lunes, 20 de agosto de 2012

HABLEMOS DE GEMAS parte 1



LAS GEMAS DE COLOR COMO VERLAS.



 


Vamos a conocer más sobre el modo de apreciar las gemas, sobre cómo mirarlas, saber en qué se fija nuestro cerebro cuando está delante de una piedra hermosa, sin decírnoslo, sin dejarnos pensar. 
Probablemente se fijará en su color, en su pureza, en su tamaño y en su forma. 



Diamantes fancy azules




El diamante es la única gema para la cual existe un sistema más o menos objetivo que realmente ayuda a su clasificación en determinados grados de calidad, y lo que es más importante, ese sistema es aceptado y usado en el comercio de esta gema a nivel mundial.

Diamantes Fancy




El comercio de piedras preciosas de color no tiene esa suerte, y las valoraciones suelen ser bastante subjetivas. A pesar de los intentos y sistemas varios que han existido y existen, todavía no hay uno que sea globalmente aceptado en el mercado, lo que implica cierta dificultad cuando toca ponerse de acuerdo sobre la calidad y el precio de una determinada piedra o de un lote de ellas.
Aún así, cualquiera de nosotros, al mirar una piedra, sabe decir si lo que tenemos delante es bonito o no, si capta nuestra atención o no.
¿Qué pasa en esos momentos por nuestra cabeza? En la del joyero profesional o en la del tratante de piedras, en cuestión de segundos se analizarán los aspectos que comentamos al principio, esto es, el color de esa piedra, la ausencia o exceso de impurezas, la forma o la talla, el tamaño o el peso, y cosas por el estilo. 
Ellos analizarán cada uno de esos detalles de forma consciente. 


Zafiro                                            Rubí                                         Esmeralda                                Topacio


Nosotros lo haremos de forma inconsciente. Pero al final, con la única ayuda de nuestro buen gusto, podemos llegar a conclusiones muy similares: 
qué piedra tan bonita!  
qué piedra tan oscura y sin brillo! 
Aunque ni siquiera sepamos muy bien de qué gema estamos hablando.

El Color

Puede que sea la característica más importante a la hora de que una gema nos guste o no. Al hablar de color se suele diferenciar entre tono, saturación y valor.
Tono. 

Pues es lo que comúnmente denominamos como el color de la piedra, esto es, roja, verde, azul, etc.  
Si por ejemplo es verde, nos fijaremos si ese verde tira hacia el azul, o más bien hacia el amarillo, o si es un verde verde. 



No sé por qué, pero para apreciar ligeros matices de tonalidad, las mujeres suelen tener mejor ojo que los hombres.

Las piedras totalmente blancas o totalmente negras carecen de tonalidad (color), son acromáticas.
Los tonos marrones no son propiamente colores (no los vemos en el arco-iris), sino más bien variaciones del naranja y del amarillo.






Parece que la mayoría de nosotros somos inconscientemente atraídos hacia los rojos, azules y verdes, por eso son siempre tan atractivas las gemas que lucen esos colores, y cuanto más intensos, más atractivas.

Veamos un ejemplo:
 




La piedra del centro es de un verde verde. La de la izquierda parece que tiene un toque de amarillo. En cambio, vemos que la de la derecha tira claramente hacia un verde azulado. Esto es lo que llamamos variaciones en la tonalidad.



Saturacion.
 


Nos referimos a la intensidad del color de una piedra, al grado que su color se aleja o se acerca del blanco o negro.



 




En la figura superior vemos que hay colores cuya saturacion máxima es más clara (tiene más blanco: absorbe menos luz) que la de otros colores, como el amarillo respecto al violeta. 
En cambio, verdes y rojos en su máximo grado de saturación tienen una luminosidad o Valor muy similares (más o menos absorben la misma cantidad de luz). 

También se suele decir que cuanto más puro sea un color, y menos el resultado de una mezcla de varios colores, más intenso nos va a resultar.



Valor. 


Hablando de la Saturacion casi hemos explicado en qué consiste esto del Valor: la cantidad de luz absorbida por una gema, si es más clara o más oscura.
Una gema oscura necesitará más luz que una clara para lucir bonita. 

Turmalinas con tallas que resaltan su valor de color




Este detalle es importante a la hora de comprar. 
Por ejemplo, un anillo con un zafiro algo oscuro puede lucir lleno de vida bajo las luces en la vidriera o sobre el mostrador de una joyería; pero, una vez comprada, cenando en un restaurante donde haya una luz más bien tenue, ese mismo zafiro podría verse oscuro y sin mucha vida.






Arriba vemos cuatro zafiros con marcadas diferencias en Saturacion y Valor. 
1: saturacion y valor bajos, o sea, una piedra más bien clarita. 

2: una saturacion y un valor que dan un color casi ideal, el que un espera en un zafiro azul. 

3: tiene mayor saturacion que la piedra 2, tiene buen color, pero ya empieza a verse algo oscura. 

4: tiene un valor tan alto (oscura) que la saturacion se ve bastante reducida, apenas se ve el color azul, casi todo es negro.

En muchas gemas se da lo que se llama color zonal, que significa que el color no está distribuido uniformemente por todo el cuerpo de la piedra, sino como a manchas. Cuanto más uniforme sea la cobertura del color por todo el cuerpo de la piedra, mejor.






En el zafiro de arriba se aprecia claramente el color azul como a manchas en el interior de la piedra -justo en el centro, como unos trazos azules inclinados-. 
Esto afecta a su belleza y a su valor, negativamente claro. 

Hay que decir que apreciaremos y juzgaremos el color mirando la piedra desde arriba, que es como normalmente se observan las piedras una vez engastadas en joyería.
Es difícil tratar de explicar la calidad del color en las gemas de sin hablar mano del resto de las características:
claridad, talla o incluso el tamaño.

 
Claridad 

Cuando hablamos de claridad en las gemas nos referimos a su pureza o limpieza, esto es, la existencia o no de inclusiones en su interior.
Qué son las inclusiones? 

Son cosas que hay en el interior de las gemas, que fundamentalmente van a consistir en cristales de otro tipo o del mismo tipo de mineral al que pertenezca esa gema, fisuras o pequeñas exfoliaciones, huecos en el interior de las gemas que a su vez pueden albergar algún tipo de líquido, de gas, de cristal o las tres cosas a la vez.


Detalles de fisuras en esmeraldas



De todo puede haber en el interior de una gema. 
Cuando una joya lleva engastada una hermosa gema natural, también posee el pequeño universo que esa gema lleva dentro de si.






De estos tres granates espesartina, se ve que el de la derecha alberga gran cantidad de inclusiones que afectan a su transparencia, porque esas inclusiones impiden el paso limpio de la luz.
Aunque a veces, en ciertas gemas de color, es deseable que existan cierto tipo de inclusiones, pequeñas y numerosas, pues van a ayudar a que la luz, al reflejarse y tamizarse a través de ellas, alcance casi todos los rincones de la gema. 
Este tipo de inclusiones son muy apreciadas, por citar un caso, en el rubí y en el zafiro, pues dan a estas piedras un brillo y un color como aterciopelado. 


 Rubí con inclusiones
 Zafiro con Inclusiones



Las que no resultan tan bellas son las fisuras, pues interrumpen el paso de la luz, y si esas fisuras alcanzan el exterior de la gema, pueden llegar a suponer un serio riesgo de fractura, tanto en el momento del engaste como en el posterior uso de la joya si no son tratadas o mejoradas. 

El comercio del diamante es muy meticuloso con el tema de las inclusiones. 
En el mundo de las gemas de color no se presta tanta atención al número exacto, tamaño o localización de las inclusiones, sino al aspecto y color general de la gema, y a cómo pueda lucir ésta una vez engastada en una joya.

 
Cristal de pirocloro de uranio en un zafiro de Sri Lanka 

Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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