sábado, 17 de noviembre de 2012

LA LEYENDA DEL ORO DE LOS INCAS







Los incas tienen fama a causa de una leyenda en particular - que tiene varias versiones - se extendió durante el período de la dominación española, se dice que fueron ellos los que inventaron las técnicas de trabajar el oro en la región andina. 







Cuenta esta leyenda que tres huevos cayeron del cielo: uno de oro, uno de plata y uno de bronce, y pararon directamente en las manos del fundador de la dinastía imperial de Cuzco, Manco Capac.
Y la madre del fundador mandó confeccionar  adornos de oro y plata para colocar sobre los hombros y la frente y se utiliza.
Al ver a su hijo adornado con tales joyas, lo mandó subir a la cima de una colina, donde el reflejo brillante del sol lo convirtió en un ser radiante. Así que Manco fue reconocido como el "Hijo del Sol".







Los Incas cantaron canciones sobre el Dios Tonapa que  vagando por la tierra como un fugitivo, le dio a Manco Capac en manos un palo, que más tarde se convirtió en el tupayauri, el cetro de oro que contenía la insignia de los incas imperiales.







En Tamputocco hay una leyenda que dice que Manco Capac surge en una especie de ventana, capactocco, enmarcada en oro y como guerrero liderando una marcha, el tupayauri: los seres hechos de oro que se son  su escolta, tras lo cual se entierran en el suelo fértil para protegerlo de los poderes de la destrucción y el mal.







Mientras que sus hermanos, que estaban cerca de él, pero sin la escolta de tupayauri fueron convertidos en piedra por huacas (espíritus malignos), Manco puede destruirlos, gracias a sus guardianes dorados. En cambio, cuando Manco ordenó la construcción de Inticancha (templo del sol), le pide a su orfebre que confeccione un gran plato de oro que significaba que "no hay un Creador de los Cielos y la Tierra". Este plato se colocó en un jardín adyacente al templo, donde un árbol tiene sus raíces cubiertas de oro y adornado con frutas oro también.







El oro de los incas, así como varias otras civilizaciones, era un símbolo religioso, un signo de poder y un emblema de la nobleza. El metal escaso durante la primera dinastía, fue utilizado sólo por la familia imperial y distinguidos miembros de la sociedad incaica. Estos objetos y adornos en oro como sandalias, llama Ilanquis y escudos (Chipana) y t, una especie de coraza.







Los sacerdotes incas oraban en los templos para que las semillas germinen en la Tierra y que el oro podiese  seguir apareciendo en los lechos de los ríos y pozos subterráneos, y que el triunfo Inca continuara por sobre todos los enemigos. Las victorias aumentaron el valor mítico del oro de los Incas y el uso ornamental. 







Los incas triunfantes exigieron impuestos a los  derrotados, impuesto cobrado en oro y otros metales que sirvieron para enriquecer los palacios de Cusco y el templo de Coricancha.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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