viernes, 16 de noviembre de 2012

LAS VITRINAS




Terrible error pocas vitrinas tan feas se han visto



Cada mujer tiene dentro de sí el deseo de poseer una hermosa joya, y observan en la vitrina una hermosa pieza que que debe llamarlas hipnóticamente, debe darles un sentimiento de posesión prácticamente incontrolable. 






Este sentimiento es lo que hace que los escaparates de las joyerías tengan éxito, pero si la decoración se destacan contra el encanto de la obra, estamos poniendo en peligro el éxito de la vitrina, porque entre dejarse seducir por la belleza de las joyas y mostrar la belleza de la decoración, hay una brecha enorme.







Así que ten cuidado! 
Showcase no es arte, se debe utilizar el arte como una herramienta para destacar las cualidades de un producto. 
Se alcanza el punto culminante cuando toda técnica artística desaparece para elevar su producto a nuevas alturas.







Pero no confundamos una vitrina impresionantemente arreglada destacando vuestras joyas a una que solo tiene joyas en sus exhibidores y nada mas, en mi ciudad veo que un 90 % de las joyerías tienen en sus vidrieras cerca de 200 joyas expuestas y nada mas.
Eso es un error enorme, y lo único que logran es hacer que los posibles clientes vean y si no ven nada que les interese se van a otro local, ya que parece que la joyería esta toda expuesta en la vitrina.




El único sentimiento que provoca es que dentro no hay nada mas que mostrar, aburre.



Parece un poco más complicado pero no lo es. 
Dicho de forma más sencilla,  tener en cuenta que cuando se trabaja con un escaparate de la joyería, la decoración tiene que respetar un límite muy sutil entre la belleza y discreción.







Recientemente, se levantó un tema muy polémico sobre cuáles son los materiales más adecuados para hacer la decoración de un escaparate de la joyería. Y de hecho, no hay un material definido, recuerde si utiliza técnicas correctas en el escaparate, al verlo debe dar ganas de entrar a conocer el local, y ahí es donde los vendedores hacen su trabajo.

Y en el arte no hay límite.








Un artista debe siempre estar estudiando y estar en  constante investigación de nuevos materiales. 
Es cierto que hay algunos datos que se deben tener en cuenta cuando hablamos de un escaparate de una  joyería estándar, tales como:

1 - Son espacios cerrados con poca circulación de aire y con las luces de la decoración  muy cerca, así que debemos usar materiales que puedan estar expuestos a esta luz, sin perder su color.




Solo genera confusión



2 - No usar materiales muy brillantes, eclipsar la visión y llamar mucho la atención sobre la decoración puede impedir que se vea los elementos mas importantes , que son sus productos.

3 - Los afiches son un capítulo aparte, al trabajar con esos avisos enviados por el proveedor, el vendedor se queda sin control del color, de ahí el escaparatista tiene que utilizar materiales que no estén en conflicto con ellos, pero es la mayor dificultad cada uno tiene un color y un material diferente, así que tenemos que trabajar con materiales muy neutros. 







Cuando la vidriera se basa en algún tipo de decoración, tenemos toda la libertad de buscar nuevos materiales y de innovar, incluso ser atrevidos y utilizando, a menudo, los materiales que nos hablan acerca de la colección, por ejemplo: una colección basada en la etnia india, podemos crear un escaparate con cerámica o barro recordando sus utensilios o tal vez buscando sus pinturas hermosas formas que proporcionan un soporte y elevación adecuada a la joyería.

4 - Otro aspecto que se debe tener en cuenta es la proximidad del cliente al escaparate, por lo que tiene acceso a los más mínimos detalles, esto nos hace entender que debemos buscar materiales que nos den un acabado impecable.







Utilice esta información mucho antes de diseñar sus vitrinas. Siempre recuerde que la joyería es su producto, pero su escaparate es una joya aparte que  debe servir de herramienta de ventas y comunicación. Trabajamos con un público más exigente que otros segmentos, y cuando se enfrentan a un escaparate saben ser críticos positiva y negativamente.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

GEMAS PARA LA ORFEBRERÍA -- LA AZURITA







La azurita, también llamada chesilita o malaquita azul, es un mineral de cobre del grupo de los carbonatos que se forma en los depósitos de cobre expuestos a la intemperie. 
Posee un color azul muy característico. Frecuentemente se encuentra asociada con otros minerales de cobre, normalmente con malaquita, de color verde, y alguna vez con cuprita, de color rojo oscuro.








General

Categoría Minerales carbonatos y nitratos
Clase 5.BA.05 (Strunz)
Fórmula química Cu3(CO3)2(OH)2







Propiedades físicas

Color Azul
Raya Azul claro
Lustre Adamantino a térreo
Transparencia Translúcida a opaca, transparente en cristales muy finos
Sistema cristalino Monoclínico
Hábito cristalino Prismático, tabular, compacto terroso.
Exfoliación Perfecta en {011}, buena en {100}, mediana en {110}
Fractura Concoidea
Dureza 3,5 - 4
Tenacidad Frágil
Densidad 3,77 g/cm3
Pleocroísmo Visible, en azul
Solubilidad Soluble en ácidos, efervescente en ácido clorhídrico
Fluorescencia No








Como indica su fórmula química, la azurita es un carbonato de cobre básico, y está formada por un 69,2% de cobre (Cu2+), un 25,6% de dióxido de carbono (CO2) y un 5,2% de agua. 
Al calentarla, la azurita se descompone: pierde el CO2 y el agua, y sólo queda de ella un polvo negro, que es óxido de cobre.
Al igual que todos los minerales de cobre, la azurita es tóxica, pero se puede manipular tranquilamente con las manos. 







Sin embargo, no debe usarse como piedra decorativa en acuarios. 
En realidad, la azurita es muy poco tóxica comparada con otros minerales de metales pesados, como el cinabrio.
La azurita aparece a menudo asociada con la malaquita. Estos dos minerales tienen composiciones químicas muy similares:

Azurita: Cu(OH)2·2(CuCO3) Malaquita: Cu(OH)2·CuCO3










Tanto la azurita como la malaquita son compuestos de Cu2+, pero el cobre de la malaquita se encuentra en un estado más oxidado debido a las proporciones de los demás elementos de la fórmula. 
Son los diferentes estados de oxidación los que causan la diferencia de color entre ambos minerales.
Mediante algunos cambios químicos que ocurren en la naturaleza, en especial al aire libre, la azurita puede transformarse en malaquita. 
Dichos cambios son muy lentos pero constantes, y consisten en la sustitución de una molécula de CO2 por una de agua (H2O) en dos unidades de azurita, de manera que se oxidan dando lugar a tres de malaquita. 







Cuando esto ocurre, los cristales mantienen su forma (este fenómeno se denomina pseudomorfismo), de manera que el único cambio a simple vista es el color, que pasa de azul a un verde intenso.

La azurita se usa como piedra ornamental, en joyería y para coleccionismo, ya que es especialmente llamativa si está combinada con malaquita. Antiguamente la azurita se molía para usarla como pigmento azul, pero ya no se usa debido a que con el tiempo se convierte en malaquita y se vuelve verde. 
Cuando se mezcla con yema de huevo se vuelve verde-grisácea. 







Análisis químicos han mostrado que se usaba frecuentemente como una fuente de azules en pinturas medievales como alternativa a lapis lazuli, procediendo esta última de Afghanistan mientras la azurita procedía principalmente de la zona de Lyon en Francia. 

La azurita también se considera una mena del cobre porque, aunque es muy poco importante, revela la presencia de otras menas, al estar asociada con ellas.


Es abundante en las zonas oxidadas de los depósitos de cobre. 
Se forma a partir de otros minerales de cobre, o a partir de soluciones que contienen cobre en forma de CuSO4 o CuCl2, cuando sobre ellos actúan aguas con CO2 disuelto (aguas carbonatadas).
Los yacimientos de azurita están repartidos por todo el mundo, pero los depósitos más importantes se encuentran en Tsumeb, Namibia; Chessy, Francia; y Bisbee, Arizona, EE. UU.








El nombre azurita hace alusión al vivo color azul del mineral. 
Dicho nombre proviene de la palabra árabe azur, que a su vez viene de la palabra persa lazhward, que significa azul. 
Su otro nombre, chesilita, hace referencia a la localidad de Chessy-les-Mines, cerca de Lyon, en Francia, donde en 1824 se encontraron magníficos ejemplares.
La azurita se conoce desde hace miles de años, y desde siempre ha llamado la atención su color. 
De hecho, los griegos la llamaban kuanos, que significa azul y de donde deriva la palabra cian. 







Los egipcios la consideraban sagrada, ya que pensaban que podía ayudarles a comunicarse con los espíritus. Desde entonces, la azurita se ha usado en joyas y objetos decorativos. 
Durante la Edad Media y el Renacimiento, la azurita también se usaba como pigmento y como sombra de ojos.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay