jueves, 27 de diciembre de 2012

LAS GEMAS Y SUS NOMBRES EQUIVOCOS





Diamantes de Tucson



Como he dicho en otros artículos de este blog, la mayoría de los comerciantes, me refiero a  joyerías o locales de ventas de minerales, cuando venden un artículo, una piedra o un mineral, le colocan la etiqueta con el mismo nombre que el que le han dicho cuando se la vendieron. 
Por lo general se va transmitiendo el nombre del artículo desde el suministrador o proveedor de origen hasta que llega al cliente. A menudo suelen ser correctos, pero eso no es siempre así. 
Ya hay una gran cantidad de nombres que circulan por el comercio y que se han arraigado y que cuando dices el de verdad te suelen remitir al que se conoce en el comercio como si ese fuera el bueno.  
Pero esto no pasa solo en joyería y con piedras, pasa igual en otro tipo de comercios. 
Esta nomenclatura comercial y no técnica, crea confusión en el consumidor.




Diamantes de Arkansas



Por ejemplo los “diamantes de Tucson”, uno de los muchos nombres comerciales que se le dan a las piedras y que además de confundir no son los nombres técnicos propios, analizando una foto y visualmente por el color y por la forma parecen cristales de cuarzo cristal de roca la variedad incolora del cuarzo.  
Buscando información nos hemos dado cuenta de que al cristal de roca se le llama de muchas formas confusas, algunos ejemplos son: “Diamante de Alaska”, “Diamante de Arkansas” , “Diamante de Brasil”, “Diamante de Bristol”, “Diamante Mexicano”, y muchos mas. 




Diamantes de Bristol



Esto lo único que crea es mas confusión. 
El cliente piensa que tiene un diamante, cuando en realidad no lo es.

“Diamantes de Tucson”, nombre comercial equívoco de cristales de cuarzo o cristal de roca
Otro nombre curioso y equívoco para hablar de un “rutilo sintético” piedra que imita al diamante y se creo en 1948 por National Lead Industries USA, es el de “Diamante Rainbow o arco iris” debido a la gran dispersión que tiene y que es mucho mayor que la del diamante. 

Al igual que se llama comercialmente “Diamantina” a un polvo abrasivo de boro cristalizado.  




Diamante Rainbow



O “Diamonair” para hablar de un YAG o aluminato de itrio, otro producto artificial que imita al diamante. Si os dais cuenta, todos incluyen la palabra diamante, cuando la realidad está lejos de serlo, y lógicamente,   crea confusión en los consumidores.





Diamonair


Si hablamos de esmeraldas, la variedad verde del berilo, nos encontramos nombres equívocos y que confunden mucho al público, tales como  ”Esmeralda de Brighton”, “Esmeralda eléctrica”, “Esmeralda Medina”, “Esmeralda científica”, o “Esmeralda española”, todas para referirse a vidrios verdes, en definitiva productos artificiales, fabricados por el hombre y que no tienen nada que ver con los berilos.  




Esmeralda de Brighton



Además encontramos la “Esmeralda soudé” o “Esmeralda soldada“, cuando hablamos de un doblete de dos partes de cuarzo cristal de roca y un pegamento verde.




Esmeralda soude




Habréis oído hablar de una piedra llamada comercialmente “rosa de francia” cuando hablamos de un corindón sintético  de un color rosa chillón y sin ninguna inclusión. 




Rosa de Francia



O si hablamos de jades, encontramos decenas de nombres equívocos que hacen que los consumidores crean que tienen un jade de verdad. 




Jade Mexicano



Como ejemplos están el “jade coreano” o “Jade de Corea” cuando se refiere a una variedad de serpentina la bowenita, o “Jade Soochow”  otra bowenita o jaboncillo de sastre, “Jade Mexicano”  para  en realidad ser una calcita estalagmítica teñida de verde, “Jade Blanco” para un granate grosularia y otros como “Jade de Oregón”, “Jade de Shanghai”, “Jade jaspeado”, “Jade suizo”, etc.  que nada tienen que ver con el jade verdadero jadeíta o nefrita. 




Jade coreano



Si hablamos de rubíes, los nombres comerciales que se les dan a algunas piedras, todavía crean mayor confusión. 
Algunos ejemplos son: “Rubí Balas” para hablar de una espinela roja, o “Rubí espinela” cuando se trata de una espinela roja, ¿en que quedamos? ¿es un rubí? o ¿es una espinela?, ¡son dos minerales diferentes y de distinto valor!.




Rubí espinela



Estas son solo algunas de las nomenclaturas que circulan en el comercio de piedras y minerales, hay cientos de ellas con nombres erróneos  equívocos o confusos.  No estaría mal que los vendedores de piedras o minerales hicieran consultas a profesionales gemólogos de algunas de las piedras que les puedan parecer dudosas, o simplemente tomar muestras y analizar para comprobar su autenticidad y su nomenclatura correcta. 
Lo mejor, si hay dudas, es consultar con un gemólogo. 
Y como siempre digo comprar a comerciantes de confianza.

Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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