martes, 23 de octubre de 2012

HISTORIA -- LOS AÑOS 40






La década de los ‘40 dejó grandes cicatrices en la humanidad. 

Durante esta época comienza  la Segunda Guerra Mundial (1939–1945), con una Alemania despiadada que da inicio a su plan de exterminio del pueblo judío y acopio de sus riquezas durante el proceso. 
Estas condiciones extremas definieron absolutamente todo el comportamiento de la época de una manera bastante peculiar. 
La austeridad, la ausencia de hombres en el diario vivir, el fantasma de la guerra a través del mundo entero, las imposiciones y normas restrictivas de los gobiernos, las relaciones a distancia entre soldados y sus familias en casa, el escape al mundo de Hollywood y su gran influencia, y el desastre dejado por la guerra. 






Por otro lado, la capacidad de ciertas grandes personalidades de mantenerse activas durante dificilísimos momentos, personas que con creatividad convirtieron las restricciones en posibilidades y a los cuales debemos las pocas cosas buenas que podemos recordar de aquella aterradora época.De grandes volúmenes y portes, los diseños comprendían una suerte de combinación de motivos abstractos con moños, pliegues, lazos, volutas, caracolas, cuernos de la abundancia, flores y listones. Fluidos y con movimiento.


Historia


Las austeridades de la guerra y la moda grandes imposiciones de austeridad cayeron sobre la sociedad en este momento, unas impuestas por los diferentes
gobiernos y otras por las mismas condiciones en la que las personas tuvieron que vivir. 






Se reciclaron viejas prendas por primera vez y finas telas de antaño como ser la seda, el encaje y las gasas se sustituyeron por telas más económicas y sencillas. 
En Londres, las regulaciones del plan Utility estipulaba que solo se podía producir ropa funcional con un mínimo de adornos. 
El estilo resultante recordaba en general la hechura de los uniformes, de línea de hombros anchos y cuadrados, con forma de caja y de corte masculino a los cuales las mujeres añadían toques alegres, usando pañuelos de vivos colores, joyas casi siempre de fantasía y todo el maquillaje que podían conseguir. 







Las horquillas para el pelo desaparecieron del mercado, con lo que las mujeres no podían recogerse el cabello, transformando así al sombrero en un gran aliado, lo mismo que el pañuelo que sirvió como protección para el cabello en las fábricas o en el campo durante los años de guerra.

El París de la ocupación ve desarrollar algunas casas  nuevas como Nina Ricci, Marcel Rochas y Robert Piguet.
Ellos dan color a esta negra etapa de la moda,  permitiendo salvaguardar la moda parisina. Este grupo de modistos seleccionan treinta y dos utility garments (prendas básicas) para su producción en masa, y un uniforme femenino de fantasía bautizado por los estadounidenses con el nombre de Victory Suit (traje de la victoria). 








Fue en la década del 30 cuando las actrices, a diferencia de las del cine mudo, comenzaron a utilizar vestidos y joyas expresamente diseñadas para las películas. 
Estas otorgaban dramatismo a la escena a interpretar, ayudando a forjar al personaje, el comportamiento y las emociones que representaban las actrices.

Los diseñadores de la moda del cine dense perfeccionan un estilo original, favorecedor y fotogénico, utilizando materiales lujosos (lentejuelas, pieles, muselinas, etc.), muy rara vez estampados. 
El corte resulta de gran sencillez pero consigue subrayar la anatomía de las estrellas: escotes profundos, aberturas, transparencias, plumas de avestruz o de cisne, boquillas para fumar, etc.

Fue también en Hollywood donde apareció el prototipo
de la Pin-Up Girl (modelos o actrices hermosas que  posan para una fotografía u otro tipo de ilustración enactitud sugerente o incluso nada más que con una sonrisa, saludando o mirando a la cámara). 


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Estas ilustraciones fueron ampliamente usadas para la decoración de cualquier equipo de la Fuerza Aérea desde 1944 con la intensión de incrementar la moral de los tripulantes.


El mundo de la joyería


La producción de joyería a lo largo de toda Europa había sido severamente afectada por la segunda guerra mundial y las velocidades de recuperación variaron ampliamente entre los diferentes países. 
En Gran Bretaña, por ejemplo, las medidas de austeridad tras la guerra continuaron impidiendo la creación de nuevas piezas a través de la década de 1950. 
El impuesto sobre las compras en las nuevas joyas había alcanzado un máximo prohibitivo del 125 %, el cual se aplicó incluso a elementos básicos como los anillos de boda.





Nueve quilates de oro fue la “Norma de Utilidad” para el uso interno, con 18 quilates de oro solamente posible en piezas realizadas para exportación. 
El comercio y la producción de la joyería en Europa se redujo dramáticamente debido, no solamente al clima en general, que ciertamente no favorecía el ostentoso desfile de joyas, sino también como resultado de la legislación destinada a controlar este sector de la  industria. 
Las reservas de platino eran demandadas por la situación bélica mundial y es por esta razón que laproducción de joyas de este período carece del tal preciado metal y es realizada estrictamente en oro en toda la variedad de sus tonos.






La joya se amolda a los cambios económicos y sociales que contribuyen a modificar la apariencia femenina. “El escote de las mujeres no es una caja fuerte”, dicta
mademoiselle Chanel, quien impone sobre sus vestidos negros las primeras joyas de fantasía de inspiración bizantina. 
El rol de la mujer en la sociedad cambió nuevamente. No solamente estaban trabajando en las fábricas y otros lugares que habían quedado vacantes a falta de hombres, sino que estaban también tomando funciones de apoyo en las fuerzas armadas.

Las mujeres usaban grandes broches y anillos que reflejaban su personalidad más independiente.

Muchos talladores, joyeros y diseñadores emigraron a EE.UU., convirtiendo a Norteamérica en el centro del
comercio de la joyería. La joyería tomo un “look americano”, con gran influencia de los nuevos adinerados: las estrellas de Hollywood. Para ellas “lo grande” era nuevamente lo mejor en el diseño de joyería.






Las gemas más utilizadas fueron los rubíes y los zafiros sintéticos, engarzados en pavé o chanel (de virola). También fueron usados citrinos, topacios, peridotos y turmalinas en menor escala. 
Se descubrieron en Brasil importantes depósitos de citrinos, amatistas, aguamarinas y kunzitas que serían utilizadas en tamaños exuberantes. 
Las tallas preferidas de la época fueron la talla esmeralda, la baguette y en menor medida, la talla cabujón.







Los grandes joyeros de este período fueron: Cartier,
Boucheron, Bulgari, Garrard, Mellerio, Van Cleef & Arpels, Tiffany y Harry Winston. 
Cartier, en particular,guiado por el legendario Jean Truissant, hizo famosas sus joyas inspiradas en figuras de panteras y tigres. 






Van Cleef desarrolla un revolucionario sistema de engarce “invisible” y Bulgari montaba enormes gemas coloridas en collares y pulseras. Van Cleef & Arpels también, crea un diseño de pulsera inspirada en las mallas tejidas de los brazaletes victorianos. 






La misma consistía en un tejido de tramado de panal de abejas con un importante broche similar al de un cinto. 
El diseño fue llamado de “Ludo”, por su creador: Louis Ludovic Arpels y fue imitada por muchos otros joyeros. 







Fulco Santoestefano della Cerna, más conocido como Fulco di Verdura, fue uno de los grandes diseñadores de joyas del momento.

Sus piezas se inspiraban en la naturaleza, en animales
y estaban llenas de color. Él es quien incorpora el motivo de soga a las joyas. 
Diseñó joyas para Rita Hayworth, Laurence Olivier, Cole Porter, Coco Chanel y los Duques de Windsor. Cubría sus diseños con enormes piedras coloridas, evitando los tradicionales diamantes con total naturalidad y fluidez.









En 1947 es creada “L´Haute Joiallerie de France”, una
asociación de siete joyeros ilustres: Cartier, Boucheron,
Bry,Mauboussin, Mellerio o Meller, Van Cleef y Chaumet,
para proteger y delinear el futuro de la joyería en  Francia.

El énfasis de los ‘40, es construido en el contraste con
las formas geométricas del Art Decó y el retorno de las
piezas exuberantes en colores y dimensiones, desde las Vanity Case hasta los extravagantes ornamentos para el cabello de Van Cleef. 

LUDO



Con respecto a los aros y pendientes, se evitaban los aros largos y se preferían los adheridos a la oreja, siempre con los motivos de listones, moños y volutas. Los motivos bélicos también estaban presentes a través de diseños de banderas, águilas u otros emblemas militares. Eran infaltables las pulseras esclavas, y la tradición de regalar una en cada aniversario.

Después de la guerra el platino estuvo de nuevo disponible aunque había escasez de dinero, materiales y maquinaria, y la industria de la joyería no se puso en
marcha fuertemente hasta el año 1950.

En cuanto a relojería, en el año 1945 la marca Rolex 
introduce en el mercado el primer reloj con calendario.
Posteriormente en el año ‘53 se perfeccionó el cambio
de fecha automático y una lente que aumenta dos veces y medio el tamaño de los números fue puesta sobre el calendario para facilitar su lectura. Nace así uno de los relojes más vendidos en la historia relojera: el Rolex Oyster Perpetual Date Just


Los duques de Windsor


El Duque y la Duquesa de Windsor tuvieron una de las
más melodramáticas historias de amor del siglo veinte.
A finales de 1930, el entonces Príncipe de Gales se
enamoró de Wallis Warfield Simpson, una mujer de la
alta sociedad estadounidense quien para entonces estaba todavía casada con su segundo marido. Menos de un año después de convertirse en el Rey Eduardo, en el año 1936, sorprendieron a toda Inglaterra al abdicar a su trono para poder casarse con “el amor de su vida”. Su hermano Jorge VI se convirtió entonces en Rey y creó para ellos el título de Duque y Duquesa de Windsor (título que no los dejó completamente conformes al saber que ni la duquesa ni su descendencia tendrían el atributo de “Alteza Real”). 

Se refugiaron en Francia donde crearon su propio anhelado “reino” entre un glamoroso grupo socialde diseñadores de moda, herederas estadounidenses,
británicos expatriados, y una variedad de otros ricos
quienes les dieron la bienvenida convirtiéndose en una
especie de corte paralela para la realeza desplazada. 

Los Windsor documentaron su apasionada historia de amor intercambiando impresionantes y personales joyas que encargaron a las casas más finas de todo Europa.



In 1949, the Duchess of Windsor acquired this diamond and sapphire panther pin from Cartier. The panther is crouched in a life like pose on a large perfect round cabochon star sapphire weighing 152.35 carats. This panther pin was one of the Duchess' favorite pieces which she frequently wore. It created an envy among other jewelry collectors and a demand for Cartier to produce more panther pieces. Today, the panther is a Cartier icon. The Duchess of Windsor's animal pieces became her signature.



Fernando Gatto
kaia joyas Uruguay

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