miércoles, 19 de septiembre de 2012

JOYAS CON HISTORIA -- EL BALANGANDAN

El Balangandan






El "balangandán", objeto muy arraigado en la cultura popular brasilera, es una joya que además de virtudes de amuleto adquirió, en determinadas circunstancias históricas, el poder de cambiar la vida de sus poseedores.


 




Entre los siglos XVIII y XIX, Salvador de Bahía fue centro de prósperos ingenios azucareros. 
La ostentación y la abundancia económica de la época hizo posible la entrega de numerosas joyas a las esclavas, quienes pudieron eventualmente venderlas para comprar su libertad. 
De estos obsequios, la pieza más característica y que perdura en el diseño actual, es la conocida como balangandán.


 




El balangandán consiste en un conjunto de dijes, sujetos por una base denominada "ìnaveî" que los une a un cinturón de cadena. 
Su nombre es una onomatopeya del sonido que producían las mujeres que lucían esta joya al caminar.






La palabra "dije" en español no nos permite establecer
desde la relación con el significado "amuleto" del término. 
En cambio en inglés, dije se dice "charm", sinónimo de encanto, encantamiento o hechizo. 






Un dije es un amuleto, es decir, un elemento protector al que se le adjudica una conexión de fe, pero con un signo característico que lo identifica, como por ejemplo, una letra, una mano, un cuerno, etc.

     




De origen africano, estas piezas fueron traídas desde su tierra natal por los esclavos devotos del Candomblé. Este culto venera a los Orixá, seres sobrenaturales que se asocian a las energías de la naturaleza. La cintura era la zona de protección de la orixá del amor, la sensualidad femenina y la fertilidad. De este modo, la principal función del balangandán era fortalecer estas cualidades. 






Pero también, según la necesidad, curaba el mal de ojo, daba bienestar, abría nuevos caminos y traía suerte. El peso del metal era casi de un kilo y la variedad de dijes era extensa: granadas, cocos, monedas, flores, llaves, figas (manos), calabazas, dientes, etc.


 




Los orfebres brasileños tenían ayudantes esclavos que aportaron su talento y sus creencias en la confección de los balangandanes. Muchos amos, como premio a alguna buena acción, encargaban la confección de un nuevo dije, agregándole valor para la posible venta que los ayudaría a cambiar de vida. Luego de la derogación de la esclavitud en 1881, se incorporan al balangandán dos aves, símbolo de la libertad, que sirvieron para coronar la estructura y cerrar los colgantes.


 




Actualmente, la mayor colección de estos dijes, realizados en metales preciosos y que representan el pasado esclavista del país, se encuentra en el "Museo Carlos Costa Pinto" de Salvador de Bahía.



   CONJUNTO DE AMULETOS BALANGANDAN ANTIGUO 
 CONJUNTO DE AMULETOS BALANGANDAN ANTIGUO   CONJUNTO DE AMULETOS BALANGANDAN ANTIGUO   CONJUNTO DE AMULETOS BALANGANDAN ANTIGUO 


El balangandán logró fama internacional por un clásico de la música brasileña, surgido en la época en que estaba naciendo la bosanova. De manos de João Gilberto, su poesía y su guitarra, "Jou Jou balangandan" (1958), compara a la dama del tema con este amuleto de buena suerte, sin duda plagado de amor y seducción.




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay


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