viernes, 5 de abril de 2013

COMO COLECCIONAR MINERALES





LA COLECCIÓN


COLECCIONA TUS MINERALES

La pasión por los minerales entendida como deseo de poseer y admirar objetos extraños y fascinantes obtenidos de lugares dispares y a veces hasta exóticos, es un hecho común hoy en día. 

Son muchas las caras en las que hay algún ejemplar más o menos valioso del mundo mineral y muchos son proclives a dudar que estos objetos tan perfectos se han formado por sí solos sin la intervención del hombre.
Recorriendo las abarrotadas vitrinas de algún museo de minerales o simplemente admirando la pequeña colección de algún amigo,nos vamos adentrando en un mundo fantástico, enormemente bello, que encierra no pocas interrogantes sobre la historia de la humanidad y de la ciencia. 

Precisamente por estos motivos la divulgación de la  mineralogía y el fomento del coleccionismo de minerales deben ser considerados como actividades altamente educativas,con enorme valor cultural. 
Estas consideraciones de fondo se han tenido presentes a la hora de elaborar esta colección que servirá, tanto a quienes tienen ya un conocimiento preciso de los minerales como a quienes se dedican simplemente a coleccionarlos e incluso a aquellos profanos que se adentran por primera vez en uno de los capítulos más interesantes de la naturaleza.







¿QUÉ SON LOS MINERALES?

La pregunta parecerá absurda para los coleccionistas expertos o los estudiosos del tema, pero para los neófitos que se aproximan por primera vez a este complejo mundo es seguramente de importancia vital el aclarar rápidamente qué entendemos por minerales. 

Con este nombre estamos llamando a un determinado compuesto químico homogéneo y bien definido de origen natural y casi siempre inorgánico, con una estructura cristalina particular y fija. 

Los minerales se diferencian de las rocas porque éstas no son compuestos homogéneos, sino que son agregados de cristales de una o más clases, así, por ejemplo, una roca como el granito no es un mineral aunque pertenece al mundo mineral. 
De hecho, observándolo bien se puede notar que en el granito hay más de una sustancia; está formado por tres o cuatro componentes diversos. 

También el mármol es en realidad una roca, puesto que en su masa pueden entrar de hecho varios componentes extraños, lo cual no implica que en algunas ocasiones todos estos componentes se reduzcan a uno de la misma clase. 
Por idénticas razones no se pueden considerar minerales algunas sustancias que en algunas disciplinas científicas como, por ejemplo, la geografía económica se las designa como tal, es decir, el petróleo, la bauxita, el carbón...







COMO COLECCIONAR MINERALES

La colección de minerales manifiesta la personalidad de quien la realiza y, por tanto, cada colección es, en cierto modo, distinta, no sólo porque los fragmentos que cada uno posee están ligados a sucesos
personales, sino que la concepción del modo de recogerlos varía de una persona a otra. 

Por estas razones es difícil establecer un criterio que tenga validez general para los coleccionistas. Hay algunos que,por ejemplo, dan más importancia a los ejemplares de enormes dimensiones (de museo), otros por el contrario, se dedican exclusivamente a los"micromounts" y así,sucesivamente. 

¿Cómo hacer entonces para iniciar una colección de minerales?

Cuando un coleccionista de cierto arraigo mira atrás en el tiempo y toma en la mano los ejemplares que posee desde hace años, recuerda fácilmente que casi todo cuanto ha recogido al principio es modesto y, posiblemente, merecedor de tirarse a la basura; son excepción algunos ejemplares, recogidos posiblemente por casualidad, que tienen la consideración de in-encontrables hoy en día: esto es porque numerosas minas han cerrado, quedando agotadas numerosas localidades.







PRIMERA REGLA

Escoger ejemplares apreciables. 
Quizá de estas consideraciones se puede obtener un único criterio efectivamente útil para cada coleccionista. 
Los minerales raros y apreciables son, en general, "cosa de adultos". 
Se debe, por tanto, evitar equivocarse en la compra de ejemplares, sobre todo si no se los conoce bien, y en condiciones de igualdad de garantías, se debe preferir la compra de un buen ejemplar, en lugar de muchos no muy apreciables: el complemento de la colección vendrá después con el tiempo. 

Si en el momento de la compra está en condiciones de considerar que la pieza adquirida va a ser más tarde o más temprano sustituida por una mejor, en tal caso se está tirando un dinero, por lo que es preferible adquirir una pieza apreciable, puesto que ya desde el primer momento se tendrá algo de valor y con el tiempo lo conservará, pero no lo perderá; es más, lo normal es que lo aumente;además, si se encontrase en condiciones de adquirir después un ejemplar considerablemente mejor, podrá utilizarse como instrumento de intercambio ventajoso.







SEGUNDA REGLA

Ojo a la disponibilidad de ejemplares. Hay algunos criterios que hacen suponer,por ejemplo, que la disponibilidad de minerales, aunque relativamente notable,debe rápidamente agotarse. 
De hecho, los trabajos realizados en algunas minas no muy grandes llevan rápidamente a cambiar el tipo de material que aparece y, por tanto, sólo en casos absolutamente excepcionales mantiene por años las mismas características de calidad.

Se pueden recordar a este propósito los célebres yacimientos de Mapimi y de Los Lamentos, en Méjico, donde algunos creían, hasta no hace muchos años, que habían dado con fuentes inagotables de material bien cristalizado; sin embargo, hoy muy a duras penas se obtiene algún ejemplar, alcanzando precios elevadísímos. 
Sin ir tan lejos, recordemos numerosas minas de nuestro país,que, hoy por hoy, están prácticamente agotadas, cuando su desarrollo hace algunos años no parecía indicar su fin. 
Fenómenos de agotamiento se registran en todas partes del mundo;así, los yacimientos de Marruecos, en los que se obtenían azuritas y vanadihitas, están a punto de finalizar. 
Por lo que respecta a otro mineral, el amianto, sus fuentes están casi agotadas, por lo que su precio ha comenzado a elevarse hasta cotas inimaginables.
Sobre la base de todos estos ejemplos se puede intuir bastante bien que la disponibilidad de algunos ejemplares no es eterna, y justo por ello se puede utilizar un criterio inteligente en su compra, prefiriendo los ejemplares más abundantes.







TERCERA REGLA

Adecuar los fragmentos a sus recipientes. Mención aparte merece el argumento delos recipientes para la conservación de los ejemplares. 
Existen numerosos recipientes a elegir y un criterio único no se puede dar. 
Sin embargo, dado que el precio de estos recipientes es más elevado, es preciso saber escoger bien. Por ejemplo, para fragmentos vistosos existen diversos tipos de armarios de cristal muy bellos. 
Para ejemplares de dimensiones menores, es mejor conservarlos dentro de pequeñas cajas de unos 7cm de altura, con separadores de madera, metal o plástico (estos últimos son,quizá, los más convenientes). 

Para los micromounts son necesarias pequeñas cajas semejantes a las que contienen alfileres de coser (dimensiones tipo, para un micromount son3x3x3 cm, pero existen medidas estándar menores). 
Algunos ejemplares que deben mantenerse alejados del polvo se pueden poner en cajas de plástico de cierre hermético. Si fuesen sensibles al aire sería preciso incluso,utilizar cola de contacto para cerrar las cajas. 

Todas estas cajas pueden adaptarse bastante bien a armarios de minerales, y en función de las necesidades, el armario debería ser lo último en comprarse.







CUARTA REGLA

Seguir un tema determinado. Sugerencias: sise desea de verdad obtener una buena colección, se debe buscar una temática precisa; es preciso tener en cuenta si se debe de dar a la colección una dirección local o bien utilizar un criterio sistemático, eligiendo un cierto tipo de minerales o bien dedicarse a una sola especie. Este es el único camino para darle a la colección buena base de interés científico.







LOS SILICATOS: LA CLASIFICACION MAS SEGUIDA (BRAGG-MACHATSCHKI-STRUNZ)

En la presentación el lector se habrá dado cuenta de la complejidad de los problemas que conciernen a los silicatos por la enorme variedad de las estructuras de las especies y también por su correcta interpretación y clasificación. 
Mientras que es obvio que cada estructura constituye un motivo que se repite en las tres dimensiones y, por tanto, es en cierto modo arbitrario reconocer en ellas entidad como los tetraedros aislados o unidos sólo entre ellos en una determinada manera descuidando los enlaces con el resto, todavía en el caso de los silicatos es bastante cómodo clasificarlos partiendo precisamente del principio de reconocer el tipo de uniones entre los tetraedros SiO4 que los constituyen: esto también porque en la mayor parte de los casos el enlace estructural más fuerte es el que existe entre los átomos de silicio y de oxígeno que forman el esqueleto de la estructura cristalina. 







La siguiente relación muestra, por tanto, la clasificación aquí adoptada debida esencialmente a Bragg y Machatschki y actualizada por Strunz. Se tienen, por tanto, silicatos:

- con tetraedros aislados (nesosilicatos);

- con tetraedros unidos de dos en dos o fragmentos de cadenas más largas (sorosilicatos);

- con anillos de tetraedros de tres, cuatro o de seis, simples o dobles (ciclosilicatos);

- con cadenas indefinidas simples, dobles o múltiples (inosilicatos);

- con planos indefinidos de tetraedros (filosilicatos);

- con mallas tridimensionales indefinidas de tetraedros (tectosilicatos).







Se puede objetar que semejantes estructuras se encuentran también entre otros grupos (fosfatos); éstos, sin embargo, son poco estables en la naturaleza y se encuentran en la práctica casi exclusivamente entre los compuestos artificiales.


COLECCIONAR MINERALES: EL CRITERIO SISTEMÁTICO

Además del criterio estético ya examinado y desarrollado, hemos de mencionar el criterio de la colección sistemática. 

Aquí, naturalmente, si se quiere tener representantes de un amplio grupo de especies es necesario resignarse a tener alguna muestra algo menos bella; todavía, el nivel estético de las buenas colecciones sistemáticas permanece en buenas condiciones y, en general, los criterios arriba expuestos coexisten cuando un coleccionista apasionado por el lado estético tiene también deseos de obtener una cierta variedad de minerales distintos, y, por tanto, procura adquirir buenos ejemplares de las especies más difundidas no desdeñando las raras,aunque no sean bellos cristales.







Así, también el criterio de la medida de los fragmentos puede coexistir, porque, a menudo, un coleccionista posee una verdadera y propia vitrina de museo, donde tiene los fragmentos más grandes, y pequeñas cajas en donde dispone los más pequeños e incluso puede llegar a tener sus propios "micromounts".


LAS COLECCIONES REGIONALES

Se puede hablar también de colecciones sistemáticas de minerales de una determinada zona, más o menos amplia, que puede ser, por ejemplo,una nación entera,(España, Suiza, Alemania), o una región (Castilla, Asturias, Cataluña), o un determinado valle (valle del Pas, valle del Guadiato), o un sistema montañoso (Somosierra), etc.

Quizá, desde un punto de vista científico,estas son las colecciones más significativas, en cuanto que si están bien abastecidas recogen una documentación muy valiosa sobre todas las formas en que un mineral aparece en una determinada zona. 
Además de lo dicho, estas colecciones no son menos valiosas que otras desde un punto de vista cuantitativo y estético. 







Ante todo es preciso no sólo dar una documentación sobre la naturaleza de la especie, sino también sobre su lugar de recogida exacto y el año en que se obtuvo (para ser rigurosos, estas anotaciones deberían existir para todo mineral en cualquier tipo de colección). 
Para estas colecciones regionales,dado que la exacta documentación sobre la localidad es esencial, habrá que preferir el material recogido personalmente, puesto que sobre él no tendremos la menor duda.


LAS COLECCIONES ESPECÍFICAS

En efecto, un aspecto importante de las colecciones de minerales es el hecho de que una determinada especie se presenta de formas muy distintas entre ellas. Poseer un buen ejemplar de pirita no equivale, ciertamente, a decir que tal especie esté documentada exhaustivamente en una colección y, por tanto, no es como tener un determinado sello o una determinada moneda. 

Por tanto, la pirita de una determinada localidad podría estar caracterizada por una estructura cristalina especial (es decir,por una determinada forma de sus cristales) o por una cierta composición química(por ejemplo, si tiene un componente de níquel o arsénico muy fuerte) o por otras peculiaridades singulares. Precisamente por estas razones, algunas colecciones pueden estar dedicadas exclusivamente a una sola especie: por ejemplo, hay coleccionistas que son únicamente aficionados de la calcita o el cuarzo, que recogen todos los tipos posibles procedentes de numerosas localidades. 

También estas colecciones pueden ser fascinantes por la belleza de las muestras recogidas además de su interés científico.







COLECCIONAR MINERALES: EL CRITERIO ESTÉTICO

Además del criterio sistemático seguido normalmente para presentar los minerales, existen otros criterios de catalogación y presentación de entre los cuales el más extendido es el relacionado con criterios meramente estéticos en este caso y si se dispone de espacio suficiente se prefiere recipientes de cristal de considerable tamaño como si se tratase de un museo; sin embargo, pocas son las personas que se pueden permitir el lujo de comprar muchas muestras de museo no sólo ya por la necesidad de espacio, sino por el precio que ello supone. 

Lo más normal es coleccionar los minerales en pequeñas cajas escogiéndolos con dimensiones pequeñas.
Hace algún tiempo, dimensiones tales como 5 x5 ó 2 x 3 se consideraban ideales; hoy en día se pueden reducir mucho más,puesto que numerosos son los ejemplares del tamaño de una uña, e incluso están los "micromounts" sólo observables con precisión en el microscopio. 

En estas condiciones una colección de millares de ejemplares se puede conservar en un reducidísimo espacio. 
Numerosas veces los ejemplares más pequeños son los más bonitos. 
Los "micromounts", se suelen conservar en pequeñas cajas de plástico transparente para evitar los efectos perniciosos del aire;normalmente estos trozos de mineral se suelen fijar a una de las paredes de las cajas de plástico con un poco de plasticina, procurando que las partes más vistosas resulten fáciles de ver para el observador.







LAS "COLECCIONES DE DANA"

Están de moda sobre todo en América colecciones de gran cantidad de ejemplares conocidas como colecciones de Dana, procedentes del nombre del famoso investigador americano Dana, que escribió una obra hoy ya clásica sobre los minerales y su clasificación sistemática. 

En estas condiciones se entremezclan todo tipo de minerales, incluso algunas grandes "piedras" sin el menor valor estético. Ciertamente algunas especies minerales no tienen el más mínimo valor estético; entonces cabe la pregunta de que cuál es el motivo de poseerlas. 
Si tenemos en cuenta únicamente el interés científico, hemos de considerar que una muestra se debe tener siempre que se trate:







1) de una muestra auténtica con conocimiento exacto del lugar de donde procede,

2) si es físicamente destacable frente a otros minerales por algún pequeño cristal o característica genuína que permita sacar conclusiones científicas.

Ahora sí que se puede entender por qué es lógico que en una colección relativamente amplia existan estas piedras "sin valor estético".


MINERALES ESTÉTICOS

Por lo que respecta a nuestra obra tendremos en cuenta básicamente aquellos minerales que destaquen por su singular belleza o que por lo menos se les puede incluir dentro de una especial estética. 
Por esta razón omitiremos aquellos minerales observables sólo ante el microscopio, aunque incluiremos algunos otros que,aunque sin belleza, sean de gran importancia; por ejemplo, hablaremos de los teleruros de oro (silvanita, krennerita, etc.).







COLECCIONAR SULFUROS

La colección de sulfuros es probablemente una de las de mayor valor, tanto por el interés de los minerales que representa como por su belleza. 
Se tiene de hecho una gama completa de colores que tiende más o menos al metálico (desde el gris plomo al amarillo oscuro, pasando por el rojo cobre,
etc.), aunque no faltan tonalidades de rojo(proustita, cinabrio) e incluso el amarillo clarísimo, casi incoloro (blenda). 
A menudo, los cristales están completamente terminados y aparecen con una cierta
frecuencia las formas típicas del sistema cúbico, es decir, el cubo, el tetraedro, el octaedro,etc. 

Las asociaciones de sulfuros distintos son muy frecuentes, especialmente en las localidades más clásicas. La pirita, por ejemplo, se puede decir que aparece en todas partes; cuando está en compañía de otros sulfuros se observan magníficos contrastes de color y formas.







MINERALES DE INTERÉS HISTÓRICO

Los sulfuros, además, revisten a menudo interés histórico,dado que fueron de los primeros minerales metálicos que se utilizaron: por ejemplo, la galena y la calcopirita ya eran conocidos en la antigüedad como fuentes del plomo y del cobre, y de la primera se obtiene la plata mediante un laborioso procedimiento. Algunos metales nuevos fueron descubiertos precisamente por los químicos con estos minerales: por ejemplo, el germanio en la argirodita, el niquel y el cobalto en la niquelina y en la esmaltita, etc.







EL ASPECTO ESTÉTICO

Desde un punto de vista estético, los mejores ejemplares de estos minerales son, quizás, aquellos que se encuentran sobre matrices blanquísimas, como las de las dolomías sacaroideas o de los mármoles: de estos ejemplares se han recogido magníficas muestras, sobretodo en los mármoles de Carrara y en Vall de Binn. 

Los cristales perfectamente nitidos de sulfuros más o menos raros de estas localidades corresponden casi siempre a un valor comercial bastante elevado. 
A menudo, en estos minerales, a sus valores estéticos ha de añadirse una extraordinaria rareza de las especies y una notable singularidad de su composición química (presencia de metales insólitos como el talio, el vanadio,etc.).







DIFÍCILES LOS "FALSOS"

A diferencia de los elementos nativos, a menudo falsificados, entre los sulfuros es verdaderamente difícil fabricar muestras falsas, por lo que se puede estar relativamente tranquilo, dado que, por ejemplo, no es muy sencillo producir artificialmente un buen cubo de pirita. 
Sin embargo, las caras reconstruidas no se deben de excluir a priori, aunque las muestras falsas de este tipo se realizan en general en otros grupos (silicatos, etc.).







LA CONSERVACIÓN

Un importante consejo es el de conservar absolutamente toda la colección de sulfuros en un lugar lo más seco posible,por tanto, no tenerlos jamás al descubierto o en lugares húmedos.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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