jueves, 27 de septiembre de 2012

ESTILOS -- JOYERÍA TEXTIL


El concepto de “joyería textil” plantea una clara ambigüedad, se contraponen la dureza y frialdad del metal, con la suavidad y calidez de la tela y los hilados. 

Entonces, ¿como puede funcionar una joya textil? Intercambiando el orden de lectura, podemos pensar en un “textil-joya”, o sea, una prenda o accesorio cuya base es una tela o hilado, pero que como objeto es tan precioso y su técnica tan elaborada, que funciona como joya.











Esto nos lleva a pensar una vez más en la pregunta: 

¿qué es una joya? 

No es tan fácil responderlo. 

Resulta interesante remontarse a los primeros indicios de joyería: objetos ornamentales hechos de elementos naturales tales como piedras, huesos, fibras vegetales, caracoles, a los cuales el portador solía atribuirle funciones o significados más allá de la estética. 








Con el tiempo la joyería fue siendo usada como un indicador de status, y para las piezas realizadas con metales, especialmente oro y plata, fueron predominando el concepto de joya, dejando por fuera de éste a todos los demás ornamentos, catalogados posteriormente como accesorios o bijouterie.








La relación entre joyería y arte textil, no es un encuentro contemporáneo. 
Tanto en culturas prehispánicas americanas, como en la Europa medieval hay ejemplos de la utilización de hilos de metal, o hilos de metal combinados con fibras vegetales o animales en ornamentos. Las cuentas y piedras preciosas o semipreciosas se han usado cosidas a ropajes ceremoniales en diferentes culturas.








Uno de los registros escritos más antiguos de la combinación de joyería y textil, se encuentra en el capítulo 28 del Éxodo, donde se describe la vestidura sacerdotal, el efod. 
Tenía que ser hecho de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, trabajado con primor. 
El oro era batido para formar delgadas chapas, y después se cortaba en hilos, que eran entretejidos en la tela. 
Unido al efod había un pectoral del mismo material, que tenía 12 piedras preciosas.








Durante la Edad Media, en Francia e Inglaterra, era un privilegio de la aristocracia, la familia real y el clero, el uso de fajas o guirnaldas hechas de perlas, piedras preciosas, oro o plata, lo que estaba totalmente prohibido a los ciudadanos comunes, reforzando el concepto de uso de las joyas como indicador de nivel social.








En el siglo XV, ya en el Renacimiento, las joyas adquieren una gran importancia en la moda. Los trajes de terciopelo y de seda, de ambos sexos, eran bordados con perlas y piedras preciosas.








Los textiles son de difícil conservación en tumbas y yacimientos arqueológicos y, por esa razón, hay pocas evidencias de joyas textiles disponibles para su análisis y estudio. 
La mayoría de joyas encontradas son de metales preciosos pues no se corroen con agentes atmosféricos. Ya en el siglo XX las técnicas textiles han sido utilizadas por distintos creadores de joyas. 








Esta apertura hacia nuevos materiales y técnicas y el intercambio de conocimiento ha creado una integración enriquecedora, constituyendo una importante manifestación cultural de nuestra época, al vincular joyería con diseño y arte textil.









El Museo de Arte Popular José Hernández fue la sede de  una exposición que puso de manifiesto la creatividad de veintiuna joyeras y artistas textiles, quienes presentan obras que demuestran la posibilidad de trascender los tradicionales límites de los oficios, sin perder de vista el objetivo de las joyas: poder ser portadas, lucidas y embellecer a quienes las usen.







El tema en común entre estos trabajos es lo textil, ya sea por los materiales, las técnicas o la referencia de tipo simbólico o conceptual.

Al extender los campos de cada arte se abren infinitas posibilidades y este espacio interdisciplinario que surge, tiene como resultado la creación de obras con nuevos aires y rica diversidad: desde exquisitas miniaturas textiles que se tornan joyas, a joyería que evoluciona hacia la escultura.







A pesar del notable contraste entre lo metálico y lo textil: duro-suave, estático-dinámico, frío-cálido, volumétrico-plano, tenaz-dúctil, esta dupla ha funcionado a lo largo de los siglos, complementándose. 







La exposición expresó la vigencia del encuentro entre dos mundos aparentemente muy distintos, donde las artistas se animaron a cruzar las fronteras preestablecidas por cada disciplina para unirlas.







El entusiasmo puesto por las expositoras en la concreción de esta muestra y el trabajo aportado por cada una de ellas, generan la oportunidad de ver una gran diversidad creadora. En cada pieza hay una nueva mirada hacia la joya y una nueva interpretación del arte textil.

La joyería textil, realizada con antiguas y nuevas técnicas, hecha con materiales cotidianos y no convencionales, es la actual propuesta de la joyería contemporánea de autor que cada vez gana más adeptos acá y en el mundo. 








Un dato: en la feria Schmuck de Alemania, la más importante de joyería contemporánea, participaron 66 joyeros, entre ellos tres artistas argentinas elegidas por sus piezas textiles. 

Piezas únicas y super modernas.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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