jueves, 7 de febrero de 2013

HUEVOS DE PASCUA DE PETER CARL FABERGE

Hace un tiempo atrás hice un artículo sobre este artista orfebre, pero ahora trataré de hablar solo de sus principales obras. 

Los huevos de pascua.




Primer huevo creado por Faberge


Años antes de la Revolución Rusa, San Petersburgo fue testigo de una revolución diferente. 
Desde su taller, Peter Carl Fabergé iba a transformar para siempre el mundo de la joyería y el arte, creando piezas únicas. 
Siglos después, Fabergé sigue siendo el capricho de unos pocos. Peter Carl Fabergé, nació en Rusia en 1846. 




Peter Carl Fabergé


Su formación tuvo lugar en el extranjero: en Alemania, Inglaterra, Francia e Italia. 
En 1866 se establece de manera independiente y, con 24 años, hereda el taller de joyería de su padre en San Petersburgo, dirigiéndolo durante 10 años. 
Las piezas producidas en esta década se distinguían demasiado de las de los demás joyeros de la época.   




Petitte Swan Egg


Los Huevos de Pascua creados por Fabergé son joyas únicas nacidas en el taller de un joyero de San Petersburgo y fueron fruto del capricho de los zares que por más de un siglo se han convertido en sinónimo del lujo extremo a nivel mundial.


Creados en oro, plata, platino y con incrustaciones de zafiros, rubíes, esmeraldas, diamantes  además de los más refinados esmaltes, que con diseños rococó y orientales dieron toda la sofisticación a estas creaciones de Carl Fabergé para su mejor cliente, la familia Romanov.  


Huevo por conmemoración del tren Trans-Siberiano



Estos huevos son pequeños testimonios del arte y la historia de Rusia, también se crearon huevos conmemorativos de la coronación del zar Nicolás, de la inauguración del Ferrocarril Transiberiano y de aniversarios reales.
Entre los huevos de pascua creados por Fabergé se encuentra el Blue Winter Egg,  Huevo del Invierno Azul, propiedad del Filántropo y Coleccionista de Arte Freddy Novelo.





La joya tiene entre sus peculiaridades el de poseer en su interior un ave fénix creada en oro de 24 quilates que se encuentra parada sobre una almohadilla de lápiz lázuli. 
Durante una de sus curadurías se encontraron escondidos en su interior 1753 zafiros y un collar de diamantes los cuales se cree que Carl Fabergé guardó para poder sacarlos de Rusia en 1918. 

Según la mitología egipcia el ave fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio, es así que fabergé creó un huevo de pascua inspirado en esa mitología.  



1884, Huevo con carruaje


En Rusia el ave fénix es considerada como símbolo de riqueza, grandeza y poder.  
Otro de los huevos semi-imperiales es él “Petitte Swan Egg” El huevo del pequeño Cisne que es propiedad de la familia Shuermann. 
Entre las particularidades de esta obra se encuentran un cisne creado en su totalidad de oro y diamantes con un mecanismo de cuerda, que al abrir el huevo sale moviendo sus alas con tal fineza que parece que realiza lo movimientos de un ave real.  
El cisne es considerado en Rusia como símbolo de tradición familiar y unión matrimonial. 






Los diseños de estos huevos solían inspirarse en obras de arte que el orfebre veía en sus viajes o en el Museo del Ermitage.  
La costumbre de regalar huevos al inicio de la primavera es muy antigua. 
En numerosas culturas los huevos son símbolos de fecundidad, de renacer y sobre todo símbolo de bondad. 






En algunas culturas el huevo representa los 4 elementos de la vida. 
La cáscara (tierra) la membrana (aire) la clara (agua) y la yema (fuego). 
En la historia se han hecho famosos muchos Huevos de Pascua,  algunos por la enormidad de su tamaño, otros por su originalidad. 






En la Francia del siglo XVI hizo furor la costumbre de decorar los huevos de primavera y los más famosos artistas de la época compitieron en hacer los más bellos diseños. 
Madame Du Barry recibió en una ocasión un huevo obsequiado por Luis XV que estaba completamente recubierto de oro.






El mismo rey distribuía entre sus cortesanos huevos pintados o grabados. 
Del mismo modo durante la Revolución Francesa, se ofrecían en el pueblo, entre las amistades, huevos que encerraban figuras significativas de esos tiempos trágicos. 
Bajo el Imperio napoleónico se ofrecían a las elegantes ciudadanas huevos de azúcar, adornados con flores y guarnecidos de golosinas.






En la corte de los zares, la costumbre seguía vigente a finales del siglo XIX, pero el orfebre Carl Fabergé prefirió hacer más duraderas sus creaciones trabajando estas piezas con oro, diamantes y piedras preciosas. 
Los huevos de pascua Fabergé son más que una lujosa recreación de una antigua costumbre rusa.     






La historia de los huevos Fabergé comienza en 1884 cuando el zar Alejandro III regala una de estas creaciones a su mujer la zarina María en la época de Pascua, la fiesta más importante del calendario de la Iglesia Ortodoxa rusa, la cual se celebraba intercambiando huevos y tres besos. 


Huevos Imperiales
d = desaparecido
f = se conocen sus fotos
(La numeración que aparece sigue el orden con que fueron regalados los huevos)
Regalados por Alejandro III a su esposa, la emperatriz María Fyodorevna (Dagmar de Dinamarca)
1885 1 Primer huevo imperial de gallina


 File:Memory of Azov Egg.jpg
Huevo del Pamiat Azova.
 



1885 1 Primer huevo imperial de gallina
1886 2 Huevo de gallina con pendiente de zafiro (d)
1887 3 Huevo imperial azul con serpiente
1888 4 Huevo con querubín y carruaje (d) (f)
1889 5 Huevo del neceser (d) (f)
1890 6 Huevo de los palacios daneses
1891 7 Huevo Memoria del Azov
1892 8 Huevo del enrejado de diamantes
1893 9 Huevo del Cáucaso
1894 10 Huevo del renacimiento







Regalados por Nicolás II a su madre, la emperatriz María Fyodorevna

Huevo de Alejandro III ecuestre.
1895 11 Huevo de los 12 monogramas
1896 13 Huevo de Alejandro III con retratos
1897 15 Huevo malva (con miniaturas) (d)
1898 17 Huevo del pelícano de oro
1899 19 Huevo del pensamiento
1900 21 Huevo del gallito (conocido anteriormente por el "Reloj de Cuco")
1901 23 Huevo del Palacio de Gatchina
1902 25 Huevo imperial de nefrita (d)
1903 27 Huevo del jubileo danés (d) (f)
1904 No se tienen datos sobre la fabricación de huevos en este año
1905 Idem







1906 29 Huevo del cisne imperial
1907 31 Huevo del trofeo del amor
1908 33 Huevo del pavo real
1909 35 Huevo conmemorativo de Alejandro II (d) (f)
1910 37 Huevo de Alejandro III ecuestre
1911 39 Huevo del naranjo
1912 41 Huevo napoleónico
1913 43 Huevo de invierno
1914 45 Huevo de Catalina la Grande o Grisalla
1915 47 Huevo de la Cruz Roja con retratos
1916 49 Huevo de la Orden de San Jorge/de la Cruz de San Jorge
1917 51 Huevo de abedul de Karelia (sin entregar a la Emperatriz María)




Huevo de Alejandro III ecuestre.



Regalados por Nicolás II a su esposa, la emperatriz Alejandra Feodorovna

Huevo de los lirios de la Virgen.
1895 12 Huevo del capullo de rosa
1896 14 Huevo con miniaturas giratorias
1897 16 Huevo de la coronación
1898 18 Huevo de los lirios del valle
1899 20 Huevo de los lirios de la Virgen
1900 22 Huevo del Transiberiano
1901 24 Huevo del cesto de flores
1902 26 Huevo del trébol
1903 28 Huevo de Pedro el Grande
1904 No se tienen datos sobre la fabricación de huevos en este año
1905 Idem
1906 30 Huevo de la Catedral de Uspensky o del Kremlin
1907 32 Huevo del enrejado de rosas
1908 34 Huevo del Palacio Alejandro
1909 36 Huevo del yate imperial Standart
1910 38 Huevo de la columnata
1911 40 Huevo del decimoquinto aniversario
1912 42 Huevo del Zarevich
1913 44 Huevo del tricentenario de los Románov
1914 46 Huevo del mosaico
1915 48 Huevo de la Cruz Roja con tríptico de la Resurrección
1916 50 Huevo militar de acero
1917 52 Huevo de la constelación del Zarevich (sin terminar)




Huevo de los Lirios de la Virgen


Huevos Kelch
1898 1 Huevo de la gallina
1899 2 Huevo de los doce paneles
1900 3 Huevo de la piña
1901 4 Huevo de la flor de manzano
1902 5 Huevo "Rocalla"
1903 6 Huevo bombonera
1904 7 Huevo del gallo cantor





Huevo del Gallo Cantor



Huevos de calidad similar al Imperial
1902 Huevo "Duquesa de Marlborough"
1902 Huevo-reloj Rothschild
1907 Huevo Yussupov
1914 Huevo de hielo de Alfred Nobel
Huevo de la Resurrección (1885 - 1889)
Huevo de las flores de primavera (1899 - 1903)



File:Peterthegreategg.JPG
Huevo de Pedro el Grande 1903


Otros Huevos
Huevo de lapislázuli
Huevo acanalado de esmalte azul (1885 - 1891)
Huevo de gallina de Escandinavia/de Quisling (1899-1903)
Huevo del crepúsculo (1917)




Huevo del Tricentenario de los Romanov



La pieza gustó tanto a la esposa del zar que se decidió que Fabergé crearía un regalo cada año para la zarina y tendría la forma de huevo y contendría en su interior una sorpresa.   






La calidad de los materiales, la investigación de las técnicas de la orfebrería y la exquisitez fueron siempre primordiales para la casa Fabergé. 
En la elaboración de la "cáscara" de los huevos se emplearon una gran variedad de metales: oro, plata, cobre, níquel y paladio, combinados en proporciones variables para conseguir diferentes colores. 






Como elementos decorativos, utilizaba piedras preciosas y semi preciosas engarzadas. 
Las técnicas del esmalte translúcido que Fabergé había aprendido en París y Florencia llegó a su vida mas tarde, obteniendo el joyero más de 140 tonos creados para la realización de dichas obras de arte.  






También utilizaba una técnica que ya era conocida por los orfebres del siglo XVIII y que consistía en tintar la obra terminada utilizando piedra y esmalte. 
Fue también frecuente el empleo del guilloche, un tratamiento de la superficie que produce estrías y ondas  en el diseño mediante la mano o una máquina. Algunos huevos tenían mecanismos.
Esta costumbre se mantuvo viva por la casa Fabergé por once años, hasta la muerte del zar Alejandro III, y se continuó durante el reinado de su hijo, el zar Nicolás II.






Sólo seis Huevos Imperiales han salido a subasta desde la segunda guerra mundial y fueron memorables todos por los precios que alcanzaron en su venta.  
En febrero del 2004 la famosa colección de 9 huevos de pascua Fabergé pertenecientes a la familia Forbes se vendió al magnate petrolero ruso Viktor Vekselberg que los adquirió por más 90 millones de dólares, meses antes de que la casa Sotheby's los subastara en la ciudad de Nueva York.   






Estas joyas, testigos de la decadencia de los zares, son ejemplos últimos de una forma de vida. 
Pequeños triunfos del talento empresarial de Peter Carl Fabergé y del talento creativo de su taller. 
Innovación, exclusividad, y obsesión por el detalle. 
Con la Casa Fabergé la orfebrería abandonó su papel secundario para entrar en la casa del Arte.



Huevo del Kremlin de Moscú, 1906


Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay



2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Es verdad Joana, realmente Faberge un genio de la orfebrería en el mundo.

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