jueves, 6 de marzo de 2014

UNA JOYA BIEN TERMINADA





Por nuestras manos pasan miles de piezas de joyería, algunas las consideramos auténticas “joyas” y otras simplemente una pieza para llevar puesta. 
Estamos acostumbrados a ver de todo, piezas mal hechas, piezas regularmente acabadas, piezas mas o menos bien hechas, piezas muy bien hechas, piezas mal acabadas, muy mal acabadas, de todo. 







No hablo de diseño ni de si es una pulsera o un collar, o unos pendientes. 







Me refiero a cualquier pieza, da igual el diseño, te podrá gustar mas o menos, será un diseño original, o será un diseño exótico difícil de saber cuando usarlo. Estoy hablando de la terminación de la pieza, de los acabados: del pulido, de las soldaduras, de los grabados, de los engastados, del grafilado, de las articulaciones, de los ensamblajes, de las texturas, de la elección de las piedras, de sus tallas, de los colores de metal, de los chapados, de los baños de rodio o rutenio, etc. 







Son un conjunto de cualidades que hacen que la pieza sea una “joya”. 







Según Wikipedia: “Una joya consiste en objeto ornamental para el cuerpo, que generalmente se fabrican con piedras y metales preciosos, aunque también se pueden emplear materiales de menor valor”. 







En mi opinión “joya” es algo mas que un adorno, “es la expresión artística de un artesano joyero, en la que confluyen el diseño, la elección y combinación de piedras preciosas, de metales preciosos, funcionalidad, acabados, mano de obra, engastados, grabados, hechura, elegancia, en definitiva artesanía y buen gusto”.








Aunque es un tema que da para mucho, solo quería hacer mención de lo importante que son los buenos acabados en las piezas de joyería y comentarles especialmente y según mi opinión algunos de los defectos mas habituales en cuanto a terminaciones de piezas se refiere. 







Que nadie me interprete mal, no estoy generalizando, solo quiero contar algunos de estos defectos mas comunes.
En anillos, estoy harto de ver monturas con piedras cuyas culatas sobresalen por la parte inferior clavándose en nuestros dedos cuando te la pones. ¿Es que el “artesano” no se da cuenta cuando mide las alturas de las garras para que las culatas entren bien?







¿Por qué muchos anillos no llevan camisa?, creo que la respuesta es por abaratar el producto. 
Sin embargo, una camisa con bordes redondeados hace que cuando te pongas el anillo, entre como un guante, con tacto suave. ¿deben haberse fijado en esos anillos que no llevan camisa y los laterales del brazo se clavan en los dedos? mas que un anillo parecen piezas de tortura. 







¿Que me dicen de esos anillos con los brazos llenos de poros y grietas? ¿es que no ven que el metal está mal fundido? 







Se dice que el metal está “agrio”, y debe volver a fundirse otra vez para que se mezcle bien y no pase eso, ya que de esa manera no es posible trabajarlo porque los acabados de pulido no quedan bien.







¿Qué pasa con los puntos de soldaduras? esos pegotes que con el tiempo tienen diferente color por oxidaciones al ser de muy baja aleación, como un grumo que afea la pieza. 
En vez de formar uniones limpias, se ven chorretes.
¿Que me dicen de algunos engastados?, por ejemplo en orlas de monturas en las que las piedras cada una está mal colocada y las tablas de las piedras en vez de estar todas horizontales, cada una tiene una inclinación diferente y los reflejos no se ven por igual en todas las piedras. 







O en esos pavés, en los que unas piedras están mas juntas que otras, o que unas tienen mas granos de sujeción que otras, o al igual que en las orlas cada tabla tiene una inclinación diferente y el pavé no tiene el mismo efecto de reflejar cantidad de luz en sus piedras. 







Otras veces estos efectos de los pavés se ven mermados por la mala elección de las piedras, que no tienen buena talla y además con inclusiones, entiendo que por abaratar. 







Es que cuando ves que ese conjunto de piedras no tiene “vida”, ese remate que es el pavé que acompaña a la pieza y hace que sea mas bonita, produce el efecto contrario con esta mala elección de las piedras. 
No entro en detalles en aquellos que además los caboteados de los granos están mal hechos y cuando rozas la ropa se enganchan.







¿Y los cierres? algunos imposibles de poder abrir o cerrar, díficiles de entender ¿como se abre esta pieza?, o demasiado fuertes y costosos de abrir o al revés demasiado débiles y la pieza se abre con facilidad y se puede perder. 







¿Miren en algunos cierres en las agujas de los broches?, se que es complicado en tan poco espacio hacer algo sencillo y funcional. 
¿Han visto en pulseras o brazaletes articulaciones que hacen que unos eslabones articulen mejor que otros y no se consigue que se acoplen a la muñeca?, al igual que las articulaciones en collares tipo “riviere” de tal manera que cuando los colocas en el cuello, no se acoplan a él, hacen eses o parecen doblados. 







Y esas piezas que por su diseño tienen muchas puntas que llegan a ser cortantes por no redondear sus bordes. 
O los pulidos interiores de las piezas que aunque no se ven cuando se lucen puestas, es de muy buen gusto que cuando la miras por detrás, se aprecie brillo y estén bien acabadas. 







A esto quería llegar , que un buen acabado contribuye sin duda  que la pieza sea una “joya”.







Con todo esto queremos señalar la importancia de un buen acabado de la pieza. 
En general el cliente, salvo excepciones, no advierte estos detalles, suele fijarse en el diseño y en el precio normalmente. 
Es el joyero, a mi entender el que tiene que hacer ver a su cliente las excelencias de la pieza.







Un buen acabado lo es “todo”, si la pieza está mal terminada será una pieza del montón, pero si está bien acabada, con detalles cuidados, con artesanía, con buen gusto en su ejecución, entonces esa pieza  será una “joya”.







Fernando Gatto
Kaia joyas Uruguay