domingo, 3 de febrero de 2013

JOYAS IMPERIALES RUSAS









La exposición permanente "Fondo de Diamantes de la URSS" inaugurada en 1967 en el edificio de la Armería es una especie de continuación de esta última. 
Aquí se exhibe parte del tesoro de brillantes del Estado de los Soviets.







La Gran Corona Imperial que fue elaborada en 1762 para la coronación de la emperatriz Catalina II. Contiene 5000 brillantes, perlas, oro, plata y está rematada con una espinela de color rojo oscuro de 398,72 quilates;







La única piedra histórica sin marco es el diamante Sha (88,7 quilares) - uno de los más antiguos de la India, sobre las facetas del cual hay inscripciones persas que cuentan de su historia;



Broche GrandeGran ramo de Flores



El diamante más grande de la India es el Orlov - que adorna el cetro de los zares rusos. Esta piedra fue regalada a la emperatriz Catalina II por Gregorio Orlov. Su peso original era de 300 quilates, pero en su estado actual pesa 189,6 quilates.


 




Son incomparables los objetos de joyería de los siglos XVIII-XIX. 
También se muestran joyas modernas de orfebres soviéticos, cuya belleza no cede a las obras maestras del pasado. 







En la exposición se pueden ver los mejores diamantes de Yakutia: "Oktiabrski", "Komsomolski", "Praga dorada", "Gran iniciativa", el diamante soviético más grande hasta la fecha "Estrella de Yakutia" de 232 quilates, raras pepitas de oro, entre ellas "Mefistófel" creación de la naturaleza que parece una obra escultórica.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

TRATAMIENTOS EN CORINDONES





Los tratamientos constituyen una cuestión mucho más compleja en los corindones que en la esmeralda, por tres razones. 
Primero, hay muchos más tipos de tratamiento usados con el corindón que para la esmeralda. 
En ocasiones, los tratamientos del corindón pueden reproducir condiciones naturales, como el calentamiento, de ahí su difícil detección. 
Además todos los tratamientos usados comercialmente en las esmeraldas pueden ser detectados utilizando procedimientos comunes de investigación, como es la magnificación, pero este caso no siempre se da con los corindones.







Es comúnmente reconocido en el comercio que los tratamientos térmicos de alta temperatura se usan extensamente, tanto en rubí como en zafiro. 
Más frecuente es el tratamiento térmico simple, esto es, el uso del calor sin adición de sustancias colorantes o provocadoras de asterismo.

El objeto del calentamiento es generalmente mejorar el color, la pureza o ambas cosas. 
Con el rubí, la mejora del color puede consistir en la eliminación de colores secundarios como azules o pardos, resultando un rojo más puro. 
O bien, como en los rubíes de Mong Hsu, el calentamiento puede aplicarse para eliminar la zona azulada central. 
Con el zafiro, el calor se usa para desarrollar o mejorar el color azul.







El tratamiento térmico para mejorar la pureza del rubí o el zafiro, generalmente incluye la disolución, o absorción en estado sólido, de los aguzados cristales de rutilo. 
Este tratamiento puede tener también efectos en la mejora del color reduciendo ligeros enturbiamientos, como hace con los muy férricos zafiros australianos, minimizando el verde de pleocroísmo.







El objeto del tratamiento térmico, así como la eventual mejora de la pureza; que no puede ser conocida sin el examen previo y posterior a al tratamiento; cuando nuestro análisis ha demostrado la evidencia de tales tratamientos, es también analizado en nuestros laboratorios. 
Los resultados de ésta se especifican en nuestros informes y certificados indicando: Existen evidencias de tratamiento térmico.







A veces es posible determinar que no se ha efectuado calentamiento alguno a temperaturas que pudieran modificar el color o la pureza de la piedra. En este caso, la conclusión del informe indica expresamente color natural.
Cuando no hay certeza evidente que pruebe o descarte el tratamiento térmico del corindón, no se especifica nada en el informe sobre el origen del color o posibles tratamientos. 







La excepción a esta regla general se produce cuando el cliente solicita específicamente que se declare esta información. 
En este caso se añade una nota como sigue: Actualmente es imposible determinar si esta piedra ha sido sometida a algún tratamiento térmico.
Otro tratamiento relacionado con las altas temperaturas es la difusión. 
Al contrario que el simple tratamiento térmico, descrito anteriormente, los tratamientos de difusión incluyen la adición de colorantes o asterizantes (productores de asterismo).






Cuando se difunde un color diferente al rojo en la superficie de un corindón la conclusión del informe de identificación es: Zafiro natural con tratamiento de difusión, y se añade la nota: El color de esta piedra está confinado en una zona superficial artificialmente producida por la difusión de productos químicos. 
La palabra natural se incluye para distinguirlos de los zafiros sintéticos, que pueden ser también tratados por difusión. 







Es más, la palabra zafiro se refiere exclusivamente al material original, que, independientemente de su color, pudiera ser calificado como tal.
El material de color rojo tratado por difusión, presenta, sin embargo, otras dificultades. 
Aunque el material original sea zafiro, el producto final podría considerarse rubí. 
Llamar a este material rubí tratado por difusión sería erróneo dada la naturaleza del material original, pero llamarlo zafiro tratado por difusión traería consigo aún más confusión. 







Por ello, el Laboratorio del GIA identifica este material como corindón tratado por difusión en las conclusiones del informe y se incluye la misma nota explicativa que en el caso de los zafiros.
Si se han difundido inclusiones productoras de asterismo en la superficie de la piedra, sería identificada en las conclusiones como zafiro natural (o, si es rojo, corindón natural), modificándose la nota para indicar que el asterismo está confinado a una estrecha franja superficial.







Los tratamientos de relleno pueden usarse también en el corindón. 
Aunque ninguno de estos tratamientos se ha detectado en los laboratorios del GIA con frecuencia, lo que se ha visto más a menudo es el relleno de cavidades superficiales con sustancias incoloras.
Cuando se detecta el tratamiento se añade una nota a las conclusiones del informe: Una sustancia extraña está presente en cavidades superficiales. Si la sustancia de relleno no es incolora, la nota se refiere a una sustancia extraña coloreada.






A veces examinamos rubíes y zafiros que tienen esencialmente rellenos incoloros en fracturas que alcanzan la superficie. 
Cuando tal tratamiento es detectado, se añade una nota a la conclusión que reza: Se encuentra material extraño en algunas fracturas que alcanzan la superficie.
Deberíamos puntualizar que no es la misma nota usada en el caso de las esmeraldas que han sido tratadas de igual modo. 
En ese caso, el Laboratorio GIA describe esta situación con la nota: Presenta evidencias de tratamiento de la pureza. 
No usamos esta expresión con los corindones porque, al contrario que en las esmeraldas, el corindón podría haber sido tratado para mejorar la pureza por tratamiento térmico.







Otra cuestión debería puntualizarse con respecto al relleno de cavidades y fracturas en el corindón: durante el examen gemológico no es posible determinar si el relleno se ha efectuado intencionadamente o ha sido un efecto colateral de un tratamiento térmico. 
Se sabe, por ejemplo, que algunas sustancias empleadas para recubrir el corindón previamente al tratamiento térmico pueden producir rellenos vítreos en cavidades superficiales.







El proceso puede ser también responsable de rellenos vítreos que aparecen preferentemente en los rubíes tratados de la localidad de Mong Hsu en Myanmar, la antigua Birmania. 
Como no es posible determinar la intención en los análisis, todos estos rellenos se hacen constar en los informes.







La discusión precedente especifica los tratamientos que creemos más comunes en los corindones y la terminología usada para describirlos en los informes de identificación de los laboratorios GIA.
Sin embargo, en raras ocasiones examinamos rubíes y zafiros que pueden haber sido sometidos a otros tratamientos, incluyendo recubrimiento superficial. 
En tales casos, seguimos la misma filosofía básica de especificar el tratamiento en las conclusiones o en notas explicativas, del mismo estilo que las reseñadas.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

GRANATES DEMANTOIDES





Nombre: DEMANTOIDE
Sistema: cúbico holoédrico
Fórmula : Ca3Fe2(SiO4)3 con Cr
Clase:
Clase 8. Silicatos.
Subclase:
Subclase Nesosilicatos.
Grupo: Grupo de los Granates.
Color: verde
Raya: blanca Brillo: vítreo subadamantino
Dureza: 6.5-7.5 Densidad: 3.86
Tenacidad: Fractura: concoidal
Exfoliación: no presenta





Yacimiento principal: Los más importantes yacimientos, ampliamente explotados, se encuentran en los Urales (Rusia), Zaire y Suiza.
Forma de presentarse: Los cristales de demantoide se forman preferentemente en rocas metamórficas con serpentina, constituidas en buena parte por una red de cristales fibrosos (los mismos de los que se obtienen las fibras de amianto). 




Inclusiones en un demantoide


Estos últimos, la mayoría silicatos de magnesio, pueden romperse o deshilarse de la red en la cual se encuentran, aislados o en pequeñas masas granulares, los cristales de demantoide.







Nombre común: esmeralda de los Urales
Prop más caracteristica: Su coloración es muy viva, dado el elevado brillo y el notable fuego, que se manifiesta con numerosos centelleos o fulguraciones diversamente coloreados, derivados del fenómeno de la dispersión de la luz, o bien de la capacidad de escindir la luz blanca en sus diversos colores.







El granate demantoide ruso, llamado “esmeralda de los Urales”, es una gema digna de colección por su rareza y por su información gemológica de origen.
La andradita, concretamente la variedad demantoide de color verde esmeralda fue descubierta en las Montañas de los Urales en Rusia en 1853..
Las propiedades de dispersión de este granate son similares a un diamante Los tonos más ligeros tienden a pronunciar la dispersión mientras los tonos más oscuros muestran menos fuego.
Se han encontrado los granates demantoide en Irán, Italia, y Namibia; sin embargo los encontrados en los yacimientos rusos se consideran los mejores.







Seis variedades comunes de granate se reconocen, basándose en su composición química. De esta forma pueden distinguirse las variedades 
piropo Mg3 Al2 [SiO4]3, 
almandino Fe3 Al2 [SiO4]3, 
espesartina Mn3 Al2 [SiO4]3, 
grosularita Ca3 Al2 [SiO4]3, 
andradita Ca3 Fe2 [SiO4]3, 
uvarovita Ca3 Cr2 [SiO4]3.







Andradita es un granate del calcio-hierro, Ca3Fe2 (SiO4) 3, es de composición variable y puede ser rojo, amarillo, marrón, verde o negro. 
Las subvariedades reconocidas son topazolita (amarillo o verde), demantoide (verde) y melantita (negro).
Se encuentra en rocas ígneas profundamente arraigadas como las serpentinas, los esquistos, y la piedra caliza cristalina. 







Dada su gran resistencia a los ataques químicos y mecánicos procedentes de los agentes erosivos, suelen acumularse en arenas y placeres de metales pesados donde suelen ser explotados.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

EL NACAR





El nácar, belleza clásica y notable resistencia
(NC&T) Pupa Gilbert, física en la Universidad de Wisconsin-Madison, junto con sus colegas del departamento de física y de la Escuela de Medicina Veterinaria de esta universidad, los del Instituto para la Física de los Materiales Complejos en Suiza, y los del Centro de Radiación Sincrotrón dependiente también de la Universidad de Wisconsin-Madison, describen elementos inesperados de la arquitectura del nácar que pueden explicar su resistencia y ofrecer pistas sobre cómo se forma este notable material.







Conocer bien el mecanismo por el que se forma el nácar sería el primer paso para aprovechar su resistencia.
Como nuestros huesos y dientes, el nácar es un biomineral, una combinación de moléculas orgánicas elaboradas por los organismos vivientes, y componentes minerales que los organismos ingieren o toman de su medio ambiente. 







El mineral aragonita presente en el nácar está constituido por carbonato de calcio que los animales marinos forman a partir de elementos abundantes en el agua de mar.
Aunque sólo un 5 por ciento del nácar del abalón es orgánico, esta pequeña fracción de algún modo establece las bases para que los componentes minerales se ensamblen espontáneamente.







El 95 por ciento de la masa de este biomineral se autoensambla, mientras que sólo el 5 por ciento es formado activamente por el organismo. Sin duda, es un mecanismo muy eficiente.
Para profundizar en este proceso de auto-ensamblaje, Gilbert y Rebecca Metzler examinaron la estructura del nácar del abalón utilizando radiación sincrotrón.







Cuando examinaban una sección transversal de una concha de abalón  que previamente parecía una pared de ladrillos con capas de "mortero" orgánico separando los "ladrillos" cristalinos individuales, la luz polarizada de la radiación sincrotrón reveló que la pared del nácar no era uniforme.






La pared resultó contener grupos diferentes de ladrillos, con cada columna irregular de cristales presentando una composición idéntica, pero con diferente orientación de los cristales con respecto a las columnas vecinas.
Esta arquitectura en mosaico del nácar, con numerosos cristales no alineados, podría conducir a un material más fuerte, impidiendo la formación de planos de clivaje naturales. 







Con esta nueva información sobre la estructura del nácar y la ayuda de la física teórica Susan Coppersmith, de la Universidad de Wisconsin-Madison, el grupo se dirigió a modelar el proceso para intentar comprender cómo podría formarse tal estructura.







El grupo desarrolló un modelo que sugiere que el animal crea primero las capas del mortero orgánico, salpicadas con elementos de formación de núcleos de cristal, o semillas, en algunos sitios distribuidos al azar.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

ESPINELA PÚRPURA







Esta extraordinaria gema tiene un especial tono púrpura. 
Nos recuerda a la amatista, y en algunos casos, ligeramente al tono del zafiro, y la dispersión daría su diagnóstico.
Este tipo de espinela es una gema que inspira un gran respeto, es la piedra ideal. 







Su amplia gama de colores, su índice de refracción es relativamente alto, la dispersión del color modestamente superior al corindón, su dureza alcanza 8 en Mohs, así como la falta de birrefringencia la compara con las piedra preciosas más apreciadas. 
La espinela merece jerarquizarse equipararse con el rubí y el zafiro.







A la increíble belleza externa, debemos analizar los rasgos que definen a esta gema internamente: el crecimiento al azar de agujas de rutilo, colores espectrales encienden su color. 
Esta mezcla fenomenal de inclusiones nos hace reflexionar: ¿creación inteligente?.
La espinela es un óxido de magnesio aluminio. 







Son minerales magmáticos o metamórficos, normalmente asociados a rocas ácidas (granitos, gneises, esquistos), aunque por su gran resistencia mecánica, son también frecuentes en yacimientos secundarios (placeres). 
En ocasiones se encuentran junto con corindones (Sri Lanka, Tailandia, etc.).







La espinela, normalmente metamórfica, se explota sobre todo en yacimientos aluviales de Birmania, Sri Lanka y Tailandia. También en Brasil y Rusia.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay