jueves, 4 de abril de 2013

COMO DETERMINAR UN MINERAL





LA DETERMINACION DE LOS MINERALES


Como ya se ha dicho más veces, una especie mineralógica está caracterizada por la composición química y su estructura cristalina. 
Por tanto, para determinar exactamente la naturaleza de un mineral es necesario disponer de un análisis químico y de un análisis cristalográfico. 
El análisis químico, para distinguir las distintas variedades intermedias entre dos o más minerales distintos, deberá ser (si es posible) cuantitativo, es decir, deberá decir no sólo qué elementos están presentes en un cierto mineral, sino también en qué cantidad. 







Esta última información es absolutamente necesaria para disponer de los datos cristalográficos. 
Por ejemplo, utilizando los simples datos químicos para el hierro recordamos fácilmente que para cada mineral prácticamente da, en medida mayor o menor, reacciones características de tal metal, sin embargo, para que un mineral sea verdaderamente de hierro es necesario que éste esté presente en una cantidad tal que hace fundamental su presencia. 

Por tanto, a no ser que no tengamos datos exactos sobre su estructura cristalina y que esta sea absolutamente típica de un mineral de hierro, será necesario proceder a una valoración de la cantidad.







ANÁLISIS SÓLO DE LABORATORIO

Ejecutar análisis químicos cuantitativos de ejemplares, a menudo pequeñísimos, que contienen varios elementos es labor frecuentemente muy difícil, reservada sólo a los laboratorios de investigación o profesionales (y no siempre se logra tener los aparatos necesarios). 
También el análisis cristalográfico no es una prueba que cada cual pueda ejecutar en su propia casa, sino que requiere unos aparatos adecuados y muy costosos. 

El costo de un análisis de este tipo es, sin lugar a duda, elevado; se parte de miles de pesetas para llegar, fácilmente, a unas decenas de millar. A veces se recurre a amigos que, disponiendo de medios analíticos adecuados, pueden hacernos el favor de hacer una determinación gratuita. 
Más raramente es posible utilizar, de forma sistemática, la ayuda de estos amigos, puesto que en cualquier colección se deberían de realizar centenares de análisis. 







Los laboratorios, tan ligados a la búsqueda científica, pueden estar disponibles para ejecutar  gratuitamente una serie de pruebas, ya que en alguna medida tienen una elevada probabilidad de encontrar alguna cosa interesante para un estudio mineralógico. 
Por todas estas razones, se puede decir que la inmensa mayoría de los ejemplares de las colecciones mineralógicas (aquí comprendidas también las universitarias y de varios museos) jamás se han estudiado exhaustivamente, pues hasta los conservadores mas expertos y capaces no logran tener tiempo para ejecutar todas las pruebas (y tal vez no poseen ni siquiera los aparatos adecuados). 

Entonces, ¿nos debemos fiar o no de un "cartel" relativo a un cierto ejemplar que nosotros adquirimos o que se nos regala?







SORPRESAS CLAMOROSAS

En efecto, no faltan clamorosas sorpresas, por ejemplo, en cierto museo recientemente se han dado cuenta que los ejemplares expuestos como calcosina, en realidad, casi todos están constituidos por otro sulfuro de cobre (digenita, djuleita, etc.). 
Análogamente, parece que los mejores ejemplares de thorteitita (silicato de escandio) noruegos se han expuesto, durante largo tiempo, como ejemplares de epidota. 




Thorteitita



La cafarsita, un rarísimo arseniuro de hierro de la zona de Cervandone, se ha reconocido sólo recientemente; sus ejemplares mejores se consideraban como pirita oxidada. 
Se podían enumerar muchísimos otros casos, de hecho sucede a menudo que se nota algo raro en ejemplares comprados como especies comunes en forma, por ejemplo, de diminutos cristales que puede haber escapado a la atención de los precedentes propietarios. 

Quizá, y paradójicamente, este caso sea más común que el anterior, es decir, el de darse cuenta de que un determinado ejemplar considerado como raro es una especie común. 
Cuando esto sucede, lógicamente, se piensa que se debe todo a un error. 



Cafarsita



Sin embargo, en general el valor de los fragmentos está más que nada ligado al valor estético, y por esta razón, excepto en casos excepcionales como los que hemos descrito, que se trate de una especie rara o bien de minerales comunes, no cambia mucho el precio del ejemplar. 
Deberá poner atención quien desee colocar conjuntamente una colección sistemática de especies raras, el procurarse ejemplares solamente de coleccionistas especializados y de conocida fama y confianza. 
Sin ello se tendrá solamente la ilusión de tener una enorme lista de nombres, no correspondiendo muchos de ellos a nada efectivo o carentes de interés.








Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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