jueves, 5 de junio de 2014

ESPINELAS DE MOGOK

Fraicheur et delices espinelas
Fra î cheur et delices (Fresco y delicioso): Estos cristales de espinela roja de neón brillantes son de pecado, Mogok. Foto por Vincent Pardiez, © GIA.

Se trata de una gema que pertenece a un grupo de minerales cercanos los unos a los otros y que ha sido muchas veces calificada de impostora porque está presente en los mismos yacimienetos que los del rubí y el zafiro y a menudo ha sido confundida con estas gemas.
Algunos "así llamados" rubiés, son en realidad espinelas, como el Príncipe Negro de la Corona de Inlaterra o aquel de la corona de los Wittelsbach.
Se la conoce desde la antigüedad y el orígen de su nombre queda aún impreciso, aunque podría ser una evocación de "pequeñas espinas" por sus cristales a seis puntas.
La rubicela se concentra en el color naranja, amarillo o pardo.
La espinela-balai es de color rojo.
La pleonasta, o ceylanita, verde muy oscuro y opaco, hasta negrastro.
La hercynita es una espinela ferrífera verde negra de densidad 3,95.
La gahnita o gahno-espinela es roja-violeta, de azul a azul oscuro, verde, hasta negro y ésta contiene zinc (ZnAl2O4), su densidad puede llegar hasta a 4,62.
La picotita es una espinela cromífera verde oscuro de densidad 4,2.
Las dos espinelas más grandes conocidas están en el British Museum, cristales octaédricos que pesan 520 quilates cada una. Rusia posee una espinela de 400 quilates.


Espinelas Namya
Un paquete de cristales de espinela finos de Namya similares a las de Yangon. Debido a que Namya es un depósito secundario, la mayor parte de sus gemas se desplomaron en el precio más que las piedras típicas de Mogok. Foto por Vincent Pardiez, © GIA.



Lugar de extracción

Se le encuentra allí donde hay rubíes y zafiros, en los aluviones. 
En Myanmar (región de Mogok, Namya), en Sri Lanka (cerca de Ratnapura), en Afganistán, en Tayikistán, en Australia, en Brasil, en los Estados Unidos (Nueva Jersey), en Madagascar, en Nepal, en Nigeria, en Tanzania, en Tailandia.


Espinela roja en tambor
Hai An Nguyen Bui mira un cristal de rubí sintético rojo neón brillante.
Foto por Vincent Pardieu / AIGS.



Utilización en joyería

En realidad ha sido muy utilizada en joyería… pero bajo el nombre de rubí, con el cual ha sido confundida muy fácilmente cuando es de color rojo sangre.
Es completamente natural que esta gema sea más y más utilizada en joyería. 
Las espinelas son ciertamente una bella oportunidad de poseer una hermosa piedra rojo sangre... 
Las espinelas "rosa frambuesa" recientemente descubiertas en Tanzania proporcionan raras tonalidades de color en la paleta disponible a partir de las piedras preciosas. 
Las tonalidades delicadas en los colores rosa de espinelas de Tayikistán no tienen paragón en el universo de la joyería, se complementan particularmente bien con los colores de otras gemas.
La espinela es la piedra del 22º aniversario de matrimonio.



Neon espinelas rojas
Estos paquetes consisten en espinelas de color rojo neón provenientes de dos minas diferentes, Notese la diferencia inconfundible en el tono y la saturación entre las dos parcelas. 
Foto por Vincent Pardiez, © GIA.



Mantenimiento diario y precauciones


Gema sólida y de fácil manutención. Insensible a los productos de limpieza del hogar. 
Tiene todo lo necesario para ser utilizada en joyería, merecería hacerse conocer con su nombre verdadero!. 
El joyero debe de tener cuidado y no calentarla demasiado porque puede perder su intensidad de color.



Espinelas rojas Mogok
Espinelas rojas ásperas y facetadas clásicas de Mogok. La piedra facetada, una espinela roja fina que pesa más de 5 quilates, fue comprada en 1940 por el Dr. Edward Gübelin. 
Los cristales en el fondo son de la colección del autor. Foto por Vincent Pardiez, cortesía de Gübelin Gem Lab.



Litoterapia cultural e histórica

Va a ser una piedra muy poderosa, entre el zirconio y el granate, una piedra de anclaje y de re-alineamiento de los chakras. 
Más potente que la amatista si es violeta, tanto como el schörl si es negra, protectora de las energías negativas, sus propiedades son próximas a las del rubí. 
La espinela azul va a tener propiedades muy próximas a las de la tanzanita.
Las espinelas rojas muy potentes va a ser desaconsejadas a las personas violentas, coléricas y agresivas.
La espinela negra va a ser un verdadero escudo, muy potente, contra las agresiones, las energías negativas, las fuerzas malhechoras que va a reinviar, por efecto espejo, en la tinieblas donde nacen.

Imitaciones y tratamientos


Se conoce como sintetizarla desde 1920.



Grandes espinelas limpias
Estas finas, espinelas limpias son de Mogok. 
El rosado de neón (izquierda), poco más de 7 ct, era fluorescente y difícil de fotografiar.
Foto por Vincent Pardiez, © GIA.



Piedras históricas y leyendas

La espinela roja ha siempre fascinado desde hace siglos a los grandes de este mundo, ha sido la piedra de las coronas. 
Tamerlano, gran conquistador de Asia central la adoraba. 
A pesar de los consejos de los viejos sabios que predecían grandes sinsabores si el dios de la guerra fuera liberado, fué en 1941, en Samarcanda, que científicos rusos abrieron su tumba sobre la que estaba escrito "si yo estuviera vivo, el mundo temblaría".
En efecto, al decir de algunos cronistas de la época, sucedieron cosas sobrenaturales, al primer dìa la ciudad cayó en la oscuridad, al segundo la cubierta de la tumba se rompió y al tercero, el ejército alemán, a pesar de un pacto de no agresión, invadió Rusia.
Este precursor de los grandes Mogol envió ejércitos para proteger la mina de "Kuh I Lai" hoy en dií en Tayikistán. 
Él hizo traer espinelas, llamadas entonces "rubíes blali", balai viene de la deformación linguística de Badakhshan, región de donde provienen estas piedras. 
Durante todo el período Mogol, se encontraron gemas sobre las que figuran inscripciones que llevan el nombre de los emperadores.
Existe aún hoy en día, en el tesoro de Inglaterra, un collar hecho con espinelas donde aparece inscripto lo siguinte: "collar de Timur". 
En este mismo tesoro se encuentra sobre la corona imperial de la reina de Inglaterra, "el rubí del Príncipe Negro". 
Esta gema es una espinela proveniente de la mina "Kuh I Lal" donde fué entregada en 1367 al Príncipe Negro en agradecimiento por sus leales servicios al rey de Castilla. Medio siglo después él le salvó la vida al rey Enrique V en la batalla de Azincourt, la piedra tiene aún la marca del hachazo que desvió el golpe que hubiera partido el cráneo del soberano.
En Francia, la célebre espinela "costa de Bretaña", tallada en forma de dragón, orna el vellón de oro de Luis XV.



Estrella de David espinela
Esta "Estrella de David" en el cristal de espinela es un macle, según se informa desde la zona este Pein Pyit / Pyant Gyi de Mogok, que fue conocido por la producción de dichos cristales, entre 2000 y 2005. No se realizó el procesamiento, corte en rodajas, o pulido en este espécimen; que es 100% natural. Foto por Vincent Pardiez, © GIA.



Características químicas
MgAl2O4
óxido de aluminio y de magnesio

Características físicas
Color principal : rojo
Otros colores : azul, incoloro, amarillo, negro, naranja, rosa, verde, violeta
todas las intensidades de color, desde casi incoloro hasta muy oscuro
Color de rayado : blanco
Brillo : vidrioso
Dureza : 8.0
Densidad : 3.54 en 4.62
Exfoliación : imperfecto
Fractura : concoidal, irregular

Propriedades ópticas
Transparencia : transparente
algunas variedades son translúcidas y opacas
Refringencia : 1.712 - 1.760
birrefringencia : 0.000
Nula, isótropo. El índice de refracción de las espinelas rojas se sitúa alrededor de 1,72
Doblaje : no
Dispersión : 0.020 (0.011)
Pleocroísmo : ausente
Cantidad de colores : 1
Espectro de absorción : 685 - 675 - 665 - 595 - 490 Para la espinela roja (espectro del cromo)
632.480, 459 para la gahnita.
632,585, 555,478,458 para la azul (espectro del hierro)



espectro de red de espinela azul
 espectro de red de espinela azul
espectro de red de espinela violeta
 espectro de red de espinela violeta
espectro de red de espinela roja
 espectro de red de espinela roja


Fluorescencia : variable
Fuerte para los colores rojo y rosa, muy débil para el azul
Inclusiones : cristales alineados de dolomita y apatita
Cristales
Octaedros, tetraedros y hasta muy raramente dodecaedros, a menudo en cristales maclados y aplastados
 cristaux
cristaux
Sistema cristalino : cúbico

Otras informaciones
Signos del zodíaco : Aries, Tauro, Géminis, Cancer, Leo, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario



Pan Shan mercado gema
Vista del mercado de la gema de la tarde Pan Shan, donde cientos de comerciantes se reúnen cada día. Foto por Vincent Pardiez, © GIA.
Espinelas de neón
Detalles de los tres cristales de espinela fabulosas vistas en el mercado joya en Mogok. Foto por Vincent Pardiez, © GIA.



Vea la historia de la espinela que todo el mundo creyó ser un rubí durante muchísimos años. http://kaiajoyasuruguay.blogspot.com/2014/06/cronica-de-el-principe-negro.html
Mujer Shan
Una mujer Shan estudia un paquete de cristales de espinela en un mercado de joya en Mogok. 
Foto por Vincent Pardiez, © GIA.



Fernando Gatto

Kaia Joyas Uruguay

CRÓNICA DE EL PRÍNCIPE NEGRO





El llamado Rubí del Príncipe Negro.

El llamado Rubí del Príncipe Negro es una espinela sin tallar, únicamente pulida. Presenta  la forma de un octaedro irregular. Su eje más largo es de 5,08 cm. Tiene 170 quilates. 
Es de un espectacular color rojo brillante. 







Para poder ser utilizada como colgante, ha sido agujereada con un taladro en el centro de su parte superior. 
Hoy un pequeño rubí tapa la abertura efectuada por el taladro.
Está engarzado en la Corona Imperial del Estado inglesa (The Imperial State Crown). Fue creada 1838 para la coronación de la reina Victoria, que, una vez acabada, por su excesivo peso la hizo remodelar antes de la coronación. 
En 1937 fue prácticamente rehecha por la joyería Garrard & Company para la coronación de Jorge VI.







Historia del llamado Rubí del Príncipe Negro hasta abril de 1362.

Sobre la procedencia  del llamado Rubí del Príncipe Negro hay numerosas hipótesis  místico-esotéricas y dos opiniones fundamentadas.
La hipótesis más tradicional sitúa su origen en Birmania o Tailandia. 
Las minas de rubíes de Birmania  son tan viejas como la Historia misma; herramientas de minería de la Edad de Piedra y de la del Bronce han sido encontrados en el área minera de Mogok.







Pero, en inglés a la espinela se le viene llamando tradicionalmente “balas ruby” (balas rúby), en español: “rubí balás” o “balaj” o “balaje”.
En inglés ese “balas”  de “balas ruby” deriva “from Old French balais, from Arabic balakhsh, from Badhakhshan, region in Afghanistan where the gem is found”.  
O del latín “Balascia”, el antiguo nombre de Badajshan, una región en el centro de Asia situada en el valle superior del río Kokcha, uno de los principales afluentes del río Oxus. La provincia de Badajshan fue durante siglos la principal fuente de espinelas rojas y rosadas.







El sustantivo masculino español “balaje” procede del árabe baˈla.Xe, (balaẖšī), “badajshaní”. 
Y tiene como sinónimo al también sustantivo masculino “Balaj”.
Hoy los mejores especialistas le dan la razón a la lengua. Piensan, después de reunir y reestudiar debidamente  las abundantes fuentes históricas, que las minas de Badakhshan o Badajshán, a lo largo de la Edad Media, fueron el origen de la mayoría de las de grandes espinelas que hoy poseen los tesoros nacionales de Irán, Gran Bretaña, Turquía o Rusia. 







Hoy se piensa que la fuente histórica tradicional de esas espinelas, muchas de ella las más famosas del mundo como el Rubí del Príncipe Negro y el rubí de Timur, es concretamente la mina de Kuh-i-Lal, situada en el actual Tayikistán.







El defensor más conocido de esta teoría es el muy prestigioso gemólogo americano Richard W. Hughes, miembro de la Gemmological Association of Great Britain (1982), es una autoridad en rubíes y zafiros. 
Su primer libro, Corindón (1990), fue muy apreciado, y su libro auto-publicado, Ruby y Zafiro (1997), se ha convertido en un texto clásico.
Lo más probable es que el llamado Rubí del Príncipe Negro, después de haber concluido la Ruta de la Seda en algún importante mercado del Próximo Oriente y de haber pasado de allí a Génova, llegara a Granada. 
La monarquía granadina mantenía estrechas relaciones con comerciantes genoveses.








Granada,  13 de abril de 1362. Sevilla, 25 de abril del mismo año.

En 1354, comienza a gobernar en Granada Muhammad V, uno de los grandes sultanes nazaríes a quien debemos la construcción de importantes estancias de la Alhambra. 
En 1359 es depuesto por su hermanastro Ismáil II y salva la vida huyendo disfrazado de esclava, primero a Guadix y posteriormente refugiándose en Fez.
El usurpador Ismail, sólo diez meses después, en junio de 1360, era asesinado y sucedido por su cuñado Mohammed Abú Said que tomó el nombre de Muhammad VI, aunque los castellanos lo conocieron como “el Bermejo”.
Regresó entonces Muhammad V con la intención de recuperar el trono granadino, para lo que se alió con el rey castellano Pedro I el Cruel.







El corto reinado de Muhammad VI llegó a su fin cuando a principios del año 1362 estalló una rebelión  en varias ciudades del reino, encabezada por Málaga que se declararon partidarias del destronado sultán Muhammad V.
El 13 de abril de 1362, viéndose en Granada abandonado por todos, Muhammad VI, después de apropiarse del tesoro real nazarí, huyó con un pequeño grupo de seguidores a Sevilla con la intención de comprar, si necesario fuese, la protección de Pedro I.
Dice don Pedro López de Ayala:
“Y acordó el rey Bermejo de irse para el rey don Pedro, y de llevar las mejores e más ricas joyas que tenía, que fueran de la casa de Granada, para aprovecharse de ellas si tal caso le aconteciese.” (Crónica del rey don Pedro, año III, 1362, cap. III).
Y entre los investigadores de la historia del llamado Rubí del Príncipe Negro, es suposición común que él era una de esas “mejores y más ricas joyas”. Veamos en qué se basa su conjetura.







El rey Bermejo y su séquito llegaron a Sevilla y fueron recibidos por el rey don Pedro en los Reales Alcázares. 
El rey de Castilla pareció darles buenas palabras y fueron alojados en la judería sevillana.







El 25 de abril, con los más nobles de sus acompañantes, fue invitado a cenar en el palacio del maestre de Santiago, don García Álvarez de Toledo. 
Después de la cena, cuando iba transcurriendo una plácida sobremesa, el rey Bermejo y sus acompañantes  fueron  detenidos y desvalijados por orden del rey don Pedro. 
Lo mismo les ocurrió, en sus posadas, a los granadinos que no habían sido invitados a la cena.
Cuenta Pedro Pérez de Ayala:
 "Y luego que el rey Bermejo fue preso, fue catado (registrado) aparte, (por) si tenía algunas joyas consigo, y halláronle tres piedras balajes, muy nobles y muy grandes [tan grande cada una como un huevo de paloma], y  hallaron a un moro pequeño que venía con él un correón en que traía setecientas y treinta piedras balajes;  y hallaron a otro moro pequeño, que era su paje, aljófar tan grueso como avellanas mondadas, cien granos; y a otro moro pequeño (le) hallaron otra partida de aljófar tan grande como granos de garbanzos, que podía haber un celemín (4,6 dm3); y a los otros moros (les) hallaron a cada uno, a cual aljófar, a cual piedras; y  lleváronselo luego todo al Rey. Y a los moros que fueron presos en la judería (les) fueron halladas doblas y joyas; y todas las tuvo el Rey". (Crónica del rey don Pedro, año III, 1362, cap. V).
Una de las tres piedras balajes  se supone que era nuestro protagonista. 
El texto citado texto sería su acta de nacimiento para la Historia.







El 27 de abril de 1362, el rey de Castilla, fiel a su amistad con Muhammad VI, mandó que el rey Bermejo fuese alanceado en el campo de Tablada, tomando parte el mismo rey en el cruel castigo. 
Su cabeza fue enviada a Muhammad V, repuesto en el trono nazarí un mes antes, el 16 de marzo.



 



De cómo es lo más probable que, entre agosto de 1366 y enero de 1367, el famoso rubí pasara a manos del Príncipe Negro, en Bayona (Francia).



 



Eduardo de Woodstock, nacido en 1330, era el hijo mayor del rey inglés Eduardo III. En 1343, con 13 años de edad, se convirtió en Príncipe de Gales.
No hay constancia de que a Eduardo de Woodstock  se le denominara en vida "Principe Negro". 
EL apodo no aparece hasta que Richard Grafton  escribe su Crónica de Inglaterra en 1563. 
Es posible que este mote fuera inventado por los cronistas franceses, dados los duros métodos de guerra y de gobierno del Príncipe.
Fue un brillante militar al servicio de los objetivos de su padre, uno de los protagonistas de la primera fase de la Guerra de los Cien Años (1337-1453) que enfrentó en Francia, y también en amplias zonas vecinas de la Europa Occidental, los intereses y los ejércitos ingleses y franceses.







Se portó como un hombre a los 16 años en la Batalla de Crécy (el 26 de agosto de 1346) y a los 26 aniquiló a la caballería francesa en la Batalla de Poitiers (19 de septiembre de 1356). 
En ella apresó al rey Juan II de Francia, al que llevó como rehén a Inglaterra. Con la firma del Tratado de Brétigny (1360), el rey de Francia recuperó su libertad después de ceder valiosos territorios a los ingleses.
En 1356 es nombrado por su padre duque y lugarteniente de Guyena y Aquitania, y responsable de la tutela de los intereses ingleses en la Península Ibérica.
Diez años más tarde, el 16 de marzo de 1366, en Calahorra (La Rioja), Enrique de Trastámara comienza la guerra civil castellana al proclamarse rey de Castilla con el apoyo de aragoneses y franceses, mandados estos últimos por  Bertrand du Guesclin.
El 1 de agosto de ese año, Don Pedro, perdido casi del todo su reino, va a Bayona a pedirle ayuda al Príncipe Negro.
 Dice don Pedro López de Ayala:
“Y llevó consigo sus hijas y el tesoro que traía allí consigo, que eran treinta y seis mil doblas, y no más, en moneda de oro; ca todo lo al ( porque todo lo demás  lo) dejara en la galea (nave) que había de traer Martín Yáñez su tesorero; pero llevaba muchas joyas de oro y aljófar y piedras preciosas.” (Crónica del rey don Pedro, año XVII, 1366, cap. XIII).
El barco donde Martín Yáñez traía el resto del tesoro [“treinta y seis quintales de oro y muchas joyas”] nunca llegaría a su destino. Fue apresado por las fuerzas de don Enrique  en el Guadalquivir y devuelto a Sevilla.
Durante su estancia en Bayona, el rey don Pedro se muestra pródigo en comprar voluntades regalando joyas.







Dice don Pedro López de Ayala:
“Y aún después otra vez partió (don Pedro) de Bayona, y fue a una villa del Príncipe que dicen Angulema y vio a la Princesa, su mujer del Príncipe, e dióle muchas joyas.” (Crónica del rey don Pedro, año XVII, 1366, cap. XXIII).
También era su propósito que las joyas le sirviesen para contratar tropas.
Dice don Pedro López de Ayala:
“Y el Príncipe hizo saber al rey de Inglaterra su padre, como dicho es, todo lo que el rey don Pedro le dijera del menester que estaba, y cómo era echado de su reino, y por quién; que traía tesoros para pagar las gentes que le hubiesen de servir y de ayudar.” (Crónica del rey don Pedro, año XVII, 1366, cap. XXIII).
Propósito que cumplían debidamente:
Dice don Pedro López de Ayala:
“Y de allí adelante el Príncipe envió catar (a captar, reclutar) todas las más compañas que pudo haber para esta cabalgada; e hallaba asaz dellas (bien de ellas), lo uno por cuanto el príncipe estaba entonces muy poderoso, y señor de Guyena; y había paces con Francia; y otrosí por buenas pagas que el rey don Pedro llevaba, señaladamente en joyas de oro y de piedras preciosas, sobre las cuales el Príncipe le acorría con grandes cuantías.







E hicieron y acordaron el rey don Pedro y el Príncipe de Gales todos sus tratos de lo que habían de haber todas las gentes de armas; y así los pagó el rey don Pedro; de ello en oro que llevaba y el Príncipe le prestaba, y de ello en joyas muy nobles e muy preciadas que llevaba consigo; según la ordenanza que el Príncipe hizo con todas las gentes de armas que habían de ir en esta cabalgada.” (Crónica del rey don Pedro, año XVII, 1366, cap. XXIII).
A finales de año el ejército estaba preparado. Es difícil evaluar su número. 
Lo más probable es que fuesen unos 6.000 hombres, corriendo a cargo del Príncipe el mantenimiento de este ejército. 
Los gastos fueron enormes y desequilibraron gravemente sus finanzas.







Pedro I contaba como únicos recursos con impresionantes cantidades de joyas, riquísimas joyas que había logrado salvar y que para hacer frente a los gastos que le correspondían hubo de vender. Después de la segunda batalla de Nájera, se quejará ante el Príncipe de que fue presionado para malvender sus joyas y que de ello se beneficiaron sus súbditos de Gascuña. 
Lo que parece cierto es que esta venta urgente y apresurada hundió los precios de las joyas en Gascuña durante mucho tiempo.








De cómo, después de ganada la Batalla de Nájera, el rey Don Pedro no le pagó al Príncipe Negro con joya o dinero alguno.

Pedro el Cruel y Enrique de Trastámara convirtieron los alrededores de Nájera (La Rioja) en campo de batalla en 1360 y 1367. Las dos veces venció Pedro el Cruel y las dos veces dejó escapar la ocasión de acabar definitivamente con su mortal enemigo.
Como un episodio más de la guerra civil castellana (1336-1339) y de la ya larga guerra anglo-francesa de los Cien Años (1337-1453) –tanto Inglaterra como Francia ambicionaban poner a su servicio la poderosa Marina de Castilla y convertir  al Cantábrico  en un mar propio —, hay que situar la segunda Batalla de Nájera.



Philippe Brunot holding a spinel crystal from Mahenge



El 3 de abril de 1367, sábado de Lázaro (la víspera del Domingo  de Ramos), en un terreno llano dividido en dos mitades por el camino de Nájera a Logroño (la hoy carretera nacional 120), en un radio de 8 Km a partir del puente najerino sobre el Najerilla, se enfrentaron.



Ruby from Lukande, near Mahenge




Murió en Westminster el 8 de junio de 1376. Fue enterrado en la catedral de Canterbury.
Eduardo III, su padre,  murió  un año después, el 21 de junio de 1377. 
Le sucedió su nieto Ricardo II, el único hijo vivo de Eduardo, y con él se supone que pasó el Rubí del Príncipe Negro a formar parte del tesoro de la corona británica.
En Agincourt, el 25 de  octubre de 1415, Enrique V lo lucirá en su casco-corona



Dealing gems in Morogoro



Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay