jueves, 4 de abril de 2013

COMO DETERMINAR UN MINERAL





LA DETERMINACION DE LOS MINERALES


Como ya se ha dicho más veces, una especie mineralógica está caracterizada por la composición química y su estructura cristalina. 
Por tanto, para determinar exactamente la naturaleza de un mineral es necesario disponer de un análisis químico y de un análisis cristalográfico. 
El análisis químico, para distinguir las distintas variedades intermedias entre dos o más minerales distintos, deberá ser (si es posible) cuantitativo, es decir, deberá decir no sólo qué elementos están presentes en un cierto mineral, sino también en qué cantidad. 







Esta última información es absolutamente necesaria para disponer de los datos cristalográficos. 
Por ejemplo, utilizando los simples datos químicos para el hierro recordamos fácilmente que para cada mineral prácticamente da, en medida mayor o menor, reacciones características de tal metal, sin embargo, para que un mineral sea verdaderamente de hierro es necesario que éste esté presente en una cantidad tal que hace fundamental su presencia. 

Por tanto, a no ser que no tengamos datos exactos sobre su estructura cristalina y que esta sea absolutamente típica de un mineral de hierro, será necesario proceder a una valoración de la cantidad.







ANÁLISIS SÓLO DE LABORATORIO

Ejecutar análisis químicos cuantitativos de ejemplares, a menudo pequeñísimos, que contienen varios elementos es labor frecuentemente muy difícil, reservada sólo a los laboratorios de investigación o profesionales (y no siempre se logra tener los aparatos necesarios). 
También el análisis cristalográfico no es una prueba que cada cual pueda ejecutar en su propia casa, sino que requiere unos aparatos adecuados y muy costosos. 

El costo de un análisis de este tipo es, sin lugar a duda, elevado; se parte de miles de pesetas para llegar, fácilmente, a unas decenas de millar. A veces se recurre a amigos que, disponiendo de medios analíticos adecuados, pueden hacernos el favor de hacer una determinación gratuita. 
Más raramente es posible utilizar, de forma sistemática, la ayuda de estos amigos, puesto que en cualquier colección se deberían de realizar centenares de análisis. 







Los laboratorios, tan ligados a la búsqueda científica, pueden estar disponibles para ejecutar  gratuitamente una serie de pruebas, ya que en alguna medida tienen una elevada probabilidad de encontrar alguna cosa interesante para un estudio mineralógico. 
Por todas estas razones, se puede decir que la inmensa mayoría de los ejemplares de las colecciones mineralógicas (aquí comprendidas también las universitarias y de varios museos) jamás se han estudiado exhaustivamente, pues hasta los conservadores mas expertos y capaces no logran tener tiempo para ejecutar todas las pruebas (y tal vez no poseen ni siquiera los aparatos adecuados). 

Entonces, ¿nos debemos fiar o no de un "cartel" relativo a un cierto ejemplar que nosotros adquirimos o que se nos regala?







SORPRESAS CLAMOROSAS

En efecto, no faltan clamorosas sorpresas, por ejemplo, en cierto museo recientemente se han dado cuenta que los ejemplares expuestos como calcosina, en realidad, casi todos están constituidos por otro sulfuro de cobre (digenita, djuleita, etc.). 
Análogamente, parece que los mejores ejemplares de thorteitita (silicato de escandio) noruegos se han expuesto, durante largo tiempo, como ejemplares de epidota. 




Thorteitita



La cafarsita, un rarísimo arseniuro de hierro de la zona de Cervandone, se ha reconocido sólo recientemente; sus ejemplares mejores se consideraban como pirita oxidada. 
Se podían enumerar muchísimos otros casos, de hecho sucede a menudo que se nota algo raro en ejemplares comprados como especies comunes en forma, por ejemplo, de diminutos cristales que puede haber escapado a la atención de los precedentes propietarios. 

Quizá, y paradójicamente, este caso sea más común que el anterior, es decir, el de darse cuenta de que un determinado ejemplar considerado como raro es una especie común. 
Cuando esto sucede, lógicamente, se piensa que se debe todo a un error. 



Cafarsita



Sin embargo, en general el valor de los fragmentos está más que nada ligado al valor estético, y por esta razón, excepto en casos excepcionales como los que hemos descrito, que se trate de una especie rara o bien de minerales comunes, no cambia mucho el precio del ejemplar. 
Deberá poner atención quien desee colocar conjuntamente una colección sistemática de especies raras, el procurarse ejemplares solamente de coleccionistas especializados y de conocida fama y confianza. 
Sin ello se tendrá solamente la ilusión de tener una enorme lista de nombres, no correspondiendo muchos de ellos a nada efectivo o carentes de interés.








Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

QUE ES UN MINERAL -- SU NATURALEZA


LA NATURALEZA DE LAS ESPECIES MINERALOGICAS


Composición química y estructura cristalina. 








Para comprender adecuadamente qué es una especie mineral, es preciso considerar el mundo de los átomos: es indispensable, de hecho, especificar cuáles son los átomos que componen una determinada especie, y para hacer esto es preciso un análisis químico. 

Pero no es suficiente: de hecho, los mismos átomos, si se unen entre ellos de distintos modos, dan lugar a sustancias diversas.

Por ejemplo, existen numerosos silicatos de magnesio, de aluminio, de calcio, etc., que se diferencian entre ellos por las distintas proporciones de sus varios componentes o bien por su diferente estructura. 
No es infrecuente el caso en el que se tienen estructuras diferentes para sustancias exactamente con la misma composición química: un ejemplo clásico es el del diamante y el grafito, constituidos únicamente por carbono, pero con unos enlaces de átomos muy distintos en ambos casos. 







También las propiedades físicas, que dependen del modo en que están relacionados los átomos, pueden variar sensiblemente: piénsese precisamente en estos dos minerales, uno de los cuales es muy duro y transparente, mientras que el otro es blando y opaco.
Existen casos en los que en la naturaleza aparecen incluso tres formas distintas con la misma composición química. 







Por ejemplo, el bióxido de titanio, Ti O2, forma tres magníficos minerales: el rutilo, la anatasa y la brookita, todos ellos en espléndidos cristales, pero de forma y estructura completamente distinta.




Rutilo

Anatasa

Brookita



Por tanto, y resumiendo, la composición química y la estructura cristalina son dos puntos fundamentales para caracterizar una determinada especie mineral. Por ejemplo, la adamita, arseniato de zinc, no está casi nunca pura; de hecho, algunos átomos de zinc a veces se sustituyen por átomos de cobre o bien, aunque más raramente, de cobalto. 
En el primer caso la adamita, que por regla general cuando es pura es incolora, y en otros casos ligeramente amarillenta, se presenta con un bello color azul más o menos intenso, según la cantidad de cobre que contenga, mientras que en el caso en que contiene cobalto el mineral es rosado e incluso rojo. 

Se tienen, por tanto, dos variedades distintas: la primera, llamada cuproadamita (del latin "cuprum" o "aes cyprium", que quiere decir precisamente cobre), la segunda, llamada cobaltoadamita. 




Adamita

Adamita



La sustitución del zinc por parte del cobre y del cobalto es solamente parcial, de hecho, si el contenido de cobre supera al de zinc, el mineral estará adscrito a una especie distinta, la olivinita, mientras que todavía no se ha encontrado en la naturaleza un mineral de este tipo con prevalencia de cobalto (si se encontrase tendría derecho a ser considerado como una nueva especie y a ser llamado con un nombre escogido por el descubridor).


EL NÚMERO DE ESPECIES

Otras variedades dependen por el contrario de su carácter cristalino o del tipo particular de crecimiento conjunto de los cristales: se ha dicho, sin embargo, que por regla general estas diferenciaciones son residuos de una vieja tradición, puesto que ahora los investigadores son bastante reacios a multiplicar los nombres de los minerales, por lo que se limita en la mayor medida posible a dar nuevos nombres a una sola especie. 







El número de estas ha crecido sensiblemente respecto a años pasados, de 1.500-2.000 a cerca de 3.000-4.000.
Precisamente por esto, difícilmente una colección privada posee más de 1.500 especies en ejemplares de completa autenticidad, y quien alardee de poseer más, raras veces encuentra crédito en ambientes cualificados. 
De hecho, las especies minerales fácilmente obtenibles son sólo algunos centenares y cuando se supera cierto número, 600-700, es extremadamente difícil obtener muestras significativas. 

No debemos de olvidar de hecho, que muchas especies se han encontrado en muy pocos lugares o incluso en una única localidad.







Los ejemplares excepcionales. 

Sucede algunas veces que nos encontramos con interesantes re-descubrimientos que permiten que un mineral rarísimo y destacado, por ser único o casi único pasa a ser menos raro, y por lo menos potencialmente adquirible por un coleccionista medio. 
Un célebre caso es el de la legrandita, un arseniato de zinc que se encontró en 1932 en México, por un tal Legrand, bajo forma de única muestra. 




Legrandita



Sólo en los años cincuenta comenzaron a encontrarse nuevos ejemplares en pequeñas cantidades en Mapimi en el mismo estado mejicano de Durango. 
Algunos de estos ejemplares son de tal belleza que permiten considerar a la legrandita como una de las especies más deseadas por sus valores estéticos. 

Los cristales son de color amarillo intenso, y se presentan como manojos sobre una matriz oscura de limonita.

Más próximo a nosotros es el caso de la bazita. 
Esta especie fue descubierta por primera vez en 1.915, dentro de un conjunto de minerales en Baveno, por José Calvello, un apasionado coleccionista de Milán que trabajaba para el Instituto Mineralógico Italiano, una sociedad que se dedicaba a la venta de minerales a coleccionistas y museos comercializando los mejores ejemplares, que por aquel entonces se podían encontrar en Italia. 




Bazita



Entre los muchos ejemplares se encontraron algunos fragmentos de una gran geoda, en la que se podían observar cristales azules. 
El profesor Artini, famoso investigador milanes, los estudió y descubrió que se trataba de un mineral nuevo que contenía un metal rarísimo, el escandio; el análisis micro-químico determinó la existencia de este mineral que aún hoy se puede considerar como legendario. Durante algunos años los escasos cristales de bazita fueron únicos en el mundo; más adelante se descubrió en algunas localidades suizas (sobre todo en Val Strem, en los Griñones, y también en la zona de Furka-Grimsel) se obtenían también excelentes cristales, a veces incluso mejores que los de Baveno. 




Escandio



En los años sesenta un cierto número de buenos ejemplares de bazita se encontraron también en la ex-Unión Soviética por lo que esta especie ya se encuentra presente en un buen número de  colecciones (Kazakhstan), (los ejemplares de Baveno, de autenticidad demostrada siguen siendo, sin embargo, muy pocos).


LA RAREZA Y LA ABUNDANCIA DE LOS ELEMENTOS

En la naturaleza observamos que unos metales son comunes mientras que otros son raros o incluso rarísimos. 
Los ejemplos de este hecho son numerosos y no se puede, desde luego, comparar el hierro con la plata o el platino y el radio, que son mucho más raros. 
Estas consideraciones evidentes no se aplican sólo a los metales, sino en general a todos los elementos: por ejemplo, el oxígeno, que no es un metal, es muy abundante en la atmósfera, siendo uno de sus principales componentes (21 % aproximadamente). 







Se encuentra también muchísimo oxigeno combinado químicamente con el agua del mar, y también en las rocas como constituyente fundamental de los silicatos, que de las rocas configuran la parte más preponderante. Por el contrario, otros cuerpos no metálicos, como el bromo, iodo, y sobre todo, alguno de los gases nobles (neon, kripton y xenon), son verdaderamente raros. 

Es evidente que para cada elemento químico existe una rareza mayor o menor, a menudo muy distinta entre uno y otro. 
A menudo la rareza determina el valor de varios elementos; como es sabido, el oro y sus compuestos cuesta mucho más que el hierro y sus compuestos, y también el iodo y sus derivados tienen un valor mayor que el cloro y el oxígeno. 







Esto no siempre es cierto; por ejemplo, el escandio y sus compuestos son muy costosos, si bien en las rocas de la costra terrestre es diez veces más abundante que el estaño o el arsénico, que tienen un precio modesto. Análogamente el titanio considerado generalmente como un metal raro de precio elevado, resulta ochenta veces más abundante que el cobre, cuyo precio es más accesible.


FACTORES DE VALOR DE LOS ELEMENTOS

¿Cuáles son entonces los factores que determinan el valor de un metal? 
En efecto, es cierto que la rareza cuenta, pensemos, por ejemplo, en los metales preciosos, que son verdaderamente raros en la naturaleza. 
Sin embargo, no es sólo la rareza de un metal la que define el precio, sino también el costo de extracción u obtención de su estado puro. 







Por ejemplo, el titanio da raras veces yacimientos de interés comercial, mientras que es abundante en las rocas en cantidades modestas de las cuales es difícil obtenerlo a escala industrial. 

La misma reducción después, y por tanto, la obtención de metales de los óxidos, se presenta técnicamente más difícil y sin lugar a duda costosa. 

Hace algún tiempo este problema se tenía también para el aluminio, que era el metal más abundante de la costra terrestre, y se recuerda en el siglo XIX que los objetos de aluminio eran tan caros, que el Emperador Napoleón III alardeaba que su servicio de mesa estaba todo hecho con este metal. 

A continuación se encontraron procesos industriales adecuados que han hecho de este metal que sea de bajo precio y de uso muy común, por el contrario, estas dificultades técnicas no se han resuelto todavía bien para el titanio. 

Análogamente para el escandio o el germanio se encuentran dispersos en numerosos minerales comunes de las rocas, pero en cantidades tan bajas que hacen muy costosa su extracción. 
Por el contrario, elementos como el cobre, la plata, el plomo, el mercurio, se encuentran en la naturaleza considerablemente enriquecidos en las vetas de yacimientos metalíferos como en concentraciones notables de estos metales, en minerales propios







LAS IMPLICACIONES METALÚRGICAS

Las dificultades de la metalurgia para estos últimos elementos son modestas, dado que es muy fácil la obtención de los metales de los óxidos y de los sulfuros correspondientes. 
No es por casualidad que estos metales han sido los primeros en ser descubiertos y utilizados por el hombre. A veces, sin embargo, la pureza puede presentar un problema bastante serio. 

De hecho son conocidas las propiedades eléctricas, mecánicas y de resistencia a la corrosión de diversos metales que son sensiblemente distintas según su pureza. 
Por ejemplo, el cobre, que debe ser utilizado como conductor eléctrico, de resultados netamente mejores si es muy puro, porque su conductividad llega a ser menos alta en el metal menos puro. 

Para este fin se usa el método de la conducción electrolítica, que tiene la ventaja de recuperar impurezas también notables (plata, oro, selenio, teluro, etc.). 




Teluro



En otros casos, como para el silicio o el germanio, que deben ser usados en los semiconductores, es necesario absolutamente alcanzar purezas muy costosas porque se recurre a métodos de refinación por zonas para los lingotes de metal. 
Dado que, sobre todo, el silicio es sensible a la acción del aire y de muchos agentes químicos, estas operaciones se efectúan en atmósferas de gas inerte (argón). 

Se ve así que también un elemento muy común, como es de hecho el silicio, puede convertirse en costoso si se refiere a materiales de pureza muy elevada.




Zincita



Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

LOS YACIMIENTOS EN LATINO AMÉRICA





YACIMIENTOS MINERALES HISPANOAMERICANOS

Si era tarea difícil resumir en unas páginas la riqueza mineralógica de un país, es imposible hacerlo de Hispano-américa; sería difícil todo el continente, que además tiene una riqueza de yacimientos y una variedad mineralógica impresionante.

Vamos a hacer únicamente una breve reseña de los yacimientos más importantes, describiéndolos por países.

Los metales preciosos mejicanos: 

Oro-plata

La primera intensificación notable en la producción de oro y plata fue subsiguiente al descubrimiento de América, en que México, Perú, Bolivia y Chile produjeron ríos de metales preciosos. 

Hoy en día ha decrecido algo la producción, sobre todo de oro, que ha sido superada por otros países, sin embargo, todavía México produce cerca del 3 por 100 del mundo. 

La producción de la plata se mantiene, pudiendo verse todavía campos mineros en donde se viene extrayendo la plata casi sin interrupción desde principios del siglo XVI. 
La producción anual de este país oscila entre los 40 y 80 millones de onzas, conservando la cabecera de la producción mundial de plata.







Yacimiento de El Oro

Esta situado 100 km al noroeste de México D. F., en una plataforma de 3.000 m de altitud, intruyendo esquistos y areniscas mesozoicas, a veces bituminosasas. 

Existen 12 filones principales con un fuerte buzamiento. 
El filón "San Rafael" se ha explotado en más de 2 km de longitud, con potencias que alcanzan los 30 m. 
Este filón contiene cuarzo, calcita, pirita, esfalerita, sulfuros de plata y oro. La ley es de 7 a 20 grs de oro y de 60 a 90 grs de plata por tonelada.







Mina Fresnillo, Zacatecas

Esta famosa mina se descubrió en el año 1.570 y ha sido explotada casi sin interrupción desde esta fecha, calculándose que ha producido alrededor de 175 millones de onzas de plata hasta 1.960. 
Los depósitos se presentan en pizarras, grauvacas y productos volcánicos alterados, en dos formas vetas de fisura y "stockworks" de varias decenas de metros de anchura, que ha rendido más de 15 millones de toneladas de mineral en una explotación a cielo abierto. 

Los principales metales que se encuentran son: argentita, polibasita, proustita, pirargirita, plata nativa y sulfuros de plomo y zinc (galena y esfalerita, así como algo de oro).



Mina en Fresnillo


Mina El Potosí, Santa Eulalia, Chihuahua

La mina El Potosí es famosa desde 1.703 como gran productora de plomo argentífero, ocupando el segundo lugar en importancia en la producción de plata de México. 
Está enclavado este yacimiento en caliza cretácica, con una explotación de 400 km que comprenden mantos, chimeneas, vetas de fisura, etc. 
El distrito de Santa Eulalia tiene una importantísima producción de metales, que se evaluó hace unos años en más de 300 millones de dólares, obtenida de una explotación subterránea de 800 km2. 
Además de los sulfuros de plata, plomo, y zinc, aparecen otros minerales como son: ilvaita, actinolita, hedembergita, fayalita, magnetita, etc.




Mina el Potosí



Otras minas

San Francisco del Oro (Chihuahua), Pachuca (Hidalgo), ParralSanta Bárbara (Chihuahua) y distritos de Guanajuato y Zacatecas. 
Todas estas minas son importantísimas y han producido millones de dólares, cada una, desde que fueron descubiertas, la mayoría de ellas a mediados del siglo XVI, y algunas incluso por los aztecas, como la de Pachuca a 150 km de México D. F. 

Todas ellas siguen en explotación todavia y su riqueza sigue siendo impresionante, no en balde es México el primer país del mundo en la producción de este precioso metal.



Mina San Francisco del oro


Yacimientos de Sonora

La producción mexicana de cobre procede fundamentalmente de Sonora, siendo los principales depósitos cupríferos los de Cananea y Nacozari.
El distrito de Cananea ha producido más de 1.500 millones de libras de cobre, 25 millones de onzas de plata y otra serie de minerales de menor importancia. El yacimiento es en forma de chimenea y de todas ellas la más importante es la "Colorada". 

En esta mina han aparecido además de magníficos ejemplares de cobre nativo, bellos ejemplares de bornita, calcopirita y molibdenita y en menor cantidad, pero también ejemplares magníficos de pirita, tennantita, covelina y calcosina.

El distrito de Nacozari ha sido también importantísimo, aunque en la actualidad está en gran parte agotado. Ha producido más de 600 millones de libras de cobre y 4 millones de onzas de plata. 
Este yacimiento está formado por rocas volcánicas intruidas por rocas porfídicas. 
A pesar de que ya no se explota en muchas zonas, es posible encontrar todavía en las escombreras buenos ejemplares de calcosina y otros sulfuros de hierro y cobre con especularita y scheelita.



Mina Cananea en Sonora


Los depósitos de El Boleo en la Baja California se explotan como los yacimientos de carbón. 
Existen 3 capas de 1 a 4 m de espesor, en sedimentos tobáceos marinos del Plioceno, dispuestos en una suave pendiente. 
Los minerales que aparecen son fundamentalmente calcosina y cantidades menores de bornita y calcopirita, aunque también se han encontrado pequeñas cantidades de cobre nativo y buenos y bellos ejemplares de covelina, pirita, zeolitas y baritina.


Yacimientos de San Luis de Potosí

En este famoso distrito minero, en la localidad de Guadalcázar, se encuentran unos importantes yacimientos de estibina, a los que acompaña un raro mineral, la livingstonita, que sólo se ha encontrado en esta localidad en el mundo y en la también mexicana localidad de Huitzuco (Guerrero). 
En San Luis de Potosí se encuentran asimismo gran cantidad de minerales, como cinabrio, jasonita, azufre, valentinita, etc.




Mina San Luis de Potosí



La riqueza mineralógica de Honduras es impresionante.

Los metales preciosos oro y plata, extraídos antes de la llegada de los españoles, son abundantísimos, tanto en filones como en placeres, además de cobre, piedras semipreciosas y preciosas, mármoles, etc.


Yacimientos de Gracias

El cuarzo en casi todas sus variedades es abundantísimo en Honduras; la variedad ópalo abunda en el departamento de Gracias y es de una belleza impresionante por sus bellísimas irisaciones. 

En la mina "Erandique" se encontró uno de tamaño y belleza incomparables. 
También en este departamento se cita que se han encontrado algunas esmeraldas.




Ópalos de Erandique



Los metales preciosos: oro y plata

Existen numerosas minas de fama histórica, explotadas por los españoles y abandonadas posteriormente. Actualmente se explotan, sin embargo, más de 40, siendo las más importantes las de 
"San Jacinto", a 38 Km de Tegucigalpa; 

"Santa Lucía", 15 Km al este de la capital, ya explotada por los españoles y que tiene de 900 a 1.000 gr de plata por tonelada, además de una pequeña cantidad de oro; 

"Animas", al sur de el Socorro, de galena argentífera; 

"Cumbre", a 10 Km de San Pedro Sula, de oro y plata, etc., así como la de "Claverico", en Corpus, 25 Km al oeste de Potosí, explotada por los españoles, y según la tradición la mina más rica de América Central.

Los ríos más famosos por su rigueza aurífera son el Galán y Guayape y sus afluentes Panal, Rosario, Almendares y España, así como en otros ríos de la región, como el Guayambre, Tinto, Siale, etc., donde se han encontrado pepitas de hasta 120 gr y es posible encontrarlas en la actualidad, ya que los lavaderos establecidos son muy rudimentarios.




Mina El Pao



El enumerar los placeres auríferos y argentíferos de este país es casi imposible, y lo mejor que tiene es que al estar muy poco explotadas estas riquezas es posible en la actualidad encontrar estupendos ejemplares.


Yacimientos de El Pao

Los yacimientos de mineral de hierro de Venezuela son conocidos desde que los españoles se establecieron en el país. 
Se sabía que en la región del Orinoco había hierro, pero no se explotó por considerarse antieconómico. 

Se hicieron otros intentos posteriores, pero hasta 1.939 no se descubrieron los importantísimos depósitos de hematites del estado de Bolívar, cuya riqueza en hierro se aproxima al 70 por 100. 
Se calcula que las reservas de estos yacimientos son de unos 1.500 millones de toneladas de mineral. 

El principal depósito de El Pao se calcula en 70 millones de toneladas de mineral de alto valor.
En zonas próximas al río Orinoco y en las del Caroni se han encontrado también importantes yacimientos, que hacen todos ellos de Venezuela una de las naciones más ricas en este mineral.

Además de la importancia económica de estos yacimientos, también son importantes para los coleccionistas, ya que se encuentran en ellos bellos y buenos ejemplares cristalizados, y como además la zona es muy extensa y está casi comenzando su explotación, es muy probable que aumenten los buenos hallazgos.


Yacimientos de oro

Aunque Venezuela llevó fama, desde la época del descubrimiento, de poseer grandes riquezas auríferas, la explotación de dicho metal se realizó de una manera muy modesta durante la época hispánica. 
En 1.551 se descubrieron las minas de "San Felipe" y las de "San Pedro de Buria", que hubieron de abandonarse por haber sido destruidas las propiedades por un terremoto. 
En el año 1.552 se descubrieron las de "San Pedinto" y en 1.560 Fajardo encontró las de "Los Teques" y comenzó su explotación, pero hubo de abandonarla debido a la hostilidad de los indios. 




Mina San Felipe

En 1.584 se explotaron las del valle del Tuy, pero se abandonaron pronto por su escaso rendimiento. 

A mediados del siglo XIX se descubrió oro en El Callao y en las arenas de río Yuruaní. 
A pesar de la gran cantidad de minas y de la extensión de la región aurífera, Venezuela no ha producido la cantidad de oro proporcional a su riqueza, quizá debido a que los mejores yacimientos están en filones de cuarzo y resulta muy costosa su explotación.


Yacimientos de Arca

Son los más importantes del país y se conocen desde la época hispánica. 
Están situados en el Estado de Yaracuy, donde aparece sobre todo pirita cuprífera y calcopirita. 
En 1.824 la familia del Libertador Bolívar las arrendó a una compañía inglesa y en 1.932 se suspendieron los trabajos de explotación. 
En este período de tiempo el total de mena obtenido fue de 1.500.000 onzas.


Yacimientos de la Guayana Venezolana

En esta región se han encontrado importantes yacimientos diamantíferos, que pese al gran porcentaje de gemas para joyería que han producido se destinan fundamentalmente para usos industriales.







Yacimientos de níquel

En 1.940 se descubrieron unos importantísimos yacimientos de garnierita, a lo largo de la cordillera de la Costa y en la serranía del interior y que constituyen una de las grandes reservas mineras de este país.


Yacimientos de Chocó

En las arenas auríferas del río Pinto, se descubrió por primera vez el platino. 
En el año 1.735 fue una expedición española al Perú, Colombia y Ecuador, de la que formaba parte Antonio de Ulloa. 
En el año 1.748 escribió este marino y científico español un relato de su viaje y dio a conocer un "metal nuevo en la platina de Pinto", según palabras textuales, el platino de hoy, empleando la palabra "platina" por creer que se trataba de plata de peor calidad. Posteriormente se pudo aislar el platino, cambiando su nombre de "platina del Pinto" por el actual.

La mayor parte del platino de Colombia procede de las arenas platiníferas del distrito del Chocó, de donde se extrae dragando los ríos que atraviesan intrusiones de rocas ultrabásicas. 
Las arenas contienen hasta 0,5 de onza de platino y la misma cantidad de oro por tonelada. 
La mayor parte del platino se presenta en gránulos, pero se han hallado pepitas de cerca de medio kilo. 

Asociado al platino, además del oro, aparece también cromita, ilmenita y magnetita, así como los seis "metales del platino: iridio, osmio, paladio, rodio y rutenio".




Muzo


Yacimientos de Muzo

A lo largo de esta obra se ha hablado extensamente de las esmeraldas y como las mejores esmeraldas del mundo son las colombianas y concretamente las de la localidad de Muzo, resultaría muy reiterativo volver sobre el mismo tema, por lo que únicamente haremos una pequeña reseña histórica y algunos datos de producción de los yacimientos.

En las empinadas pendientes de un valle, en plena selva, encerradas en vetas de calcita, se encuentran las mejores esmeraldas del mundo, las de Muzo 100 km al NO de Bogotá. 
Este yacimiento fue explotado por los incas, que lo escondieron y taparon a la llegada de los españoles, que lo localizaron en el año 1.558, posteriormente se olvidó y se volvió a redescubrir en el siglo XVII. 




Muzo



De vez en cuando da piezas de muy buena calidad, de color verde oscuro. 
Acompañan a las esmeraldas, pirita, parisita, dolomita y cuarzo, con algo de apatito, fluorita y barita, que también forman bellos grupos de cristales.

Otro yacimiento importante es la mina de Chivor, al noroeste de Bogotá, en una ladera de 2.300 m de altitud. 
También fue explotada por los incas, después intensamente por los españoles, pero se cerró en el año 1.675. 
Fue cayendo en el olvido hasta que se volvió a descubrir en el 1.896. 
La roca encajante son pizarras grises y negras y calizas grises y la explotación se hace a cielo abierto en terrazas. 
Existen otros yacimientos de Cosquez, descubiertos recientemente, que están dando también buenos ejemplares. En el año 1.960 la producción anual de Colombia era de 12.000 a 14.000 quilates.







Argentina

Yacimientos de Catamarca

El arte de trabajar los metales, oro, plata y cobre, era conocido en Argentina desde la época incaica, y los indios no se limitaban a buscar los metales preciosos en las arenas y gravas de los ríos, sino que explotaban los filones y abrían canteras y minas. 
En excavaciones realizadas en ruinas de pueblos indios de la provincia de Catamarca, se han descubierto utensilios y monedas de oro y plata; sobre todo son importantísimos los objetos encontrados cerca de Tinogasta. 
Actualmente estas minas no se explotan, pero aún es posible encontrar algún pequeño trozo de cuarzo con oro de las antiguas explotaciones.

En esta región, así como en la del Chaco, se han encontrado importantes yacimientos de mineral de hierro y hierro nativo. 
En el siglo XVII, a unos 400 km al este de Santiago del Estero, se encontró una gran masa de hierro nativo de más de 3 m de longitud, 2 m de anchura y 1,5 m de alto, de la cual figura un fragmento en el Museo Británico.




Catamarca

Catamarca



Minas de Famatima

En el año 1.803 los aragoneses Leite y Echevarría descubrieron las minas de plata de Famatima, que pronto empezaron a explotar, con obtención de grandes beneficios. 

Junto con la plata, aparecieron pequeñas cantidades de oro y también cobre. 
En estas minas se encuentra una gran variedad de minerales; algunas veces, incluso, buenos ejemplares, pero ninguno de ellos en cantidad suficiente como para que su explotación sea duradera, por lo que estas mimas se han abierto y cerrado varias veces.


Yacimientos de Puerto Cabo Branco

Las salinas abundan en muchas provincias argentinas, pero no se han empezado a explotar hasta hace unos pocos años, y toda la sal que se consumía se importaba de España. 
Esta nueva industria es ahora muy floreciente, sobre todo desde que se empezó la explotación de los yacimientos de Puerto Cabo Branco, en la costa de la Patagonia. 

Tiene este yacimiento una extensión de 2.500 ha y está constituido por una capa de sal blanquísima, entre capas más o menos arcillosas, y, a continuación, una gran masa de sal cristalina purísima. 




Salina de Puerto Cabo Branco



En esta zona del yacimiento se encuentran ejemplares magníficos, perfectamente cristalizados, de color blanco, translúcidos y, a veces, de tamaños considerables. 
También aparecen frecuentemente bellos agregados de cristales y algunas drusas y geodas. Este yacimiento tiene una importancia económica muy grande.


La wolframita argentina

En Argentina existen muchos filones de poca profundidad de cuarzo-wolframita y cantidades menores de scheelita y ferberita, así como con bismutina, molibdenita. 
La mayoría de estos filones se encuentran en el oeste del país, fundamentalmente en las provincias de Córdoba y San Luis, a una altitud que oscila entre los 700 y 3.000 m. 




Wolframita



Todos estos filones son semejantes a los bolivianos y constituyen una reserva importante.


Yacimientos de bórax

Los minerales más importantes de los que se obtiene en la actualidad el bórax refinado son la ulexita, colemanita y kermita, así como priceíta, boracita y sassolina. Argentina es el segundo país del mundo productor de bórax. 
El mineral fundamental que aparece es la ulexita, que se encuentra en capas o formando nódulos en muchas playas del país.




Borax



Brasil

Aunque este país no tiene la riqueza enmetales preciosos de los países andinos, también éstos se encuentran en la mayor parte de los estrados de su inmenso territorio, pero sobre todo tiene una impresionante riqueza en piedras preciosas y semipreciosas. 

Si exceptuamos las maravillosas esmeraldas colombianas, es sin duda el mayor productor del mundo.


Los diamantes Brasileños

Brasil es la única región diamantífera importante existente filera de África. 
Tiene una producción anual de unos 150.000 quilates, que representa la quinta parte de lo que había sido cuando Brasil era el principal productor mundial.
Se descubrieron estas piedras preciosas en Brasil en el año 1.727, en el arroyo Caeté-Mirim y poco después en otras muchas localidades, como Diamantina, a orillas del Jequitenhonha;en Abaeté y en Grao Mogol, en los ríos Claro, Piloes, Fortuna, Desengaño, etc.,del Estado de Goyaz; en el Matto Grosso, en los ríos Areiras, Buritisol,Sumidouro, etc., y en otrosríos de Paraná, Bahía, etcétera, comenzando su explotación inmediatamente.




Minas en Diamantina



Los diamantes de Bahía se encuentran en un estrato de conglomerados de varios metros de potencia, intercalados en una potente serie de areniscas de edad paleozoica. 
Por meteorización de este yacimiento se explota como los aluviones, en placeres. 
Predominan en él los diamantes negros, la variedad llamada "carbonado", que aparecen en forma de nódulos, teniendo una media de 30 a 40 quilates, aunque en carbonado llegó a pesar 3.078 quilates, esta variedad alcanza precios superiores a los demás diamantes, salvo los de Namoqualandia,por tener un empleo especial en la industria.

En Minas Geraes, la zona más importante es Diamantina, donde los diamantes se encuentran en aluviones recientes, así como en conglomerados paleozoicos y formaciones discordantes más antiguas, que se explotan únicamente cuando están meteorizadas. 

Los diamantes de esta zona son de muy buena calidad. El depósito de Anga Sija se halla en una brecha de bloques angulosos, encerrados en una matriz blanda y arcillosa que se supone es una alteración de una zona ígnea ultra básica semejante a la kimberlita.

Los depósitos existentes en Matto Grosso se parecen a los de Minas Geraes.
Los mayores diamantes hallados en Brasil hasta el año 1.935 proceden del río Bagagen y se les ha dado el nombre de "Estrella del Sur", de 125,5 quilates; y "Diamante de Dresde", de 63,5 quilates, pero en el año 1.938 se encontró el mayor de todos, que se le denominó "Presidente Vargas", y pesó 726 quilates, y en 1.939 apareció el "Dercy Vargas", de 455 quilates.







Piedras preciosas y semipreciosas

Como ya hemos dicho, Brasil posee una gran riqueza en piedras preciosas y semipreciosas, que lo sitúan a la cabecera mundial. 
De todas ellas ya se ha hablado extensamente a lo largo de la obra, por lo que únicamente vamos a hacer una breve cita de los yacimientos más importantes. 

Las ágatas abundan en Rio Grande do Sur; 

los topacios, en Ouro Preto; 

las turmalinas, en Porteiras (a orillas del Piauhy) y en Larangeil-as,cerca de Salinas; 

las aguas marinas, en las localidades llamadas”4~1 arteis",distritos de San Miguel deGequitinhonha, Fortaleza,Farrancho, Frejo, etc.; 

los crisoberilos y andalucitas se encuentran en lasarenas de los ríos Grabatá, Piauhy y Carrego do Urubú; 

los granates aparecenen los ríos de Minas Geraes, Bahía y Espíritu Santo; los rubíes, en lasarenas del Piuna (Espíritu Santo) y del Paraguassú (Bahía), 

y los zafiros, en las arenas del río Doce, Sapucahy-Mirim y delSalobro (Bahía).




Topacios de Ouro Preto



Minas de Morro Velho

Aunque casi todos los Estados poseen minas de oro, son sobre todo importantes las de Minas Geraes,Goyaz y Matto Grosso. 
Todos estos yacimientos están agrupados en las cadenas montañosas de Mantiqueira y Espinhazo, que constituyen la divisoria de aguas delos ríos San Francisco, Araguaya y Paraguay. 

De todas estas minas la más ricaes la de Morro Velho, en las proximidades de Ouro Preto (Vilha nova de Lima), 


Estado de Minas Geraes.

Esta mina es probablemente la más profunda del mundo; en 1.935 tenía ya 2.400 m de profundidad. 
Esto ha sido posible, puesto que en esa época los sistemas de refrigeración eran todavía algo rudimentarios, a que en esa zona el grado geotérmico es muy grande: 75 m para que la temperatura aumente 1  C.
El yacimiento está constituido por unfilón-capa encajado en esquistos. 
A la profundidad de 1.600 m el filón tiene 4 m de potencia y 300 m de longitud, con un buzamiento de 45  que va aumentando con tendencia a una estructura sinclinal. 

La profundidad de la zona mineralizada es superior a los 3.000 m siguiendo el buzamiento.
El oro nativo está acompañado por pirrotina, pirita, calcopirita, arsenopirita y magnetita, con pequeñas cantidades deapatito y scheelita, incluidos en una ganga de cuarzo y siderita.


Yacimiento de Minas Geraes

Ya hemos mencionado algunos de los muchísimos minerales que aparecen en las muchas minas de este Estado, pero,además, es importante también por el hierro (oligisto) y el manganeso.

En Itabira existe una masa de oligisto que rebasa los 200 millones de toneladas y contiene alrededor del 65 por 100 de hematites.




Mina en Minas Gerais



Los carbonatos de manganeso, tefoíta,rodonita y espesartita, que constituyen lentejones, se encuentran, además deen Minas Geraes, que es el más importante, en Matto Grosso y Bahía, así como en Urucum, cerca de Bolivia, y Amapau.


La scheelita de Brasil

En 1.942 se descubrieron ricos depósitos de este mineral en el nordeste de Brasil. 
La riqueza de estos yacimientos, de los que se conocen más de 60 localidades, hacen de esta nación la segunda productora de volframio de Sudamérica.


Cuba cuenta también con una gran riqueza mineral y, a diferencia de otros países hispanoamericanos, las explotaciones de metales preciosos no han tenido importancia, contando, sin embargo, con otros minerales muy interesantes económica y coleccionísticamente.

El hierro abunda en numerosas zonas de Cuba, que han dado lugar a importantes explotaciones, sobre todo, en la provincia de Oriente y en Sierra Maestra. 
En Juraguá, Daiguiri y Siguá el mineral de hierro es muy abundante.




Scheelita



Yacimientos de hierro

Los principales yacimientos de hierro se encuentran en la costa septentrional. 
Son de origen residual, como resultado de la meteorización de rocas básicas, como lo demuestran los grandes mantos de mineral de hierro "interestratificados" entre rocas serpentínicas. 

Estos yacimientos se encuentran principalmente en los distritos de Mayarí, San Felipe y Mao. 
Los "mantos" se encuentran muy próximos a la superficie y en la primera localidad citada tienen una extensión de 16 por 6,5 Km, con una potencia media de 4,5 m. 
En Mayarí y el golfo de Mao, aparecen también minerales cromíferos de níquel-hierro.

Los minerales que constituyen esta formación son: oligisto, limonita, goethita y pequeñas cantidades de magnetita. 
En estas minas, al margen de su gran importancia industrial, se encuentran magníficos ejemplares de los minerales citados.


Yacimientos de cobre

Son famosos y conocidos desde la época hispánica los yacimientos de cobre de la provincia de Pinar del Río. Su explotación comenzó en 1.915, y es una de las zonas de Cuba de las que se ha extraído mayor cantidad de este metal. 
También hay que mencionar la mina de Matahambre, que está constituida por un gran filón arrosariado de reemplazamiento, en el que se encontró gran cantidad de calcopirita y pirita cuprífera, junto a pequeñas cantidades de galena argentífera y estalerita. 
También de estos minerales es posible encontrar buenos ejemplares.




Minas en Pinar del Río



Yacimientos de manganeso

Otro de los metales que se encuentra en Cuba en cantidad considerable es el manganeso. 
Los yacimientos se encuentran fundamentalmente en la provincia de Oriente, en las zonas de Piedemonte de Sierra Maestra; no son de grandes dimensiones, pero son numerosísimos, lo que ha dado lugal a que Cuba haya sido y aún sea una de los mayores productores de manganeso del mundo.

El yacimiento mas famoso es el de "Qinto", en las proximidades de la localidad de Cristo. Es un depósito de reemplazamiento hidrotermal, génesis muy poco frecuente para este mineral, de edad eocena, y forman grandes estratos los de mayor importancia. 

En estos yacimientos, además de psilomelana y pirolusita, se encuentran pequeñas cantidades de braunita, manganita, etc., que hacen de estas minas un lugar incomparable para los coleccionistas de minerales.
También se encuentran buenos ejemplares de pirolusita en las minas de "Boston" y "Ponupo", al noroeste de Santiago de Cuba, así como en la de "Manzanillo".




Ponupo procesamiento de Manganeso



Esta pequeña República centroamericana no posee un gran desarrollo minero, a pesar de tener una riqueza de minerales considerable, sobre todo de metales preciosos, oro y plata. 
Cuenta con tres distritos mineros fundamentales: San Miguel, Cabañas y Metapán.


Distrito minero de San Miguel

En este distrito se encuentran, y en muchas ocasiones se explotan, v etas de sulfuros y cloruros de plata (argentita, querargirita o plata córnea, etc.), así como algo de oro y plata nativa. 
Generalmente están estos minerales engarzados en una ganga de cuarzo que forma en ocasiones bellos agregados con el oro o la plata. 
Aunque las explotaciones son generalmente pequeñas, las minas son muy numerosas, como las de "San Bartolo", "Copelillos", "Eva", las tres situadas en la jurisdicción de Santa Rosa, del departamento de La Unión. "La Posa", "Consuelo", "Guadalupe", "Hormiguero", etc., de la jurisdicción de Comacarán.

En el departamento de Morazán existen también ricas minas de oro y plata, como las de "Margarita", "Montecristo" y "El Carrizal", de la jurisdicción de Porquín; "Veta del Gigante", de la jurisdicción de Jocoro, y "Loma Larga". 
De todas ellas quizá la más rica ha sido la de "Loma Larga", con una producción considerable de oro. 

Además de todas estas minas, más o menos explotadas, en las que es posible encontrar todavía buenos ejemplares de oro nativo engarzado en cuarzo, se encuentran abundantes vetas vírgenes. En la falda del volcán Conchagua aparece una rica veta de oro.







Distrito de Cabañas

Este distrito (Sensuntepeque) lleva fama de tener las minas de oro más ricas del país. De todas ellas, que sería muy largo enumerar, merecen destacarse las del "Porvenir", situadas al SSO de Sensuntepeque, entre esta ciudad y San Isidro. 

Las muestras mejores dan una ley de 1.400 gr de plata y otro tanto o más de oro por tonelada.

En este distrito hay también minas de cobre y hierro, como son las que se encuentran en Chalatanango, aunque la mayoría de ellas no se explotan.


Distrito de Metapán

En este distrito lo que abunda son fundamentalmente las minas de hierro, aunque se encuentran muchas vetas vírgenes de oro y plata, así como de cobre, cinc, plomo, etc. 
Han aparecido hermosos ejemplares que se han expuesto en diferentes certámenes, pero no llega a tener ninguna de estas minas una explotación fuerte.

Si exceptuamos los metales preciosos y los minerales de uso local, no existe casi industria minera en este país andino, debido a las dificultades de transporte. 
Sin embargo, como los demás países de la cordillera de Los Andes, es un país muy rico en minerales.




Minas de hierro en Metapan



Lavaderos de la cordillera Oriental

En esta cordillera constituida fundamentalmente por esquistos y rocas afines, se encuentran los principales lavaderos de oro del país. 
Es en toda su extensión aurífera y los mejores placeres explotados desde la antigüedad se hallan en la provincia de Azuay, desde Alleuquiru hasta el río Yana-Urcu, en los confines de la provincia de Loja. 

Todos los ríos de esta cordillera son auríferos en mayor o menor grado y desde la época de los incas se ha explotado el oro superficial en los placeres de Shingata, Matanga, Santa Bárbara y Coyay.
De todos estos yacimientos el más afamado es el de Coyay, en el que se han encontrado instrumentos de cobre y de "chonta" de origen incaido. 

Tres torrentes que se precipitan en una amplia explanada son los que originan este criadero, formado por bancos gruesos y considerables. 



Placeres de Shingata



El oro aparece en polvo fino y menos frecuentemente formando finas pajitas y sólo se han hallado pepitas grandes más arriba de los lavaderos, conteniéndo un 17 por 100 de plata.
La cordillera de Nabón tiene muchos terrenos de acarreo que jalonan el curso del río Shingata, el cual se precipita en una amplia llanura que debió ser un lago, donde hay bancos muy ricos. Por todas partes se ven antiguas excavaciones. 
El oro tiene unas características semejantes al de Collay, salvo que tiene únicamente un 10 por 100 de plata. 

En Ayón y Santa Bárbara los lavaderos se hallan en valles muy estrechos y aparece el oro en las pendientes laderas en gruesos bancos. 
Su explotación es difícil por ser el terreno muy quebrado y necesitar derivaciones y canales para efectuar el lavado. 
El oro de Ayón es de granos gruesos, como perdigones, encontrándose frecuentemente pepitas. Tiene un 15 por 100 de plata y un 1 por 100 de cobre.

El lavadero de Salamanca está en la provincia de Loja. El río Calvas (Macará) pasa por un valle estrechísimo excavado entre rocas, que se ensancha en pequeñas llanuras a intervalos, depositando considerables bancos. Aparece el oro en polvo, en lentejas y hojitas muy pequeñas y sólo tiene un 6 por 100 de plata.


Lavaderos de la cordillera Occidental

Casi toda esta cordillera es de rocas dioríticas y porfidicas y tiene oro, pero en menor cantidad que la oriental. 
En la provincia de Esmeraldas, el río Santiago y sus afluentes forman el yacimiento más rico de la comarca, llevando además de oro, platino y los metales de su grupo. 
Un afluente del río Santiago, el Sayapito, lleva oro mezclado con un 18 por 100 de platino en pequeños granos.







Las minas de Zaruma son conocidas desde la época colonial. 
Se descubrieron en el año 1.549 por el capitán Mercadillo, que fundó la villa de Zaruma y el Real de Minas respectivo. 
De entre todas las minas de este distrito, llevó fama la de Sesmo, de riqueza increíble, hoy abandonada. 

Las minas más productivas de la zona son "Teléfono" de Pacay Urcu, que está situada al norte de Zaruma, que da unas cinco onzas de oro y 10 de plata por tonelada, así como "La Quebrada", "La Favorita", en río Amarillo, etc.

En la mayoría de estas minas, como ya hemos dicho, se encuentra con mucha frecuencia plata y en las del distrito de Zaruma cobre, que puede dar un rendimiento superior al de los metales preciosos. 

Aparecen también en estas minas, galena, a veces formando buenos cristales.


Los metales preciosos bolivianos

Como ya hemos dicho al hablar de México y Perú, Boliviaha producido junto con estos países ríos de metal amarillo y blanco procedentes de los indios incas y aztecas. 
Esta producción descendió hacia 1.800, pero todavía Boliviaes una de las primeras productoras del mundo.




Minas de Saruma



Minas de Potosí

Este distrito, célebre por ser la montaña argentífera más rica del mundo, parece que ha producido más de 60 millones de kilogramos de plata desde que fue descubierta en el año 1.544. 
Su pico volcánico cónico, que se eleva 760 m por encima de sus alrededores hasta una altura de cerca de 4.900 m sobre el nivel del mar, está constituido por un núcleo de riolita rodeado por sedimentos pliocenos. Numerosas vetas inclinadas cortan este conjunto rocoso, siendo estas netas y bien definidas, ramificándose hacia arriba y cortándose mutuamente, por lo cual la mayor parte de la montaña está mineralizada. 

El espesor de los filones llega a ser de 4 m. 
La oxidación se extiende a 300 m y a esta profundidad los minerales son muy ricos, muchos de ellos llegan a tener más de 3 kg de plata por tonelada.

Este riquísimo yacimiento está agotado en gran parte; los minerales eran fundamentalmente, querargirita, plata nativa, argentita y plata roja. 

A estos minerales les acompaña cuarzo, alunita, casiterita, estannita, tetraedrita argentífera, matildita y jamesonita.
Estas minas han dado magníficos ejemplares, que están repartidos por los museos del mundo, y a pesar de que como hemos dicho estan agotadas en gran parte, todavía se puede encontrar algún ejemplar.




Minas de Potosí



Minas de Pulacayo

También se conoce este yacimiento con el nombre de Huanchaca, y se encuentra en la parte meridional de la provincia estannífera boliviana, a una veintena de kilómetros al norte de Uyuni. 
Aunque en la época colonial ya se conocía este yacimiento, sólo se hicieron pequeñas labores muy rudimentarias y la explotación en serio no comenzó hasta 1.873. 
Los depósitos son filones que intruyen un monte formado por pizarras rojas y conglomerado, cortado por una masa central de pórfido traquítico, rodeado de pórfido granítico. Los filones se han reconocido en una extensión de 2.350 m y una profundidad de 750 m, oscilando su amplitud entre 1 y 4 m, ramificándose hacia arriba. 
Los minerales que aparecen son fundamentalmente, pirita pura, blenda y tetraedrita, bournonita y boulangerita, plata roja, wurcita, jamesonita. La tetraedrita llega a llevar de 6 a 18 kg de plata por tonelada y la media del yacimiento es del orden de 1,5 kg por tonelada. 

Los filones más importantes son Santo Tomás, Animas y Corpus, aunque están en gran parte agotados. Son también importantes los filones Pacamayo y Tajo.

Estas minas, como las anteriores han proporcionado estupendos ejemplares y también aparecen muchas veces formando drusas y estructuras concrecionadas. La blenda de este yacimiento es más clara y menos ferrosa que la de otros yacimientos.




Minas de Pulacayo



Yacimiento de Corocoro

Existe una provincia cuprífera sobre el altiplano boliviano, después del lago Titicaca, que se prolonga 600 km al sudeste. 
La mineralización está sobre areniscas o tobas terciarias, generalmente rojas, encontrándose con mucha frecuencia al cobre en estado nativo. 
Entre los numerosos yacimientos de esta región, Corocoro es el más conocido. Fue explotado por los incas, reemprendiéndose los trabajos de explotación en el año 1.832.

Además de cobre nativo se encuentra en este yacimiento, calcosina, domeykita y galena. 
Como ganga aparecen celestina y baritina y en la zona de cementación covelina y plata nativa.




Minas de Coro Coro



Yacimientos de Llallagua-Uncia

Bolivia es el segundo país productor de estaño y obtiene sus minerales totalmente de los únicos depósitos de filón. Los más importantes son Llallagua-Uncia, Huanuni y Potosí, pero existen 10 centros estañíferos, produciendo el primero de ellos el 60 por 100 del estaño boliviano. 
Las vetas son rellenos de fractura y algunas son extraordinariamente ricas, conteniendo de 0,90 a 12,0 cm de caseterita.

Además de este mineral aparecen también cuarzo, pirita y marcasita, y en menor proporción, pirrotina, wolframita, arsenopirita, blenda, wavelita. etc.




Minas de Llallagua Uncia



Los metales preciosos peruanos

Perú, junto con Mexico, Bolivia y Chile, proporcionaron cantidades impresionantes de oro y plata, y están dentro de la rica provincia argentífera que comprende parte de Bolivia, Perú y Argentina. 
Se hizo un cálculo hace unos años y resultó que desde el siglo XVI llasta el año 1.930 Perú ha producido más de 200.000 kg de plata. 
El oro era explotado por los incas, que hacían fabricar estatuas, vasos, joyas y los más variados utensilios. 

En la actualidad ha descendido la producción y muchos de los yacimientos famosos de la antigüedad están agotados. Se explota hoy principalmente en el departamento de Apurinac y algo en el de Junin.
Minas de "Cerro de Pasco"

Estas famosísimas minas están situadas en el altiplano de Perú, al nordeste del puerto de El Callao y a 290 km de Lima, y a una altitud media de 4.250 m. 

En estas minas hubo durante doscientos años, a partir de 1.630, una activa producción de plata, que ha disminuido en la actualidad, pero aun así, las minas de "Cerro de Pasco" producen la mitad de la plata de toda Sudamérica, que hacen de esta mina la mayor productora mundial. 




Minas de cerro de Pasco



En cinco años (1.927-1.931) el distrito de Cerro de Pasco ha producido 3.350 kg de oro, 686.600 kg de plata y 89.847.361 kg de cobre.

El yacimiento consiste en una intrusión de monzonita cuarcífera en calizas triásicas que se apoyan sobre pizarras y esquistos paleozoicos. 
Además de la plata y el oro que también se explota en este yacimiento, su principal riqueza en la actualidad se debe a los minerales de cobre. 
Los depósitos de cobre son de tres clases: masas de cobre en un depósito de pirita; vetas transversales de cobre-plata y mantos de cobre en caliza. 

Los minerales que aparecen son fundamentalmente sulfuros de cobre, plomo, zinc, plata, oro, etc., que forman una gran familia de minerales: calcosina, covelina, "platas rojas", plata nativa, blenda, galena, y en la zona de cementación óxidos de estos elementos ("pacos"). 

También aparecen otros minerales en menores proporciones, como cerusita y smitsonita.
Además de la riqueza mineral que este yacimiento supone, se han encontrado en él y se siguen encontrando maravillosos ejemplares de la mayoría de los minerales citados, asi como oro nativo incluido en cuarzo y plata nativa, que ya hemos citado. Muchos ejemplares procedentes de este yacimiento se encuentran en todos los museos del mundo.


Minas de "Morococha"

El distrito minero de Morococha está a 120 km del océano Pacífico, al este de El Callao y a 120 km de Lima, en el flanco oriental de la cordillera principal, a una altitud media de 4.500 m. 
Estos yacimientos ya fueron explotados por su riqueza en plata en la época prehispánica y en la colonial. 




Minas de Morococha



La producción de cobre en gran escala no empezó hasta 1.905. 
Entre los años 1.927 a 1.931 produjo esta mina unos 339.501 kg de plata, y de cobre, 111.935.225 kg.

La mineralización es análoga a la de Cerro de Pasco; los minerales se presentan en una caliza triásica, cortadas por intrusiones terciarias de monzonita cuarcífera y son sulfuros como en Cerro de Pasco con enargita, magnetita, tennantita, tetraedrita, aikenita, bournita, cubanita, jamesonita, luzonita y matildita. 

También, como en el caso anterior, en este yacimiento se han encontrado estupendos ejemplares de la mayoría de los minerales citados.


Minas de Colquijirca

Esta mina es también una gran productora de plata y cobre. 
El yacimiento está constituido por tres mantos situados en capas plegadas de caliza. 

El manto superior, con una potencia media de 5 m, contiene ricos minerales de plata y cobre; debajo uno con gran contenido en plomo y el inferior formado por pirita de cobre y enargita.

El yacimiento de Colquijirca es único en el mundo, no sólo por la gran riqueza de los minerales que contiene, sino también por la curiosa asociación de minerales que presenta: pirita, marcasita, blenda, tennantita, enargita, galena, stromeyerita, especularita y plata nativa. 
De todos ellos se pueden encontrar buenos ejemplares, pero sobre todo se han encontrado, en la parte superior, unos maravillosos ejemplares de plata nativa.




Minas de Colquijirca



Yacimiento de Minas Ragra

Los yacimientos de vanadio fueron descubiertos en 1.906, cerca de las minas de Cerro de Pasco, a 30 km, en Minas Ragra. 
Constituye este yacimiento la mayor concentración de vanadio del mundo y prácticamente es el proveedor mundial, ya que produce el 85 por 100 del total mundial.




Vanadio de Ragra



El mineral es la patronita, que aparece asociada a asfalto y a un vanadato de calcio y se presenta en una masa de 9 m de anchura y 107 m de longitud, encerrada entre pizarras y calizas cretácicas con intrusiones de diques de pórfido.


Yacimiento de Ricran

Están situados 30 km al nordeste de Jauja, departamento de Junin. 
Son muy importantes, y están constituidos por muchos filones de cuarzo y molbdenita que intruyen al granito.

Panamá lleva fama de tener toda clase de minerales, pero al igual que en otros países centroamericanos, la minería está poco desarrollada, a pesar de que en 1.911 se hizo un recuento de las minas y resultó que había 169, de las cuales 149 eran de oro. 

Los principales minerales que se explotan son: oro, plata, cobre, hierro, cinabrio, sal gema, yeso y azufre.
Minas de Cana o del Espíritu Santo

Los yacimientos de oro, por su número y riqueza han tenido fama desde la época colonial; así, en 1.508, cuando se dio a Diego de Nicuesa la gobernación del istmo, se designó esta comarca con el nombre de "Castilla del Oro", y los españoles que explotaron con gran rendimiento las minas de Veraguas, dieron al territorio el nombre de "Costa de Oro de Colón". En 1.570 se ocupaban en el laboreo de estas minas 2.000 personas.




Minas de Ricran



Pero las minas más valiosas de todo el territorio han sido las de Cana, en la cuenca del Tuira (Darien), las cuales después de estar en explotación mucho tiempo se taparon en el año 1.685, para evitar las acometidas de los piratas. 
Estas minas se llamaron también del Potosí, por la abundancia y calidad del oro que producían, tanto que durante muchos años mantenían la situación económica de Panamá. 

Se han abandonado y vuelto a explotar sucesivamente, pero aún es posible encontrar en ellas bellos ejemplares de oro nativo.

También se ha encontrado y explotado oro en los ríos Coclé, Belén, Indio y sus tributarios. 
De estas minas la más notable es la de "San Antonio", que hubo de dejarse de explotar por lo costoso de los trabajos.




Minas de San Antonio



Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay