miércoles, 8 de julio de 2015

LEYENDA DEL ÁRBOL DE LA VIDA

 


Hubo un tiempo en el que, en algún recóndito lugar del planeta, nació y creció un gran árbol con raíces inmensas, ramas exuberantes y frutos ricos en nutrientes para hombres y animales. Su tamaño era tal que cientos de especies de aves se alimentaban de los frutos de su copa y los hombres acudían para tomar semillas y trasplantar pequeños ejemplares para dar de comer a sus familias.


 


Estos frutos no sólo alimentaban los cuerpos de animales y personas, sino que también les proporcionaba un fuerte poder de regeneración y de longevidad.


 


El Árbol de la Vida tenía un guardián que apuntaba todo lo acontecido alrededor y actuaba de moderador en caso de incidentes.


 


Pero sucedió que un pueblo guerrero enterado de las propiedades del Árbol acudió para arrancar las raíces y llevarlo a sus tierras con la intención de arrebatar a toda la humanidad la gratuidad de aquella fuente de vida y hacerla suya, cobrando en oro y plata a todo aquel que deseara tomar de sus frutos.


 


Emprendido el viaje de vuelta a casa, los dioses creadores del Árbol de la Vida se enfurecieron por la avaricia, el egoísmo y la violencia de estos guerreros y provocaron la muerte instantánea de las raíces y semillas. Un rayo de fuego redució a cenizas aquella magnífica planta que había alimentado y dado vida a tantas especies en la Tierra.


 


Las comunidades colindantes al primitivo emplazamiento sagrado, convocaron a los dioses para rogarles piedad con aquellos quienes fueron siempre respetuosos con el Árbol de la Vida. Sucedió entonces que la bondad de los dioses hizo que una bandada de pájaros hicieran resurgir las semillas de las cenizas provocadas por aquel rayo de fuego, esparciéndolas por todos los rincones de la Tierra. 


 


Ahora todos los habitantes podían alimentarse de los ricos frutos de estas especies vegetales, pero ninguno de ellos poseía la capacidad de regeneración y longevidad del original Árbol de la Vida.


 


Así los dioses realizaron una promesas a los habitantes. Concederían las propiedades regenerativas y de vida a los frutos de aquellos árboles cuando los hombres tuvieran el corazón limpio y fueran capaces de sentirse hermanos siendo solidarios los unos con los otros.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

LA MANO DE FÁTIMA




La Hamsa, uno de los nombres originales que recibe este símbolo, está documentado en la historia desde tiempos de los Cartagineses, 800 a.C. aprox. 
Parece ser que representaba a Tanit, la diosa principal del panteón de Cartago relacionada con la fertilidad.





Es un símbolo representado en multitud de culturas y en cada una de ellas tiene un significado diferente. 
Árabes, musulmanes, judíos, cristianos, incluso culturas paganas adoraban este amuleto como símbolo de la fertilidad.





La cultura árabe utiliza la Mano de Fátima como protección contra la desgracia, el mal de ojo y los celos ajenos. 
Hablamos en este caso de un símbolo que nada tiene que ver con la religión.





En cambio, en la religión Islámica consideran que la Mano de Fátima representa los 5 pilares del Corán, siendo cada uno de los dedos la profesión de fe, oración, limosna, ayuno y peregrinación a la Meca. 





Esto se contradice con una de las máximas del Islam, ya que la religión musulmana no permite la idolatría, es monoteísta de forma absoluta. 
Por ello, esta teoría aunque es la más extendida es la que más dudas presenta.





Seguro que ya habrán escuchado la leyenda sobre la Mano de Fátima de tradición musulmana.





Estaba Fátima preparando la cena cuando su esposo apareció en casa con una nueva esposa. Tengamos en cuenta que la religión musulmana permite la poligamia para los hombres y casarse hasta cuatro veces simultáneamente. Ella, loca de amor y muerta de celos se cortó la mano sin apenas darse cuenta, el dolor de su corazón era más fuerte que el de haber perdido una parte de su cuerpo. Entonces su marido ajeno a cómo la sangre brotaba por su brazo, subió a la habitación con aquella mujer. Fátima, enferma de amor, vio cómo su esposo besaba a su nueva mujer, amargando su existencia. Entonces trató de convencer a su marido para que dejase a aquella y se quedara sólo con ella.





Más allá del origen o no religioso de la Mano de Fátima relacionado con el Islam, lo que parece ser que sobre todo representa para las mujeres jóvenes musulmanas actuales es su sufrimiento de amor y celos real e inevitable en su vida matrimonial.





En cambio, los judíos denominan este símbolo como la Mano de Miriam, hermana del profeta Moisés, por haber salvado la vida de su hermano cuando eran niños. 
En Israel es tradición colgar del cuello de los más pequeños una Mano de Miriam como símbolo protector.





La forma más extendida del amuleto es una mano simétrica con el dedo corazón más largo que los demás. 
Y dependiendo de la cultura con la que se la quiera relacionar se incluyen otros elementos: el Ojo de Ra, el Ojo Turco, la estrella de David, una flecha, todos ellos tratan de potenciar la fuerza del amuleto. Además, los cinco dedos de la mano del amuleto simbolizan los cinco libros de la Torá.





Como ven, no hay un único y verdadero significado de la Mano de Fátima como símbolo. 





Lo cierto es que se utiliza desde hace miles de años en la historia y que tiene varias utilidades más allá de las religiosas.





Este símbolo de la Mano de Fátima también lo encontramos como decoración del hogar en la tradición andalusí y el norte de África como protección de la casa y la familia. 
Muchas casas antiguas tienen como llamador una mano de tradición árabe.





En las casas de Marruecos también es frecuente encontrar la Mano de Fátima representada en las paredes de la vivienda. En España tienen una evidencia de esta figura en la Alhambra que se conserva en muy buen estado, situada en la Puerta de la Justicia.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

EL ÁGATA




Cuenta la mitología griega que cada piedra de ágata, sobre todo aquellas de coloración rojiza, contienen en su interior un sátiro protector que le permite bromear a su antojo a su portador, siempre desde la bondad para hacer el camino de la vida más llevadero y longevo. 





Los sátiros eran pequeños hombrecitos alegres y pícaros, hijos del dios Baco, que vagaban por montes y bosques en busca de ninfas para satisfacer sus deseos sexuales permanentes.





Otras leyendas entorno al ágata cuentan que la encontrada en tierras indias eran el mejor remedio para curar las enfermedades de la vista, y que aquellas ágatas procedentes de Egipto eran capaces de sanar las mordeduras de arañas y escorpiones. 





En Arabia utilizaban las ágatas para diseñar los ojos en las esculturas e imágenes de los dioses. 
La tradición oriental recomienda llevar una pulsera de ágata o collar como amuleto protector espiritual, siendo los colores más frecuentes el azul, que transmite tranquilidad y meditación, el rojo, para gozar de buena salud y mejorar el deseo sexual, y el verde, para atraer el éxito y la riqueza material.





En gemoterapia se emplea el ágata para sanar o mejorar distintas afecciones:


– El Ágata amarilla se utiliza como equilibrante emocional en situaciones de estrés, relaja el sistema nervioso.


- El Ágata cornalina y el Ágata fuego, de tonalidades rojo o naranja, se le atribuyen propiedades electromagnéticas. 
Transmite energía mental que se traduce en creatividad, y empleada en terapias para aumentar la libido ya que está relacionada con el chakra sexual.


– El Ágata azul se considera una potente fuente de serenidad que favorece la intuición y la perseverancia.


El ágata se emplea en joyería de plata y ornamentos corporales desde tiempos muy antiguos y en la actualidad es una de las gemas más utilizadas para diseñar pulseras, anillos y pendientes. 





Ofrecen un abanico muy amplio de colores y se adaptan muy bien a todas las tendencias y formas ya que es fácil de tallar. 
Es por eso que podemos pensar en una joya con ágatas para regalar a una mujer eligiendo la tonalidad más oportuna en función de cómo sea ella.





Para las super madres estresadas por el trabajo dentro y fuera de casa, los niños, el marido y los problemas de la amiga o hermana, podemos elegir tanto la tonalidad amarilla como la azul para equilibrar su sistema nervioso y emocional.





Para la mujer amante, claramente optaremos por las ágatas de fuego más intensas.





Y siguiendo las tradiciones orientales, para las amigas, hermanas o primas a quienes queramos desear suerte con un nuevo proyecto o búsqueda de empleo, encargaremos una joya con ágatas verdes.





El tipo de joya puede ser muy variada. 
Desde la clásica pulsera de ágatas con broche de plata o con donut de plata para colgar charms, pasando por collares de mineral, pendientes tipo bola o hippy con gancho, hasta anillos engarzados o soldados.





Aunque si quieres una joya de plata con ágatas discreta y original, fácil de llevar y mucho más fácil de combinar, puedes optar por los charms de ágata. 





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

LA RANA SÍMBOLO DE FERTILIDAD




Según la mitología egipcia, Heket es la diosa cuyo jeroglífico representa una rana.





Esta es una de las deidades más antiguas conocidas sobre la que hay escrituras en los textos de las Pirámides. 





Cuenta la leyenda que Heket asistía cada mañana al nacimiento del Sol, por ello se la consideró una de las diosas de las embarazadas. 
Además, las mujeres encintas llevaban ranas como amuletos que representan a Heket para la protección durante la gestación y el parto.





Era comadrona y colocaba a los recién nacidos el anhk, también llamada la Cruz de la Vida, en la nariz y les daba el soplo de vida. 





Por este motivo la llamaban la que hace respirar. 





Su marido fue Khum, quien creaba a las personas en barro para que Heket les diera vida colocandolas en el vientre de las madres. Se la relaciona de esta manera con la concepción y el nacimiento.





La cultura andina también utilizan a las ranas como amuletos de fertilidad.





Cuenta la mitología precolombina que la rana fue esposa del dios Sol, pero castigandola su marido por haber sido infiel, la arrojó a la tierra desmenuzándose en miles de pedazos de los que surgieron todas las ranas.





Desde entonces, estos pequeños animales sólo salen a la luz con la lluvia, cuando el Sol no las puede ver.





Las ranas como amuleto de riqueza

Cuentan que las ranas atraen la riqueza y las propiedades.





Cuenta la leyenda que si una rana aparece en tu casa no debes espantarla sino dejarla que salga por sus propios medios. 
Esto es una presagio de buena suerte. 
Se conoce a la rana como un poderoso amuleto para espantar la negatividad.





La cultura china es una de las que más respaldan la figura de la rana como para atraer dinero y riqueza. 





Cuentan que los espíritus de las ranas disfrutan contemplando la prosperidad de la humanidad, que con sus cualidades mágicas son capaces de transformar la energía en riqueza para las personas que tienen cerca.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay