miércoles, 15 de julio de 2015

LAS JOYAS DE LOS FARAONES




Durante muchos siglos, el antiguo Egipto a sido una fuente de inspiración para joyeros y diseñadores. 





En un papiro decía: 


"Sabias palabras son más raras que las esmeraldas". 

La importancia de esta idea, es que estamos ante una de las primeras menciones de las piedras preciosas de la historia escrita de la humanidad. 





La gente que vivía en las orillas del Nilo a pesar de que eran hombres con una cultura sumamente antigua y sin la tecnología a la que estamos habituado, llegaron a una increíble habilidad en la fabricación de joyas.





La vida egipcia sin adornos era impensable. Los mas humildes usaban abalorios, collares y pulseras hechas de barro. 
Los Faraones, sacerdotes y líderes militares prefirieron oro, amatistas, esmeraldas, lapislázuli, jaspe, obsidiana, y cornalina.





Todos estos elementos fueron utilizados no sólo por la belleza, ademas servían como amuletos y talismanes. 





El Udzhat, que es el ojo del dios Horus servía para defenderse contra los enemigos.



Las flores de loto, dieron esperanza de una vida futura. 



El Ankh, o cruz con tablero ovalado simbolizaba la sabiduría. 

El escarabajo, era el símbolo de la resurrección eterna. 

Los romanos facilitó enormemente la vida de los futuros fans del estilo egipcio, que comenzaron a ponerse en boga en la época de Luis XIV. 





Cuando el 19 de mayo 1798, Napoleón comenzó su famosa campaña en Egipto, que era algo así como un viaje a otro planeta. 

Napoleón llevó a Europa el estilo egipcio como otro trofeo de batalla. 
La increíble novedad del arte egipcio dejaba muy impresionados todos los franceses.





De moda se pusieron las peinetas y alfileres, decorados con flores de loto, fueron talladas en camafeos con los perfiles de los antiguos dioses, pulseras con un adorno en forma de una racimos de flores de papiro. 





Los hombres preferían los relojes de oro y cajas de tabaco, decoradas con imágenes de esfinges. 

Las esfinges en las patas de las sillas, una serpiente envuelta alrededor de los candelabros, cunas en forma de barcos.





Museos europeos reponen artefactos de Tell el Amarna y Luxor. 
Hubo una nueva ola de avivamiento asociada con la era victoriana. 
En cuanto a las damas, la casa de moda Mellerio, Boucheron y Baugrand les ofreció collares y pulseras con colgantes como esfinges, obeliscos, e incluso, sarcófagos con momias. 





Divertido arte victoriano utilizando materias tradicionales egipcias, aunque se sorprenderían los faraones al ver estas cosas. 
Como resultado, en los años veinte del siglo pasado el tema de Egipto parecía estudiado a lo largo y ancho. 





Pero en 1922, pasando uno de los eventos más importantes en el campo de la arqueología, Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón. 
Las excavaciones sensacionales capturaron por completo la imaginación de los jóvenes. 






Además, mientras que el estilo triunfal del estilo Art Deco, puso de moda el uso de formas geométricas, colores brillantes, la combinación de los motivos más inesperados, materiales diferentes, vegetales y animales. 






Sacando de sus tumbas objetos antiguos de repente parecían sorprendentemente modernos. 






Es difícil imaginar la increíble cantidad de joyas que fueron encontrados en la momia. Carter contó cien en un grupo de varios ornamentos. 
En los dedos de manos y pies llevaban anillos de oro. 






Este joven, de dieciocho años Faraón estaba literalmente cubierto de arriba abajo con oro y piedras preciosas. 






Por ejemplo, uno de ellos: un marco de oro con colgantes de cabezas de escarabajo alado de calcedonia. 
En la parte delantera lleva la imagen del ojo de Horus en oro, y una cobra sagrada, y en la parte superior una media luna de plata.






Con toda la increíble complejidad de la composición, que no se veía sobrecargada. 
La sutileza de la obra, el valor de los antiguos maestros, su capacidad para utilizar diferentes materiales. 






Símbolos egipcios han adornado: broches, relojes, pitilleras, polveras, tiaras con colgantes preciosos o pulseras anchas, que representaban escenas de toda la vida egipcia. 






La joyería encontrada en tumbas antiguas, han inspirado a los mejores joyeros de la época. 






El final de este período brillante lo puso la Segunda Guerra Mundial.
Pero la afición por esta civilización antigua no se hizo esperar: en 1963 en el cine se estrena Cleopatra, con Elizabeth Taylor en el papel protagonista. 






Decoraciones para la legendaria reina hicieron famoso al diseñador José, el creador de la marca Joseff de Hollywood, que adornan el cuello, los brazos, el pecho y la cintura con tantas serpientes de oro que iban a ser suficientes para un pequeño terrario.






Usando ese modelo joyeros de todo el mundo comenzaron a hacer copias, pero hechos de oro y piedras preciosas. 
Pulseras y cinturones como serpientes para amantes de la moda, son como una importante parte de la imagen. 






No es extraño que poco después de la película Richard Burton le dio a Elizabeth Taylor, diseñado por Bulgari un espejo con un mango largo y delgado, muy similar al que fue utilizado por Cleopatra.






Hoy en día los motivos egipcios vuelven a ser relevantes. 

Una de las obras de Joel Arthur Rosenthal, el creador de la marca JAR, clips con forma de una cabeza estilizada hecha  en turquesa de un halcón con el marco de coral. 






Hemmerle en 1912 publicó una colección de «historia egipcia» después de que Christian Hammerl, el hijo mayor del dueño de la empresa fue a El Cairo a visitar a los familiares de su esposa Yasmine, y al mismo tiempo visitar los museos locales. 






El resultado fue una serie de temas fascinantes, donde motivos egipcios, sólo una excusa para crear una cosas completamente originales: pulseras de madera pulida y pendientes en forma de placas de cobre con imágenes en relieve de los dioses.






Por lo tanto, es seguro predecir que el arte de los faraones será muchas veces más usado como fuente de inspiración. 





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

EL ENCANTO DE LAS PERLAS Y SUS HISTORIAS




Las Perlas

Si buscan en un diccionario, enciclopedia o en Wikipedia, verán que lo que se define como una Perla es la reacción de diversos tipos de moluscos bivalvos de la familia de Pteriidae a un cuerpo extraño que entra de alguna forma a su interior carnoso, este cuerpo, por ejemplo un grano de arena, básicamente le es irritante al animal.







Irritante como podría ser para uno si por ejemplo tuviésemos una piedra en el zapato, nuestra reacción sería quitarnos el zapato y sacudirlo hasta expulsar la piedra, en el caso del molusco, no es que expulsa al cuerpo extraño sino que reacciona entonces cubriéndolo con una serie de capas de nácar, esa recubierta de suave e iridiscente brillo que se suele ver en el interior de la concha de casi cualquier tipo de mejillón o almeja conocido. 




Científicamente al nácar se le define como una mezcla de carbonato de calcio y una proteína producida por el animal. 




Llamada Conchuilina, dependiendo del tipo de molusco el tono o color del nácar puede variar produciendo por ello variados colores de perlas, todas son esencialmente lo mismo, así que no necesariamente el que existan de varios colores deprecie su valor, cómo sucede en el caso de los diamantes, de hecho mientras más raro sea el color, más rara será esa perla y por lógica más cara.





Por cientos de años las perlas han sido consideradas tan valiosas como las gemas minerales (diamantes, rubíes, esmeraldas, etc.) y de hecho su peso es definido por la misma unidad: el quilate, mientras más quilates pese una perla probablemente ésta más grande y más valiosa sea. 






Ahora, lo anterior no quiere decir que porque una perla pese por ejemplo lo mismo que el diamante Cullinan, casi medio kilo, esperemos ver una perla perfectamente redonda de igual tamaño, NO… me explico, existen perlas realmente más grandes, prácticamente gigantescas que no solo pesan más de lo que pesó el Cullinan cuando fue hallado, sino que lo superan yo diría que unas 10 veces, por ejemplo, la llamada “Perla de Allah”, de la que les hablaré un poco más adelante con más detalle, pesa poco más de 6 kilos, pero no se trata de una gigantesca bola perfectamente esférica de nácar ni nada parecido, de hecho tiene una forma irregular y es que las perlas perfectamente redondas son más escasas de lo que la mayoría podríamos pensar.






No todas las otras producen perlas esféricas, más bien depende de en que parte del molusco se forme la perla lo que determina en muchos casos si será o no redonda e inclusive si será o no de superficie lisa.





Perlas Naturales y Perlas Cultivadas.

Cuando hablamos de perlas es importante señalar que como los diamantes existen al menos 2 tipos, es decir, las naturales, formadas espontáneamente por el molusco, sin ningún tipo de intervención secundaria y las llamadas Perlas Cultivadas que se producen gracias a la intervención del hombre; la acotación la hago porque la realidad es que NO todos los moluscos bivalvos producen perlas, de hecho se estima que solo el 10% podrían producir perlas y de esos solo el 6% las producirían efectivamente, en otras palabras, si lo dejamos solo por cuenta de los mejillones y las almejas probablemente las perlas naturales serían unas verdaderas rarezas debido a su escasez ya que es casi por azar que una almeja o un mejillón logre producir naturalmente una perla. 







Debido a lo poco frecuente que es el que se hallen perlas naturales fue que el hombre, en su afán por obtener más de estas pequeñas gemas nacaradas, al comprender cómo y por qué se formaban las perlas decidiera intervenir de manera de producir o cultivar a su antojo más de ellas, de ahí que sugiera el tipo más común encontrado actualmente: las perlas cultivadas.






¿Cómo o de qué forma se producen estas perlas cultivadas?
Para no entrar en detalles demasiados extensos les puedo contar brevemente que si una perla se forma naturalmente por la entrada espontánea de un cuerpo extraño en el interior de un molusco bivalvo que le provoca una irritación y que lo hace envolver dicho objeto en nácar, en el caso de las cultivadas es el hombre el que a propósito introduce en el interior del molusco dicho cuerpo, dejando que luego el animal se ocupe de convertirlo en una perla en un determinado tiempo.






No olvidemos que las perlas a diferencias de las gemas no necesitan millones ni miles ni mucho menos cientos de años para su formación, dependiendo de la especie de almeja y del tamaño que se desee obtener eso puede demorar meses o unos pocos años.





Lo que sí es también importante señalar con respecto al valor actual de las perlas, es que debido a que actualmente la gran mayoría de las que están a la venta y disponibles son cultivadas, su valor con los años y el aumento en la oferta se ha depreciado un poco, de ahí que ahora sea más accesible que en el pasado el poder obtener perlas. 






En todo caso si se consigue una perla natural su valor siempre será superior al de una cultivada, por lo que las perlas naturales que se conocen y existen actualmente están valoradas en miles de dólares.





Perlas de Agua salada y de Agua dulce.

De las perlas además podemos decir que las hay tanto de agua salada,marinas, y de agua dulce, fluviales.

La mayor diferencia entre ambos tipos de perlas probablemente esté en la forma y el peso, las cultivadas de agua salada, tienden a ser redondas o redondeadas y de un considerable tamaño, es decir, no hablamos de perlas diminutas, mientras que las de agua dulce pueden tener forma variable y generalmente suelen ser más pequeñas, aunque esto tampoco es una regla, otra cosa que diferencia a ambos tipos es el color, las de agua dulce desarrollan mayor variedad de colores que las de agua salada.





Formas de las Perlas

A diferencia de las gemas, la forma de las perlas no puede ser alterada por el hombre, es decir, no pueden ser ni talladas ni cortadas, puesto que se tratan de objetos de origen orgánico, lo que las hace frágiles ante cualquier tipo de manipulación agresiva o extrema, por ende las perlas son como son y hay que aceptarlas así. 







Debido a que no hay manera de alterar su forma a las perlas se le ha aprendido a usar en joyería principalmente ateniéndose a las formas naturales en que vienen, lo que en si mismo las han hecho altamente versátiles y valiosas en todo el campo de la joyería, en éste se les ha clasificado en determinados tipos de formas reconocibles:

Redonda. 

Pera.
Botón.
Barroca o irregular

Sobre perlas y madre perlas

Ya prácticamente no se buscan perlas naturales debido a su escasez, al menos no con la intención de comercializarlas, y por ello ya es bastante raro ver a la venta perlas naturales de calidad, por ello cuando se habla de perlas para comercializar las cultivadas son la opción única y obvia.







Actualmente entre las variedades de perlas cultivadas disponibles que son comercializadas y que son de uso para joyería tenemos:

Entre las perlas de agua salada.

– Las Australianas o de los mares del Sur. 

Son como su nombre indica cultivadas en las aguas saladas del norte de Australia, además de en las aguas de Myanmar, Indonesia y otros países del pacífico. 






Producto de las ostras de la especie Pinctada Máxima son reconocidas por ser probablemente las de mayor tamaño, mejor lustre (de iridiscencia plateada), además de su innegable belleza. 
Debido a su calidad estas son las perlas más costosas actualmente, el tiempo de cultivo de estas perlas oscila entre 3 y 8 años dependiendo del tamaño deseado.





– Las Tahitianas. 

Conocidas por ser generalmente perlas negras, realmente las perlas de esta variedad vienen en variados tonos que cubren la gama de colores se extiende desde los grises con iridiscencias verdes, naranjas, magenta o doradas, hasta los más intensos azules cobalto, son producidas por las ostras de la especie Pinctada Margaritifera y el tiempo de cultivo en esta especie es de 2 a 3 años. 






A diferencia de su nombre no es que estas perlas sean cultivadas precisamente en Tahití, se consiguen generalmente en las aguas saladas de la Polinesia Francesa y entre las variedades de ostras perlíferas, las ostras Pinctada Margaritifera tienden a tener un bajo nivel de supervivencia lo que aunado al hecho de que la mayoría de las perlas tahitianas producidas tienen importantes defectos hace que las pocas catalogadas como de buena calidad alcancen precios bastante elevados en el mercado.




– Las Akoya, o cultivada japonesa. 
Se piensa que el origen de la técnica de cultivo de perlas es debido a un japonés de nombre Tatshuei Mise, pero fue otro japonés llamado Kokichi Mikimoto el que la perfeccionó, a él es que se debe tal como las conocemos hoy la existencia de las perlas Akoya.
Originarias de la ostra de la especie Pinctada Fucata u Ostra Akoya, fueron probablemente las primeras perlas que se han cultivado para la comercialización, entre las perlas cultivadas las Akoya son las que tienen menos recubrimiento de nácar sobre el núcleo sintético que es implantado en la ostra, lo que hace que solo el 5% de las implantaciones de núcleos de gran tamaño generen una perla de calidad, es decir una perla de tamaño por encima de los 7 mm y redondez casi perfecta, sin embargo el tiempo de cultivo desde la implantación del núcleo hasta el momento de la cosecha de la ostra es bastante menor que en el caso de otras variedades de ostras perleras, aproximadamente año y medio.






Las Akoya suelen ser perlas con una redondez prácticamente perfecta pero suelen ser pequeñas debido también al hecho de que la ostra Akoya no es tampoco una especie muy grande. 
Las perlas Akoya suelen venir en 3 tonalidades de color, las hay blancas, rosas y crema.





Entre las perlas de agua dulce.

Todas las perlas de agua dulce son conocidas como Freshwater, sin importar en que parte del mundo se produzcan, como ya se mencionó estas son perlas producidas en almejas o mejillones de agua dulce que pueden ser hallados en ríos, lagos o bahías; estas perlas son generalmente menos costosas que sus pares marinas y también de más fácil cultivo y cosecha. 







Las perlas Freshwater pueden ser halladas en China, Japón y Estados Unidos, son producidas por diversas variedades de moluscos de agua dulce entre las cuales se destacan la Unio Margaretafera Oyster también llamada Ikekou, y el Cumingi de Hyriopsys. 






La particularidad de las ostras y/o mejillones que producen las perlas de agua dulce radica primero en que son capaces de producir hasta 4 perlas al mismo tiempo de diferentes colores y formas, además de que el animal puede sobrevivir después de ser abierta su caparazón para extraerles la o las perlas y volver a ser cultivado para repetir el proceso. 






El tiempo de cultivo de las Freshwater oscila entre 3 y 8 años, que es tan lento como el de las perlas Australianas, pero en términos de producción las ostras de las Freshwater son probablemente más rentables que las demás ostras perleras. 






Siendo perlas de agua dulce las Freshwater poseen alto nivel de nácar que según la variedad de ostra puede tener una gran pureza, aunque en detrimento de esto el lustre de estas perlas tienda a ser un poco menor, además es muy difícil obtener Freshwater redondas, todo ello también ha pesado a que los precios de estas perlas sean inferiores a los de sus pares marinas.





Las Perlas Venezolanas

A modo de detalle destacado, no puedo dejar pasar la ocasión de reseñar la tradición perlífera que hubo en Venezuela. 


A comienzos de la conquista y colonización española, por allá por finales del siglo XV, Cristóbal Colón descubre en su tercer viaje al nuevo mundo, a la Isla de Cubagua, la menor de las 3 islas que conforman el único estado insular de Venezuela, Nueva Esparta. 






Cuando Colón llega a esta diminuta isla descubrió en ella la presencia de indígenas quienes para su asombro se mostraron adornados por llamativas perlas.

Es así como descubre que en esa desolada isla se encontraban grandes bancos de almejas perlíferas, razón por la cual llegan posteriormente los primeros españoles que fundan en Cubagua la primera ciudad colonial de Sudamérica, bautizándola con el nombre de Nueva Cádiz de Cubagua.


The Black Beauty Pearl



La ciudad fue fundada a comienzos de la década del 1520, y llegado el mayor auge de explotación perlífera también llegó a ser bastante importante además de famosa en poco tiempo debido a la belleza y la calidad de sus perlas, con lo cual las perlas venezolanas pronto se darían a conocer en Europa.

El auge sin embargo no duró mucho, desgraciadamente como todo lo que es explotado en demasía y todo lo que fue robado, arrebatado y destruido por la conquista española, la abundancia de perlas pronto decayó casi 2 décadas después y a inicios de los años 1540 ya prácticamente no quedaban perlas que explotar en Cubagua.






Después se descubrirían también perlas en la isla de Margarita que también serian explotadas por los españoles. 

Las perlas venezolanas conocidas son consideradas de una gran calidad, originarias de las ostras de la especie Pinctada imbricata u Ostra Atlántica, destacan por su lustre hermoso y casi perfecta redondez, es una lástima que gracias a los conquistadores españoles los venezolanos en la actualidad prácticamente no puedan tener la fortuna de disfrutar de esas perlas, pues ya es casi imposible conseguir perlas de calidad en Nueva Esparta.






Más allá de todo lo que les he contado acerca de las perlas algunos ya deben saber que existen perlas muy especiales y destacables en el mundo, desde la actual perla más grande del mundo pasando por las perlas más famosas e históricas. 

Perlas únicas.

La Perla de Allah o la Perla Lao Tzu

En 1934 un joven pescador de perlas que faenaba en las inmediaciones de la isla Palawan en Filipinas halló en el fondo una enorme almeja gigante del pacífico, una Tridacna gigas un molusco bivalvo único entre las especies de almejas por alcanzar un tamaño 115 centímetros y casi 340 kilos de peso, de alguna forma el joven pudo notar que en el interior de la misma había un enorme objeto blanco que resultó ser la versión de este tipo de almeja de una perla, una perla con proporciones tan gigantescas como las del mismo animal. 







Lo que realmente se piensa que impresionó a aquel joven fue el reconocer en la amorfa forma de la perla la efigie de un rostro humano, uno con un turbante, y él siendo musulmán al parecer pensó que por ello la perla era una especie de milagro o manifestación de Alah, se cuenta que cuando este joven intentó recuperar la perla del interior de la almeja, esta repentinamente cerró sus valvas atrapando mortalmente su mano, imposibilitado para soltarse y subir a la superficie para respirar este joven infortunado terminó falleciendo por ahogamiento.






Se dice que luego de eso otros compañeros para intentar liberar su cuerpo se vieron obligados a matar a la almeja con lo cual cuando esta abrió sus fauces finalmente no solo liberó el cadáver sino que dejó ver lo que motivó esa tragedia. 

Extraída la enorme perla y al ver su singularidad se piensa que entre los fieles musulmanes filipinos que la vieron fue que surgió el nombre de Perla de Allah, ciertamente no se trata de una perla tipo gema ya que ni siquiera es una perla nacarada, pues al parecer las Tridacna gigas no producen nácar como las almejas pequeñas, la perla es completamente amorfa y de tono blanco mate.






Si se tratase de una perla normal entraría en la categoría de las perlas barrocas, pero ciertamente esta perla no es algo que alguien querría y podría usar para alguna pieza de joyería, con un peso de 6,4 kilos, unos 30.500 quilates, y un diámetro de 24 cm. 


La Perla de Asia.

Está entre las perlas naturales más grandes que existen, tiene un peso de 600 quilates, y una data que viene desde finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, como indica su nombre es una perla asiática y se piensa que concretamente es originaria del Golfo Pérsico, el primero en poseerla fue el emperador Mogol Shah Jahan (1628-1658), el mismo que construyera el más famoso símbolo de la India, el Taj Majal.







Luego pasaría al Rey de Persia y de ahí al emperador chino; debido a que durante 300 años fue una joya poseída por 3 de los más grandes imperios de Asia es comprensible que haya sido apropiadamente llamada La Perla de Asia.

Es actualmente la perla nacarada más grande del mundo con 76 x 50 x 28 mm de tamaño y 600 quilates, de peso (unos 120 gr), recuerden, la Perla de Allah no se cuenta porque no es nacarada.

Es de un brillante blanco nacarado con visos plateados y cuyo brillo se ha mantenido incólume pese a los más 400 años que tiene de edad, como la mayoría de las grandes perlas famosas es probable que provenga de una ostra Pinctada Máxima. 

Cuando el último dueño de la gran perla, el Emperador Chien-lung, el cuarto emperador de la dinastía Qing de China y quien gobernara el imperio por 60 años murió, como correspondía a la tradición fue sepultado con la Perla de Asia, que había sido su joya más preciada y un símbolo de buena suerte y fortuna. 






Pero varios años luego, su tumba sería profanada por ladrones que la saquearían y robarían además de otros tesoros a la Perla de Asia, de alguna manera y muchos años después la perla terminaría llegando a Hong Kong donde sería vendida y pasaría así a Francia, su actual apariencia de tipo arreglo de flores y frutos de oro y gemas y de los cuales la perla es el mayor fruto data de su estancia en Europa por allá por comienzos del siglo XX, finalmente la perla cambiaría de manos varias veces más hasta ser adquirida por su actual dueño, un coleccionista privado europeo quien además es dueño también de la Perla Hope.






La Perla Máxima.

Otra de las perlas más grandes del mundo y la número 3 en el ranking es la llamada perla Máxima, se trata de una perla tipo Blister de unos 596,25 quilates, y un tamaño de 7,1 cm.







Posee un color que oscila entre el blanco-crema al dorado y de suave brillo. 
No se sabe cuál es el origen de esta singular perla pero se le calcula unos cientos de años de edad, a juzgar por el hecho de que solo en Holanda permaneció por casi un siglo. 

Su primer dueño registrado fue el conde polaco Alexander Plonsky aunque no se sabe cuando obtuvo la perla, en 1865 se la vendió al rey Víctor Manuel II de Italia que a su vez la vendería al joyero holandés Willem van Kooten en 1868, quien la montaría en un pedestal de oro con gemas y esmalte tal como se aprecia actualmente.






Van Kooten, fue su dueño hasta su muerte por lo que la perla pasaría a ser propiedad de sus descendientes, posteriormente ellos la venderían a un coleccionista privado del que no se conoce su identidad. 

Es una de las perlas menos conocida del mundo por el hecho de que en toda su historia conocida a penas ha sido exhibida 2 veces, siendo la más reciente en el año 2008 en Ámsterdam, Holanda.







La Perla Arc-Valley

Es la cuarta perla más grande del mundo con un peso de 575 qts, un tamaño de 79 x 41 x 34 mm y un bello tono nacarado blanco con visos azules, rosas y crema es probablemente una perla producida por una ostra Pinctada Máxima, su forma la coloca entre las perlas de tipo barroco, de hecho esta perla es una llamada perla Blister, que son perlas que se formaron fuera del tejido del manto, entre el manto y la concha de la ostra y es allí donde van creciendo generalmente adquiriendo esa forma irregular ya que probablemente el objeto extraño que la originara fuese también de forma irregular. 







Se cree que fue hallada en alguna parte de las costas de China, y lo que se sabe es que es probablemente la perla más antigua de la que se tenga conocimiento de existencia, pues los primeros datos acerca de ella se conocen desde los tiempos del emperador mongol Gengis Khan (1162 – 1227), quien es considerado su primer dueño, se cree que la perla permaneció en su familia hasta ser heredada por su nieto Khublai Khan (1215-1294), quien regalara la perla junto con otros tesoros al italiano Marco Polo, en agradecimiento a sus servicios como emisario y diplomático europeo para la corte mongol.

La Arc-Valley pasó de esta forma de Asia a Europa, no se sabe que fue de ella posterior a la muerte de Polo en 1324, pues no hay datos concretos o precisos, pero se piensa que la perla estuvo en poder de varias monarquías europeas por siglos; fue durante el siglo XIX que la perla apareció nuevamente en la historia cuando fue adquirida por la familia Arc-Valley de Austria y Baviera, de la cual obtuviera su actual nombre.






Finalmente la Arc-Valley paso a coleccionistas privados hasta que su dueño de ese momento decidió finalmente subastarla y la ocasión elegida fue una subasta especial realizada en el año 2007 en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, donde con la intención de reactivar en el Golfo Pérsico la tradición perlífera de 7000 años de antigüedad en el medio oriente se organizó dicha subasta. 

La Arc-Valley fue de hecho la estrella de la mencionada subasta con un precio estimado de $ 8 millones. 
Demás está decir que en la puja hubo no solo gran interés de parte de la familia real árabe además de coleccionistas de gemas de varias partes del mundo, sino un sorprendente interés de multimillonarios chinos dispuestos a pagar millones con tal de obtener la perla y así regresarla nuevamente a China, pues allí es considerada un tesoro nacional.






Finalmente tras ciertos atrasos e imprevistos se hizo la subasta, pero nadie sabe quien logró comprar la perla al final ni donde es su actual paradero.





La Perla Hope


Quizás algunos lo ignoren pero Henry Phillip Hope, el mismo quien fuese dueño y por quién obtuviera su nombre el gran diamante azul, también fue dueño de otra de las perlas naturales más grandes del mundo y a la cual, como no podía ser de otro modo, también le daría su nombre, la Perla Hope.







Como la gran perla Arc-Valley, la Hope es una perla tipo Blister o barroca, es decir, una perla creada de forma irregular entre el manto y la concha de una ostra, en este caso probablemente una ostra Pinctada Máxima, tiene un peso de 450 quilates, y un tamaño de 5,08 cms de largo. 

Si bien su color es blanco en la parte inferior se aprecia una coloración bronceada oscura lo que llama un poco la atención; la Hope fue una de las primera joyas adquiridas por Henry Phillip Hope quien posteriormente la haría montar con una pequeña corona de oro y gemas para convertir a la perla en un colgante. 






Luego de su muerte su colección de joyas que incluían desde luego a su perla homónima fue heredada por sus sobrinos, quienes la dejaron exhibida por muchos años en el museo “South Kensington” luego Museo “Victoria y Albert”, de ahí por medio de subastas pasó a manos de Garrard & Co que luego la volvería a vender, sería luego adquirida por el embajador de los Emiratos Árabes Unidos en Inglaterra y Francia en los años 70’s, finalmente este acaudalado árabe vendería en algún momento a la perla y sería adquirida por un coleccionista anónimo europeo que actualmente aún la conserva.





La Perla Imperial de Hong Kong “El Milagro del Mar”

Es también una perla con mucha historia, producida probablemente por una ostra Pinctada Máxima, es por lo tanto una perla del tipo Australiana o de los Mares del Sur, las cuales también se hayan de modo abundante en las aguas saladas de China. 







Se trata de una de las pocas perlas naturales de gran tamaño que existen y han sobrevivido hasta nuestros días, es además una perla de tipo barroco con un peso de 127.5 quilates, un tamaño de 26×39 mm y un color platinado; se cuenta que al momento de su hallazgo esta singular perla de forma irregular fue dada a la Emperatriz Tz’u-Hsi, esposa del Emperador Xiangfeng y emperatriz regente de China tras la muerte de su marido, reinó por 48 años, desde 1861 a 1908 y es recordada como una de las emperatrices más extravagantes y opulentas de la monarquía china.

Al momento de morir la emperatriz de inmediato se le colocara en el interior de la boca un objeto, ese objeto era la Perla Imperial. 
Si, realmente así sucedió, pues era una costumbre en la corte imperial china, esto tal vez se deba a que en China las perlas son consideradas símbolos de la buena suerte y la fortuna. 

Cuando la emperatriz Tz’u-Hsi fue sepultada se cuenta que antes su féretro fue llenado de piedras preciosas y gran cantidad de joyas además de que en su boca aún se encontraba la perla imperial, de esta manera ella sería sepultada, pero no descansaría en paz, cuando la revolución china destruyó violentamente los últimos vestigios del imperio ni siquiera los muertos se salvaron de su impetuoso irrespeto y una de las primeras en sufrir esa realidad fue la fallecida y también no muy bien recordada emperatriz Tz’u-Hsi, cuya tumba fue una de las primeras cosas que fueron profanadas para robarle sus riquezas, incluyendo a la Perla Imperial, eso fue el 1928. 






Eventualmente el destino de la mayoría de estos tesoros fue Hong Kong donde poco a poco fueron llegando para ser vendidas, hay que hacer notar que para esos tiempos Hong Kong ya era territorio colonial inglés lo que facilitó que muchas de las joyas saqueadas de los tesoros imperiales pasaran de China a occidente a través de la venta, este de hecho fue el destino de la Perla Imperial que se cuenta fue comprada en Hong Kong en la década de los 40’s por una empresa norteamericana, la “Imperial Pearl Syndicate” a través de la cual la Perla Imperial cruzaría medio mundo hasta llegar a Estados Unidos, actualmente esta histórica perla sigue estando en poder de la empresa como una de sus más valiosas posesiones.



Fotografía de la Emperatriz Tzu Hsi, se la ve usando al cuello la Perla Imperial.


La Perla Regente, también llamada Perla de Napoleón.
Con un peso de 98,06 quilates, es considerada la perla de forma regular más grande del mundo, no se sabe con certeza de que parte del mundo es originaria, se especula que para el momento del primer registro de su aparición en Europa en 1811 las zonas del mundo productoras conocidas estaban ubicadas en el Golfo Pérsico, el Mar Rojo en el Medio Oriente y el golfo de Mannar en Sri Lanka, así que esta gran perla pudo haberse originado en cualquiera de estos sitios.







Gradualmente de allí pasaría a la India que para la época era el centro neurálgico del comercio de gemas y de allí pasaría a Francia donde sería adquirida por Napoleón Bonaparte como obsequio para su segunda esposa la Emperatriz María Luisa, haciendo de la perla la pieza central de una tiara de perlas.

Posteriormente la perla pasaría a Napoleón III y a su esposa la Emperatriz Eugenia de Montijo, quien la usaría como pieza central de un corsage de perlas y diamantes. 






El nombre de Regente tiene un origen un tanto confuso, se dice que la primera vez que este fue usado para designar a la perla fue cuando durante el gobierno de la 3era República se preparaba el catálogo de joyas de la corona francesa que serían vendidas en una célebre subasta, nadie sabe si el nombre fue colocado errónea o deliberadamente en alusión a otra legendaria joya de la corona francesa, el diamante Regente.

Otra versión cuenta que el nombre surgió porque las 2 emperatrices que la poseyeron ejercieron precisamente de regentes en ausencia forzada de sus respectivos maridos, María Luisa durante la ausencia de Napoleón I en 1813, y Eugenia de Montijo durante la ausencia de su esposo Napoleón III en 1870.






La Regente pasaría luego por venta de la monarquía francesa a la aristocracia rusa, cuando fue adquirida por la acaudalada familia Yusupov, para quienes el nombre de Regente se prestó para cierta confusión que tendría que ser aclarada por la Administración de Estado Francés, que reiteraría el nombre más adecuado de Perla de Napoléon, si bien pese a eso el nombre de Perla Regente se seguiría usando aún en la actualidad para identificar a esta gran perla.

La Regente permanecería varios años en poder de los Yusupov, antes de ser vendida nuevamente. 
La forma de la Regente es de lágrima perfecta, su color es blanco de iridiscencia platinada y ha sido la perla más cara jamás vendida en una subasta al alcanzar los $ 2,5 millones, no se sabe quién finalmente logró adquirir la famosa perla, pues la compra se hizo de forma anónima, se especula que quizás se trate de un coleccionista de origen asiático.





Corsage o broche de la Emperatriz Eugenia de Montijo con la Perla Regente.


Durante años ha habido cierta confusión acerca de los nombres de unas perlas singulares, poseídas ambas por familiar nobles y aristocráticas, a través de la historia han tendido a ser confundidas como una misma perla, el nombre con el se les empezó a conocer de manera indistinta fue Peregrina, pero la realidad es que son 2 perlas diferentes, similares más no iguales, estas perlas no solo son diferentes sino que además una es más antigua que la otra y con una historia mucho más pintoresca por la cual recibiría apropiadamente su nombre de Peregrina, la otra también tiene una historia notable y merecería ser por fin diferenciada con su propio nombre, este sería el de “Pelegrina”, sin embargo vamos a comenzar hablando de la más antigua y notoria, la perla Peregrina.

La Perla Peregrina


Es una perla de tipo regular y forma de gota que se cree tuvo su origen en las aguas del golfo de Panamá, lo que la hace quizás la perla de origen sudamericano más grande además de más antigua jamás hallada, descubierta hacia 1513 por un esclavo, fue durante un largo período la perla más grande del mundo con un peso de 72,51 quilates, originada de una ostra Pinctada imbricata u Ostra Atlántica, es además una de las perlas de forma más perfecta en términos de simetría en existencia y con un brillo platinado. 







Su nombre Peregrina probablemente se deba a que ha sido una de las joyas que más ha vagado, tal como un peregrino, a través de sus 500 años de historia registrada, desde que fue hallada hasta la actualidad. 

Luego de su hallazgo pasó a ser parte de la corona española, por lo cual pasó por herencia de Carlos V a Felipe II, rey de España, a quién se le podría atribuir el crédito de ser el iniciador del peregrinar de la perla, pues en 1554 la dio como regalo de bodas a su esposa y reina Inglesa María Tudor de Gran Bretaña.






Posterior a la muerte de la reina la perla regresó a manos de la corona española donde permaneció por 250 años, esto sería hasta 1808 cuando Napoleón Bonaparte conquista a España y hace de su hermano José rey del país, sin embargo cuando el ejército francés es derrotado por una coalición de fuerzas española, portuguesa e inglesa, José Bonaparte huye de Madrid llevándose consigo la perla, fue probablemente en este período que la perla empezó a ser conocida oficialmente como Peregrina.

De José Bonaparte la perla pasaría luego a su sobrino Carlos Luís Napoleón que tras exiliarse en Londres luego de su derrocamiento vende la perla al Marqués de Abercorn para con ello subsanar sus dificultades financieras.

La Peregrina estuvo en manos de la Familia Abercorn hasta 1969 cuando sale a la venta, donde con la compra de la misma por al actor Richard Burton para su famosa esposa la también actriz Elizabeth Taylor finalmente la Peregrina regresara a su continente de origen y con ello y por más de 40 años la misma haya detenido su peregrinar.






El 13 de Diciembre de 2011, y tras el fallecimiento en Marzo de 2011 de Liz Taylor, la Peregrina, en conjunto con el collar de diamantes, rubíes y perlas en el cual fue engarzada fue subastada, con su venta la historica Peregrina impuso un record al lograr ser vendida por la astronómica cantidad de 11.84 millones de dólares, un récord mundial para una joya con perla en subasta, fue adquirida por un comprador anónimo que logró con su oferta final superar cerca de una veintena de ofertas de otros potenciales compradores que lograron en minutos triplicar el precio base estimado por Christie’s para el collar y su pieza central La Peregrina. 





La Perla de Myanmar

Una de las perlas naturales más grandes del mundo y también una de las más recientemente halladas, en el año 2001. 


Su nombre es en alusión al país donde fue hallada, es decir el pequeño país de Myanmar, ubicado en el sudeste asiático. 
Una de las fuentes de ingresos de este pequeño país gobernado por 47 años por una brutal dictadura militar es el cultivo de perlas, sin embargo y de manera irónica ha sido una perla natural la que ha puesto en el mapa del mundo de las perlas a este país debido a su significado. 






La perla de Myanmar es una perla de tipo Blister o barroca de 45,06 quilates, su color es blanco y se originó de una ostra Pinctada Máxima o de los mares del Sur. 
Actualmente está en posesión del gobierno dictatorial del país.





La Perla Drexel

Se trata de una de las perlas naturales más inusuales que existen, de origen polinesio y lo más probable producto de una ostra Pinctada Margaritifera, la Drexel está considerada como una de las más hermosas y raras perlas naturales que se hallan actualmente en existencia debido principalmente a su forma de lágrima delgada y alargada completamente simétrica, su gran tersura, su color gris con visos rosas y un lustre casi perfecto, es de hecho una de las maravillas de la naturaleza al tratarse de una perla producida naturalmente.







Tiene un peso de 33,8 quilates, está técnicamente catalogada como una perla negra de tipo polinesia, si bien su color es mayormente gris. 
Debe su nombre a Mary Stretch Irick Drexel, una reconocida filántropa, patrona de las artes, además de conocedora y coleccionista de joyas quien fuera su primera dueña. 

La Sra. Drexel hizo montar la perla en un broche estilo Belle Epoque por la rama norteamericana de la firma de joyería francesa Cartier, haciendo en este broche con la perla Drexel tándem con otra perla complementaria del mismo tipo pero de forma redonda de 12 quilates, juntas ambas perlas hacen del simple pero elegante diseño del broche una de las piezas de joyería más famosas y clásicas del período Belle Epoque o Eduardiano. 

Actualmente el broche con la perla Drexel está en posesión de Andrew Cohen quien ocasionalmente lo presta para su exhibición.



Mary Stretch Irick Drexel


La Perla Pelegrina

Se trata de una perla en forma de pera, aunque más pequeña que la otra peregrina, de simetría casi perfecta y un peso de 33,29 quilates, es sin duda una perla de gran tamaño pero muy por debajo de su par más famoso. 







Los origines de esta perla no están tan claros como los de la Peregrina, pero se cree que también es una perla originaria de Sudamérica. 
Su primer dueño registrado fue la corona española, pero no hay registros sobre desde que momento, aunque se especula que tal vez haya sido desde algún momento del siglo XVI o XVII, sin embargo las primeras referencias acerca de la Pelegrina la colocan en manos del rey Felipe IV quien la diera como parte de la dote matrimonial de su hija la Infanta María Teresa, con lo cual la Pelegrina pasaría a ser parte de la corona francesa gracias al matrimonio de la infanta con el Rey Luís XIV en 1660, se dice que cuando Felipe IV asistió a los desposorios de su hija y el rey francés lo hizo usando a la Pelegrina como un adorno en su sombrero, eso significa que para ese período histórico España era dueña de probablemente 2 de las más grandes perlas del mundo conocidas para ese tiempo. 






La Pelegrina estuvo en manos de la reina María Teresa hasta su muerte, pero después de la misma no se supo que fue de la perla hasta 1826, año que la Pelegrina reaparece en San Petersburgo en Rusia, luego de ser adquirida por la princesa rusa Tatiana Vasillieva, miembro de la familia Youssoupov, una acaudalada familia aristócrata de Rusia. 

La Pelegrina comenzó a ser heredada sucesivamente dentro de la familia vía matrimonios hasta llegar a manos de la princesa Zinaida Nikoláevna Yusupova (1861-1939) famosa por ser una mujer de gran belleza en su época, de ella pasó por herencia a su hijo el príncipe Félix Youssoupov II quien fue el responsable en la turbulencia generada por la revolución rusa de salvar varias de las joyas más preciadas de la familia incluyendo a la Pelegrina, sacándolas de Rusia en 1917 y llevándola a París donde se exilIó con su familia, aunque paulatinamente el príncipe terminaría vendiendo gran parte de las joyas.






La Pelegrina fue la última que accedió finalmente a vender debido al enorme valor sentimental que la perla tenía para él y su familia, fue en 1953 cuando la vende a un joyero de Ginebra de apellido Lombard quien la vendería unos años luego a un coleccionista anónimo, éste la volvería a vender subastándola en el año 1989, con lo cual nuevamente la perla sería adquirida por otro comprador anónimo que actualmente aún la posee.




Retratos de la Princesa Zinaida Yusupov donde se la ve usando a la Perla Pelegrina. 

En la fotografía además de la Pelegrina la princesa esta usando como tocado en el cabello la Perla Regente; en el retrato la perla que luce la princesa es la Regente que para ese momento también estaba en posesión de la familia Yusupov.


La Pelegrina II

Sorprendentemente la Pelegrina tiene de hecho una “hermana”, se trata de otra perla de gran tamaño también llamada “Pelegrina” pero para diferenciarla y no confundirla con su homónima la han denominado “Pelegrina II”.






A diferencia de sus pares, Peregrina y Pelegrina, la Pelegrina II es de origen mucho más moderno, del siglo XX, pesa unos 37,42 quilates, por lo que es ligeramente más grande que la Pelegrina I, su forma es de pera pero más corta y mucho más redonda y ostenta un color blanco platinado. 

El origen de esta perla no se conoce con exactitud, pero actualmente es parte de las joyas de la corona española; parece que el Rey Alfonso XIII de España le dio como presente a su esposa la Reina Victoria Eugenia un broche de perlas con esta perla como pieza central con motivo de su boda en 1906, logró incluso sobrevivir como muchas otras joyas de la corona española al derrocamiento de la monarquía a comienzos del siglo XX y ha sido pasada desde entonces como herencia familiar desde Victoria Eugenia hasta la actual Reina Sofía, quién la ostenta actualmente.


La Reina Sofía de España luciendo un collar de perlas con la Pelegrina II como colgante.


La Perla Belleza Negra

Si ha habido alguna vez una perla que verdaderamente se le pueda considerar negra quizás el mejor ejemplo de esta notable maravilla natural sea la Belleza Negra, una absolutamente magnífica perla de iridiscente brillo considerada como la mejor de las perlas negras de las que se tenga conocimiento. 







Esta perla de tipo botón y unos 6,53 quilates, no es excepcional por su tamaño, 10,05 x 8,75 mm, es de hecho muy pequeña a diferencia de las anteriores de las que les he hablado, ésta es excepcional debido a su color negro prácticamente absoluto y un brillo con los colores del arcoíris conocido como pavo real, algo muy inusual de ver en alguna perla, el origen de su color se debe a que probablemente este sea el color del pigmento de melanina segregado por las células glandulares del manto de la ostra mientras se formaba el nácar. 

El matiz de colores del arco iris visto en la Belleza Negra es causado por la interferencia de la luz que atraviesa las capas alternativas de nácar, lo que quizás tenga igual efecto que el de un prisma, y descomponga la luz en sus colores del espectro que es lo que se puede apreciar en la iridiscencia de la perla, esto aunado a su color negro ha hecho de la Belleza Negra una de las perlas negras más valiosa actualmente. 






Para orgullo de los latinoamericanos, se piensa que la Belleza Negra probablemente se originó en Sudamérica, concretamente en Ecuador, aunque hay otras teorías que señalan a Venezuela como posible sitio de origen, lo cierto es que en ambos países hubo gran explotación perlera por parte de los españoles tras la llegada de Colón, fue de hecho tan intensa, que básicamente acabaron con todo.

No se sabe quién o cuándo se encontró a la Belleza Negra, pero es seguro que esta perla se haya originado de una ostra de la especie Pinctada Imbricata u Ostra del Atlántico, una especie de ostra endémica de Sudamérica y que es hallada frecuentemente en las aguas de Colombia, Venezuela, Ecuador, etc.


Actualmente la Belleza Negra es propiedad de la empresa American Pearl Company, que a lo largo de 50 años ha amasado una de las colecciones privadas de perlas naturales más importantes del mundo y entre la cual sin duda se destaca la Belleza Negra.



La Belleza Negra


Las perlas cultivadas más grandes

Bueno, hasta ahora solo es he hablado de perlas naturales, pero no puedo dejar de mencionarles a alguna perlas cultivadas sobresalientes debido a sus excepcionales tamaños que obviamente no las haría más costosas que algunas de las perlas que les he mencionado ya que no tienen un pedigree tan ilustre como las anteriores, sin embargo son destacables por mérito propio.



La Perla Paspaley

Es la perla creada por el hombre más perfecta jamás registrada. 

Recibe su nombre de la compañía Paspaley Pearl Pty Ltd., que fuera la empresa que la cultivara en el año 2002 en la costa norte de Australia, originada de una ostra Pinctada Maxima, es una perla excepcional por tener una redondez perfecta y tiene un color blanco plateado con un tono rosa suave con el característico brillo satinado de las perlas del Mar del Sur. 





Sus dimensiones son asombrosas, tiene un diámetro de 20,40 mm y un peso de 60,94 quilates, al menos un 50% más grande que una perla regular. 

Actualmente la Perla Paspaley sigue en manos de la Paspaley Pearl Pty Ltd..





La otra perla cultivada que resalta por ser hasta ahora la más grande de todas las perlas cultivadas conocidas, es una perla sin nombre que fue cultivada en Myanmar en 1966, esta perla es de tipo barroco de unos 183,75 quilates, 36,75 grs, y unas dimensiones de 3,2 cms de ancho por 4,1 cms de altura y posee un brillo blanco platinado.


Probablemente esta otra gran perla esté en manos también del gobierno dictatorial de Myanmar.





Las Perlas de Concha


Sabían que la gigantesca Perla de Alah, y a pesar de ser efectivamente una perla que se originó en una almeja gigante, no es calificada como una verdadera perla?


Así es, porque la realidad es que solo pueden ser consideradas perlas verdaderas a aquellas que sean de puro nácar, y ese no es el caso de la Perla de Alah, sin embargo por el hecho de que ella fuese el producto de una innegable especie de almeja, que entre sus particularidades tuviese el no producir nácar como otras ostras, no le niega a la Perla de Alah su categoría de perla, lo es sin duda, pero sin en calificativo de verdadera.





Existe un tipo de perla muy especial que no puede tampoco ser considerado una verdadera perla, no sólo porque como la Perla de Alah estas perlas también carezcan de nácar sino porque además ni siquiera son producidas por alguna ostra o mejillón, son de hecho perlas producidas por caracoles y son conocidas por ello como Perlas de Concha.

Las Perlas de Concha no son muy frecuentes y desde luego no tienen una industria gigantesca sobre ellas como las perlas de ostras, si bien una de las especies de caracol que las puede producir ha sido explotada por cientos de años, lo ha sido pero para el consumo de su carne, no por sus perlas, por lo que no es frecuente ver mucha joyería con este tipo de perla, ya que no se les explota comercialmente, además las Perlas de Concha tienden a ser muy pequeñas. 






La especie de caracol que suele producir las Perlas de Concha más frecuentemente vistas y usadas en joyería es el llamado Caracol Reina, Estrombus gigas, cuya carne es considerada una exquisitez en el Caribe donde suele hallarse en aguas del Golfo de México. 

Otra especie que suele producir perlas similares a las del Caracol Reina es el Chanck del Océano Indico, pero en realidad casi cualquier caracol puede producir perlas si produce la sustancia con la que forman sus perlas sea esta nácar o no, aunque obviamente la mayoría de esas perlas suelen carecer del nivel de gemas y por tanto son inútiles para su uso en joyería.





Caracol Reina, Strombus Gigas


Cómo se ha dicho las Perlas de Concha son muy poco frecuentes, tanto que la taza de producción de perlas es de 1 por cada 10000 caracoles y de esos solo el 6% llegan al nivel de gemas. 


Como las verdaderas perlas naturales de ostras, las perlas de caracoles son generalmente producidas de forma natural, es decir de manera espontánea, ya que todos los intentos de parte del hombre de sembrar perlas de modo artificial en caracoles han fracasado debido a la alta sensibilidad del molusco. 





Las Perlas de Concha mejor conocidas son las producidas por el Caracol Reina, cuya apariencia al carecer de recubierta de nácar es como la de la porcelana, mate y sin iridiscencias, suelen ser de un bello tono rosa y por lo general se consiguen de forma ovalada o de tipo barroco, es muy raro encontrar Perlas de Concha redondas.

¿Cómo se producen las Perlas de Concha?

Pues de la misma manera que las perlas de ostras. 

Las Perlas de Concha con sencillamente el producto de la reacción defensiva del caracol ante la intrusión de un objeto extraño en su concha y que les es irritante, de modo que reacciona generando alrededor del objeto una capa de nácar, que en el caso del Caracol Reina se trata de esencialmente calcita o carbonato de calcio cristalizado y de la misma manera como lo haría una ostra, sobre el cuerpo extraño se van sumando capa sobre capa de calcita hasta que finalmente se convierte en una perla.






Este tipo de perla al no ser común suele alcanzar elevados precios cuando alguna sale al mercado, especialmente si son perlas de tamaños por encima del promedio, de estas poquísimas Perlas de Concha conocidas y famosas por haber alcanzado un considerable tamaño además de gran calidad tenemos 2 importantes ejemplos:






Las perlas de Susan Hendrickson, una arqueóloga submarina y coleccionista de perlas naturales que posee 2 de los ejemplares más grandes del mundo de este tipo de perlas, ambas de un considerable tamaño, la primera y más grande de ambas es la que pesa 22,4 quilates, y su compañera de 17,9 quilates, y ambas perlas están catalogadas como excepcionales debido a su color, forma y tamaño.





El otro par de Perlas de Concha famoso por su calidad y tamaño es el que se puede apreciar como piezas centrales del llamado Broche de la Reina María. 

Cabe mencionar que las Perlas de Concha fueron muy apreciadas a comienzo del siglo XX en la llamada Belle Epoque, período Eduardiano – de 1901 a 1910, y mucha de la joyería que se conoce de esa época dio gran uso a este tipo de perla.






Cómo en el caso del Broche Drexel, el Broche de la Reina María (1867 – 1953), quien fuera esposa del Rey Jorge V de Gran Bretaña, es considerado otra obra maestra de la joyería típica del período Eduardiano, pero lo que llama la atención de este broche son sus 2 piezas centrales, 2 grandes perlas de concha, la primera de una inusual forma triangular de 24,9 quilates, y la segunda de forma ovalada de unos 28,1 quilates, ambas perlas superan en tamaño a las de Susan Hendrickson, y lo que ambos pares de perlas tienen en común, además de ser perlas del mismo tipo, es que en todas se puede apreciar el efecto estructura de llama, que aparece como un brillo sedoso en sus superficies.

Debido a su inusual gran tamaño además de formas sobresalientes por encima del promedio, hacen sin lugar a dudas a las perlas del Broche de la Reina María las más valiosas y famosas del mundo.






Perlas de agua dulce

Y ya para culminar este breve recorrido por el mundo de las perlas he dejado para el final pero no por eso de últimas a las perlas freshwater o de agua dulce más grandes e importantes del mundo actualmente.

La Perla Survival

Es la perla de agua dulce más grande hasta ahora registrada, de tipo barroco y con un peso de 90,35 quilates. 






Se trata de una perla originada de una de las muchas especies de mejillón de agua dulce hallada en las aguas en este caso del río Tennessee en EUA, aunque los mejillones de agua dulce pueden ser hallados en prácticamente todo el mundo menos en la Antártida. 

Llama la atención de esta perla su forma barroca que recuerda de inmediato a un caracol; se piensa que lo que ocurrió en este caso, es que a este mejillón lo invadió un pequeño caracol parásito lo que produjo que el animal reaccionara de inmediato atrapando al invasor en nácar, convirtiéndolo en el núcleo de la posterior perla que empezaría a crecer a su alrededor.

Por su tamaño se estima que este animal sobrevivió por al menos 50 años para haber podido generar y mantener en su interior una perla de semejante tamaño, de allí que a la perla se le bautizara con el nombre de Survival o Sobreviviente en honor a su mejillón madre.

Cabe destacar que se estima que los mejillones de agua dulce pueden llegar a ser bastante longevos aunque se vean invadidos por parásitos, sabiéndose de casos de mejillones de hasta 70 años de antigüedad, pero lo que es impresionante en el caso de la Survival es que el mejillón que la produjo sobreviviera tanto tiempo en aquella condición. 





La perla tiene unas dimensiones de 30,5 x 25,2 x 17,15 mm, su color es rosa lavanda un color muy apreciado en perlas de agua dulce debido a su poca frecuencia, eso aunado a su tamaño y forma hacen de la Survival una de las perlas de agua dulce más raras y famosas del mundo. 

Actualmente la Perla Survival está en manos de John Latendresse, el llamado padre de las perlas cultivadas de agua dulce de América, quien posee la colección privada de perlas cultivadas de agua dulce más grande del mundo, todas recogidas de ríos y lagos norteamericanos a lo largo de 50 años, y sin duda la Survival ha de ser su indiscutible estrella.





La Perla Paterson o Perla Reina

Si nos preguntáramos cual fue la primera perla de agua dulce que se encontró en tiempos modernos la respuesta obvia sería la Perla Reina. 


Ha pasado a la historia por ser la primera perla de agua dulce descubierta en territorio norteamericano desde la época de los primeros pobladores, los indios. 





Descubierta en Notch Brook, cerca de Peterson en New Jersey en 1857 es una perla de tipo barroco de 23,25 qulates, de un hermoso color rosa lavanda, la perla fue comprada por Tiffany & Co y ante la imposibilidad de poderla vender en USA se la envió a Francia donde de inmediato fue adquirida por un comerciante de gemas francés, de él pasaría a la Emperatriz Eugenia de Montijo, mujer de Napoleón III por quién la perla sería conocida como la Perla Reina, aunque también fue llamada Perla Reina Americana o la La Reina de las perlas de Tiffany.

Sin embargo el nombre con el que sería mejor conocida a aparte del de Perla Paterson fue el de Perla Reina. 

Luego de Eugenia de Montijo la perla pasó a manos de un dentista norteamericano de nombre Dr. Thomas W. Evans quien ayudara a la emperatriz a huir de Francia a Inglaterra cuando la monarquía francesa fue derrocada, en agradecimiento la emperatriz le obsequió la perla junto a otras joyas, pero de allí su rastro se vuelve confuso debido seguramente a un error, inicialmente cuando la emperatriz adquiriera la mencionada perla se la describió en los registros como una perla de forma perfectamente redonda, cuando en realidad las perlas redondas en mejillones de agua dulce son extremadamente raras, pero debido a este dato erróneo la Perla Reina estuvo extraviada por décadas ya que se dijo que la perla dada al Dr. Evans y quien la donara posteriormente con el resto de su colección de perlas y joyas a la universidad de Pensilvania no correspondía con la descripción conocida de la Perla Reina.

Algunas de las perlas del Dr. Evans pasarían por venta de la universidad de Pensilvania al museo Cooper-Hewitt, parte del Museo Nacional Smithsoniano, sería posterior a eso que luego de minuciosos estudios se determinaría que la perla ahora montada en un alfiler con forma de serpiente, de irregular forma y de un color rosa-lavanda era efectivamente la perdida Perla Reina o Perla de Paterson, actualmente la perla permanece como parte de la colección del Museo Smithsoniano.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay