viernes, 10 de julio de 2015

PENDIENTES - CARAVANAS - ZARCILLOS




En contra de algunas teorías que enmarcan en la Civilización Egipcia el origen de los pendientes, hay evidencias de ejemplares encontrados en las tumbas sumerias de Ur, ahora Ira, hacia el año 2500 a.C. 





Se cree que la costumbre de adornarse los lóbulos se originó en Asia Occidental alrededor del año 3000 a. C, durante lo que conocemos como Civilización Mesopotámica, la primera Civilización de la Historia.





Esta costumbre surgió como necesidad de protección y supervivencia. Intentando entender a la sociedad de aquel momento, imaginen un pueblo donde las personas de tu alrededor enferman y mueren sin remedio alguno, o directamente mueren sin saber que están enfermas. Y aún sabiendo que están enfermas no pueden o no son capaces de curarse.





Estos pueblos necesitaban de algo superior y divino a lo que acogerse para protegerse de todo mal que no podían controlar. 
Es una religión, divinizar objetos que convertimos en talismanes para sobrevivir. 
Así el pueblo se siente más seguro.





Los pendientes adoptaron este papel de protección divina y así, llevarlos puestos se consideraba la manera más eficaz de alejar enfermedades y posibles influencias maléficas, o de propiciar los aspectos positivos de la vida.





La decoración era un papel secundario para estos pueblos, indios, babilonios, hebreos, germanos, árabes, galos y persas. 
Los diseños de pendientes de la época utilizaban motivos muy variados, desde piedras y plantas hasta colgantes que representaban dioses, animales, vegetales u objetos concretos, y eran usados indistintamente por ambos sexos.





A lo largo de la historia, el uso de los pendientes ha pasado por varias fases hasta llegar a nuestros días, donde sólo se consideran un elemento estético y decorativo del cuerpo. 





Con infinidad de formas, tamaños y motivos, los pendientes son joyas capaces de resaltar las facciones más bonitas de nuestro rostro para ocultar aquellas que nos gustan menos.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

LOS GEMELOS PARA CAMISA




Los gemelos para camisas son unos botones ornamentales que hoy en día se han convertido en un elemento de elegancia y distinción, además de obligatorio en eventos de gala, bodas y muchos otros acontecimientos.





Cuando hablamos de gemelos solemos referirnos a aquellos que utilizamos en las camisas de hombres, pero particularmente también me gusta utilizarlos en camisas para mujeres. 
Hay modelos de gemelos para hombre, modelos de gemelos para mujer y modelos de gemelos unisex.





Comenzamos con su historia. 

Los primeros gemelos o mancuernillas aparecieron durante la época del Renacimiento (s. XV-XVI) cuando empezaron a utilizar las camisas con doble puño. 
Se trataba de lazos y cintas que unían los dos ojales, y posteriormente evolucionaron a dos moños unidos por una cadena que lo convertían en un elemento más ornamental.





El Renacimiento trajo una corriente idealista protagonizada por una nueva visión del mundo y del hombre, y especialmente las artes fueron los campos que más se desarrollaron. 





La joyería, que se considera también como un arte por los nuevos diseños, comenzó a despuntar. 
Tanto fue así, que pintores y escultores se lanzaron a realizar diseños de joyas de plata y oro con piedras preciosas.





Un ejemplo de esto son los gemelos, joyas que empezaron a utilizar los hombres más distinguidos e importantes, tanto de la realeza como artistas y hombres de negocios de la época.





Fue en la etapa de Luis XIV cuando los botones ornamentales  o boutons de manchette se pusieron de moda, llegando a tener este monarca una de las colecciones de gemelos más importantes de Europa. 
Los gemelos de oro con diamantes y rubíes eran sus favoritos, pero también hacía crear gemelos grabados con la insignia de la Corona, con formas de lo más originales y siempre empleando piedras preciosas.





Poco a poco el uso de gemelos para camisas de hombre se convirtió en el sello de todo caballero. 
Hasta llegada la Revolución Industrial cuando la tendencia se extendió también a las clases más pobres. 
Aunque los materiales fueran de menor valor, el ornamento en sí comenzó a utilizarse en las camisas de hombre de las familias más humildes.





A finales del siglo XIX y comienzos del XX, Carl Fabergé, el joyero de los zares, fue uno de los orfebres más destacados en el diseño de gemelos para hombres. 
Tanto era así, que la emperatriz Maria Feodorovna acostumbraba regalar gemelos esmaltados fabricados por él mismo.





Hoy en día los gemelos para camisas tienen un uso muy cotidiano, pero es un elemento obligatorio de protocolo para acontecimientos importantes. 





Las camisas más caras suelen llevar doble puño para complementarlas con gemelos. 
Los hay de muchos tipos, los más utilizados suelen ser los de plata, aunque el oro se reserva para eventos de gala, bodas y con una importancia suprema. 





Como todo accesorio, los gemelos para camisas aportan al estilo de vestir nuestro toque personal, y así nos identificamos y nos diferenciamos.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

LA CRUZ DE CARAVACA




Separando el matiz religioso que conlleva el símbolo, la leyenda es bastante curiosa. 
La comparto desde el punto de vista de un joyero y sin querer entrar en discusiones religiosas.





Cuenta la tradición desde la Edad Media, que la Cruz de Caravaca es la verdadera cruz, el leño donde fue crucificado Jesucristo. 
Los templarios la llamaban Vera Cruz. Hay distintas versiones que relatan el encuentro de esta reliquia por Santa Elena o por su hijo Constantino en el siglo IV.
Lo que parece estar claro es que perteneció al patriarca Roberto de Jerusalén, primer obispo de la ciudad santa después de ser conquistada a los musulmanes en 1099 durante la Primera Gran Cruzada. 
Y en 1231 empieza la parte interesante, la cruz aparece milagrosamente en Caravaca.





Reinaba Fernando III el Santo en Castilla y León y Jaime I en Aragón. El reino taifa de Murcia estaba regido por el famoso Ibn-Hud, que se reveló contra los almohades y dominó gran parte de Al-Andalus. Caravaca era en aquel momento dominada por los musulmanes.


 


Ceyt Abuceyt, rey almohade de Valencia y Murcia, se encontraba en sus posesiones de Caravaca interrogando a los cristianos prisioneros para conocer sus oficios y atribuirles una ocupación en consonancia con sus habilidades. 
Entre ellos estaba el sacerdote Ginés Pérez Chirinos, misionero en tierras sarracenas donde predicaba el Evangelio. Quien respondió al rey moro que su oficio era el de decir misa. 
Ceyt Abuceyt sintió curiosidad y ordenó al prisionero dar pues una misa. Para ello, se mandaron traer los correspondientes ornamentos y el 3 de mayo de 1232, en la sala noble de la fortaleza, el sacerdote comenzó la liturgia, pero enseguida se detuvo. 





Faltaba un elemento imprescindible en el altar: un crucifijo.
Se produce entonces el milagro. Dos ángeles descendieron desde el cielo y depositaron delicadamente una cruz de doble brazo en el altar. El sacerdote continuó con la Eucaristía y, ante tal acontecimiento, el rey moro se convirtió al cristianismo.






Posteriormente se documentó que la cruz aparecida era el pectoral del obispo Roberto de Jerusalén, confeccionado con la madera de la Cruz donde murió Jesucristo. 





Parece ser que dichos documentos desaparecieron, por lo que la historia tilda el acontecimiento de leyenda. 





A partir de la histórica aparición de la cruz en Caravaca, surgió el nacimiento de las órdenes militares para luchar por la Reconquista. 
Los cristianos que llegaban al pueblo se sentían tocados y cobijado por una fuerza sagrada. 





Muchos liberados del cautiverio acudían a depositar sus cadenas como exvotos a la pequeña capilla interior del castillo, en donde los Templarios custodiaban la Cruz.






Desde entonces, es costumbre regalar una Cruz de Caravaca en el pueblo como muestra de amor. 





La Cruz de Caravaca tiene un poderoso significado de protección y buenos augurios. Actualmente, muchas personas en distintas partes del mundo, aun no siendo cristianas, conservan una Cruz de Caravaca en plata o en oro, ya que siendo un regalo, otorga protección contra todo tipo de males, protege al hogar y a sus habitantes, rechaza las malas energías y los daños, y tan importante en los tiempos que corren… protege la economía familiar y brinda prosperidad.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay