donde se dice que éste murió desquiciado y sin recuperar jamás los amores de Catalina.

No es menor el dramatismo que sigue los pasos del Koh-i-Noor o Montaña de Luz, originaria de la India. Se dice que la piedra pesaba 186 quilates cuando llegó a manos de la Reina Victoria tras siglos de sangre derramada en su derredor entre varios países. Entonces, ella decidió retallarlo, convirtiéndolo en una talla oval de 108.93 quilates. 






Estuvo engarzada en la corona de la reina madre y, en 1937, se trasladó a la corona que se hizo para la reina Isabel II.








"El que posea este diamante será dueño del mundo, pero también conocerá sus desgracias. Sólo Dios o una mujer pueden usarlo con impunidad” (se atribuye a un proverbio hindú).







Fernando Gatto
kaia joyas Uruguay

ORNELLA IANNUZZI JOYAS INSPIRADAS EN LA NATURALEZA








Nacida en los Alpes franceses, en 1983, Ornella siente su pasión por la joyería cuando estudiaba artes aplicadas y artes plásticas en el Liceo Montplaisir en Valencia (1999-2002).







Su fascinación por la obra de René Lalique, durante un estudio del periodo Art Nouveau, fue la inspiración que la ayudó a decidirse por la orfebrería.








Se acercó a la Guéhenno Lycee Jean en St Amand-Montrond, donde recibió una sólida formación técnica, la artesanía y el diseño (2003-2005).








Después de conseguir su Certificado de Aptitud Profesional, trabajó como diseñadora en la legendaria casa parisina Van Cleef & Arpels.

Mientras trabajaba para Van Cleef & Arpels, conoció a un estudiante graduado de la Royal College of Art, en Londres, que la animó a solicitar un Máster en el departamento de orfebrería, platería, metalistería y joyería.



Axis Mundi - the Cosmic Tree - pendant




Se graduó en el Royal College of Art en junio de 2007 y unos meses más tarde creó su propia empresa, con el Premio de la Fundación Belhouse, en Arts Cockpit en Londres.
Desde entonces, Ornella ha estado haciendo un gran impacto en la escena de la joyería de Londres, recogiendo premios y acaparando la atención de los medios de comunicación, el público y la industria.








Inspirada en la naturaleza y la Alquimia, las joyas de Ornella está formado por una serie de enfoques experimentales.

Fascinada por los patrones de crecimiento en el entorno natural y las formaciones geológicas características de los Alpes franceses, donde ella creció.
Su pasión por la historia de la creación de la tierra y la génesis de la vida determina la elección de los materiales.








Ella combina minerales, que son los compuestos de los que están hechos los seres vivientes, con elementos vegetales para crear inusuales y llamativas formas orgánicas. 

Sus originales piezas son meticulosamente talladas a mano y tienen un aspecto escultórico muy fuerte.
Ornella rinde homenaje a la naturaleza a través de sus joyas, utilizando sólo materiales de fuentes sostenibles.








De este modo se eleva la naturaleza a un nivel precioso y explora su vulnerabilidad, cuestionando el impacto de las actividades humanas sobre el medio ambiente. Su obra poética es una reunificación de la humanidad y la naturaleza y ofrece un mensaje simbólico de la vida.








Ornella ha tenido un buen comienzo en 2009 - fue la ganadora del oro y de la GIA en el Salón Internacional de Joyería Londres, categoría Premio Especial en Artesanía orfebre y el Premio de mejor diseño en marzo de 2009.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay