miércoles, 17 de octubre de 2012

BRUMMAGEN TOYS -- JUGUETES???






Entre los joyeros del pasado hubo grandes inventores que cambiaron la historia y dejaron su legado para las generaciones venideras. 

Tal es el caso de Matthew Boulton que, en colaboración con James Watt, causaría una revolución, trascendiendo los límites de su propio continente.







La ciudad de Birmingham en Gran Bretaña, es famosa internacionalmente por poseer uno de los barrios joyeros de mayor importancia y tradición. 

Sin embargo, un desprevenido lector que tome un texto acerca de cómo era dicha metrópoli en el siglo XVIII, puede pensar que allí sólo se fabricaban muñecas u ositos de peluche, por ser conocida como: "The Toyshop of Europe". 

Actualmente, y sacándola de contexto, sería correcto traducir dicha frase como: "La juguetería de Europa". Pero en aquel entonces otro era el significado de la palabra "Toy". 







Si nos remontamos a los orígenes etimológicos del término "joyería", los vocablos "juego" o "juguete", estuvieron directamente relacionados con dicha disciplina desde el comienzo. 

Todas aquellas naciones que alguna vez formaron parte del Imperio Romano, tienen en sus lenguas actuales influencias del Latín y es en ese idioma donde se inicia nuestro camino de rastreo clarificador. "Jocus" (juego, juguete), deriva en "jocale" (aquello que causa alegría) y así comenzaron a ser denominadas las joyas. 
A fines del siglo XII, dos siglos después de la conquista Normanda, el primer rey de Inglaterra de la casa Plantagenet, Enrique II, tenía derecho tanto por herencia como por su matrimonio con Eleonora de Aquitania a numerosas posesiones en Francia. 



A pair of George III silver Wine Coasters (London)




Los contactos y las disputas entre ambas naciones las mantendrían unidas culturalmente durante largo tiempo. 
Las joyas serán "jouel" o "juel" en el inglés antiguo y "jouel" o "joel" en el francés antiguo. A partir de allí, no es difícil asociar de donde surgen las actuales "Jewellery" y "Joaillierie".



Retrato de Matthew Boulton 
Copa con dos asas en plata 925 de la Manufactura de Soho c.1779.




Birmingham, tenía una tradición de larga data en trabajos de artesanía en hierro y desde el siglo XVII también en bronce. 

Eran los denominados, imitaciones metálicas de bajo costo de objetos decorativos de uso personal. 

Botones, hebillas, cucharitas, adornos para el cabello, empuñaduras de bastones o espadas, cadenas, etc. 

Los ítems eran fabricados en acero, hierro, bronce y también madreperla y carey. 
Numerosos establecimientos fabriles, fieles al espíritu de libre empresa dieciochesco, comenzaron a poblar la ciudad, dándole poco a poco su perfil industrial característico. 







Muy pocos artesanos locales podían costear, en ese entonces el precio de la plata para trabajar los "toys". Pero el hijo de un comerciante local, (o mejor dicho de un "toymaker") supo comprender que mejorando la riqueza del material y refinando las piezas obtenidas, elevaría el prestigio de la industria y el negocio. 
Nos referimos a Matthew Boulton (1728-1809).


Botón realizado por Matthew Boulton c.1760.
Placas de Jasperware. Obras realizadas en conjunto por las manufacturas de Soho y la de Wedgwood. © The Holburne Museum of Art.



Cuando Matthew se hizo cargo de la empresa de su padre, uno de los locales céntricos más grandes del rubro, decidió expandirse. 

Adquirió una propiedad en las afueras para construir en 1768, la Manufactura de Soho. 
El establecimiento sería considerado el más avanzado en procedimientos de manufactura en metales del país. 

Pero no sólo la calidad en la producción sino la incorporación de un toque de glamour, lo convirtió en un punto obligado del itinerario turístico de los "ricos y famosos". 








Era percibido como un edificio majestuoso donde el público quedaba asombrado al ver maquinaria en funcionamiento en un predio que albergaba a varios centenares de trabajadores. 
Nadie quería perderse detalle de cómo eran estos nuevos y elegantes "toys". 
A punto tal que hubo que incorporar una Casa de Té en la propiedad, para que los visitantes pudieran consumir algo luego del recorrido y, por supuesto, llevarse algunos souvenirs de la tienda de regalos.

La sorprendente visión integradora de este empresario, no se detendría aquí. 

Había un obstáculo que tarde o temprano debería superarse para seguir creciendo.








Según la legislación inglesa, para comercializar cualquier pieza realizada en metales preciosos, ésta debía estar punzonada por una "Oficina de Fiel Contraste" que certifique su autenticidad. Y Birmingham no tenía una propia. 
Los toys de plata y las magníficas obras de orfebrería de la Manufactura de Soho, debían transportarse hasta la de Londres corriendo riesgo de roturas, robos y daños varios. 
Boulton supo encontrar los contactos adecuados para ejercer presión en el Parlamento y en 1773 junto con un grupo de representantes de la ciudad de Sheffield logró la sanción de la ley que habilitaba la apertura de ambas Oficinas locales de Fiel Contraste. 








Del nombre de la taberna londinense donde el grupo se reunía, "Crown & Anchor" surgieron los símbolos de los respectivos punzones para la plata. Sheffield obtuvo la corona y Birmingham el ancla. 
Los "toys" comenzaron a exportarse. 
El negocio fue dedicándose cada vez más a la alta joyería y orfebrería.



Frente de la Soho Foundry, creada en 1795 por Matthew Boulton y James Watt




El resultado final del cambio fue una particular y beneficiosa dualidad. 

Por un lado se elevó la calidad del diseño, la elaboración técnica y por consiguiente el precio de los objetos, haciéndolos del agrado de la alta burguesía y la nobleza. 
Y por otro se hicieron versiones más económicas de objetos elegantes, que anteriormente eran fabricados solamente en metales preciosos. 
Sin duda, una exitosa estrategia comercial. 
Un importante grupo de intelectuales era habitué de Soho House, la residencia privada de la familia Boulton. 








En 1766 sus reuniones fueron adquiriendo una estructura más organizada e incluso algunas se hicieron abiertas al público. 
Realizaban experimentos de divulgación científica y como se elegían las fechas de reunión en noches de luna llena, para poder contar con buena iluminación que asegure un tranquilo regreso a casa, se llamó a la cofradía "The Lunar Society". 
No es exagerado decir que dos de sus miembros cambiarían la historia para siempre, uno la del arte cerámico, y el otro la de la ciencia. 
El primero, Josiah Wedgwood, es el creador de la "jasperware", una especie de gres, que dio vida a delicadas piezas con fondo en tonos pastel y figurillas blancas en estilo neoclásico reconocidas e imitadas en todo el mundo. 
Los más bellos broches, hebillas y botones ribeteados en acero facetado de Soho, tenían placas realizadas en la Manufactura de Wedgwood. 









Y el segundo, el socio de Matthew llamado James Watt, es el inventor de la máquina de vapor cuya energía fue responsable directa de la revolución industrial, que cambió la historia económica de Gran Bretaña y la del mundo.

Boulton supo ver cómo la energía a vapor podría aplicarse en la tecnología para acuñar monedas y evitar falsificaciones. 

Abrió la Ceca de Soho en 1778 y sus prácticas serían adoptadas en las cecas (casas de emisión de monedas) de todo el mundo. 






Medalla grabada por el mejor grabador de Boulton Conrad Kuchler.




Fernando Gatto
Kaia joyas Uruguay



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