jueves, 1 de junio de 2017

TÉCNICAS -- LOS BAÑOS ELECTROLÍTICOS parte 3


Tercer entrega de esta materia que se me hizo larga debido a lo complejo del tema pero supongo que al ser tan interesante  no se van a aburrir.


Los materiales.



Grasas o cepillos metálicos


Se emplean para abrillantar y suavizar los objetos metálicos. 

Están hechos ordinariamente de alambres finos de latón o acero, y son de formas muy variadas según la forma del objeto. 
Las ruedas de pelos de acero (cepillos o gratas circulares) se emplean en el torno, acercando los objetos a las mismas, puesta en rápido movimiento de rotación. Mientras se trabaja con estos cepillos se mantienen mojados con un pequeño chorro de agua.

   





Baño ácido 



Se llama así ordinariamente a una mezcla que se emplea con mucha frecuencia para dar una superficie brillante a los objetos de latón. 
Cuando se trata de niquelar el latón, el baño ácido se compone de dos kg, de ácido sulfúrico, y 1 kg de ácido nítrico y 2 litros de agua. 
Al preparar este baño debe primero echarse el ácido nítrico en el agua, y después se va agregando poco a poco el ácido sulfúrico, agitando la mezcla con una varilla de vidrio. 






El baño se usa en frío. Esta mezcla debe conservarse en una vasija de porcelana, que ha de taparse con una placa gruesa de cristal. 
Los metales deben tratarse en este baño en sitio abierto o cerca de chimenea, para que puedan salir con facilidad los vapores, que irritan mucho los pulmones cuando se respira. 
En el mismo instantes de sacar los objetos del baño ácido, deben echarse en agua.

   





Baño corrosivo


El hierro fundido, antes de niquelarlo, tiene que ser tratado en un baño ácido frío, para disolver o desprender el óxido de la superficie. 

El baño puede prepararse en una cuba de madera, y consiste de ordinario en una mezcla de 625 gr de ácido sulfúrico por 10 litros de agua; el hierro sumergido en este baño durante 20 minutos a media hora, queda con la capa de oxido tan desprendida que puede separarse fácilmente con un cepillo duro, arena y agua. 







Cuando es preciso que el objeto salga brillante del baño en vez de presentar su superficie negra como sucede con la solución anterior, se emplea doble proporción de ácido, es decir, se disuelven 1250 gr en 10 litros de agua en este baño se disuelven 150 gr de zinc, en forma granulada, y después se agregan 625 de ácido nítrico, agitando bien la mezcla.

El mayor cuidado hay que ponerlo al limpiar antes de niquelar.


 






Recubrimientos galvánicos 


A continuación pueden verse fórmulas y procedimientos para depositar sobre los metales capas metálica adherentes, en baños electrolíticos.

Níquel 

Preparación del baño para electroniquelar

Solución.
Las sales de níquel que ordinariamente se emplean son: el sulfato doble de níquel y amonio, que es de aspecto cristalino y de color verde esmeralda, y el cloruro correspondiente. 
También se emplean otras sales, como el cianuro de níquel y potasio, el acetato y el sulfato, pero ninguna de tan buen resultado como el sulfato doble mencionado.







La solución de esta sal se hace en la proporción de 9 kg de la misma por 100 litros de agua echando primero la sal en una cuba limpia, de madera, donde se le echa una cierta cantidad de agua hirviendo, se agita bien con una varilla durante uno minutos, se echa la solución verde formada en el baño o cuba electrolítica, y se agrega más agua caliente para disolver los cristales que queden, sin dejar de agitar hasta que no quede ninguno sin disolver. 

Se agrega después agua fría para completar los 100 litros. 







Es conveniente pasar la solución caliente por un colador antes de echarla en la cuba, para quitarle las impurezas.

El cloruro doble se disuelve en la proporción de 3 kg por cada 100 litros.

El baño debe tenerse en sitio donde no pueda caerle polvo ni materia extraña alguna. Expuesto al aire, se evapora el agua, que hay que reponer con adiciones frecuentes. 

Por esta razón y para evitar la entrada de polvo conviene tapar la cuba. 
La solución debe espumarse alguna que otra vez, y removerse con frecuencia para que su concentración sea igual en todos los puntos.


DSC02715 





Cuba. 



La vasija en que se verifica la electrólisis, llamada cuba electrolítica, esta echa ordinariamente con tablas de pino de 5 cm de ancho, bien encajadas y apretadas entre sí, y enlucida por dentro con una tapa de asfalto de buena calidad, aplicado en estado de fusión.




Carbonato de niquel


En vez de cubas de esta forma, se puede emplear medio tonel, con un aro más, aunque a causa de la forma de este recipiente hay una gran parte del mismo llena de líquido que no se utiliza. 

Para baños pequeños se usa una cubeta de hierro esmaltado, de dimensiones apropiadas.







Ánodos. 

Es mejor emplear placas de níquel puro fundido, que ánodos de metal granulado. 
Los tamaños más corrientes están comprendidos entre 4 x 10 cm y 20 x 30 cm. 

Los ánodos se suspenden en la cuba, siguiendo las paredes de la misma, o atravesados delante y detrás del objeto, pero cuidando siempre que no estén tan próximos a éste que en modo alguno puedan llegar a ponerse en contacto con el mismo. 
Pueden suspenderse, mediante pinzas de cobre (que no lleguen a tocar el líquido), de las varillas gruesas de cobre que están en conexión eléctrica con la batería.


Batería 








En casi todos los grandes talleres de galvanoplastia se emplean dinamos en vez de baterías por ser mas limpias, necesitar menos cuidados, ocupar menos espacio y dar una corriente más adecuada al trabajo y aun precio mucho más bajo. 
Pero como su coste inicial es considerable y requiere fuerza motriz, no están aún tan extendidas como las baterías, que se encuentran en todos los talleres pequeños. 
La pila de carbón o de ácido crómico es la más corriente, ya que con menor número de elementos hace el trabajo con más rapidez; pero como la corriente que da es muy intensa es preciso con frecuencia introducir en el circuito carretes de resistencia (reóstatos) para reducir la intensidad al niquelar objetos pequeños. 

Muy buenos servicios da también la pila de dos o tres elementos Smee (o de sulfato de cobre) en serie. 
Para saber el número de elementos necesarios, hay que tener en cuenta que la superficie (sumergida) de zinc de la batería ha de ser aproximadamente igual a la superficie del objeto que se quiere niquelar, aparte de la multiplicación en serie para obtener la tensión necesaria. 

Es decir, que si un elemento tiene una superficie de zinc (sumergida) de cien centímetros cuadrados y el objeto tiene quinientos, hay que disponer cinco elementos en paralelo para la intensidad, y tres en serie para la tensión (si está ha de ser de tres voltios al empezar). 

O sea, que habrá que montar la batería con quince elementos.

Claro esta que esta batería es equivalente a la de tres elementos grandes, en que cada uno tenga quinientos centímetros cuadrados de superficie sumergida de zinc (es decir, una placa cuadrada de zinc, de casi 16 cm de lado, mojada por ambas caras). 
Son muy convenientes por este motivo las baterías grandes, que admiten la inmersión de la superficie necesaria de zinc 







Si la corriente es demasiado intensa, el metal depositado presenta un aspecto empañado; y si es demasiado débil, queda la capa en forma granular o semicristalina.
Hay que procurar que el polo cobre o carbón (positivo) de la batería vaya siempre conectado (con alambres gruesos o varillas de cobre) con los ánodos o placas de alimentación de la cuba, pues si se cambian los polos resultan dañados, el objeto y el baño, por corrosión o solución parcial del primero en el segundo. 




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

No hay comentarios.:

Publicar un comentario