martes, 26 de marzo de 2013

GRABADO ELECTROLÍTICO


Algunas de estas materias puede parecer que no son sobre joyería pero realmente el arte de la orfebrería mezcla cada una de estas aplicaciones y las pone al servicio de nuestro ingenio para crear piezas mas que originales.



Cubeta electrolítica



INTRODUCCIÓN

En los años 80 del siglo pasado los procesos de grabado tradicionales sufrieron un importante cambio. Los grabadores tomaron conciencia de que los materiales usados en los talleres y escuelas de Arte eran nocivos para la salud y el medio ambiente. Las investigaciones se enfocaron en varias direcciones: sustitución de mordientes ácidos por mordientes salinos libres de emanaciones tóxicas y grabar con electricidad; barnices elaborados con metanos por barnices acrílicos y con base de aceite; pulverizaciones de resina y asfalto para las aguatintas por pulverizaciones de acrílicos y mordidas abiertas de metal desnudo, los disolventes de hidrocarburos para la limpieza de las tintas y planchas fueron sustituidos por agentes de limpieza vegetal y aceites de semillas.

Se recuperaron antiguos procesos y se incorporaron nuevos procedimientos con modernos materiales, como los fotopolímeros para la práctica del intaglio, los procesos digitales, rayo láser, etc. Prácticamente todas estas técnicas han tenido gran aceptación entre aquellos grabadores más preocupados por su salud y sensibles con el medio ambiente, también entre los más atrevidos, curiosos y con ganas de experimentar.

Afortunadamente estos procesos alternativos han ido extendiéndose poco a poco dentro del mundo de las artes gráficas modernas. En esta página web hay una amplia información sobre muchos de estos procesos alternativos.




Componentes de una cubeta


Entre todas estas técnicas renovadoras está el grabado electrolítico, descubierto en el siglo XIX por Thomas Spencer y prácticamente olvidado, no sabemos por qué, se incorpora a la gráfica moderna más segura o de bajo riesgo, gracias a las investigaciones y publicaciones en los años 80 y 90 del siglo XX, de Nik Semenoff, Cedric Green, Marion y Omri Behr, y al taller de Öle Larsen, donde tuve la oportunidad de iniciarme en esta técnica. Estos grabadores han probado y demostrado la utilidad y seguridad de los procesos electrolíticos.

Esta técnica nos ofrece una amplia gama de nuevas posibilidades gráficas e innovadoras. Sin embargo, durante estos años el grabado electrolítico no ha tenido la expansión y aceptación que el resto de los procesos, tal vez por un infundado miedo a la electricidad y la aparente “parafernalia cara” necesaria para instalar una unidad de grabado electrolítico. A pesar de ello pienso que el grabado electrolítico está aquí para quedarse en el siglo XXI. (Espero contribuir a ello con estas instrucciones.)



PRINCIPIOS DE LA ELECTRÓLISIS Y DEL GRABADO ELECTROLÍTICO

Cuando se introducen dos planchas del mismo metal enfrentadas en paralelo sin que haya contacto entre ellas en una disolución salina (agua y una sal) conductora de la electricidad y del mismo metal, y se conectan a los terminales de una fuente de alimentación de corriente continua, la corriente fluye de una plancha a otra a través de la disolución, el electrólito.





El electrólito contiene iones metal positivos e iones sulfato negativos. Al fluir la corriente, los iones positivos y negativos del electrólito son atraídos a la plancha de polaridad opuesta.

Los iones metal positivos se pegan al cátodo (polo negativo) y los iones sulfato negativos son atraídos a las áreas desnudas del ánodo (polo positivo) y reaccionan con el metal de la superficie, oxidándola y disolviéndola. El resultado de este proceso es una mordida en el metal, igual que cuando se graba con un ácido aunque con ciertas diferencias.

La plancha que deseamos grabar estará introducida en el tanque unida al ánodo (+), enfrentada en paralelo a otra plancha unida al cátodo (-) a una distancia entre ellas de 6 a 10 centímetros.

Al mismo tiempo que los iones metal positivos están volviéndose metal sólido en el cátodo, una cantidad equivalente de metal está siendo extraída del ánodo, conservando por tanto el electrólito su concentración original. La cantidad de iones de metal disuelta en la disolución no cambia, así el baño electrolítico es reutilizable. No se agota la disolución a medida que la vamos usando. Este equilibrio y estabilidad en la disolución, nos permite calcular los tiempos de mordida con mayor exactitud que con los ácidos.

Podemos decir que con una misma concentración en la disolución electrolítica, e igual tiempo y voltaje, las propiedades de la mordida en planchas con las mismas dimensiones y áreas a grabar, pueden ser semejantes.




Cubeta hacha con botella plástica



Este sistema no desprende gases tóxicos, como los que se producen al grabar planchas de zinc o cobre con ácido nítrico o clorhídrico. Y, teniendo en cuenta unas pequeñas precauciones, por ejemplo, cuando introducimos y sacamos las planchas de los tanques o en su proceso de lavado, podemos considerar que es un método bastante inocuo.

Los procesos electrolíticos, utilizando energía eléctrica, tienen la ventaja de no producir residuos que, como las burbujas de los gases, obstruirían las tallas en el proceso de grabado, y además no generan precipitados sobre las tallas o que se depositen en el fondo de las cubetas.



LA UNIDAD DE GRABADO ELECTROLÍTICO

Cubeta vertical
Fuente de alimentación - corriente continua
Rejilla cátodo
Electrólito


Cubeta vertical
Siempre se debe utilizar una cubeta de plástico, nunca de metal. Para comenzar a probar con placas pequeñas y familiarizarse con la técnica, puede utilizar una papelera, también puede servir un recipiente para almacenar agua o líquidos cortándolo por su parte superior. También puede utilizar una cubeta horizontal, Cedric Green facilita información sobre este procedimiento.




Fuente de alimentación continua


Fuente de Alimentación

Necesitará una fuente de alimentación de corriente continua que suministre aproximadamente 5 Voltios y entre 3- 5 Amperios como mínimo, dotada con pantallas digitales y controles de potencia. Esta fuente proporcionará un suministro de corriente constante y un control más seguro sobre el proceso, sobre todo para aquellos que son principiantes y no tienen conocimiento de electricidad. Cedric Green (GREEN PRINTS) y Mat Farrar sugieren cómo preparar por usted mismo una fuente de alimentación o utilizar baterías (sistemas más baratos), puede emplear la F.A. que desee, pero siempre corriente continua.



Rejilla cátodo

Para que el proceso electrolítico se lleve a cabo una placa de metal deberá estar sumergida en el tanque y conectada al polo negativo (-) ‘el cátodo’, y enfrentada en paralelo a otra plancha del mismo metal, que es la que vamos a grabar, conectada al polo positivo (+) ‘el ánodo’.
Para simplificar el proceso puede utilizar en vez de la placa cátodo, una rellija de acero inoxidable adecuándola a las dimensiones de la cubeta. Recomiendo utilizar una rejilla diferente para cada uno de los metales que se disponga a grabar. Puede recurrir a las rejillas de acero que se usan popularmente para asar la carne.





Cátodos, parrillas de acero inoxidable




Electrólito

La disolución electrolítica salina conductora de la electricidad es el electrólito. Debe tener un catión (ión cargado positivamente) del mismo metal que vamos a grabar. Por este motivo, experiencias previas de grabado electrolítico que usaron una disolución de cloruro sódico (sal común) no tuvieron demasiado éxito. Tenga en cuenta que debe utilizar una sal del mismo metal que va a grabar: sulfato de cobre (Cu SO4) para planchas de cobre, sulfato de zinc (Zn SO4) para planchas de zinc, y  sulfato de hierro (Fe SO4) para planchas de hierro. Estos sulfatos puede conseguirlos en los suministradores químcos industriales. Recomiendo usar sulfatos de máxima riqueza y sin impurezas que originarían residuos e inconvenientes desconocidos y desagradables. (Ver en esta web información sobre el sulfato de cobre ETCH ZINC, STEEL, ALUMINUM) Si lo compra en tiendas de jardinería tiene que tener mucho cuidado de que no esté mezclado con otros productos, como fungicidas etc., pues no servirán. Teniendo en cuenta que la disolución no se agota con las sucesivas mordidas, y por lo tanto no tenemos que renovarla continuamente, aconsejaría usar sulfatos de máxima riqueza.





Sulfato de cobre



Sulfato de zinc




La concentración de iones metálicos en la disolución electrolítica determinará el flujo de corriente y, por tanto, la cantidad de metal disuelto en la plancha que estamos grabando. Las concentraciones bajas llevan a una grabación más lenta pero eficaz. Las concentraciones más saturadas son más rápidas pero necesitan una fuente de alimentación con más amperaje. Una concentración elevada, unida a un voltaje alto, puede estimular la generación de oxígeno en el ánodo, formando -si la plancha es cobre- una delgada pero sólida capa de óxido metálico, que aunque no resulte peligrosa puede llegar a detener la grabación en la talla, ya que el óxido de cobre no es conductor de la electricidad. Si sucede esto hay que diluir el electrólito.

Si la plancha es zinc, y la disolución electrolítica está muy concentrada unida a un voltaje alto, la disolución se irá alterando lentamente, ya que el hidróxido de zinc es muy alcalino aumentando el pH de la disolución, espesándola. Este factor condicionó los primeros pasos del grabado anódico y propició que se usaran ácidos para neutralizar estos efectos.

Hay grabadores que añaden a la disolución de sulfato de cobre una pequeña cantidad de ácido sulfúrico (0,03 % / litro de disolución), para evitar oxidaciones. No es aconsejable añadir ácido sulfúrico a las disoluciones de sulfato de zinc pues, al fluir la corriente se desprenden grandes cantidades de gases.

El sulfato de cobre y el sulfato de zinc son sales que suelen ser suministradas en forma de cristales, o bien pueden estar triturados en unos granos medianamente gruesos. Debe protegerse con guantes de caucho y máscara antipolvo para no respirar las sales en estado sólido. Una vez que las sales están diluidas en agua no hay peligro. Son seguras porque, como se ha explicado, las disoluciones no desprenden gases. Sin embargo, debe evitar que las disoluciones electrolíticas entren en contacto con la piel, y tener mucho cuidado cuando manipule las planchas al introducirlas o sacarlas de la cubeta con el fin de no ocasionar salpicaduras. Utilice gafas si lo desea. (Ver precauciones y medidas de seguridad)

Las disoluciones deben hacerse con agua de pH neutro, de este modo la química del electrólito será más equilibrada.

Recuerde: tiene que utilizar una varilla de madera para diluir las sales en el agua, nunca de metal. Prepare previamente el electrólito en un recipiente de plástico antes de introducirlo, bien diluido, en la cubeta, filtrándolo si fuera necesario. Añada al agua una parte de las sales de sulfato, remueva con cuidado, deje que repose unos minutos, añada más sulfato, remueva, deje reposar y así hasta que esté completamente diluido.

La temperatura de la disolución es importante. El baño electrolítico debe permanecer a una temperatura inferior a 32 grados centígrados, para impedir que el electrólito penetre entre el metal y el bloqueador.

Las disoluciones electrolíticas que no se estén usando se pueden dejar en la cubeta vertical, tapándolas muy bien para evitar que se ensucien o que se evaporen en climas cálidos. Si son cubetas pequeñas, las disoluciones pueden guardarse en garrafas con tapones de plástico y con una etiqueta informativa, indicando la concentración de sulfatos, fecha, etc.

Varias son las concentraciones (cantidad de sales por litro de agua) con las que he trabajado, obteniendo con cada una de ellas matices ligeramente diferentes. Aconsejo comenzar las experiencias con una concentración baja en la disolución; más tarde, si el amperaje de la fuente de alimentación lo permite, podrá aumentar la concentración y continuar practicando e investigando.

Electrólitos para grabar planchas de cobre:

Concentración
Débil: 160 g sulfato de cobre / litro de agua.
Media 200 g de sulfato de cobre / litro de agua.
Fuerte: 250 g de sulfato de cobre / litro de agua.

Electrólitos para grabar planchas de zinc:

Concentración
Débil: 160 g sulfato de zinc / litro de agua.
Media 300 g de sulfato de zinc / litro de agua.
Fuerte: 500 g de sulfato de zinc / litro de agua.

Electrólitos para grabar planchas de hierro:
Concentración
Media 200 g de sulfato de hierro / litro de agua.
Fuerte: 250 g de sulfato de hierro / litro de agua.



PREPARACIÓN DE LA PLANCHA

Tira de contacto
Tiene que preparar una “tira de contacto” que sirve para llevar corriente a la plancha que se dispone a grabar. 




Plástico adhesivo amarillo, tira de contacto y plancha de cobre



Corte una tira del mismo metal que va ha grabar de 1mm de grueso x 1,5 cm de ancho y aproximadamente 12 cm de largo. Prepare también un trozo de plástico autoadhesivo un poco más grande que la planchas. La tira de contacto se colocará en el reverso de la plancha sujeta con el plástico autoadhesivo, que al mismo tiempo la protegerá de la corrosión electrolítica.





Lijado de la tira de contacto






Proceso de preparado de la plancha y plancha terminada



Desengrasado de la plancha

Antes de proteger la plancha con el barniz ha de desengrasarla muy bien, use una mezcla de vinagre y sal común. En España usamos un producto llamado Blanco de España en polvo (Oxicloruro de Bismuto) que mezclado con vinagre y frotado con un paño de algodón sobre la plancha la desengrasa perfectamente, después se lava con agua abundante y se seca con papel y aire caliente. También puede desengrasar poniendo sobre la placa una cucharada de ácido cítrico y otra de bicarbonato mezclándolos con un poco de agua y frotando hasta que esté limpia la plancha, lavar con agua y secar.

Ha de tener en cuenta que cualquier pequeña cantidad de grasa que haya quedado en la plancha, incluso las huellas de los dedos, impedirán que la plancha sea grabada.



Poner vinagre sobre la plancha ya lijada



Poner oxicloruro de bismuto




Mezclar todo con un paño de algodón




Retirar todo con abundante agua corriente




Barnices

Puede proteger la plancha con los barnices que desee teniendo en cuenta que la mordida electrolítica penetra violentamente por cualquier punto si proteger. He trabajado un barniz alternativo (que utilizo como duro o blando) con base de aceite utilizando tinta calcográfica diluida con un poco de aceite y unas gotas de secativo de cobalto extendida con rodillo sobre la plancha. Antes de introducir la plancha en el baño electrolítico debe secar completamente la capa de tinta protectora utilizando la plancha de calor. El secado de la tinta lo puede hacer antes o después de realizar el dibujo.

Puede utilizar también los barnices acrílicos que se aconsejan (ACRYLIC RESIST ETCHING) en esta página web en los artículos INTAGLIO MANUAL of Acrylic Resist Etching de Friedhard Kiekeben y The BEGINNERS COMPENDIUM de Donna Adams que informan de una gran cantidad de productos acrílicos para usarlos como barniz. He usado con buenos resultados cera acrílica  Future de Johnson aplicando dos capas de barniz y secándolo muy bien con aire caliente entre cada capa con aire caliente. Los barnices han de estar bien secos antes de sumergirlos en la cubeta y aplicar electricidad.




Aplicar cera barniz



Dejar escurrir bien el sobrante de barniz




Secar bien con aire caliente




Prueba protegida con barniz acrílico sobre plancha de cobre 
Concentración del electrólito 250g/1 l.
Voltaje 0.5 V
Dos intervalos de mordida de 10' y dos de 15



Ejemplo de dibujo hecho en las condiciones descritas arriba




El voltaje

Con cualquiera de los metales y concentraciones expuestas arriba, suelo usar generalmente una corriente muy baja 0,5 Voltios. Con este voltaje y a partir de 15 minutos ya tenemos una talla imprimible, sin embargo deberá grabar hasta 60 minutos para obtener tallas de más profundidad.
Recomiendo que realice pruebas de grabado de líneas en intervalos de 15 minutos hasta llegar a morder un total de 120 minutos. Así podrá comprobar la intensidad de las líneas grabadas aplicando un tiempo de mordida adecuado a su trabajo.
Puede grabar también con una corriente de 1 Voltio.
Pero recuerde grabe con bajo voltaje, no es necesario utilizar corriente más alta que ocasionaría desprendimientos del barniz. Y con 10 Voltios lo normal es que los iones formen hidrógeno en el cátodo y oxígeno en el ánodo, y unidos es una combinación explosiva.



MANOS A LA OBRA

Prepare la plancha con la tira de contacto, desengrásela, cubra con el barniz elegido, y una vez que ha terminado de dibujar la plancha hay que introducirla en la cubeta. Previamente la hemos llenado con el electrólito adecuado hasta unos 5 cm del borde, y donde ya hemos instalado la rejilla cátodo.
La plancha se colocará a una distancia aproximada de 6 cm del cátodo. Recuerde que la plancha y la rejilla deben estar en paralelo en toda su superficie, que no esté inclinada.
Conecte los cables de la fuente de alimentación con la ayuda de unas pinzas de cocodrilo, la rejilla cátodo estará unida al polo negativo (-) (negro),  la tira de contacto de la plancha que se va grabar unida al polo positivo (+) (rojo). Conecte la fuente de alimentación regule con el mando el voltaje de 0 Voltios hasta que alcance 0,5 Voltios. Poco a poco verá como aumenta el amperaje, que depende de la cantidad de metal desnudo de la plancha. Mantenga la corriente a 0,5 V. Grabe durante 15 minutos. No tiene que preocuparse para nada del proceso, está grabando la electricidad.
Una vez a transcurrido el tiempo deseado, desconecte la fuente de alimentación, saque la plancha de la cubeta y lávela con abundante agua (Ver lavado de planchas y las precauciones y medidas de seguridad), haga reservas con barniz de retoque e introduzca de nuevo la plancha en la cubeta y repita el proceso anterior. Haga una prueba con diferentes mordidas en intervalos de 15 minutos.



Cubeta con el electrolito de cobre, rejilla y pinza con la corriente conectada




Introducción de la plancha de cobre a grabar




Conectando la plancha de cobre




Todo listo para conectar la corriente





Fuente de alimentación conectada. La pantalla izquierda marca 0,5 V y la pantalla de la derecha 0,39
A que es la corriente que esta circulando en proporcion a la superficie de metal que se esta mordiendo




Realice pruebas con las diferentes
concentraciones de electrólito, voltaje, tiempo, distancia entre los polos


Pruebas de grabado de líneas sobre plancha de COBRE
Cu 1 - Concentración de electrólito 160g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Cu 2 - Concentración de electrólito 250g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Cu 3 - Concentración de electrólito 250g / 1 L. Voltaje 1,0V. Intervalos de mordida de 15'.















Pruebas de grabado de líneas sobre plancha de ZINC
Zn 1 - Concentración de electrólito 160g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 2 - Concentración de electrólito 225g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 3 - Concentración de electrólito 300g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 4 - Concentración de electrólito 300g / 1 L. Voltaje 1,0V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 5 - Concentración de electrólito 500g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.








Micropunto

Para obtener tonos como el aguatinta, simplemente dejará descubierta las áreas del metal desnudo donde actuará la electrólisis originando un micropunto parecido al aguatinta. La riqueza de estos tonos está en relación a la estructura y calidad de los diferentes metales que nos suministran los grabadores.

Si quiere obtener zonas de graneado profundo para obtener tonos intensos, es preferible que grabe en intervalos de 15’ enjuagando la plancha, o dejando secar electrólito sobre la misma y volver a grabar de nuevo (sin bloquear la zona) hasta grabar el tiempo propuesto. Éste método produce un tono más intenso que una grabación continua de 60’ – 90’.

Sobre planchas de cobre, el micropunto genera desde una gama de grises hasta los tonos más oscuros e intensos con disoluciones de baja concentración y voltaje. Una corriente de 1 V no produce un micropunto más intenso.

Como alternativa puede aplicar con un rodillo una capa de tinta calcográfica, descargando previamente algo de tinta del rodillo sobre un papel de periódico, de tal forma que cuando se aplique la tinta sobre la plancha, ésta quede cubierta por una trama de pequeños puntitos de tinta, que bloquearán la placa o la zona que se vaya a grabar como si fuera un aguatinta. Obviamente este método requiere alcanzar una buena habilidad con la práctica.

Puede hacer reservas con lápices de cera y litográficos, grabando y volviendo a insistir con otras capas de lápiz y grabando de nuevo, etc. También puede emplear salpicados de barniz, o un micropunto que se genera por galvanización invirtiendo la polaridad de la planchas. (Espero tener tiempo, algún día, para seguir explicando otras aplicaciones del grabado electrolítico.)

Si lo desea, puede usar resina de colofonia o betún de Judea para enmascarar las planchas y generar los efectos de aguatinta, pero la resina puede acabar desprendiéndose durante la acción electrolítica. El reto es no usar estas pulverizaciones y fundidos tóxicos: el taller de grabado es un nuevo espacio después de dejar de lado los ácidos, resinas y disolventes de penetrantes olores.

No he experimentado con los modernos sistemas de aguatintas acrílicas aplicadas con aerógrafos, pues con los bloqueadores acrílicos hay que aplicar dos capaz de barniz. Tal vez aplicando una pulverización de aguatinta acrílica y grabar durante unos 10’ y posteriormente seguir aplicando pulverizaciones y grabaciones durante varios intervalos, tal vez así se puedan obtener otros resultados interesantes.


Pruebas grabado de "micropunto" con mordida abierta sobre plancha de COBRE
Cu 1 - Concentración de electrólito 160g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Cu 2 - Concentración de electrólito 200g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Cu 3 - Concentración de electrólito 250g / 1 L. Voltaje 1,0V. Intervalos de mordida de 15'.








Pruebas grabado de "micropunto" con mordida abierta sobre plancha de ZINC
Zn 1 - Concentración de electrólito 160g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 2 - Concentración de electrólito 200g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 3 - Concentración de electrólito 300g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 4 - Concentración de electrólito 300g / 1 L. Voltaje 1,0V. Intervalos de mordida de 15'.
Zn 5 - Concentración de electrólito 500g / 1 L. Voltaje 0,5V. Intervalos de mordida de 15'.








Grabado hecho con lineas y micropuntos




Lavado de las planchas

Cuando se lavan las planchas con restos de ácidos en los fregaderos, los residuos tóxicos se descargan en los acuíferos a través de desagües y cloacas. Las disoluciones electrolíticas no afectarán a los acuíferos si se toman ciertas precauciones. Las planchas que se han grabado con una disolución de sulfato de zinc, pueden lavarse directamente en los fregaderos con agua corriente e ir directamente a los desagües, ya que no son nocivas o perjudiciales y no afectan a los sistemas de alcantarillado ni acuíferos.

Sin embargo, se recomienda que las planchas que se han grabado con una disolución de sulfato de cobre, se laven en un tanque de paso con agua y limaduras de hierro. La razón es que los iones de cobre se convierten fácil y rápidamente en cobre metálico desechable e inofensivo por el contacto con las limaduras de hierro. El tanque de paso es una cubeta de plástico donde cabe cómodamente la plancha que se está grabando, en la que se ha puesto abundante agua y limaduras de hierro limpias de grasa de máquinas, o un trozo de lana de finos hilos de hierro para pulir, de venta en las ferreterías. La disolución del tanque de paso se va coloreando de amarillo y queda en un estado que puede arrojarse por los desagües previo filtrado. Una vez sacada la plancha del tanque de paso, ésta se puede lavar con abundante agua directamente en el fregadero. (Gráficos 19 lana de hierro – 20 Tanque de paso)








Tanque de lavado

Lana de hierro, o esponja de aluminio.




APLICACIONES

Puede experimentar con todo tipo de bloqueadores acrílicos y con base de aceite. Se pueden aplicar todas las técnicas tradicionales del grabado en hueco. También puede utilizar transferencias y láminas de fotopolímeros sobre las planchas. Las posibilidades de utilizar la galvanografía es otra de las múltiples posibilidades que los procesos electrolíticos nos ofrecen.

ESTAMPACIÓN

Cualquier plancha grabada con los procesos descritos podrá ser estampada con las tradicionales técnicas que ha venido usando hasta ahora para el grabado en hueco. Preparando previamente el papel con la humedad adecuada, entintando la plancha en talla o mediante rodillos y tintas de distintas viscosidades y, finalmente, aplicando bastante presión con el tórculo.




PRECAUCIONES, VENTAJAS E INCONVENIENTES DEL GRABADO ELECTROLÍTICO

PRECAUCIONES Y MEDIDAS DE SEGURIDAD

Aunque pueda parecer reiterativo, recomiendo que se tomen ciertas precauciones  para trabajar con seguridad el grabado electrolítico y sus diferentes aplicaciones.

Evite inhalar los polvos de sulfatos, así como que entren en contacto con la piel y los ojos. Manipule los sulfatos con mascarilla antipolvo y guantes de caucho hasta que estén diluidos en agua para preparar el electrólito.
Use guantes impermeables siempre que sus manos deban entrar en contacto con las disoluciones electrolíticas o los mordientes salinos, y utilice también gafas para proteger los ojos de salpicaduras si no manipula el electrólito con cuidado. Si la piel o las manos entraran accidentalmente en contacto con la disolución, lávese bien con agua y, si le cae en los ojos, lávese con abundante agua o suero fisiológico y acuda al medico.
Si tiene que almacenar los electrólitos, hágalo en garrafas de plástico con tapones también de plástico, bien etiquetadas, y en un lugar seguro fuera del alcance de los niños.
Utilice el electrólito adecuado para cada plancha.
Antes de conectar la fuente de alimentación compruebe que todas las conexiones eléctricas están realizadas correctamente.
Recuerde que en electricidad el terminal rojo es el polo positivo (+), y el terminal negro el polo negativo (-).
Cuando tenga la plancha preparada para grabar, introdúzcala primero en la cubeta electrolítica, luego conecte la fuente de alimentación y vigile que el voltaje se mantiene en el rango deseado. Antes de sacar la plancha desconecte la fuente de alimentación.
Grabe con bajo voltaje (0,5 V – 1 V), ya que a 10 voltios lo normal es que los iones formen hidrógeno en el cátodo y oxígeno en el ánodo, y que unidos son una combinación explosiva. Evite su formación manteniendo el voltaje suficientemente bajo para prevenir que se generen estos gases.
Una concentración elevada en la disolución electrolítica unida a un voltaje alto -unos 6 voltios-, puede generar la formación de oxígeno en el ánodo que, aunque no se desprenda como un gas, sí reacciona con el metal, dificultando la grabación. Por tanto, mantenga un voltaje bajo y disoluciones de baja concentración.


VENTAJAS DEL GRABADO ELECTROLÍTICO

La alternativa a los ácidos que nos ofrece el grabado electrolítico es tan interesante que tal vez conviene recordarlas de nuevo.
La mordida electrolítica produce una delicada e impecable talla, gracias a que una característica del efecto electrolítico es la mordida perpendicular a la superficie de la plancha. La mordida no socava el metal por debajo de la capa del barniz protector y no rompe los bordes de estos bloqueadores, resultando así las líneas muy limpias y brillantes. Las líneas tramadas no tienden a ensuciarse y originar calvas por efecto de la fusión gradual de las mismas. La estructura del metal, en el fondo de las tallas, genera una superficie rugosa que retiene muy bien la tinta en las líneas más anchas.
Las disoluciones electrolíticas y los mordientes salinos no desprenden gases ni humos tóxicos cuando permanecen en las cubetas mientras no se está grabando.
El proceso de grabado electrolítico con electricidad no genera gases tóxicos.
La mordida electrolítica no produce burbujas de gases que detendrían la grabación; por tanto no hay que estar pendiente de retirar estas burbujas como ocurre con los ácidos. Mientras grabamos podemos estar trabajando en otras planchas.
La mordida electrolítica no genera residuos metálicos que se acumulen en las tallas impidiendo la grabación.
Las disoluciones electrolíticas no se agotan con las sucesivas mordidas, por lo que es más fácil calcular los tiempos de mordida. Tampoco hay que estar continuamente reponiendo el mordiente, con su consiguiente ahorro, en contraste con el grabado con ácido, en el que una vez la disolución ácida ha sido usada, se desconoce su fuerza, que se hace más débil con cada uso, hasta llegar a agotarse. La electrólisis elimina este problema completamente: todavía sigo usando las mismas disoluciones electrolíticas con las que empecé a trabajar en el año 2001.
La profundidad de las líneas grabadas -con las mismas condiciones de concentración del electrólito y la misma distancia entre los electrodos, en un tiempo y un voltaje dado- tendrán las mismas características.
En las superficies de metal sin proteger con bloqueadores, el grabado electrolítico produce una estructura porosa y uniforme que retiene la tinta, lo que he llamado micropunto. Es parecido al aguatinta tradicional, pero no se utilizan las pulverizaciones y su fundido posterior de polvos de resina de colofonia o asfalto, ambos procesos considerados bastante tóxicos.
El taller de grabado puede ahorrarse la costosa inversión en una campana extractora de humos para proteger a los grabadores de las nocivas emanaciones de gases generados en el grabado tradicional con ácidos.
En contraste con lo que ocurre con un baño ácido, que hay que sacar inmediatamente las planchas para detener la grabación, en el baño electrolítico la grabación se detiene cuando cortamos la corriente desde la fuente de alimentación. Las planchas pueden permanecer sumergidas por periodos cortos de tiempo con la unidad electrolítica desconectada, ya que la corrosión en las tallas no continuará. Durante periodos más largos, el electrólito puede penetrar entre la tira de contacto y la plancha, causando la caída de la misma al fondo de la cubeta, o levantar el bloqueador.
Por último hay que considerar también que es un sistema de grabado bastante barato, una vez que se ha adquirido la unidad electrolítica. Dos son las razones.
Primero, debido a la estabilidad de los mordientes -que no pierden su capacidad corrosiva nunca-, por lo que el gasto en sulfatos se reduce únicamente a cuando preparamos por primera vez el electrólito para llenar las cubetas. Si después de su uso cerramos las cubetas o guardamos en garrafas los electrólitos, éstos se conservarán durante mucho tiempo. Sólo será necesario reponer el que se pierda a causa de trasvases o evaporaciones.
Segundo, porque está demostrado que el consumo eléctrico de una unidad de grabado electrolítico está muy por debajo de una lámpara de 6 W. También es evidente que el consumo es mucho menor que el de la campana extractora de humos necesaria en cualquier taller en el que se graba con ácidos. Y, por supuesto, consumen más la chofereta para calentar las planchas y secar las tintas, o los secadores de aire caliente provistos de resistencias de elevado consumo.


INCONVENIENTES DEL GRABADO ELECTROLÍTICO

La alternativa a los ácidos que hemos buscado con el grabado electrolítico nos ha ofrecido una serie de ventajas expuestas en apartado anterior. Pero como todo no pueden ser ventajas, quiero enumerar aquí una serie de inconvenientes que también presenta este proceso y manera de grabar.

La necesidad de protegerse con guantes de goma y mascarilla antipolvo para no inhalar el sulfato antes de disolverlo, y evitar así que una vez diluido entre en contacto con la piel y los ojos.
La tendencia a morder más intensamente las líneas aisladas que las que están más cercanas entre sí, o formando una trama. También muerde más en las zonas externas de las planchas que en el centro (efecto de borde). Además, la acción electrolítica actúa con más insistencia en los bordes de las líneas anchas y en los bordes de los bloqueadores de las superficies amplias de mordida abierta. Esto último es más notable, sobre todo, en mordidas prolongadas. No obstante, grabar utilizando un cátodo de rejilla en la unidad electrolítica, en general equilibra bastante estos inconvenientes.
Tal vez usar electricidad para grabar represente un inconveniente para algunos grabadores, porque no quieran utilizar esta energía que les puede parecer peligrosa, pero teniendo en cuenta que el voltaje y el amperaje utilizados son muy bajos, no hay riesgos de descargas eléctricas si, accidentalmente, tocamos al mismo tiempo los electrodos. Sea como sea, hay que evitar cortocircuitos por conexiones defectuosas o por accidente.
El hecho de que no se utilicen los polvos de resina o asfalto limita la posibilidad de conseguir el tono uniforme y plano de diferentes intensidades proporcionado por el aguatinta tradicional, que controlamos desde hace varios siglos.

Gracias Alfonso Crujera
www.acrujera.blogspot.com


Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay








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