sábado, 31 de agosto de 2013

SIGNIFICADO DEL COLOR - EN LAS JOYAS TAMBIÉN SE APLICA





Significado del color


El color mejora la apariencia visual de cualquier documento. 
Es especialmente importante en los materiales orientados al cliente, puesto que agrega impacto a los elementos y presentaciones promocionales, mejora el realismo de las imágenes y proporciona una apariencia más profesional a los diseños de fondo de su negocio. 


Los colores que seleccione para sus joyas pueden desvelar mucho sobre usted, pero ¿está seguro de que los que está usando son los más adecuados? 

La industria de la moda predice tendencias de colores de temporada con años de antelación y, en la industria, los directores de marcas confían en el consejo de psicólogos especializados en colores. 

La selección del color no se basa únicamente en preferencias personales. 

Existen algunos colores que se asocian de forma más obvia a industrias concretas: por ejemplo, el azul para empresas de agua y el verde para agencias medioambientales. 

Una pregunta que hay que tener en cuenta es de qué modo calibra la necesidad de asociarse con una industria concreta o de parecer muy diferente de sus competidores y, haciendo eso, tal vez sacrifique un vínculo obvio con sus productos y servicios. 
Por último, la selección del color estará influida por los objetivos de la empresa, la filosofía y la imagen que desea reflejar. 
Al diseñar, no debe utilizar colores sin ningún objetivo o plan determinados. 





Pero cómo expresa el color el significado? 

El color también se puede utilizar para expresar un significado concreto como, por ejemplo, advertencia (rojo), precaución (amarillo), seguridad (verde), etc. 


Existen normativas internacionales sobre la asignación de colores a ciertos significados: 

• rojo: peligro • naranja: advertencia • amarillo: precaución • azul: aviso • verde: seguridad 

Sin embargo, estas asociaciones de color y significado pueden ser específicas de cada cultura y se deben utilizar con atención. 
Varios orígenes han sugerido otros significados estándar señalados por los colores: 

• rojo: emergencia, pasión, calor, amor, sangre 

• púrpura: riqueza, realeza, sofisticación, inteligencia 

• azul: verdad, dignidad, poder, frialdad, melancolía, dureza 

• negro: muerte, rebeldía, fuerza, maldad 

• blanco: pureza, limpieza, luminosidad, vacío 

• amarillo: calidez, cobardía, brillo 

• verde: naturaleza, salud, alegría, medio ambiente, dinero, vegetación 







Además de las relaciones de significado de colores específicas, existen también algunas interpretaciones generales. 
Los colores cálidos y fríos expresan emociones concretas para la mayoría de los receptores. 
Un diseñador que desee vender CD de música a un público joven probablemente preferirá colores claros, muy saturados y cálidos. 

Una venta de documentos a un público de más edad con mayores posibilidades económicas preferirá colores más fríos y serenos. 
En general, los objetos de tonos parecidos constituyen un grupo común, mientras que los objetos de tonos diferentes pertenecen a grupos distintos. 


Si los tonos diferentes son colores complementarios, el público deducirá contraposición. 

La marca es otra forma de usar el color para expresar un significado. Los negocios suelen intentar diferenciarse creando una marca distintiva de forma visual. Una forma de conseguir este objetivo es mediante la creación de una asociación con un color o varios colores por medio de un logotipo. 







Por ejemplo, el logotipo de Coca Cola es rojo y blanco, el de Mc Donalds es rojo y amarillo, etc. 

Por último, tenga en cuenta que el uso del color para expresar significados es muy delicado. 

Los significados de los colores pueden entrar en conflicto. Por ejemplo, el azul puede significar poder o melancolía, dos ideas que no son compatibles. 


Importancia y significado del color


El color denotativo 

Aquí hablamos del color cuando está siendo utilizado como representación de la figura, es decir, incorporado a las imágenes realistas de la fotografía o la ilustración. 
El color como atributo realista o natural de los objetos o figuras. 
En el color denotativo podemos distinguir tres categorías: Icónico, saturado y fantasioso, aunque siempre reconociendo la iconicidad de la forma que se presenta. 







El color icónico 

La expresividad cromática en este caso ejerce una función de aceleración identificadora: la vegetación es verde, los labios rosados y el cielo es azul. 
El color es un elemento esencial de la imagen realista ya que la forma incolora aporta poca información en el desciframiento inmediato de las imágenes. 
La adición de un color natural acentúa el efecto de realidad, permitiendo que la identificación sea más rápida. 
Así el color ejerce una función de realismo que se superpone a la forma de las cosas: una naranja resulta más real si está reproducida en su color natural. 







El color saturado 

Una segunda variable del color denotativo es el color saturado. 
Este es un cromatismo exaltado de la realidad, más brillante, más pregnante. 
Son colores más densos, más puros, más luminosos. El color saturado obedece a la necesidad creada por la fuerte competitividad de las imágenes que nos asedian, donde la exageración de los colores forma parte del triunfo de las imágenes como espectáculo visual de nuestro entorno cotidiano. 
El mundo resulta más atractivo de esta forma. 
El cine, la fotografía, la ilustración, la televisión, los carteles, los embalajes... ofrecen una imagen cromática exagerada que crea una euforia colorista. 







El color fantasioso

Otro matiz de la denotación cromática realista es el color fantasioso, en el que la fantasía o manipulación nace como una nueva forma expresiva. 
Por ejemplo las fotografías solarizadas o coloreadas a mano, en las que no se altera la forma, pero sí el color. 

De esta forma se crea una ambigüedad entre la figura representada y el color expresivo que se le aplica, creando una fantasía de representación. 

La forma permanece mientras que el color se altera, hasta tal punto que en ocasiones la forma queda semi-oculta tras la plenitud cromática.






El color connotativo 

La connotación es la acción de factores no descriptivos, sino precisamente psicológicos, simbólicos o estéticos, que suscitan un cierto clima y corresponden a amplias subjetividades. 
Es un componente estético que afecta a las sutilezas perceptivas de la sensibilidad. 


El Lenguaje de los Colores

Cada color es un signo que posee su propio significado. 


El color psicológico 

Son las diferentes impresiones que emanan del ambiente creado por el color, que pueden ser de calma, de recogimiento, de plenitud, de alegría, opresión, violencia.
La psicología de los colores fue ampliamente estudiada por Goethe, que examinó el efecto del color sobre los individuos:







1. El blanco: 
como el negro, se hallan en los extremos de la gama de los grises. 
Tienen un valor límite, frecuentemente extremos de brillo y de saturación, y también un valor neutro (ausencia de color). 
También es un valor latente capaz de potenciar los otros colores vecinos. 
El blanco puede expresar paz, soleado, feliz, activo, puro e inocente; crea una impresión luminosa de vacío positivo y de infinito. 
El blanco es el fondo universal de la comunicación gráfica.







2. El negro: 
es el símbolo del silencio, del misterio y, en ocasiones, puede significar impuro y maligno. Confiere nobleza y elegancia, sobre todo cuando es brillante.








3. El gris: 
es el centro de todo, pero es un centro neutro y pasivo, que simboliza la indecisión y la ausencia de energía, expresa duda y melancolía.

Simbólicamente, el blanco y el negro, con sus gradaciones de gris, son del color de la lógica y de lo esencial: la forma. 
Por otra parte, el blanco y el negro junto con el oro y plata, son los colores del prestigio.








4. El amarillo: 
es el color más luminoso, más cálido, ardiente y expansivo. 
Es el color del sol, de la luz y del oro, y como tal es violento, intenso y agudo. 
Suelen interpretarse como animados, joviales, excitantes, afectivos e impulsivos. 
Está también relacionado con la naturaleza.







5. El naranja: 
más que el rojo, posee una fuerza activa, radiante y expansiva. 
Tiene un carácter acogedor, cálido, estimulante y una cualidad dinámica muy positiva y energética.







6. El rojo: 
significa la vitalidad, es el color de la sangre, de la pasión, de la fuerza bruta y del fuego. 
Color fundamental, ligado al principio de la vida, expresa la sensualidad, la virilidad, la energía; es exultante y agresivo. 
El rojo es el símbolo de la pasión ardiente y desbordada, de la sexualidad y el erotismo. 
En general los rojos suelen ser percibidos como osados, sociables, excitantes, potentes y protectores. 
Este color puede significar cólera y agresividad. 
Asimismo se puede relacionar con la guerra, la sangre, la pasión, el amor, el peligro, la fuerza, la energía. 
Estamos hablando de un color cálido, asociado con el sol, el calor, de tal manera que es posible sentirse más acalorado en un ambiente pintado de rojo, aunque objetivamente la temperatura no haya variado.








7. El azul: 
es el símbolo de la profundidad. Inmaterial y frío, suscita una predisposición favorable. 
La sensación de placidez que provoca el azul es distinta de la calma o reposo terrestres, propios del verde. 
Es un color reservado y entra dentro de los colores fríos. 
Expresa armonía, amistad, fidelidad, serenidad, sosiego, y posee la virtud de crear la ilusión óptica de retroceder. 
Este color se asocia con el cielo, el mar y el aire. 
El azul claro puede sugerir optimismo. 
Cuanto más se clarifica más pierde atracción y se vuelve indiferente y vacío. 
Cuanto más se oscurece más atrae hacia el infinito.








8. El violeta: 
(mezcla del rojo y azul) es el color de la templanza, de la lucidez y de la reflexión. 
Es místico, melancólico y podría representar también la introversión. 
Cuando el violeta deriva el lila o morado, se aplana y pierde su potencial de concentración positiva. 
Cuando tiende al púrpura proyecta una sensación de majestad.







9. El verde: 

es el color más tranquilo y sedante. Evoca la vegetación, el frescor y la naturaleza. 
Es el color de la calma indiferente: no transmite alegría, tristeza o pasión. 
Cuando algo reverdece suscita la esperanza de una vida renovada. 
El verde que tiende al amarillo, cobra fuerza activa y soleada; si en él predomina el azul resulta más sobrio y sofisticado.







10. El marrón: es un color masculino, severo, confortable. 
Es evocador del ambiente otoñal y da la impresión de gravedad y equilibrio. 
Es el color realista, tal vez porque es el color de la tierra que pisamos. 

Los colores metálicos tienen una imagen lustrosa, adoptando las cualidades de los metales que representan. 
Dan impresión de frialdad metálica, pero también dan sensación de brillantez, lujo, elegancia, por su asociación con la opulencia y los metales preciosos. Una imitación debe evocar la imagen subyacente de valor, puesto que de lo contrario se conseguirá un efecto contraproducente, y dará la impresión de falsificación, de baratija.

Hemos visto algunas reacciones que producen los colores según A. Moles y L. Janiszewski. 







Cada dimensión del color está relacionada con una reacción diferente. 

Por ejemplo, cuanto más se satura un color, mayor es la impresión de que el objeto se está moviendo. Cuanto más brillante es el color, mayor es la impresión de que el objeto está más cerca de lo que en realidad está. 

Las tonalidades de la parte alta del espectro (rojos, anaranjados, amarillos) suelen ser percibidas como más enérgicas y extravertidas, mientras que las de las partes bajas (verdes, azules, púrpuras) suelen parecer más tranquilas e introvertidas. 

Los verdes y los azules se perciben calmados, relajados y tranquilizantes. 

A la vez, los rojos, naranjas, y amarillos son percibidos como colores cálidos, mientras que los azules, verdes y violetas son considerados colores fríos. 

Las diferentes tonalidades también producen diferentes impresiones de distancia: un objeto azul o verde parece más lejano que un rojo, naranja o marrón.







El color simbólico 

Aquí analizaremos el color no en cuanto a su significado psicológico, sino como una significación simbólica o codificación cultural. 

Un símbolo es un elemento sensible que está en el lugar de algo ausente, y que no hay entre ambos relación convencional, pero que puede representarlo. 
Las religiones y las civilizaciones han hecho un uso intencionado del color. 
Por ejemplo, veamos los significados de algunos colores en el catolicismo:

1. Blanco: 
pureza, luz, expresa la alegría y la inocencia, el triunfo, la gloria y la inmortalidad. 
Se emplea en las fiestas del Señor, de la Virgen, de los santos ángeles y de los confesores en las ceremonias nupciales.







2. El rojo: 
simboliza el fuego, la sangre y el amor divino. 
Se utiliza en las fiestas del Espíritu Santo, iluminando la llama del amor divino, y en las fiestas de los Mártires, en la Pasión, y el Pentecostés.

3. El verde: 
significa la esperanza, los bienes que han de venir, el deseo de vida eterna. 
Es el color propio del año eclesiástico y de gran número de fiestas, así como de ciertos domingos antes de Pentecostés.







4. El Negro: 
representa el luto y se reserva para las misas de difuntos y el Viernes Santo.

5. El Violeta: 
es la enseña de la penitencia. 
Se emplea por el Adviento, en Cuaresma, en las Vigilias y Cuatro Tiempos, Septuagésima y Rogaciones.

Además de estos cinco colores litúrgicos, se utilizan también el Amarillo, para la fiesta de San José, y el Azul, color del cielo, para las fiestas de los ángeles.

Pero si nos fijamos en la iglesia anglicana, nos damos cuentas de que los mismos colores significan cosas diferentes de las anteriores: 

Rojo: 
caridad, mártires de la fe. 

Verde: 
contemplación, bautismo. 







Azul: 
esperanza, amor de las obras divinas, sinceridad, piedad, paz, conciencia, prudencia cristiana, amor a lo bello. 

Amarillo: 
los confesores. 

Púrpura: 
dignidad de la justicia. 

Oro: 
gloria, potencia. 

Gris: 
Tribulaciones. 

Pero como hemos dicho antes, el significado del color puede cambiar en los diferentes países. 

En China el rojo se asocia con las bodas y representa buena suerte y en la India este color está unido a la caballerosidad. 
Tradicionalmente se relaciona con los celos, la envidia, la adolescencia, la risa y el placer, e incluso en algunos casos se le denomina como el color de la mala suerte.







Por otro lado un color amarillo suave y cálido incita también a la concentración y el dinamismo. 
En algunas religiones como en la china, el amarillo es un color Sagrado, sin embargo en otras no significa nada trascendental.

El simbolismo de los colores es aplicado al ámbito comercial, publicidad o comunicación de productos. El rojo coca cola se asocia a la euforia, la exaltación y la vitalidad, el amarillo Kodak significa la luz, el azul de Ciba-Geiby evoca la calma y la higiene o el naranja butano significa energía.


El color esquemático 

Aquí consideramos el color extraído de su contexto, icónico o denotativo, y considerarlo sólo en cuanto a materia cromática. 
Se convierte así en una propiedad autónoma, utilizable para los objetos de diseño y los mensajes gráficos. 
El color esquemático es combinable infinitamente con todos sus tonos y matices, pero siempre color plano.

El color esquemático proviene de la heráldica, donde el color "distintivo" de los escudos permitía identificar a los caballeros entre la multitud. 





Podemos encontrar éstas simbologías:

Azul: le lealtad, la justicia, la fidelidad. La buena reputación y la nobleza. 

Rojo: significa el amor, audacia, valor, coraje, cólera, crueldad. 

Verde: el honor, la cortesía, el civismo, la esperanza y el vigor. 

Púrpura: representaba la fe, la devoción, la templanza y la castidad. 

Negro: luto, la aflicción. 

Dorado: la sabiduría, el amor, la fe, el amor, las virtudes cristianas y la constancia. 

Plata o blanco: la prudencia, la inocencia, la verdad, la esperanza y la felicidad. 

Naranja: inestabilidad, disimulo e hipocresía. 

Marrón: penitencia, pena, la traición y la humildad. 







Los colores de las naciones, escudos y banderas, tienen también orígenes perdidos en el Tiempo, y siguen la misma lógica del color puro, plano y saturado. 
Lo mismo nos ocurre con las señales de tráfico.

Todo lo que hemos comentado hasta ahora de los colores ha sido teniéndolos en cuenta individualmente, pero cuando realizamos - como es habitual - una utilización del color combinando una gama, nos encontramos con que las significaciones cambian, eclipsando las asociaciones de los colores que lo componen. 
Es frecuente que una combinación de colores evoque una imagen muy específica.

Las combinaciones de colores también pueden evocar determinados significados por su asociación con las banderas nacionales. 
Así, en muchos productos se utiliza una combinación de color que nos puede evocar la nacionalidad de ese producto, haciendo más fácil su identificación y origen de producción.







El color emblemático

Un color que se ha erigido en emblema para su uso social. 
Los colores de los cinco aros olímpicos son emblemáticos, la cruz roja, las banderas nacionales y los colores institucionalizados de los uniformes. 
Se trata de un simbolismo práctico, utilitario, creado bajo el espíritu corporativista, para ayudar a identificar y memorizar, a través del emblema cromático, las organizaciones, los servicios públicos y las instituciones del entorno social. 

El color púrpura es un color mágico. 
Usado por los emperadores, era símbolo de poder, evoca la gloria y majestad, dignidad y realeza. Asimismo emblemático para todos los fumadores es el color verde que, asociado a cualquier marca o embalaje de tabaco significa mentolado. 
O el caso de la "etiqueta negra" que designa una cualidad especial en ciertos productos de consumo.








El color señalético

Se aplica para señalizar, es decir, para incluir señales al mensaje gráfico para centrar la atención en determinados puntos. 
Marca la presencia y el rol de ellos. 

Los colores de base de seguridad codificados universalmente para la industria son:
Amarillo: peligro. 
Rojo: parada absoluta. Material de incendio.
Verde: vía libre. Puestos de socorro. 
Blanco y negro: trazados de recorrido.
Azul: para atraer la atención.  


El color convencional

Se trata de usar el color en una absoluta libertad de abstracción, al margen de la representación. 
Este no está orientado a la representación sino que se aplica para colorear diferentes superficies o grafismos del mensaje visual. 
Las masas cromáticas en la relación figura-fondo, donde las primeras son figuras generalmente geométricas. 

Se busca aquí una expresividad por el color, por ejemplo en las compaginaciones tipográficas, o cuando se colorean los esquemas, gráficos estadísticos, diagramas y otras visualizaciones esquemáticas no sujetas al código de la realidad ni a los código común. 








Tiene capacidad de expresión, significado y provoca una reacción o emoción. 
Cuanto más intensa o saturada es la coloración, más cargado está de expresión y emoción.

Construye, porque todo color posee un significado propio, capaz de comunicar una idea. 
El color no sólo tiene un significado universalmente compartido a través de la experiencia, sino que tiene también un valor independiente informativo a través de los significados que se le adscriben simbólicamente.

Por tanto, hay que tener siempre presente la importancia del color en nuestros diseños: 

El color es uno de los medios más subjetivos con el que cuenta el diseñador. 
Dado que la percepción del color es la parte simple más emotiva del proceso visual, tiene una gran fuerza y puede emplearse para expresar y reforzar la información visual. 

Tiene mucho poder de atracción o rechazo dependiendo del uso que se le dé. Los colores también dan sensación de movimiento. 








Las emociones, sensaciones, y en definitiva todo lo que los colores pueden llegar a expresar y hacer sentir al espectador forma una parte fundamental de la base de un buen diseño. 

El color, como elemento claramente evidenciado de nuestro diseño, puede ser la clave de nuestro éxito. Tanto si pensamos en ello como si no, si nos damos cuenta o no de ello, estamos cargando de significados cuando elegimos un color. 

Cada color tiene un significado y expresa una sensación agradable o desagradable, fría o cálida, positiva o negativa. 

El estudio de la influencia psicológica de los colores, es hoy en día una ciencia que se aplica a muy diferentes campos debido a la importancia que puede tener en los ambientes, en la vida diaria y en la publicidad. 







También hay que tener en cuenta, que el color puede cambiar su significado dependiendo del país y su cultura, y al igual que el color, hay otros elementos (circulo, cuadrado u otra forma) que las personas pueden asociar con un concepto diferente al que normalmente se le atribuye a dicho elemento. La función de los elementos gráficos, no es simplemente adornar, sino atraer, representar la realidad y proporcionar más información que la escrita, o hacerla más evidente.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

DISEÑO DE JOYAS -- SIMETRÍA Y PROPORCIONES





Con las formas redondeadas, la proporción y la simetría suelen combinarse, puesto que las formas perfectamente circulares también son simétricas. 
Por lo que las formas circulares parecen ser menos potentes que las formas oblongas, pero crean impresiones de armonía que resuenan con suavidad y perfección.

Evidentemente el tamaño de un elemento en relación con el resto de los elementos que coloquemos en el diseño también tendrá diferentes significados. 
Las formas grandes, altas o anchas, suelen ser percibidas como potentes o fuertes, mientras que las formas pequeñas, cortas o finas, nos parecen delicadas y débiles. 







La interpretación del tamaño, más que de las demás dimensiones de la forma, varía sorprendentemente según las culturas y los países. 
En occidente, la pequeñez se percibe como falta de talla humana, sin embargo en el oriente, lo grande se suele percibir como raro y aparatoso.

Todos los elementos visuales tienen capacidad para modificarse y definirse unos a otros, este proceso se llama escala: el color es brillante o apagado en yuxtaposición con otros valores, asimismo no puede existir lo grande sin lo pequeño. 

Pero incluso cuando establecemos lo grande a través de lo pequeño, se puede cambiar toda la escala con la introducción de otra modificación visual, por ejemplo en relación con el campo visual o el entorno.








El equilibrio en las joyas

La utilización más eficaz de los mecanismos de la percepción visual consiste en identificar claves visuales en un sentido u en otro, en equilibrio o en desequilibrio, fuertes o débiles. 

Podemos conseguir en nuestra composición ese equilibrio de formas y líneas, es decir, los pesos de los elementos deben estar compensados. La manera de medir el peso de las formas y líneas del diseño es, analizando la importancia visual de estos dentro de nuestra composición.








Existen dos tipos de equilibrio:

El equilibrio simétrico. 
El equilibrio asimétrico. 

Si dividimos la composición en dos extremos, el equilibrio simétrico se produce cuando encontramos igualdad de peso y tono en ambos lados de nuestra composición, y el equilibrio asimétrico se produce cuando no existe las mismas dimensiones (ya sea de tamaño, forma, texturas, color...) en ambos lados, pero aún así existe equilibrio entre los elementos.

La regularidad absoluta puede refinarse y regularse encaminándola hacia un resultado final perfecto dentro de una formulación visual. 

Esto ocurre con el estilo griego, por ejemplo el desarrollado en el diseño y construcción del Parthenon: no sólo se utiliza la fórmula de la sección áurea, sino que también se emplea el más completo equilibrio axial o simétrico. 
A este estilo lo denominamos clásico y comunica un total equilibrio, con una total ausencia de equivocaciones por parte del diseñador e inexistencia de factores que perturben al observador de la obra.








El equilibrio que crea la simetría es un factor importante de la forma en que evaluamos el atractivo visual de un objeto. 

Sin embargo, el atractivo de la simetría tiene límites; un toque de asimetría puede hacer que resulte aún más atractivo, añadiendo un toque de individualidad y singularidad. 

La simetría, en cierta manera, da sensación de orden y alivia la tensión; la asimetría hace lo contrario, crea agitación y tensión, pero puede conseguir que una imagen no sea monótona.


Podemos hacer otra división de equilibrio: 

El equilibrio formal. 
Y el equilibrio informal. 

El equilibrio formal se basa en la bisimetría. 
Se busca un centro óptico dentro del diseño, que no tiene por qué coincidir con el centro geométrico de la composición. 
Una composición que siga este esquema compositivo reflejará estabilidad, calma y estatismo, pero no supone una composición muy audaz. 








El equilibrio informal, por el contrario, está altamente cargado de fuerza visual y dinamismo. Prescinde por completo de la simetría, y el equilibrio se consigue aquí en base a contraponer y contrastar los pesos visuales de los elementos, buscando diferentes densidades tanto formales como de color que consigan armonizar visualmente dentro de una asimetría intencionada.

Los gestaltistas establecieron que el ojo (el cerebro) no es disuadido en su incansable búsqueda de resolución o cerramiento de los datos visuales que percibe: Ley de Prägnanz (Wertheimer) 

"La organización psicológica será siempre tan buena como lo permitan las condiciones reinantes". 

Ese término buena se refiere a regularidad, simetría y simplicidad. 
Ajustándose a las demandas inconscientes de la mente y a la mecánica física del cuerpo. 
Pero lo bueno también puede referirse a una formulación visual que utilice la técnica del contraste.








Lo que si que debemos tener claro es que para que consigamos una declaración visual válida, hay que decidirse por lo contrastado o por lo armonioso. 
El área intermedia entre una técnica u otra es confusa y poco clara, y normalmente debemos evitarla por dar lugar a una comunicación tan mala como estéticamente fea.


La elección del Contraste o la Armonía:

Cuando elegimos el camino de la armonía, en donde tenemos un trabajo visual nivelado, estamos eligiendo unas soluciones más sencillas de establecer en donde tenemos unas reglas visuales que podemos seguir sin problemas para la resolución de la composición visual. 
Pero como todo o casi todo, también tenemos una parte negativa, que será la previsibilidad de los resultados compositivos, la excesiva armonía de nuestro diseño puede generarnos incluso el aburrimiento y, por supuesto, lo que no despertaremos será la sorpresa del espectador.

El contraste, por el contrario a la armonía, nos permite excitar y atraer la atención del receptor, dramatizar mediante la utilización de diferentes contrastes (de color, textura, tamaño, forma...), dar un mayor significado a la comunicación que estemos articulando e incluso dar un aspecto más dinámico a nuestro diseño.








El contraste es una herramienta esencial para producir y controlar diferentes efectos visuales y, por tanto, una forma de poder transmitir diversos significados.


Contraste. 


Una obra de arte es una composición de tensiones y resoluciones, de equilibrios y desequilibrios, de coherencia rítmica en una unidad precaria, pero continua. La vida es un proceso natural compuesto por estas tensiones, estos equilibrios y estos ritmos; eso es lo que sentimos, en la serenidad o en la emoción, como culto de nuestra propia vida" (Susanne Langer "Problems of Art").


El contraste puede conseguirse a través de múltiples articulaciones:

Contraste de tono: 
La utilización de tonos muy contrastados, claridad-oscuridad, establecen el contraste tonal. 
El mayor peso tonal lo tendría aquél elemento con mayor oscuridad o intensidad tonal, a medida que elimináramos tono al elemento perdería fuerza y dimensión dentro de la composición, por lo cual deberíamos re-dimensionarlo para que siguiera manteniendo su peso en el conjunto del diseño.








Contraste de colores: 
El tono tiene mayor fuerza que el propio color en el establecimiento del contraste. 
Dentro de las dimensiones del color (el matiz, el tono y el croma) el tono domina. 

Después de la cualidad tonal, el contraste de color más interesante es la se establece en cuanto a cálidos-fríos. 

En el tema color, las gamas frías verdes-azules tienen un carácter regresivo, mientras que las gamas cálidas rojos-amarillos, tienen un carácter expansivo. 
Mediante la utilización adecuada de la temperatura de color en diferentes elementos de la composición podremos dar mayor dimensión a un determinado elemento o bien dar la sensación de mayor proximidad. 

El contraste complementario es el equilibrio relativo entre cálido y frío, en concreto Munsell establece, en base a su teoría del contraste simultáneo, que el color complementario es el que se sitúa en el lugar exactamente opuesto de la rueda de colores. 








Contraste de contornos: 
Los contornos irregulares ganan la partida en cuanto a atención a los regulares, reconocibles y previsibles. 
Una forma abstracta atrae mucho más la atención que una forma geométrica conocida. 
De la misma forma la creación de texturas o trazos diferentes se intensifican cuando las yuxtaponemos. 

Contraste de escala: 
El contraste también puede ser conseguido mediante la contraposición de elementos a diferentes escalas de las normales, o la utilización de proporciones irreales. 
De esta forma estamos negando la experiencia de percepción que puede tener el receptor en cuanto a las escalas de los elementos y por lo tanto creamos una percepción inusual y dramatizamos la percepción del elemento.







Factor de tensión y de ritmo:

La tensión dota de fuerza y dinamismo al diseño y atrae la atención del espectador. 
Reflejar tensión no es una tarea fácil, pero hay diferentes caminos para conseguirlo:

- Método sugestivo, consiste en dirigir la mirada a un punto concreto, por medio de otros elementos.

- Método rítmico, consiste en aprovechar la tendencia que tiene el ser humano en completar secuencias de elementos.

- Método mecánico, consiste en dirigir la atención del receptor de una forma obligada. 

El factor de ritmo se produce cuando encontramos una repetición secuencial de un conjunto de elementos. 
Con esta técnica se puede producir dinamismo y armonía en nuestra composición. 
Es capaz de transmitir movimiento dentro del área de diseño, gracias a la aproximación de elementos semejantes. 







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

miércoles, 28 de agosto de 2013

LOS COLORES EN EL DISEÑO





Cada color ejerce sobre la persona que lo observa una triple acción:

- Impresiona al que lo percibe, por cuanto que el color se ve, y llama la atención.

- Tiene capacidad de expresión, porque cada color, al manifestarse, expresa un significado y provoca una reacción y una emoción.

- Construye, todo color posee un significado propio, y adquiere el valor de un símbolo, capaz por tanto de comunicar una idea. 
Los colores frecuentemente están asociados con estados de ánimo o emociones.

Los colores nos afectan psicológicamente y nos producen ciertas sensaciones. 
Debemos dejar constancia que estas emociones, sensaciones asociadas corresponden a la cultura occidental, ya que en otras culturas, los mismos colores, pueden expresar sentimientos totalmente opuestos por ejemplo, en Japón y en la mayor parte de los países islámicos, el color blanco simboliza la muerte.







El Rojo: 

Es el símbolo de la pasión ardiente de la sexualidad y el erotismo, aunque también del peligro. 
Es el color del fuego y de la sangre, de la vitalidad y la acción, ejerce una influencia poderosa sobre el humor y los impulsos de los seres humanos, produce calor. 
El aspecto negativo del rojo que puede destapar actitudes agresivas.








El Anaranjado: 

Representa la alegría, la juventud, el calor, el verano. 
Comparte con el rojo algunos aspectos siendo un color ardiente y brillante. 
Aumenta el optimismo, la seguridad, la confianza, el equilibrio, disminuye la fatiga y estimula el sistema respiratorio. 
Es ideal para utilizar en lugares dónde la familia se reúne para conversar y disfrutar de la compañía. 








El Amarillo: 

en muchas culturas, es el símbolo de la deidad y es el color más luminoso, más cálido, ardiente y expansivo, es el color de la luz del sol. 
Genera calor, provoca el buen humor y la alegría. Estimula la vista y actúa sobre el sistema nervioso. Está vinculado con la actividad mental y la inspiración creativa ya que despierta el intelecto y actúa como anti-fatiga. 
Los tonos amarillos calientes pueden calmar ciertos estados de excitación nerviosa, por eso se emplea este color en el tratamiento de la psico-neurosis.






El Verde: 

Simboliza la esperanza, la fecundidad, los bienes que han de venir, el deseo de vida eterna. 
Es un color sedante, hipnótico, anodino. 
Se le atribuyen virtudes como la de ser calmante y relajante, resultando eficaz en los casos de excitabilidad nerviosa, insomnio y fatiga, disminuyendo la presión sanguínea, baja el ritmo cardíaco, alivia neuralgias y jaquecas. 
Se utiliza para neutralizar los colores cálidos.








El Azul: 

es el símbolo de la profundidad se le atribuyen efectos calmantes y se usa en ambientes que inviten al reposo. 
El azul es el más sobrio de los colores fríos, transmite seriedad, confianza y tranquilidad. 
Se le atribuye el poder para desintegrar las energías negativas. 
Favorece la paciencia la amabilidad y serenidad, aunque la sobre exposición al mismo produce fatiga o depresión. 
También se aconseja para equilibrar el uso de los colores cálidos.








El Púrpura: 

Representa el misterio, se asocia con la intuición y la espiritualidad, influenciando emociones y humores. También es un color algo melancólico. 
Actúa sobre el corazón, disminuye la angustia, las fobias y el miedo. 
Agiliza el poder creativo. Por su elevado precio se convirtió en el color de la realeza.








El Blanco: 

Su significado es asociado con la pureza la fe y con la paz. 
Alegría y pulcritud. 
En las culturas orientales simboliza la otra vida, representa el amor divino, estimula la humildad y la imaginación creativa. 







El Negro: 

Tradicionalmente el negro se relaciona con la oscuridad, la formalidad y solemnidad, y puede representar lo que está escondido y velado. 
Es un color que también denota poder, misterio y el estilo. 
En nuestra cultura es también el color del luto, y se reserva para las misas de difuntos y el Viernes Santo. 








El Gris: 

Iguala todas las cosas y no influye en los otros colores. 
Puede expresar elegancia, respeto, desconsuelo, aburrimiento, vejez. 
Es un color neutro y en cierta forma sombrío. 
Ayuda a enfatizar los valores espirituales e intelectuales.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay