domingo, 15 de diciembre de 2013

EN ESTAS FIESTAS VÍSTASE CON PERLAS





Hemos tratado de que esta sección particular sirva como una guía sencilla- y que sea tanto educativa como entretenida- para aprender sobre los variedades o tipos de perlas que se pueden encontrar en el mercado nacional e internacional.






Aclarando, de antemano, que esta información ha sido condensada de varias fuentes (que podrían abarcar decenas de libros y de revistas) y que no pretende ser un reemplazo de esta información, sino un práctico compendio que esperamos les sea de utilidad.







En este compendio trataremos principalmente las variedades de perlas existentes en el mercado, enfocando nuestro interés en las perlas de origen marino y no en las perlas de río (agua dulce).







Las perlas se pueden clasificar en dos tipos, principalmente: Naturales o de Cultivo. 
Existen muchas diferentes variedades de perlas dentro de estos dos grandes grupos de perlas, aunque lo común sería encontrarse con las variedades de perlas de cultivo, simplemente por su abundancia. 
Utilizando el menú principal (a su lado izquierdo) usted podrá "navegar" por el tema o tipo de perla que más le interese.







Las perlas naturales son una rareza en la actualidad. En épocas pasadas, se pescaban miles de ostras perleras tan sólo para poder encontrar una perla natural de buena calidad. 
Tan sólo en el Golfo de California, se dice que la incidencia natural de perlas en un placer (nombre dado al sitio donde abundaban tanto ostras como perlas) era de un 5 al 12%. 
Sin embargo, había que considerar que de ese porcentaje tan sólo un 30% de las perlas sería de buena calidad.






Así que supongamos que de 100 ostras obtuvimos unas 12 perlas posibles. 
De esa docena de perlas, tan sólo 3.6 llegarían a poseer un buen valor comercial. 
Las perlas de baja calidad no eran desperdiciadas, ya que se utilizaban dentro de la medicina tradicional asiática o para su bordado en trajes y vestidos.







Debido a esta escasez de perlas y a la gran demanda de las mismas, se llegó a una pesca irracional y desenfrenada en todos los mares y ríos del mundo de reconocida calidad perlífera (Golfo Pérsico, Golfo de California, los atolones de Tuamotú, Shark Bay en Australia, el Golfo de Manaar en la India, etc.) y  tuvo un efecto nocivo en la viabilidad de las poblaciones naturales de ostras  y mejillones perlíferos en todo el planeta, muchas poblaciones llegando a ser aniquiladas en su totalidad. 







La contaminación de los mares y ríos ha sido otro factor importante. 
Hoy en día, podemos citar una nueva amenaza: el cambio climático mundial. 
Es por esta razón que las perla naturales ya no son de consecuencia económica actual y han sido reemplazadas por las perlas de cultivo. 
Aún así, existen personas y culturas que solamente aceptan perlas naturales y que las consideran auténticos tesoros.







Las perlas naturales se forman cuando la ostra forma una estructura conocida como el "saco perlero". 
Este saco se forma como resultado a un estímulo externo (un parásito, un gusano, incluso el ataque de otros organismos perforadores: pero nunca debido a "un granito de arena") sobre un órgano típico de los moluscos y que se conoce como el "manto" (encargado de producir la concha y el  nácar).







El manto de la ostra recubre o "encapsula" al cuerpo extraño, formando así el saco perlero, e inmediatamente comienza la deposición de microscópicas capas de nácar, protegiéndose de la agresión. 
Luego de algunos años (4 o más) se puede obtener una perla natural de buen tamaño (4-8 mm). 
Por su rareza, una perla natural usualmente alcanza un valor 10 veces superior al de una perla de cultivo de características similares.







En la imagen lateral podemos observar que en la concha de una ostra perlera se aprecian pequeñas manchas e incluso minúsculas "perlitas" en la concha. En la parte carnosa, el manto de la ostra, se aprecian también unos pequeños puntitos negros, que no son otra cosa que pequeñas perlitas que comienzan a desarrollarse en el manto. 
El origen de estas perlas fue observado directamente: pequeños gusanos perforadores del género Polydora. 







Ahora bien, la mayoría de las perlas naturales tienen tamaño pequeño (1-4 mm) y presentan formas irregulares, aunque existen perlas naturales de tamaños grandes (como "La Peregrina", del tamaño y forma de un huevo de paloma) y de formas simétricas. (aunque las perlas naturales redondas son extremadamente difíciles de obtener).







Las perlas cultivadas o de cultivo se forman gracias al esfuerzo combinado del Hombre y del Molusco. 
A diferencia de las perlas naturales, la perla de cultivo posee un "centro" hecho de concha de nácar. Una perla natural usualmente posee un diminuto centro de materia orgánica (los restos del gusano o parásito).







Las primeras perlas de cultivo fueron producidas en China en el siglo X d.C. Estas "perlas" consistían en pequeñas imágenes en plomo de Buda, las cuales se pegaban dentro de las conchas de mejillones perlíferos, y con el tiempo estas figuras eran recubiertas con nácar. 
Sin embargo, estas eran tan sólo un tipo de "perla ampolla" o media perla. Harían falta varios siglos para que se diera el paso definitivo para la formación de la verdadera perla de cultivo.







En la actualidad, las perlas de cultivo se producen en granjas donde las ostras o mejillones (en el caso de las perlas de río) perlíferos también son cultivadas. En la mayoría de los casos dichas ostras son cultivadas desde pequeñas (como se hace en México y Filipinas) o son obtenidas del medio natural (como en Australia y algunas granjas de Polinesia), pero en ambos casos existe la necesidad de inducir artificialmente a que la ostra produzca una perla, aprovechándose de la habilidad natural del molusco para formar perlas. 
El procedimiento involucra una operación conocida como implante o injerto, cuya base científica fue descubierta -a fines del siglo XIX- por el biólogo australiano William Saville Kent, y fueron sus descubrimientos los que utilizaron los japoneses para llevarlos a la práctica de manera comercial.







El cultivo comercial de perlas de cultivo tuvo su origen en Japón en la década de 1920 (en México se producían perlas naturales, pero de ostras cultivadas en granja desde 1893) y esta tecnología se diseminó por la cuenca asiática del Oceáno Pacífico (pero bajo estricto dominio de los Japoneses) entre los años de 1955 y 1977. 
Quienes deseaban cultivar perlas debían de acudir a los japoneses para todos los aspectos de la perlicultura: producción, acuacultivo y comercialización. 
Hasta muy recientemente (década de 1990) se logró la "independencia" tecnológica y de mercado de las perlas, aunque en México se tuvo cuidado de comenzar con tecnología y mercado propio y 100% independiente del monopolio japonés.







Perla Mabe o Media Perla

Comúnmente conocida con el nombre de "Media-Perla", "Perla Ampolla" o "Perla Mabé". 
Su nombre de "Mabé" procede del hecho que los primeros en comercializar este tipo de perla fueron los japoneses, quienes le dan el nombre de "Mabe-Gai" a la ostra que es utilizada para la producción de esta perla (la ostra "ala de pingüino" o Pteria penguin). 
También se les conoce como "perlas compuestas" ya que para su utilización en joyería requieren de un procesado que las hace consistir de tres piezas: domo, epóxico y respaldo.







Este tipo de perla se forma cuando uno -o más- núcleos hemisféricos (de concha o de plástico) son pegados a la concha de la ostra, debajo del manto del organismo. 
La reacción de la ostra ante este "intruso" es la secreción de numerosas capas de nácar, como un medio de defensa. Después de un período de cultivo de 6 a 24 meses (dependiendo de la especie y el lugar), la ostra es cosechada.







Tras la cosecha, las medias perlas aún se encuentran sujetas a la concha, por lo que habrá necesidad de "liberarlas" por medio de un procesado: se recortan de la concha con herramientas especiales, el núcleo se remueve -por lo que sólo se conserva una media esfera hueca de nácar- y el hueco se rellena con resina epóxica. 
Finalizado este proceso, un pequeño pedazo de concha nácar se sujeta a la parte trasera. (el respaldo) 
De esta forma, una media perla está ya lista para ser montada en joyería.







Proceso de Producción de la Media-Perla

Las perlas Mabe son -relativamente hablando- más fáciles de obtener que las perlas libres o nucleadas, por lo que tienen un precio comparativamente menor. 
Sin embargo, llegan a alcanzar precios más elevados cuando se trata de piezas bellas de alta calidad o de gran talla. 
El  rango de tamaño de las medias perlas fluctúa entre los 8 y 50 mm, con el promedio rondando entre los 12 y 20 mm.







Las Medias-Perlas del Mar de Cortez se diferencian de otros variedades de perla mabe gracias a su alta calidad (un cultivo de 18 meses asegura una gruesa capa de nácar) y al hecho de que no poseen color artificial ni son sobre-pulidas. 
Gracias a esto cada perla se aprecia en su individualidad, con colores, lustre y textura únicas, a diferencia de perlas cuya apariencia es estandarizada y asemejan un producto fabricado.


Perla Libre 


Este es el tipo de perla que la mayoría de la gente relaciona inmediatamente con la palabra "perla".  







Otras personas prefieren utilizar los términos "perla redonda", "perla cultivada" y "perla nucleada", pero el calificativo "libre" es más apropiado, ya que una gran mayoría de las perlas cultivadas no poseen forma esférica o no tienen núcleo (como la perla "Keshi").

Las perlas libres o cultivadas pueden tener una gran variedad de formas, organizadas de la siguiente manera: redondas (menos del 3% es no-redonda), semi-redonda (un 5% no es redondo), semi-barroca (que incluye las formas simétricas: gota, calabacín, botón, etc.) y barroca (de forma totalmente asimétrica). 







Todas estas formas se obtienen utilizando la misma operación de implante. 
La variedad en forma (así como en otras características, como el color) está dada por factores asociados a cada ostra, al medio ambiente y al técnico encargado de realizar la operación  de cultivo de la perla y es imposible de predecir o controlar al 100%.



Variedad de Perlas Libres



La perla de cultivo -a excepción de la keshi- posee un núcleo de concha en su interior. 







Esa es su principal diferencia con una perla natural, en cuanto a diferenciación del producto se refiere.


Perla Keshi


La palabra "keshi" significa "semilla de ajonjolí" en japonés - o lo que conocemos como "morralla de perla" en México- y es el nombre con el cual se designa a un tipo de perla de cultivo que no posee un núcleo en su interior. 







Un buen porcentaje de las ostras perleras que fueron operadas logran expulsar el núcleo fuera de sí, pero si el injerto de tejido se mantuvo viable y por esta razón el proceso de formación del saco perlero prosigue. 
Ya que este saco perlero actúa sin el beneficio de una forma que haga  de "guía" (el núcleo esférico), la perla keshi comienza con una forma irregular y de pequeño tamaño.







Perla Keshi del Golfo de California

La perla Keshi es usualmente muy colorida y lustrosa, con diferentes tamaños y formas. 
Son adquiridas especialmente por joyeros y diseñadores que desean lograr un efecto visual diferente.  
Se reconocen por la ausencia de núcleo y por la presencia de un "hueco" (se aprecia como una mancha obscura) mediante el uso de rayos-X. A veces se les puede confundir con perlas barrocas (nucleadas) y con perlas naturales. 
Usualmente se les vende por peso (gramos), pero también se pueden vender de manera individual.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

PORQUE COMPRAR JOYAS DE ORO





1 
El oro es el único metal que no está bajo el control de ningún gobierno y, por tanto, en el que no pueden influir los políticos.







2
El exceso de liquidez global y el crecimiento de la oferta monetaria están causando una devaluación real del papel moneda.
Los tipos de interés están por debajo de la inflación y son, por tanto, negativos. 
El crecimiento de la oferta monetaria y la inflación son las principales razones de que el papel dinero pierda valor diariamente.







3
El oro es un valor refugio en un escenario de crisis.  
Mientras que diversificadores tradicionales, como bonos y acciones de alternativas, a menudo fallan en épocas de tensión e inestabilidad de mercados, el oro ha demostrado mejorar los resultados de portfolios tanto en tiempos de estabilidad como de inestabilidad financiera durante los últimos 5.000 años.







4
Todo el mineral de oro extraído en la historia de la humanidad asciende a unas 153.000 toneladas según el World Gold Council.  
Esto equivale a un cubo tan alto como la Estatua de la Libertad en Nueva York. 
Las reservas de oro restantes no superan las 50.000 o 60.000 ton. dependiendo de la fuente consultada.  
Con una producción minera anual de 2.900 ton/año, en un plazo de 12 o 15 años se extraerá la última onza de oro de la tierra.







5
La población mundial crece en unos 100 millones de habitantes al año.  
Este crecimiento exponencial de la población junto con la limitada disponibilidad de recursos naturales como el petróleo, oro, plata, platino y otros metales, causará con toda probabilidad una subida aún mayor del precio del oro.







6
Existe una correlación entre el precio del petróleo y el precio del oro.  
Es muy probable que el precio del petróleo continúe su tendencia alcista ayudado por el incremento en el consumo de crudo de algunas economías en desarrollo, principalmente China, India y Sudeste Asiático.







7
La apreciación del oro en las economías emergentes.  
La legislación china cambió hace unos meses permitiendo por primera vez a los inversores privados comprar oro. 
China tiene una de las tasas de ahorro más alta del mundo. 
Adicionalmente, India es el mayor país consumidor de oro del mundo y el oro tiene un papel dominante en la sociedad india. 
Según los pronósticos demográficos, India superará pronto a China en el ranking de países con el mayor número de habitantes.







8
El oro es una inversión de alta liquidez. 
Es tanto un activo como una moneda. 
Hay muy pocas otras inversiones que puedan convertirse tan fácil y rápidamente en moneda como el oro: sin penalizaciones, sin tiempos de espera, sin condiciones adicionales.







9
Esta tendencia no ha pasado desapercibida a los grandes inversores globales que han comenzado a comprar oro en cantidades nunca vistas hasta ahora.  
Esto ha contribuido a un aumento paulatino del precio del oro y está resultando en unos rendimientos fantásticos de más de dos dígitos en los últimos años.







10
A todo esto contribuye sin duda también la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en todas las inversiones en oro según el Capítulo V de Régimen Especial del Oro de Inversión - Artículo 140 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido 37/1992.  Ahora usted también puede beneficiarse de esta exención legal invirtiendo en ORO DE INVERSIÓN SIN IVA.







Porque invertir en oro

Cada vez que un gobierno emite mas moneda gradualmente aumenta el circulante de la misma en su territorio, esto se da a través de la generación de déficit en el gasto público de todos los gobiernos; pero como no tienen suficientes recursos para hacer frente a todos sus compromisos estos crean más circulante para poder solventar la situación. 
Toda esta escalada continúa y se acelera con eventos como las guerras o cualquier otra emergencia que pudiera surgir, hasta que llega el momento que el gobierno no puede hacer frente a sus obligaciones -porque ni con sus reservas de metales preciosos o cualquier otro bien las puede cubrir- y es entonces cuando su moneda colapsa.







Como dato complementario es importante señalar que hoy en día todas las monedas emitidas por los gobiernos en el mundo están diseñadas para que pierdan su valor gradualmente, y por medio de estas quitar el bienestar y la riqueza a sus habitantes y transferirla a sus respectivos gobiernos. 
Simplemente, cada vez que un gobierno emite más moneda y la gasta obtiene todos los beneficios de su poder de compra, el cual a su vez se obtuvo de la moneda que ya estaba en circulación anteriormente. 
Esto causa que cada nueva unidad monetaria que entra en circulación le reste valor a las ya existentes porque ya hay más circulante tratando de adquirir los mismos bienes y servicios que existen en el mercado. 
La consecuencia es el aumento en los precios generalizado y se desate lo que conocemos como inflación, que poco a poco nos va robando nuestra riqueza.







Una vez dicho esto entonces vemos que la moneda no representa una gran opción en lo que se refiere al ahorro y preservación de nuestro patrimonio y es aquí donde podemos encontrar la respuesta a porque invertir en oro. 
Vemos que las monedas con el tiempo van perdiendo su valor hasta que colapsan y al mismo tiempo los metales preciosos como el oro y la plata se revalúan de una forma muy importante. 
Para las personas que advierten esta clase de movimientos –el cambio en el valor de los metales contra las monedas- y actúan a tiempo al invertir en metales preciosos antes de que suceda un colapso monetario y corrección en los precios, obtienen no solo la preservación de su patrimonio, si no que acumulan enormes ganancias.







Como invertir en oro

Quizá la forma más común y popular de cómo invertir en oro sea la adquisición de monedas o la compra de joyas. 
La diferencia es que las monedas se guardan y las joyas además se pueden lucir.
Es importante advertir que no todas las personas están en condiciones de invertir en este metal debido a su alto valor, pero aun así la mayoría de los expertos están de acuerdo en que aun puede subir mucho mas, si consideramos las actuales condiciones económicas en el mundo; siendo esta una de las principales razones del porque invertir en oro. 
De cualquier forma, si no puedes invertir en oro no te preocupes, espera a leer lo que escribo acerca de la gran oportunidad que representa el invertir en plata hoy en día y que esta al alcance de muchos mas inversionistas.







Lo importante es siempre fijarse en la seriedad del negocio en donde se va a comprar, las garantías que se ofrecen en las transacciones y también tratar de encontrar el mejor precio. 
Es importante señalar que siempre es mejor tener monedas emitidas por las casas de moneda de los diferentes países: por ejemplo las “American Gold Eagles” de los Estados Unidos; las onzas de oro Libertad o los famosísimos “Centenarios” emitidos por la casa de moneda de México, etc. 







También le recomiendo en la medida de lo posible que trate de comprar monedas con denominación de una onza; ya que esta es la medida en que se fija la cotización del oro en los mercados internacionales y será por lo tanto un excelente parámetro para poder medir su riqueza, además de que le ayudara a poder vender de forma más fácil y rápida su oro cuando llegue el momento apropiado. 
Si lo que busca es tener posesión de este metal no hay nada como tenerlo físicamente, y una joya es lo que mejor se puede mostrar como inversión y muestra de riqueza.

Lo importante es que usted tenga control absoluto y disponibilidad inmediata de su inversión en el momento en que usted lo requiera.







¿Por qué comprar Joyas de Oro?

El oro ha sido dinero por 5,000 años y jamás ha dejado de serlo.
En la actualidad, en la Tierra sólo hay suficiente oro para que cada persona tenga 1/3 de onza.
En el transcurso del tiempo y en la historia de la humanidad, el oro se ha revalorizado para valer más que todas las monedas en exceso en la circulación. Hoy en día, para respaldar todos los dólares de los EE.UU. impresos por la Reserva Federal, el oro tendría que ser revaluado a 15.000 dólares por onza.
En tiempos de crisis, el oro es la inversión más segura y también tiene el mayor potencial para aumentar su riqueza.
El oro es una inversión totalmente privada y anónima que es también muy fácil de transportar.







¿Por qué comprar Joyas de Plata?

En la actualidad, en la Tierra hay menos plata de grado de inversión disponible para los inversionistas, que de oro.
En la actualidad, sólo hay suficiente plata en la Tierra de grado de inversión para que cada persona tenga 1/14 de onza.
La plata es el metal milagroso. 
Sólo es superado por el petróleo como la materia prima más útil del mundo.
Además de ser dinero, la plata tiene miles de usos esenciales en la industria. 
La plata es el mejor conductor eléctrico, el que mejor resiste a las temperaturas y el metal que mejor refleja en el planeta, que no tiene sustitutos conocidos.
Durante los últimos 30 años el mundo ha consumido más plata que la que ha sido extraída. 
Los inventarios de hoy en día están cerca de los niveles más bajos de todos los tiempos.







1 Oz = 28,350 grs

Lo que sí debe conocer toda persona interesada en los metales preciosos, es el contenido real de estos en los productos que adquiere.


Cada día más y más personas se interesan por la inversión en metales preciosos, oro y plata, por diversos motivos. 
El principal, desde luego, sigue siendo el de la protección de su poder adquisitivo en el tiempo, gracias a su valor.







Esto cobra relevancia en la actualidad, pues indicadores poco conocidos como la “base” y la “cobase” del oro (gold basis and co-basis), nos revelan hoy día un mensaje mucho más importante que el del simple precio.


La base y la cobase –que describen de diferente manera la relación entre el precio al contado del oro (spot) y el de sus contratos de futuros, lleva todo 2013 diciéndonos con su condición de “backwardation” o “retroceso”, que el mercado de oro físico, el de verdad, está muy estrecho y con muy elevada demanda. Entre más baratos, “brillan” más.







Esa backwardation ha alcanzado ya al contrato con vencimiento en diciembre, mientras que ha aumentado para el contrato de octubre.

Base y cobase son así, auténticos referentes de medición del valor del oro y la plata, como ya no lo es el precio.


De ahí que cada vez más y más personas, sobre todo en el continente asiático, estén aprovechando la oferta que les significa el adquirir joyas, monedas y lingotes de estos metales finos, a precio reducido.

Cumplen de este modo con una de las reglas fundamentales de la inversión en ellos: o los tienes materialmente, o no puedes asegurar que son de tu propiedad. 
Las promesas en papel, son sólo eso.







Esta norma de elemental sentido común, despierta algunas preguntas del público respecto a la “mejor” manera de invertir en este mercado.

Como en todos los tipos de activos, no existe una respuesta única.

La forma ideal de adquirir metales preciosos depende de los gustos, preferencias y grado de información que el inversor esté dispuesto a mantener.


Por ejemplo, aunque la compra de joyería por lo general es bastante más cara que su contenido de oro o plata, por el valor agregado que conllevan, lo cierto es que muchos preferirán esta forma de “inversión” por el mero deseo de lucirla, en vez de guardar una moneda o barra en una caja de seguridad.







El perfil de este inversor no exige mucha más información.
Le basta con saber que en caso de necesidad, puede echar mano de sus joyas para salir de un apuro.
Lo que sí debe conocer toda persona interesada en los metales preciosos, es el contenido real de estos en los productos que adquiere. 
Esto es posible gracias a los quilates y a la “ley”.
En el oro, los 24 quilates (karat, en inglés) representan al metal puro, de tal suerte que un número menor de estos incorpora diferentes proporciones de él en una aleación.


El de 18 quilates, por tanto, contiene 75% de metal fino; el de 14, 58.33%; el de 10, solo 41.66%.







Pongamos el caso de un anillo de oro de 14 quilates que pesara 5 gramos en total. Gracias a las proporciones que comentamos, podemos saber que en realidad contiene solo 2.91 gr. del metal amarillo.
El oro es muy blando, por lo que se recurre a aleaciones con otros para endurecerlo, llegando a cambiar su apariencia original.
Por eso al oro que contiene un porcentaje de plata, platino o paladio se le conoce como “oro blanco”. 
Cuando tiene cobre su apariencia es rojiza, como el de la muy famosa moneda de inversión Krugerrand, de Sudáfrica.







En el caso de la plata, la “ley” más común es de .999 y .925, que se refieren también a diversas proporciones de metal fino por cada mil partes.
Por otro lado, debe aclararse que la unidad de medida más utilizada para pesar metales preciosos no es el gramo, sino la onza “troy”.
La onza “troy” es una unidad de masa que equivale a 31.1 gramos, y no debe ser confundida con la onza común de 28.3 gramos.







El precio spot que vemos en los mercados internacionales para el oro y la plata siempre se refiere –salvo que indique otra cosa, al precio por onza troy.
Muchas monedas de inversión que hay en el mercado contienen una onza troy de oro o plata pura, como las de la serie “Libertad” en México (ambas, Ley .999), o las American Eagles en los Estados Unidos.

Otras más como el conocido Centenario mexicano, tienen una Ley de 0.900. Dado que su peso total es de 41.667 gramos, su equivalencia en oro fino es de 37.5 gr. o 1.2 onzas troy.







La mayoría de los países ponen monedas de similares características a disposición del público, pero suele recurrirse a las que poseen mejor reputación a nivel internacional.

Por último, para quien prefiere la compra de pequeñas barras o grandes lingotes de oro y plata, existe en el mercado diversas opciones que van desde 1 oz., 10 oz., 1 kilo hasta los viejos conocidos lingotes estándar de aproximadamente 400 onzas troy de oro, y de 1 mil oz. de plata.

En fin, opciones sobran. 
Sin embargo, lo más importante es que contemplemos que el mercado alcista mayor de los metales preciosos monetarios dista mucho de haber terminado.







Pese a los discursos, al contrario, la economía global no está en mejores condiciones que al inicio de la crisis de 2008-2009, sino peor. 
La inyección de liquidez monetaria con que se ha mantenido a flote terminará por “ahogar” a quien, por ignorancia u omisión, no disponga de activos tangibles que le sirvan de salvavidas financieros.

El mensaje del oro no debe ser ignorado.

Compre joyas en oro y no esté desprevenido.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay