viernes, 11 de enero de 2013

LAS PERLAS






Las Perlas…

Si buscan en un diccionario, enciclopedia o en Wikipedia (que es lo que al final hacemos la mayoría), verán que lo que se define como una Perla:

Es la reacción de diversos tipos de moluscos bivalvos de la familia de Pteriidae a un cuerpo extraño que entra de alguna forma a su interior carnoso, este cuerpo (por ejemplo un grano de arena) básicamente le es irritante al animal (irritante como podría ser para uno si por ejemplo tuviésemos una piedra en el zapato, nuestra reacción sería quitarnos el zapato y sacudirlo hasta expulsar la piedra), en el caso del molusco, este no es que expulsa al cuerpo extraño sino que reacciona entonces cubriéndolo con una serie de capas de nácar, esa recubierta de suave e iridiscente brillo que se suele ver en el interior de la concha de casi cualquier tipo de mejillón o almeja conocido. 


Científicamente al nácar se le define como una mezcla de carbonato de calcio y una proteína producida por el animal (almeja/mejillón/etc.) llamada Conchuilina, dependiendo del tipo de molusco el tono o color del nácar puede variar produciendo por ello variados colores de perlas, todas son esencialmente lo mismo, así que no necesariamente el que existan de varios colores deprecie su valor (cómo sucede en el caso de los diamantes), de hecho mientras más raro sea el color, más rara será esa perla y por lógica más cara.







Por cientos de años las perlas han sido consideradas tan valiosas como las gemas minerales (diamantes, rubíes, esmeraldas, etc.) y de hecho su peso es definido por la misma unidad: el carat, mientras más carats pese una perla probablemente ésta será más grande y más valiosa. Ahora, lo anterior no quiere decir que porque una perla pese por ejemplo lo mismo que el diamante Cullinan, el diamante más grande conocido, es decir, 3.106,75 qts. (casi medio kilo), esperemos ver una perla perfectamente redonda de igual tamaño, NO… me explico, existen perlas realmente más grandes, prácticamente gigantescas que no solo pesan más de lo que pesó el Cullinan cuando fue hallado, sino que lo superan yo diría que unas 10 veces, por ejemplo, la llamada “Perla de Allah”, pesa poco más de 6 kilos, pero no se trata de una gigantesca bola perfectamente esférica de nácar ni nada parecido, de hecho tiene una forma irregular y es que las perlas perfectamente redondas son más escasas de lo que la mayoría podríamos pensar, no todas las ostras producen perlas esféricas, más bien depende, de en que parte del molusco se forme la perla lo que determina en muchos casos si será o no redonda e inclusive si será o no de superficie lisa.






Perlas Naturales y Perlas Cultivadas.

Cuando hablamos de perlas es importante señalar que como los diamantes existen al menos 2 tipos, es decir, las naturales, formadas espontáneamente por el molusco, sin ningún tipo de intervención secundaria y las llamadas Perlas Cultivadas que se producen gracias a la intervención del hombre; la acotación la hago porque la realidad es que NO todos los moluscos bivalvos producen perlas, de hecho se estima que solo el 10% podrían producir perlas y de esos solo el 6% las producirían efectivamente, en otras palabras, si lo dejamos solo por cuenta de los mejillones y las almejas probablemente las perlas naturales serían unas verdaderas rarezas debido a su escases ya que es casi por azar que una almeja o un mejillón logre producir naturalmente una perla. Debido a lo poco frecuente que es el que se hallen perlas naturales fue que el hombre, en su afán por obtener más de estas pequeñas “gemas” nacaradas, al comprender cómo y por qué se formaban las perlas decidiera intervenir de manera de producir o cultivar a su antojo más de ellas, de ahí que sugiera el tipo más común encontrado actualmente: las perlas cultivadas. ¿Cómo o de qué forma se producen estas perlas cultivadas?… para no entrar en detalles demasiados extensos les puedo contar brevemente que si una perla se forma naturalmente por la entrada espontánea de un cuerpo extraño en el interior de un molusco bivalvo que le provoca una irritación y que lo hace envolver dicho objeto en nácar, en el caso de las cultivadas es el hombre el que a propósito introduce en el interior del molusco dicho cuerpo, dejando que luego el animal se ocupe de convertirlo en una perla en un determinado tiempo; no olvidemos que las perlas a diferencias de las gemas no necesitan millones ni miles ni mucho menos cientos de años para su formación… dependiendo de la especie de almeja y del tamaño que se desee obtener eso puede demorar meses o unos pocos años.







Lo que sí es también importante señalar con respecto al valor actual de las perlas, es que debido a que actualmente la gran mayoría de las que están a la venta y disponibles son cultivadas, su valor con los años y el aumento en la oferta se ha depreciado un poco, de ahí que ahora sea más accesible que en el pasado el poder obtener perlas. 
En todo caso si se consigue una perla natural su valor siempre será superior al de una cultivada, por lo que las perlas naturales que se conocen y existen actualmente están valoradas en miles y millones de dólares contra los miles que la mayoría de las más grandes y de excepcional calidad de las perlas cultivadas pueden alcanzar en el mercado actual.



Perlas de agua dulce


Perlas de agua dulce


Perlas de agua salada

Perlas de agua salada



Perlas de Agua salada y de Agua dulce.
De las perlas además podemos decir que las hay tanto de agua salada (marinas) y de agua dulce (fluviales), las primeras obviamente son las halladas en ostras que se encuentran en el mar mientras que las segundas son las que son halladas en ciertas almejas de ríos y lagos, en ambos casos su valor es el mismo si nos referimos a que se traten de perlas naturales y perlas cultivadas, aunque las de agua dulce pueden ser algo más valiosas debido a que, a diferencia de las de agua salada, las de agua dulce son 100% nácar puro, es decir, carecen de un núcleo, lo que no es el caso de las perlas de agua salada (desde luego esto lo estoy acotando hablando del caso de las perlas cultivadas), y claro que el que una perla de agua dulce sea más costosa que una de agua salada depende de si se está valorando solamente el nivel de nácar en la perla. 

La mayor diferencia entre ambos tipos de perlas (de agua salada y de agua dulce) probablemente esté en la forma y el peso, las cultivadas de agua salada, tienden a ser redondas o redondeadas y de un considerable tamaño, es decir, no hablamos de perlas diminutas, mientras que las de agua dulce pueden tener forma variable y generalmente suelen ser más pequeñas, aunque esto tampoco es una regla, otra cosa que diferencia a ambos tipos es el color, las de agua dulce desarrollan mayor variedad de colores que las de agua salada.




Perlas de agua salada y agua dulce



Formas de las Perlas

A diferencia de las gemas, la forma de las perlas no puede ser alterada por el hombre, es decir, no pueden ser ni talladas ni cortadas, puesto que se tratan de objetos de origen orgánico, lo que las hace frágiles ante cualquier tipo de manipulación agresiva o extrema, por ende las perlas son como son y hay que aceptarlas tal y como son. 


Debido a que no hay manera de alterar su forma a las perlas se le ha aprendido a usar en joyería principalmente ateniéndose a las formas naturales en que vienen, lo que en si mismo las han hecho altamente versátiles y valiosas en todo el campo de la joyería, en éste se les ha clasificado en determinados tipos de formas reconocibles:





- Redonda. 

Es la forma más común en que pueden encontrarse las perlas y son usadas generalmente para collares o caravanas.



- Pera. Las de esta forma suelen ser usadas en broches y colgantes.



- Botón. Se las suele emplear para botones, broches, anillos y caravanas.



- Barroca o irregular (también llamadas Blister). Que también son usadas en collares y pendientes a modo de colgantes generalmente.


Tipos de perlas03



Perlas y madre perlas

Ya prácticamente no se buscan perlas naturales debido a su escasés, al menos no con la intención de comercializarlas, y por ello ya es bastante raro ver a la venta perlas naturales de calidad, por ello cuando se habla de perlas para comercializar las cultivadas son la opción única y obvia; actualmente entre las variedades de perlas cultivadas disponibles que son comercializadas y que son de uso para joyería tenemos:


Entre las perlas de agua salada.

- Las Australianas o de los mares del Sur. 

Son como su nombre indica cultivadas en las aguas saladas del norte de Australia, además de en las aguas de Myanmar, Indonesia y otros países del pacífico. Producto de las ostras de la especie “Pinctada Máxima” son reconocidas por ser probablemente las de mayor tamaño, mejor lustre (de iridiscencia plateada), además de su innegable belleza. 
Debido a su calidad estas son las perlas más costosas actualmente; el tiempo de cultivo de estas perlas oscila entre 3 y 8 años dependiendo del tamaño deseado.



Perlas de los mares del sur



- Las Tahitianas. 
Conocidas por ser generalmente perlas negras, realmente las perlas de esta variedad vienen en variados tonos que cubren la gama de colores se extiende desde los grises con iridiscencias verdes, naranjas, magenta o doradas, hasta los más intensos azules cobalto, son producidas por las ostras de la especie “Pinctada Margaritifera” y el tiempo de cultivo en esta especie es de 2 a 3 años. 
A diferencia de su nombre no es que estas perlas sean cultivadas precisamente en Tahití, se consiguen generalmente en las aguas saladas de la Polinesia Francesa y entre las variedades de ostras perlíferas, las ostras Pinctada Margaritifera tienden a tener un bajo nivel de supervivencia lo que aunado al hecho de que la mayoría de las perlas tahitianas producidas tienen importantes defectos hace que las pocas catalogadas como de buena calidad alcancen precios bastante elevados en el mercado.



Perlas tahitianas



- Las Akoya, o cultivada japonesa. 
Se piensa que el origen de la técnica de cultivo de perlas es debido a un japonés de nombre Tatshuei Mise, pero fue otro japonés llamado Kokichi Mikimoto el que la perfeccionó, a él es que se debe tal como las conocemos hoy la existencia de las perlas Akoya; originarias de la ostra de la especie “Pinctada Fucata” u Ostra Akoya, fueron probablemente las primeras perlas que se han cultivado para la comercialización, entre las perlas cultivadas las Akoya son las que tienen menos recubrimiento de nácar sobre el núcleo sintético que es implantado en la ostra, lo que hace que solo el 5% de las implantaciones de núcleos de gran tamaño generen una perla de calidad, es decir una perla de tamaño por encima de los 7 mm y redondez casi perfecta, sin embargo el tiempo de cultivo desde la implantación del núcleo hasta el momento de la cosecha de la ostra es bastante menor que en el caso de otras variedades de ostras perlíferas, aproximadamente año y medio. Las Akoya suelen ser perlas con una redondez prácticamente perfecta pero suelen ser pequeñas debido también al hecho de que la ostra Akoya no es tampoco una especie muy grande. Las perlas Akoya suelen venir en 3 tonalidades de color, las hay blancas, rosas y crema.






Entre las perlas de agua dulce.

Todas las perlas de agua dulce son conocidas como “Freshwater”, sin importar en que parte del mundo se produzcan, como ya se mencionó estas son perlas producidas en almejas o mejillones de agua dulce que pueden ser hallados en ríos, lagos o bahías (de agua dulce obvio); estas perlas son generalmente menos costosas que sus pares marinas y también de más fácil cultivo y cosecha. 


Las perlas Freshwater pueden ser halladas en China, Japón y los Estados Unidos (importante productor perlífero en el pasado); son producidas por diversas variedades de moluscos de agua dulce entre las cuales se destacan la “Unio Margaretafera Oyster” también llamada Ikekou, y el “Cumingi de Hyriopsys”. 

La particularidad de las ostras y/o mejillones que producen las perlas de agua dulce radica primero en que son capaces de producir hasta 4 perlas al mismo tiempo de diferentes colores y formas, además de que el animal puede sobrevivir después de ser abierta su caparazón para extraerles la o las perlas y volver a ser cultivado para repetir el proceso. 







El tiempo de cultivo de las Freshwater oscila entre 3 y 8 años, que es tan lento como el de las perlas Australianas, pero en términos de producción las ostras de las Freshwater son probablemente más rentables que las demás ostras perlíferas. 
Siendo perlas de agua dulce las Freshwater poseen alto nivel de nácar que según la variedad de ostra puede tener una gran pureza, aunque en detrimento de esto el lustre de estas perlas tienda a ser un poco menor, además es muy difícil obtener Freshwater redondas, todo ello también ha pesado a que los precios de estas perlas sean inferiores a los de sus pares marinas.






Las Perlas Venezolanas…

A modo de detalle destacado, no puedo dejar pasar la ocasión de reseñar la tradición perlífera que hubo en Venezuela. 

A comienzos de la conquista y colonización española, por allá por finales del siglo XV, Cristóbal Colón descubre en su tercer viaje al nuevo mundo, a la Isla de Cubagua, la menor de las 3 islas que conforman el único estado insular de Venezuela, Nueva Esparta. 







Cuando Colón llega a esta diminuta isla descubrió en ella la presencia de indígenas quienes para su asombro se mostraron adornados por llamativas perlas, y es así como descubre que en las inmediaciones de esa desolada isla se encontraban grandes bancos de almejas perlíferas, razón por la cual llegan posteriormente los primeros españoles que fundan en Cubagua la primera ciudad colonial de Suramérica; bautizándola con el nombre de Nueva Cádiz de Cubagua, la ciudad fue fundada a comienzos de la década del 1520, y llegado el mayor auge de explotación perlífera también llegó a ser bastante importante además de famosa en poco tiempo debido a la belleza y la calidad de sus perlas, con lo cual las perlas venezolanas pronto se darían a conocer en Europa; el auge sin embargo no duró mucho, desgraciadamente como todo lo que es sobre explotado y todo lo que fue robado, arrebatado y destruido por la conquista española, la abundancia de perlas pronto decayó casi 2 décadas después y a inicios de los años 1540 ya prácticamente no quedaban perlas que explotar en Cubagua, después se descubrirían también perlas en la isla de Margarita que también serian explotadas por los españoles. 






Las perlas venezolanas conocidas son consideradas de una gran calidad, originarias de las ostras de la especie “Pinctada imbricata” u Ostra Atlántica, destacan por su lustre hermoso y casi perfecta redondez, es una lástima que gracias a los conquistadores españoles los venezolanos en la actualidad prácticamente no podamos tener la fortuna de disfrutar de nuestras perlas autóctonas, pues ya es casi imposible conseguir perlas de calidad en Nueva Esparta… (que no sean las que están en museos).



Cruz Venezolana
Cruz Venezolana. Oro con perlas margariteñas.


Fernando Gatto
kaia Joyas Uruguay

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