sábado, 23 de marzo de 2013

HISTORIA -- EL LAZO DE LA DIVINA PASTORA






Desde que en 1703, según la tradición, se le apareciera la Virgen vestida con traje de Pastora al fraile capuchino Isidoro de Sevilla, esta devoción y nuevo tipo iconográfico se extiende y se consolida por toda España, Europa y América del Sur, como símbolo de la Orden Capuchina. Este nuevo aspecto de la piedad mariana como Pastora de las Almas presenta una imagen de la Vir-gen joven, serena y sentada en un risco, vestida de Pastora, con sombrero y cayado, y rodeada de ovejas a las que cuida y protege de las fieras, que en un primer momento aparece sin Niño, agregándose éste a la composición a lo largo del siglo XVIII.

Tras la visión se funda la primera hermandad en Sevilla con el nombre de Hermandad del Rebaño de María, y se realizan las primeras representaciones plásticas de esta advocación, fijándose así su iconografía. La historiografía tradicional capuchina [...] describe el rápido desarrollo de esta devoción, lo que provocará la fundación de nuevas hermandades en el primer cuarto del siglo XVIII, entre las que hay que citar la de Cantillana, localidad relacionada con fray Isidoro debido al parentesco de éste, por línea materna, con los Condes de Cantillana, los Vicentelo de Leca, benefactores de la parroquia y patronos de su capilla mayor.







Las dos representaciones plásticas más antiguas de la advocación pastoreña en Cantillana son obras, sin duda, de la primera mitad del siglo XVIII. La primera de ellas es un lienzo de forma oval que correspondería al primitivo simpecado fundacional, atribuido al pintor sevillano Germán Llorente, que se ajusta a la recreación bucólica inspirada en las Madonnas de Rafael que inició Tovar, pero presentando corona y ángeles de plata dorada superpuestos que se ajustan a la más pura estética barroca del primer cuarto del siglo XVIII. La segunda corresponde a la talla en madera policromada que se venera en un camarín de la nave de la epístola de la parroquia, y que se considera obra del círculo de Francisco Antonio Ruiz Gijón. En ambos casos nos encontramos con la versión iconográfica más ortodoxa de esta advocación: Virgen adulta pero joven, serena y tranquila que, sentada y con dulzura, atiende a su rebaño.

A pesar de ser la Pastora una Virgen de talla completa, con traje y manto policromados, se adorna en ocasiones con sombrero y mantillas, además de portar cayado de plata y algunas joyas, como pendientes y colgantes que se han convertido en elementos definitorios de su iconografía. El cayado que actualmente vemos en las manos de la Pastora de Almas es una pieza de la primera mitad del siglo XVIII, retocada en la década de 1920, realizada en plata dorada, que se compone de cuatro cañones decorados con flores de cuatro pétalos de estilo barroco, al que se le ha añadido un gran remate en forma de C muy enroscada y de aspecto vegetal, que ha desvirtuado la armonía de la pieza primitiva.







El conjunto de joyas que posee la imagen no se reduce a las piezas del siglo XVIII con las que se adereza, sino que además se compone de piezas del siglo XIX fundamentalmente pendientes, y de algunas del siglo XX, de menor importancia. De las piezas dieciochescas hay que destacar un par de pendientes de oro y diamantes, con una cruz con lazo de lo mismo.

Estas joyas son de carácter civil, tratándose de tipologías que se ajustan a los modelos dieciochescos que servían de complemento a la vestimenta de las damas. Tipologías que en un principio forman parte de lo que se denomina joyería culta, pero que con el paso del tiempo, sobre todo a lo largo del siglo XIX, se convierten en prototipos de joyería popular, debido a su distanciamiento de las corrientes inno¬vadoras, reduciéndose casi exclusivamente al mundo rural.


Este carácter profano no implica que las joyas no fueran creadas especialmente para la Virgen, aun siendo ésta una imagen de talla, ya que las piezas se pueden adaptar a esta circunstancia como así ocurre en este caso. Aunque las tipologías sean puramente civiles en su origen, estas piezas han pasado a tener un carácter sacro evidente, además de convertirse en uno de los símbolos iconográficos que definen a la Pastora de Cantillana. Lo que sí está claro es que pertenecen a una misma corriente estética, la que se labra en la primera mitad del siglo XVIII en España.

De todo el conjunto, la pieza más significativa es un lazo con cruz de oro con 43 diamantes. Se compone de tres cuerpos, lazo sencillo, de dos lazadas, almendra o cuerpo de unión, y cruz griega compuesta de cuatro formas circulares que configuran los brazos, salvo el inferior, que tiene forma de gota, presentando entre éstos una flor semiabierta de gusto muy barroco. Todos estos elementos se rematan con una decoración de copetes con forma de C, de alambre superpuesto, proporcionándole un aspecto bastante aéreo a la pieza. Muy interesante es la almendra o pieza intermedia, pues en ella se puede apreciar el anagrama de María enmarcado por eses recortadas, lo que permite aventurar la hipótesis de que la pieza fuera encargada especial-mente para la Virgen, a pesar de su tipología profana. Ésta se adaptó para la imagen de talla, sustituyendo el pasador de lengüeta o alfiler que normalmente se colocaba en el reverso de estas piezas para poder prenderse en el vestido por dos pasadores verticales para ensartar una cadena con la que sujetar la joya al cuello de la Pastora de Almas y convertirlo en un colgante. Este tipo de reajuste no es exclusivo de la citada imagen de Cantillana, pues lo podemos encontrar también en tesoros de otras imágenes, como es el caso de la Virgen del Valle de Écija, que posee dos de estas cruces de lazo, una de oro y esmeraldas, y otra de oro y diamantes, ambas con cadenas para colgar del cuello.







Toda la pieza presenta diamantes tallados en tabla y embudaos en engastes cerrados, lo que la hace ajustarse a los gustos más tradicionales de la joyería española del siglo XVIII, pues en Europa la tendencia en esta época era la de presentar las piedras cada vez más bellamente talladas, lo que requería unos engastes al aire, más libres, para dejarlas al descubierto.

La presencia de marcas en la joyería española no es habitual, por eso las piezas que las ostentan se convierten en ejemplares muy apreciados por los especialistas, pues a través de ellos se puede ir avanzado en el estudio de las mar¬cas en este campo casi virgen. De ahí que la pieza que nos ocupa, además de por su notable valor técnico y estético, nos resulte muy interesante, ya que presenta una marca en el reverso, localizada tanto en la almendra como en la cruz de remate. La marca se compone de tres letras, dos mayúsculas y una minúscula, a saber: A y Vª , que sin duda se trata de una abreviatura. Creemos que atiende al nombre de un platero apellidado Ávila. De hecho en Sevilla se examinaron en torno al primer tercio del siglo XVIII tres plateros de oro con este apellido: Francisco Ávila y Tapia (1732), Juan Ávila (1736) y Antonio de Ávila (1746), hermano del anterior. Por otra parte, el tamaño de la impronta, bastante grande, también nos indica que la pieza debió ser realizada antes de mediados del siglo XVIII, pues es a partir de esa fecha cuando el tamaño de las marcas comienza a disminuir. 

El juego de caravanas con el que se adorna la Pastora se ajusta al modelo llamado girándole en la terminología francesa, que responde a una renovación del modelo de botón, lazo o mariposa, y una o varias almendras. Están realizados en oro y diamantes, un total de 30 de diferentes tamaños, y presentan un cuerpo superior circular con gran diamante en el centro, un cuerpo central configurado con tallos y flores abiertas, de corte barroco, que se acerca a la forma de un lazo pero sin llegar a serlo, y del que penden tres almendras, con gran diamante en el centro. Los diamantes tallados en tablas se embuten en engastes cerrados y alzados, claro signo arcaizante, típico de la joyería española.

Del siglo XVIII se han conservado bastantes zarcillos de lazo, sobre todo de la segunda mitad, como ya hemos apuntado, pero no son tan abundantes los que responden al modelo girándole. De ahí que las piezas de Cantillana tengan un indudable interés, a pesar de no estar marcadas; pendientes que hay que fechar en la primera mitad del siglo XVIII, no sólo por su esmerado trabajo técnico y su delicado diseño ornamental, sino también por la ausencia de copetes con formas de eses de alambre superpuestas, tanto en el botón superior como en las almendras que se generalizan en los zarcillos de lazo a partir de la segunda mitad del citado siglo.
 
Aparte del interés artístico de las piezas de joyería con las que se viste la Pastora, éstas poseen un interés añadido, pues se han convertido en símbolos definitorios de la iconografía de la imagen. De hecho existen documentos gráficos desde 1865 en los que ya se pueden apreciar éstas. 
La primera fotografía de la Divina Pastora que se conoce data de esa fecha, y en ella se pueden ver claramente las caravanas de tipo girándole que hemos analizado y con más dificultad el lazo con cruz, siendo una constante la presencia de las mismas en las fotografías a partir de 1885, aunque el colgante de lazo con cruz puede ir colocado más o menos alto, según el gusto del momento, acompañándose de una cadena de oro de varias vueltas. 

Pero no es sólo la Pastora de Cantillana la que se adereza con un colgante compuesto por un lazo con cruz, sino que la imagen de la Pastora de la iglesia de Santa Marina de Sevilla, hoy en su capilla de la calle Amparo, también posee un ejemplar de similares características, aunque realizado en plata y de inferior calidad, aunándose así la iconografía pastoreña. No es extraño que esta devoción e iconografía nacida a principios del siglo XVIII vaya unida a un tipo de joya genuina mente dieciochesca y de gran difusión en España, tanto en el marco de la joyería culta como popular.




Marca del joyero del lazo


Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

EL COLOR DEL 2013 -- ESMERALDA






Ya sabemos cuál es el color de 2013: la marca Pantone, uno de los sistemas de identificación de colores más famosos del mundo, elige todos los años su ‘color del año’ y el de éste no ha sido otro que el verde esmeralda.







El verde es siempre un acierto seguro (dice la tradición que es perfecto para las mujeres atrevidas y diferentes), y es difícil equivocarse con él. Por eso, y si estás pensando hincar la rodilla en el suelo frente a la mujer de tu vida, no se nos ocurre un anillo de compromiso mejor para entregar este 2013 que un anillo de esmeraldas.







Una piedra preciosa llena de magia y misticismo, especialmente valiosa al ser la única de color verde completamente cristalina, que ha seducido a grandes mujeres a lo largo de la historia como la mismísima Cleopatra, y está relacionada con el mes de mayo, así como con los signos del zodiaco de Tauro, Cáncer y Géminis.







Un anillo de compromiso de esmeraldas es desde luego una pieza exótica y diferente.





Fernando Gatto
Kaia joyas Uruguay

ANILLOS CON TU VOZ -- SÍ, QUIERO


Foto: Sakurako Shimizu



El amor tiene muchas formas, y si no que se lo pregunten a la artista japonesa Sakurako Shimizu: sus anillos y piezas de joyería han revolucionado el mundo de muchas parejas que deciden pasar por altar, e intercambiar votos con una de las alianzas customizadas salidas de su taller.

Su propuesta: grabar, mediante formas de impresión 3D y tecnología láser, parejas de anillos con la onda de nuestra voz diciendo ‘sí quiero’, o cualquier otra palabra o frase del gusto de los novios (los nombres de uno y otro, la fecha de la boda, un nombre cariñoso).








Una fórmula tan romántica que ha dado la vuelta al mundo, y que esta joyera moderna ha convertido en la mejor señal de amor, en forma de pieza exclusiva de orfebrería. 
Las joyas, que se pueden encontrar en su catálogo en plata y oro blanco, rosa o amarillo de 14 o 18 kilates, presentan diferentes tamaños, biseles y formas, con las voces de uno y otro grabadas para siempre.

Los metales son, además de origen reciclado, haciendo de cada pieza un anillo sostenible.
La colección incluye otras joyas conceptuales igual de sorprendentes, como gemelos o caravanas en forma de ‘tag’, especiales para parejas geek y amantes de las nuevas tecnologías.

Aprende a escoger tu alianza de boda según tu personalidad.



Foto: Sakurako Shimizu


Fernando Gatto
Kaia joyas Uruguay

JOYAS PARA LOS PIES EN TU BODA





Hay muchas parejas que deciden realizar su boda en la playa. 
Si tú eres parte de ese grupo que tendrá su ceremonia allí, pues entonces no puedes perderte este artículo!!. Existen unas preciosas joyas y Complementos para utilizar en los pies y lucirlos como la ocasión amerita.
Ya has pensado que utilizarás en los pies el día de tu boda?. 







Claro que cuando celebras en un salón o incluso una fiesta en un jardín las opciones son muchas y generalmente la duda pasa por el color de los zapatos, por el modelo- si va con plataforma, taco alto-, si serán de diseñador o simplemente que sea el que siempre has soñado. 







Pero para la playa tienes opciones para lucir en tus pies que van desde anillos para los dedos de los pies, hasta preciosas y elegantes tobilleras.
Pero cuando la boda es en la playa tienes la ocasión de lucir un calzado totalmente original y que en realidad no se trata exactamente de un zapato sino de joyas que envuelven tu pie y lo harán más festivo, seductor y finamente atractivo. 







Las joyas que os comento (y que aquí os muestro algunos ejemplos)  son como una especie de pulsera que se agarra al tobillo y por el empeine corre una tira que termina atada a una especie de anillo sobre el dedo del corazón.







Desde ya que no creo que exista nada más sensual que una novia con este tipo de complementos en joyería para la playa. Incluso para aquellas invitadas que tienen una boda en la playa creo que no hay mejor opción que esta. 
O acaso piensas que una chancleta, unas bailarinas o cualquier otro calzado evitará la molesta arena dentro del zapato rozando con los pies?. 
Pues anímate.







Hay para todos los gustos y estilos, están las que tienen perlitas, las que vienen con formas de ramilletes y terminan en brillantes, las que están compuestas por pequeñas conchas marinas, incluso puedes encontrar de Swarovski. 
Sólo es cuestión de buscar tu estilo y combinar con un excelente vestido de novia para la playa.








¿Te va a casar en la playa? ¿Quieres estar muy guapa y glamorosa? Hoy te presento unas joyas ideales para tus pies si te vas a casar en la playa como si no. Para gustos existen muchos colores, tú decides.

Su nombre no es otro que Barefoot Sandals, que significa sandalias para pies descalzos. 
Es un idea genial y muy original ya que el entorno lo propicia. 
No sería muy adecuado en un boda en la playa aparecer con tacones para que se te vayan enterrando en la arena.








Estas joyas están realizadas con perlas, brillantes de Swarovski, lazos, conchas de playa, etc.
Tus pies estarán elegantes y bellos.
Están diseñadas con forma de sandalias, para que tus pies en la playa se vean vestidos y distinguidos.
Pero no sólo los tuyos también los de tus invitadas.







Además tienen doble utilidad, adornan tus pies, y son muy cómodas.
No tendrás que sufrir con los altos tacones, o apretados zapatos nupciales.
Eso sí, si optas por estas joyas no te olvides que aunque estés en la playas, debes llevar un bonita pedicura, para que tus pies luzcan bellos.
T
e recomiendo que optes por una pedicura a la francesa, sencilla y con un toque natural.
















Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay