sábado, 27 de diciembre de 2014

CERTIFICAR UN DIAMANTE?



En los anillos de compromiso, tal y como están las cosas, es casi obligado que el diamante tenga un tamaño mínimo.




Un diamante cuyo tamaño haga rentable su certificación no se e muy frecuentemente. 




Es una constante en los últimos artículos de este blog,  la insistencia en que hoy en día comprar un diamante sin certificado encierra un riesgo potencial. 




¿Qué riesgo? 




El de que el diamante para los anillos de compromiso, no sea natural. 
Puede resultar ser sintético. 
No por mala fe de ningún joyero, sino como ya hemos explicado en otros artículos, porque la última generación de diamantes sintéticos es de enorme perfección.




Tan perfectos, que un joyero experto con sus elementos habituales, como una lupa, pinzas y su profesionalidad y oficio, no puede diferenciarlos de los naturales. 

El certificado,sin embargo, no abriga dudas.

El mercado de diamantes sintéticos es legítimo como lo es también el de las zirconitas y otros sucedáneos de los diamantes auténticos. 




El problema es que entre los lotes de diamantes naturales se han localizado también diamantes sintéticos.




Es difícil el dar un porcentaje exacto, pero ahí están. 
Tan difícil, como es fácil para cualquier laboratorio, usar un simple aparato óptico para detectar  de inmediato el origen, natural o no, de la piedra. 
Es el primer paso del análisis gemológico.




El precio, y aquí está el meollo del asunto, de este análisis para diamantes, va en aumento en función del tamaño de la piedra a certificar. 
Aunque hay un precio mínimo. 

Precisamente este costo, por mínimo que sea,  incide brutalmente en el precio de una piedra pequeña, el precio de un diamante natural de 3 milímetros es de 110 dolares dependiendo de la calidad del mismo, y el certificado para esa piedra cuesta 130 dolares.




Por eso habitualmente no se certifican las piedras, para anillos de compromiso o cualquier otra joya, inferiores a 0,30 quilates de peso.




¿Qué hacer entonces? 
Una recomendación: Pedir la certificación del diamante pagando como costo añadido la minuta del laboratorio. 
Al día de hoy,  para un diamante inferior a 0,30 quilates, el importe no debería superar los 130 dolares. 




Ese diamante, por pequeño que sea, debe llevar grabado a láser en el filetín el número de identificación del certificado.




Es una recomendación teórica,  porque en la práctica puede resultar complicada la certificación expresa de una piedra pequeña.




Mirando bien en las mejores opciones de precio, como son las joyerías de venta exclusiva por Internet, encontraremos piedras de 0,30 quilates a precios mucho mejores, pregúntanos aquí nuestros precios para anillos de compromiso con diamantes naturales con y sin certificar.  




Merece la pena invertir un poco de tiempo en buscar y tener la certeza de que nuestro diamante estuvo en las entrañas de la tierra millones de años y no,días, en una máquina de alta presión.




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay