miércoles, 27 de noviembre de 2013

LA TURQUESA





La leyenda de la tribu de los Nativos Americanos quiere que la Turquesa tenía su origen en una mágica noche de luna, durante la cual todas las tribus danzaban para festejar la tan esperada lluvia finalmente llegada. 
Tal era su joya que danzando pensaron, y sus lágrimas se mezclaban al gozo de la lluvia, y fueron absorbidas de la Madre Tierra y una vez secadas se transformaron en la piedra del cielo “la turquesa”.







Desde entonces todos los habitantes de la tribu se iniciaron a escoger las lenguas y sutiles líneas de intenso azul que se escurrían en las rocas. 
Las pruebas decían que se trataba del cielo y del agua que habían dispuesto una pequeña parte de de ellas mismas en las rocas. 
Las pruebas decían que se trataba del cielo y del agua que habían dispuesto una pequeña parte de ellos mismos en las rocas, porque podrían ser admirados y venerados por todos.








La turquesa empezó a ser considerada la piedra del cielo, del agua, de la buena suerte y de la bendición divina, de la protección de los espíritus malignos y como piedra protector de la salud y de la prosperidad.








La turquesa era la piedra de los documentos y de los chamanes, un piedra la cual no todos podían acceder pero solo quien sabia contactar con lo divino, mientras hoy los habitantes de todas las zonas del sur oeste de los Estados Unidos- las antiguas áreas habitadas de la tribu- lo implementaron como símbolo de riqueza y bienestar y cuentan de cómo una vez la Madre Terra misma fue un pedazo de Turquesa, hasta que Dios la transformó en la Mujer.

Los nativos americanos llamaban a la turquesa de diferentes modos, pero el más notable era “sky Stone” la piedra del cielo que evoca la tonalidad de la turquesa más común. 







La turquesa extraída de las minas del sur oeste venía cortada y con una arandela era puesta en leña, en conchas o venía directamente cortada , dándole la forma de uno de los animales sagrados a la cultura nativa. 
El uso de la plata como alternativa a la primitiva montura, llegó sobre el 1890, cuando los emigrantes españoles trajeron con ellos la consciencia del arte orfebre.








La turquesa es una piedra rica y fascinante, que tiene la capacidad de cautivar con su belleza y su pureza y ha sido esta característica que le ha hecho ser una piedra querida, venerada y guardada como símbolo de de algo divino por muchas culturas a través de los siglos; la turquesa, la piedra nacida de la madre tierra, la ·”piedra venida del cielo” ha sido adorada por su belleza, como piedra espiritual y portadora de vida.








Los egipcios fueron los primeros en adorarlas y la han utilizado como decoración de todo aquello que guardaba el faraón. 
Prueba de ello ha sido el descubrimiento de un brazalete de oro y turquesa encontrado en el brazo de la momia de una reina egipcia, el más antiguo ejemplo conocido de joyería, hace más de 7000 años. 







En Persia se extraía la turquesa ya desde antes del 2100ª.C. los documentos dejaron en herencia de la antigua familia persianas, y hablan de jarras realizadas en una enorme pieza de turquesa, la más grande de las que se dice contiene unos 25 litros de agua.

El medio oriente, ha sido durante siglos el mayor abastecedor principal de turquesas para el reino egipcio, romano, de Nubia, griego y turco- otomán








La turquesa es una piedra esencial también para la cultura tibetana: llevada indiferentemente por hombres y mujeres, se usaba como joya, como ornamento del pelo, puesto en cualquier accesorio o decoración de la persona pero también en la casa, es una de las piedras considerada beneficiosa a nivel físico: su naturaleza casi luminosa se dice que tenía propiedades purificadoras para la sangre y el hígado y se cree que gracias al sentido de tranquilidad que emana, puede abastecer la presión sanguínea.








La china ha utilizado la turquesa desde tiempos antiguos, sobretodo en la joyería, y para los chinos la turquesa es segundo solo a Jade.

El rey y los emperadores aztecas llevaban coronas y pendientes turquesas como amuletos porta fortunas y como protección para su salud, o de manera absoluta una larga vida a su reino.

Según la tradición, a la turquesa se le reconocen muchas propiedades protectoras y facilitativas de la palabra y de la comunicación, o también numerosas virtudes terapéuticas en las cuales la capacidad de proteger de las picaduras de serpientes venenosas. 







Se dice también que esta piedra se apaga al aproximarse una desgracia y antiguamente se creía fuera capaz de inculcar coraje en batalla y de señalar la infidelidad sacándola en el caso de adulterio.

Hoy la posibilidad de encontrar un turquesa en muchos países del mundo, pero la turquesa por excelencia es sobre todo de proveniencia china, tibetana, persiana o del sur oeste de los Estados unidos. 
Donde todavía se encuentra activa la más antigua mina de turquesas, la Cerillo Mine, en el nuevo México







La forma y el color de la turquesa

La piedra turquesa es un mineral formado hace más de 30 millones de años , de un fosfato de cobre y aluminio colado con agua, a través de una piedra, por esto se dice que es un mineral que se forma de solidificaciones acuosas que socorren hasta depositarse en la cavidad, dejando en la roca otros organismos fósiles.








El color de la piedra puede variar enormemente también en el interior del mismo yacimiento de extracción. 
Si el mineral es el más rico de cobre, el turquesa extraído resultará sobre tonos azules, si por lo contrario prevale la plata, la piedra resultará tener la tonalidad verde.

La otra tonalidad que a veces asume la turquesa son los restos de la piedra, llamada “Matrice”. 
La matriz del turquesa puede variar del óxido al negro y al marrón.








Una matriz negra indica usualmente la presencia de pirita, una matriz de óxido quee indica el óxido de hierro, mientras una matriz amarilla- marrón indica la presencia de riolita. 
La matriz ligera, plana y lineal son conocidas con el nombre de “matriz a de tela de araña” y son aquellas que mayormente exaltan las cualidades turquesas naturales.


Las minas de Turquesa

Además del Tíbet, la mayor mina de Turquesa se encuentra en el Sur oeste de los Estados Unidos (el estado líder en la producción), Arizona, Nuevo Méjico, y Colorado.

La variedad de Turquesa más preciada y preciosa son el Lander Blue, el Bisbee, el Blue Gem, el Carico Lake y el Cerillo




“Bisbee”: la mina de Bisbee en Arizona una de las más destacadas y ricas minas de Turquesa, ha sido una de las primeras en ser explotada. 
Al inicio se abrió para la extracción del cobre pero después la Turquesa hizo la principal. 
La Turquesa de esta mina es destacado por ser el principal en la tela de araña , y por el intenso color azul




“Blue Diamond” particular mina de Nevada, inaccesible durante los meses invernales una variedad de Turquesa de la tonalidad muy clara salpicada de venas de un intenso color azul. 
La matriz de esta variedad de Turquesa puede ser tanto negra como marrón.




“Carico Lake” esta variedad de Turquesa debe su nombre al lugar en el cual se encuentra la mina de cuyo extracto, el lecho seco de un lago en el condado de Lander, Nevada. 
La mina de carga es una mina que extrae principalmente oro, y la Turquesa extraída y muy raras veces y también por este más preciado, la tonalidad de esta preciosa y única variedad que pasa del verde claro al verde agua, coloración debida a la presencia de zinc en la mina. 
Las piezas más preciadas son de un verde- azul con matriz negra a “tela de araña”




“Cerillo” única , espectacular forma de Turquesa del Nuevo Méjico, y acompañado de una leyenda que resale a la antigua tribu nativa. 
Se trata enfrentar la única forma de turquesa que nace se forma en la base del volcán, del cual derivan diferentes tonalidades de color debido a la presencia de diferentes minerales en la roca que forma la base del volcán. 
Hasta ahora han sido identificadas no menos de 75 diferentes tonalidades de turquesa provenientes de la mina “cerillo”, que varían del verde oliva al intenso verde-azul, hasta la transparencia del verde agua. 
La mina- que se encuentra a pocos kilómetros de Santa Fe- es la más antigua de Norte América, y era explotada de la tribu Pueblo, porque la turquesa afloraba del suelo cada vez que el volcán provocaba las pequeñas agitaciones. 
Desde entonces la tribu no paró de extraer Turquesa y de comercializarla, llegando al mercado de la costa, hasta cuando en el 1870 siendo el boom de la extracción de la plata que se propagó también en esta área. 
La mina fue abandonada y después comprada por Tiffany &Co, que después el 1892 y 1899 extraía Turquesa por un valor de cerca de dos millones de dólares.




“Damele” la mina de Damele , en Nevada es muy pequeña, pero tiene la particularidad de producir el único Turquesa amarillo- verde natural, en el cual la coloración de él no es debida a la presencia del zinc. La matriz de esta variedad en “la tela de araña” y varia del marrón al negro. Propio por las dimensiones de la mina y por la unidad del mineral el Turquesa extraído es solo de colección.




“Dry Creek” la mima, conocida también como Bumham produce pequeñas cantidades de Turquesa claro, que tiende al azul pastel o al blanco, tonalidad debida a la alta presencia del aluminio. 
La matriz del Dry Creek, típicamente dorada, marrón o gris claro.




“Kingman” el turquesa Kingman es el producto secundario de la mina de Rame de Kingman, Arizona, extraído de las tribus nativas, muchos años antes de la llegada de los europeos, toma un color que varia del azul oscuro al azul, con tonalidades de sombras verdes. 
La matriz puede ser marrón o negra y también presenta trazos de Pirita.




“Morenci” extraído en el sur oeste de Arizona, este Turquesa es de un espléndido azul intenso. 
La particularidad de esta variedad reside en la matriz, inusual para su irregularidad y por la presencia de una forma de Pirita que una vez limpia parece de plata. 
Preciada variedad de Turquesa es hoy solo de colección, porque la mina está casi exhausta




“Number Eight” mina de Nevada, descubierta en 1925 está casi exhausta, ha producido algunos de las más grandes y bellas piezas de Turquesa puestas en el comercio de tonos variados del azul al azul intenso con pequeños indicios verdes, y de la matriz dorada o negra. 
Representa hoy una de las más variedades de colección.




“Blue Ridge” pequeña mina del norte de nevada está en realidad formada de dos minas, que extraen turquesa-azul- y amarillo-verde. 
Se trata de un mineral de colección.




“Royston” productor del Turquesa “royal blue” que varía de tonos del verde intenso al azul claro, todos con matriz marrón. 
Aunque también eta mina produce a veces piezas solo de colección.








Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

No hay comentarios.:

Publicar un comentario