miércoles, 5 de febrero de 2014

SISTEMA CRISTALINO -- HÁBITO BOTROIDAL





El hábito cristalino describe el aspecto macroscópico que presentan los minerales. 

El hábito se encuentra condicionado por factores externos al mineral, como por ejemplo, las condiciones ambientales que había mientras se formó. 







La estructura cristalina también influye sobre el hábito, aunque muchas veces el aspecto de un mineral puede despistar acerca de su estructura cristalina. 







Minerales con la misma estructura cristalina no tienen por qué presentar el mismo hábito, e incluso un mismo mineral puede aparecer bajo varias formas diferentes. 
Algunos hábitos de un mineral son específicos de una localidad.







En una primera clasificación, el aspecto de los minerales se puede dividir en cristales aislados, asociaciones o agregados de cristales, y masas. 
Dentro de estos grupos, se utilizan diversos términos que describen la forma del mineral. 







Como los minerales pueden tomar casi cualquier forma imaginable, no existen listas sistemáticas ni definiciones estrictas para los distintos hábitos. Aquí se exponen los más habituales.







Cristales aislados


Acicular: cristales delgados en forma de agujas, como en la natrolita.


Prismático o columnar: en forma de prisma, como en la turmalina


Coraloide: en forma de coral, como en el aragonito.


Filiforme: finas hebras, similares a cabellos, como en la auricalcita.



Agregados de cristales



Arborescente: similar a un árbol, como en la plata nativa.


Dendrítico: con forma de hojas de plantas, como en la pirolusita.


Reticulado: cristales laminares alargados finos formando una red, como en la cerusita.


Fibroso: muestra pequeñas fibras paralelas que se pueden separar, como en el yeso.


Foliado: formado por pequeñas láminas que se pueden separar, como la mica.


Geoda: cristales recubriendo el interior de una roca, como en el ágata.


Drusa: cristales recubriendo la superficie de una roca, como en la amatista.


Radial: cristales dispuestos en círculo desde un mismo punto central, como en la pirolusita.


Masas



Masivo o compacto: sin forma determinada, como la serpentina.


Globular: individuos esféricos, como la calcita.


Botroidal: formas esféricas agrupadas formando racimos, como en el apatito.


Reniforme: formas semejantes a riñones, más alargadas que en el hábito botroidal, como en la hematita.


Mamilar: formas esféricas anchas y planas semejantes a mamas, como en la smithsonita.


Bandeado: bandas de diferente textura y color, como en el ágata.


Granular: pequeños granos de mineral.


Amigdaloide: nódulos de mineral en forma de almendra.


Concreccionado o nodular: masas esféricas irregulares.



Sistema Botroidal

Una textura o hábito mineral botrioidal es aquella en la que el mineral tiene una forma externa globular y que se asemeja a un racimo de uvas, de donde deriva el nombre desde el griego. 







Esta es una forma común para muchos minerales, especialmente en la hematita en la que es la forma clásicamente reconocida. 
También es una forma común de goethita, smithsonita, fluorita, malaquita y crisocola.







Cada esfera (uva) en un mineral botrioidal es más pequeña que la de un mineral reniforme, y mucho más pequeño que el de un mineral mamilar. 







Los minerales botrioidales se forman cuando hay muchos núcleos cerca presentes: granos de arena, polvo u otras partículas. 







Las capas de material mineral se depositan radialmente alrededor de los núcleos. 
Cuando se deposita más material, las esferas se hacen más grandes y, finalmente, se superponen con las que están cerca. 
Estas esferas cercanas se fusionan para formar el agrupamiento botrioidal.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay