martes, 1 de octubre de 2013

JOYAS CON MATERIALES BIODEGRADABLES





Frente a la creciente preocupación por el medio ambiente, los diseñadores y consumidores apuestan cada vez más a productos ecológicos o amigables con el ecosistema. 

Bolsas biodegradables o aparatos que ahorran energía son sólo algunos ejemplos del intento por lograr un consumo más responsable. 
El sector joyero no es ajeno a esta nueva costumbre y se suma a la “onda verde”. 






Actualmente, varios diseñadores están utilizando materiales biodegradables, reciclables o haciendo reuso de objetos para hacer bellas piezas de joyería al mismo tiempo que cuidan el planeta. 
También, a nivel mundial, diversas empresas están utilizando procesos más amigables y menos contaminantes para extraer los materiales necesarios para la confección de finas joyas.



 



La actual contaminación generada por la excesiva producción de desechos no biodegradables de todo tipo está destruyendo el planeta. 
Por ello, los nuevos diseños están adoptando otros materiales. 






La joyería ecológica consiste en la confección de accesorios con todo tipo de materiales desechados, biodegradables y/o reciclados.
Esto se impone como una nueva moda en nuestro país y en otros como Chile, Argentina, España y Colombia. 






Brasil se encuentra a la cabeza en cuanto a la producción de este tipo de joyería, exportando sus productos a Japón, Europa, Estados Unidos y Australia. 
Esta corriente se manifiesta también en los diversos concursos internacionalesde joyería que, cada vez más, convocan a realizar joyas con este tipo de materiales o los incluyen dentro de sus categorías. Un ejemplo de esto fue el concurso “Origomu” que convocaba a sus participantes a realizar joyas con el material plástico de embalaje con el que se presentan a la venta los famosos “six-pack” de gaseosas o cervezas. 






Un elemento que, al igual que las bolsas del
supermercado, es absolutamente descartable y pocas veces tratado debidamente.

Para realizar estas joyas los materiales biodegradables que se utilizan son muy variados: coco, cáscara de naranja, madera, todo tipo de semillas y cortezas, etc.








Estas materias primas pueden ser tratadas con aceites naturales y complementadas con metales reciclados, como cobre y plata. 
Con ellos, es posible realizar una variedad de piezas, como collares, aros, anillos y pulseras.







Dentro de los materiales biodegradables, la madera es la más utilizada para hacer joyería. 
Tal es el caso de Paula Isola y Jorge Castañón, que aprovechan cortes de madera destinados al descarte para realizar sus diseños. 






Otro material muy utilizado es el marfil vegetal, una semilla de color y textura muy similar al marfil original que no es dañina para el medio ambiente. Los países pioneros en este campo son Colombia y Ecuador, quienes desde fines del siglo XIX comenzaron a exportarlo a Estados Unidos y Europa para la elaboración de fichas de ajedrez, dados y botones. 






Hoy está siendo usado por grandes diseñadores de moda tales como Cristian Dior, Yves Saint Laurent, Valentino y Versace, en botones, adornos, joyería y bisutería. 
Pero algunos diseñadores van más lejos e incorporan verdadera naturaleza en sus piezas.







Un ejemplo de ello lo constituyen los “living rings” (anillos vivientes) de la diseñadora estadounidense Audrey Laine, confeccionados con metales reciclados y musgo verdadero creciendo en ellos. 
O el diseñador islandés Hafsteinn Juliusson, que creó una línea compuesta por anillos y colgantes con forma de pequeños maceteros, dentro de los cuales vive el musgo al cual es necesario regar. 






La mexicana, María Solorzano también confeccionó
una colección llamada “Joyas Biológicas” que incluyen vegetación y madera balsa.

Es sabido, especialmente por los diseñadores de joyería contemporánea, que se puede hacer arte con casi cualquier material que se encuentre, incluyendo materiales de descarte. 
Muchos diseñadores de joyas de nuestro país se han comprometido con la causa del reciclaje mediante el uso de materiales como latas de aluminio, envases de plástico, etc. 






Así mismo, el papel puede ser un buen material para realizar diseños maravillosos, ya que es barato y está muy presente en la vida cotidiana. 
En Argentina existen diversos ejemplos de diseñadores “ecofriendly”, para quienes ningún material debe ser menospreciado. 







Para nombrar algunos:
Luis Acosta fue varias veces premiado por sus
maravillosas joyas de papel; 
Marcela Muñiz y Valeria Hasse (“Tota Reciclados”) crean piezas a partir de objetos encontrados, heredados o materiales descartados en la vía pública; 
Fabiana Gadano e Irene Palomar que hacen joyas a partir de envases plásticos. 
Las piezas realizadas con estos materiales tienen un valor especial por estar hechas a mano, y por lo tanto, ser piezas únicas e irrepetibles, además de contribuir con la naturaleza.







Las modas cambian rápido y la vida útil de una pieza puede ser muy corta. 
Por lo tanto, otra forma de cuidar el medio ambiente es mediante el reciclaje de joyas. 
Al reciclar se reduce la necesidad de extraer más de la tierra y mantiene los metales en el mercado en lugar de quedar guardados en cajones.

Es sabido que la mayoría de metales y piedras preciosas que se utilizan en joyería se obtienen a través de la minería, un proceso que utiliza productos químicos y es contaminante. 








Ya en el año 2004, Michael J. Kowalski, presidente de la joyería Tiffany & Co se enfrentó a una parte de la sociedad de EE.UU. cuando exigió un proceso ambientalmente sostenible para la extracción de minerales en una mina de ese país. 
A lo largo de la última década la empresa ha expresado su preocupación por esta temática, haciendo hincapié en la responsabilidad que compete a las compañías mineras y joyeras para promover los cambios necesarios.







Hoy en día, la minería y la industria de la joyería engeneral están recibiendo mayores presiones puesto que los consumidores buscan productos extraídos responsablemente.Gran parte de los compradores señalan su preocupación por el impacto social y ambiental que implica la extracción de metales preciosos, diamantes, gemas y piedras de colores. 






El desarrollo del Proceso Kimberley (Kimberley Process), creado para evitar que los diamantes de conflicto entren en la cadena de suministro de diamantes legítimos, ha sido una respuesta a alguna de estas preocupaciones. 
Pero en lo que respecta al medio ambiente aún queda mucho camino por recorrer. 






La creación del Consejo para las Prácticas de Joyería Responsables es el esfuerzo más reciente de la industria por avanzar en este tema. 
Esta es una organización internacional sin fines de lucro integrada por Cartier y Tiffany & Co, entre otros, para reforzar la confianza del consumidor en la industria de la joyería por medio de prácticas
responsables. 







A través de un sistema de certificación, el Consejo de Joyería Responsable se compromete a minimizarsu impacto en el medio ambiente. 
También, algunas empresas de joyería cuentan con la certificación ISO 14001, un estándar internacional de gestión ambiental.







Si bien la minería es fundamental para muchos aspectos de la vida humana e indispensable para el sector joyero, se debe trabajar en mitigar los impactos ambientales que ésta genera. 
Para evitar seguir contaminando es importante estimular prácticas que requieran menor energía y recursos naturales, y fomentar un consumo responsable que priorice el reciclaje y la reutilización.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay