viernes, 19 de octubre de 2012

H STERN -- LA MAESTRÍA QUE NOS CAUTIVA









Desde su fundación en Río de Janeiro a fines de la década del ‘40, H. Stern intentó hacerse un nombre en los círculos internacionales. 
Con hermosas joyas y gracias a una estrategia de marketing muy novedosa para la época, la empresa logró revolucionar la industria de la joyería y marcar tendencia a nivel mundial.








Si no fuera por Hans Stern ciertas piedras preciosas de colores deslumbrantes como aguamarinas, amatistas, topacios, citrinos y turmalinas no serían tan conocidas y apreciadas como lo son hoy en día. 
Hasta hace sólo unas décadas atrás, los joyeros estaban interesados únicamente en determinadas piedras de colores: esmeraldas, rubíes y zafiros. 
Si bien los expertos dicen que muchas de las más finas y coloridas gemas provienen de las minas de Brasil, fue recién de la mano de Hans Stern cuando estos recursos comenzaron a ser explotados comercialmente. 
Gracias a sus esfuerzos las “otras gemas de color” pasaron a ser deseables para el mercado y la industria de alta joyería.



                      




Este joven alemán que llegó al país siendo un adolescente, tuvo que vender su objeto más preciado: un acordeón, el único recuerdo que había traído de su Alemania natal tras tener que escapar de la Segunda Guerra Mundial. 
Con el dinero obtenido de la venta tomó una decisión que cambiaría no sólo su futuro, sino el de toda una industria. 








Fundó, en 1945 un pequeño comercio de joyería al cual denominó H. Stern Jewelers. 
La primera tienda la abrió en el puerto de Río de Janeiro, punto de llegada de los cruceros internacionales, y poco tiempo después, abrió su segunda tienda en un hotel ubicado en una famosa ciudad turística. 
Posteriormente, fue inaugurando nuevos comercios en aeropuertos y en distintas ciudades, expandiéndose primero a toda América Latina y posteriormente a los Estados Unidos, Europa y Oriente Medio.









ESTRATEGIAS COMERCIALES DE VANGUARDIA


Con el objetivo de aumentar su clientela tomó una serie de medidas innovadoras que marcaron tendencia. 
La primera y más visible fue la creación de “visitas guiadas” por sus talleres, dando a los clientes la posibilidad de ver el paso a paso del proceso de fabricación de joyas.








Por otro lado, en 1958, fue el primer joyero del continente que estableció su propio laboratorio gemológico para analizar y clasificar las gemas y metales preciosos. 
Hoy en día, este laboratorio está equipado con la más avanzada tecnología y sigue las rigurosas especificaciones del Instituto Gemológico de América (GIA), institución que determina los estándares de calidad para todos los grandes joyeros internacionales.



BOBOLI - Rings




En 1959, la compañía organizó la primera muestra de joyas que se celebró en Brasil, y en 1961 fue la única marca latinoamericana que participó por invitación en la exhibición “Modern Jewellery Exhibition” del Victoria and Albert Museum de Londres. 
En los años siguientes, H. Stern ganó diversos premios y se convirtió en un punto de referencia del diseño en joyería a nivel mundial.








En 1975, realizó el primer “Trunk Show” (Show del trueque) y a partir de entonces, todos los años los clientes tienen la oportunidad de intercambiar sus piezas de oro que no desean a un valor alto como parte de la compra de una joya nueva. 
La idea tuvo tanto éxito y fue tan popular que muchos otros joyeros en Brasil (y en otros países) la copiaron.








En los años 80, la empresa obtuvo un gran éxito con las colecciones firmadas por Catherine Deneuve, personaje inolvidable del film “Belle de Jour”, de Buñuel. 
Así, fue el primer joyero de Brasil que lanzó colecciones inspiradas en celebridades, hecho que le permitió obtener una enorme visibilidad en los medios. 









Reinventarse : la clave del exito


En 1995, año de su 50 aniversario, Hans delegó en su hijo mayor, Robert, el control creativo de la empresa. La visión de Robert era que el diseño de cada joya era tanto o más valioso que simplemente el tamaño o el color de sus gemas. 
El mercado había cambiado: la sencillez, las líneas rectas y elegantes estaban en boga. 
H. Stern tuvo que adelantarse a las tendencias y las modas, y eso es exactamente lo que ha hecho. Reinventó su propia fórmula para el éxito, y sigue siendo una casa de renombre internacional.








Así, en 2003 la compañía anunció el inicio de una nueva era. 
Hans que, desde la fundación de la compañía, ofrecía sus productos exclusivamente a través de sus propias tiendas, comenzó a establecer una red de concesionarios para la comercialización de sus piezas. Actualmente, la empresa cuenta con socios en España, Grecia, Suiza, Rusia, Portugal, Bahrein, Dubai, Kazajstán, Francia, Reino Unido, las Islas Caimán, y está presente en los mercados más importantes, como la Quinta Avenida de Nueva York.








A lo largo de más de 60 años, H. Stern ha consolidado su imagen de prestigio, no sólo en Brasil, sino también en el exterior. 
En la actualidad, la marca ya no necesita presentaciones formales, H. Stern se ha convertido en sinónimo de belleza y buen gusto en cualquier parte del mundo. 







Con una presencia dominante en las principales revistas de moda como Elle, Marie Claire, Vogue, etc., las joyas de esta firma adornan el cuello y las muñecas de famosas celebridades: Sharon Stone, Christina Ricci o Angelina Jolie son sólo algunas de las estrellas que eligieron lucir sus diseños.








Su sede, de más de 42.000 metros2, está ubicada en Ipanema y es la cuarta atracción turística más visitada de Río de Janeiro. Este complejo recibe 10.000 visitantes mensuales y es el mayor espacio construído para la fabricación y comercialización de joyas en el mundo.








Además de los talleres, alberga oficinas, tiendas de souvenirs, galerías de arte, una sala de exposiciones y un gran espacio reservado para la venta de joyería fina y relojes. 
También se puede visitar el museo de cristales y piedras preciosas que alberga la colección privada de turmalinas pulidas de Hans Stern con más de 1.000 tonos diferentes, así como muchas otras muestras de minerales exóticos.









El sueño brasilero


H. Stern falleció en la ciudad de Río de Janeiro en octubre de 2007, a la edad de 85 años. Actualmente, su hijo Robert continúa el negocio familiar. 
Aquella compañía, que comenzó en la década del 50 con un adolescente recién llegado de Europa, ahora tiene cerca de 3.000 empleados y cuenta con 160 tiendas en 12 países. 







Hoy en día, es la joyería más grande de Brasil y de Latinoamérica, y es una de las marcas de joyería más importantes y reconocidas del mundo.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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