miércoles, 31 de diciembre de 2014

EL PENDIENTE O EL ZARCILLO - EN SINGULAR CLARO




El más simple de los looks puede transformarse con las joyas acertadas. 
Esta temporada, la tendencia pone el acento en el rostro, con pendientes tamaño XXL inspirados en un universo de fantasía con cuentas de cristal, plumas o metal, pero siempre en singular.





Un poco de historia

La moda de llevar un único pendiente está asociada históricamente a la imagen del pirata, que solía llevar un aro dorado, pero no como adorno, sino como amuleto contra naufragios y como símbolo de los peligrosos viajes superados.





Hoy en día, el pendiente sube a la pasarela, en las propuestas de firmas como Givenchy, que se adentra en el reino animal con pendientes en forma de cuerno; Louis Vuitton, que retoma el imaginario de los bucaneros con un aro del que cuelgan formas geométricas, o Celine, que propone un colage de elementos sin orden alguno.





Y es que los pendientes son uno de los elementos de joyería que más fantasía han acumulado a lo largo de su historia, explica la conservadora de la colección de joyas del Museo del Traje, María Antonia Herradón, que liga su evolución a las modas de los peinados y los escotes.





“Esta joya -explica- es un elemento que se ha utilizado a lo largo del tiempo para llamar la atención y mostrar la riqueza que uno tiene, aunque indica muchas cosas más. No deja de se un modo de llamar la atención, significarse y decir, ‘¡Aquí estoy yo!’”.





El Barroco

El menos es más no va con el pendiente en solitario. 
Este complemento permanece en la estética barroca que ha impregnado el universo de la joyería en las últimas temporadas, con piezas recargadas, inspiradas en la época del Romanticismo.





Cubierto de cristales de vivos tonos, que forman preciosos mosaicos de destellos, o un ramillete de plumas que retrotraen al imaginario de los nativos norteamericanos, o en forma de guirnalda de figuras geométricas inspirada en la estética Bauhaus. 





La tendencia marca además una talla XXL, se alarga hasta el infinito, supera su largo habitual y toca el hombro, destacando por encima del resto de accesorios, aunque en ocasiones también acortan su largo y aparecen como un earcuff, un nuevo modelo de pendiente, que ocupa parte o la totalidad del cartílago.






De la alfombra roja a la pasarela.

Como toda novedad que se precie, a las celebridades les ha correspondido un papel fundamental en el auge de este complemento.





Actrices, modelos y celebridades, como Angelina Jolie, Mary-Kate Olsen, Emma Watson o Jennifer Lawrence, lo han llevado en sus distintas apariciones en la alfombra roja.





Pero no todo vale, los pendientes solitarios deben incluirse en el look con cierta maña para que no parezca que, simplemente, el otro pendiente ha quedado olvidado en el joyero. 
Por eso, en ocasiones, es necesario acompañarlo con un pendiente mucho más minimalista y de reducido tamaño, como una pequeña perla o un diamante en el otro lóbulo.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

lunes, 29 de diciembre de 2014

EL ORO USADO EN PERFUMES




El oro a lo largo de la historia se ha y sigue considerando un símbolo de riqueza y opulencia incorporado no sólo en joyería sino también en destacados monumentos y construcciones. 





Actualmente comienza a incorporarse a la cosmética y a tratamientos de belleza tras descubrir el poder de regeneración celular que posee.  





Las láminas de oro puro de 22 kilates se incorporan al diseño personalizado de perfumes rememorando los orígenes de la creación de estos conjuntos de esencias encontrados en las tumbas de los faraones egipcios y posteriormente incorporado a los utilizados por la nobleza durante la Edad Media y el Renacimiento.





La incorporación a los perfumes personalizados, tanto para hombre como para mujer, de láminas de oro puro de 22 kilates ya es posible gracias a arias empresas que han creado un perfume joya. 





Este preciado metal favorece, al contacto con el conjunto de esencias que conformen el perfume, no sólo la intensidad sino el grado de fijación de las mismas en las zonas donde se rocíe el perfume añadiendo al mismo tiempo un toque de elegancia y distinción.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

sábado, 27 de diciembre de 2014

CERTIFICAR UN DIAMANTE?



En los anillos de compromiso, tal y como están las cosas, es casi obligado que el diamante tenga un tamaño mínimo.




Un diamante cuyo tamaño haga rentable su certificación no se e muy frecuentemente. 




Es una constante en los últimos artículos de este blog,  la insistencia en que hoy en día comprar un diamante sin certificado encierra un riesgo potencial. 




¿Qué riesgo? 




El de que el diamante para los anillos de compromiso, no sea natural. 
Puede resultar ser sintético. 
No por mala fe de ningún joyero, sino como ya hemos explicado en otros artículos, porque la última generación de diamantes sintéticos es de enorme perfección.




Tan perfectos, que un joyero experto con sus elementos habituales, como una lupa, pinzas y su profesionalidad y oficio, no puede diferenciarlos de los naturales. 

El certificado,sin embargo, no abriga dudas.

El mercado de diamantes sintéticos es legítimo como lo es también el de las zirconitas y otros sucedáneos de los diamantes auténticos. 




El problema es que entre los lotes de diamantes naturales se han localizado también diamantes sintéticos.




Es difícil el dar un porcentaje exacto, pero ahí están. 
Tan difícil, como es fácil para cualquier laboratorio, usar un simple aparato óptico para detectar  de inmediato el origen, natural o no, de la piedra. 
Es el primer paso del análisis gemológico.




El precio, y aquí está el meollo del asunto, de este análisis para diamantes, va en aumento en función del tamaño de la piedra a certificar. 
Aunque hay un precio mínimo. 

Precisamente este costo, por mínimo que sea,  incide brutalmente en el precio de una piedra pequeña, el precio de un diamante natural de 3 milímetros es de 110 dolares dependiendo de la calidad del mismo, y el certificado para esa piedra cuesta 130 dolares.




Por eso habitualmente no se certifican las piedras, para anillos de compromiso o cualquier otra joya, inferiores a 0,30 quilates de peso.




¿Qué hacer entonces? 
Una recomendación: Pedir la certificación del diamante pagando como costo añadido la minuta del laboratorio. 
Al día de hoy,  para un diamante inferior a 0,30 quilates, el importe no debería superar los 130 dolares. 




Ese diamante, por pequeño que sea, debe llevar grabado a láser en el filetín el número de identificación del certificado.




Es una recomendación teórica,  porque en la práctica puede resultar complicada la certificación expresa de una piedra pequeña.




Mirando bien en las mejores opciones de precio, como son las joyerías de venta exclusiva por Internet, encontraremos piedras de 0,30 quilates a precios mucho mejores, pregúntanos aquí nuestros precios para anillos de compromiso con diamantes naturales con y sin certificar.  




Merece la pena invertir un poco de tiempo en buscar y tener la certeza de que nuestro diamante estuvo en las entrañas de la tierra millones de años y no,días, en una máquina de alta presión.




Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

viernes, 26 de diciembre de 2014

ANILLOS DE COMPROMISO CON DIAMANTES NEGROS




El anillo de compromiso es una de las joyas dadas a su amada en el apogeo de su amor, es muy comprensible que busque una piedra, normalmente un diamante, que deslumbre a su prometida.





Sabemos que los diamantes blancos son los más atractivos para la mayoría de las mujeres. 
Sin embargo hay una alternativa, con la que hacer que el dinero empleado en la compra de un diamante se convierta en una gema mucho más grande, a costa de renunciar al color.





¿A que nos referimos? 
A regalar un diamante negro. 
Sí, absolutamente negro. 





Los diamantes negros, hasta hace unos pocos años despreciados en el mercado, se comercializan y son aceptados por algunos consumidores.





La audacia del joyero suizo Grisogogno al montar, en el año 1999, pequeños diamantes negros en sortijas y otras piezas de joyería, mezclados con diamantes blancos, abrió las puertas de la moda a los diamantes negros.





Múltiples colecciones de joyas incorporaron diamantes 
negros a sus colecciones y su uso fue aceptado por algunos consumidores finales de todo el mundo cuando vieron joyas de esas características  en las vitrinas y aparadores de joyerías de primera línea.





De ahí a que, por falta de información, algunas personas entiendan que un diamante negro es un diamante equiparable a uno blanco ha sido cuestión de tiempo.





Muchos diamantes negros no son naturales en su color, sino que son el resultado de el tratamiento de los diamantes blancos de muy baja calidad en cuanto a pureza, que por un procedimiento térmico, se convierten en negros o en un color pardo oscuro.





Un diamante negro es mucho más barato que uno blanco y no por eso deja de ser diamante y puede formar parte del anillo de compromiso. 
La serie televisiva “Sexo en Nueva York”, contribuyó a la difusión del anillo de compromiso con diamante negro.





Los pícaros de turno han visto una oportunidad para abusar de la buena fe de los compradores.  
Se ofrecen diamantes negros “legitimados” por un certificado gemológico que presuntamente avala su autenticidad.





En este blog y en muchas publicaciones relacionadas hacemos hincapié en la necesidad de que un diamante esté acompañado de su certificado.




Aunque no cualquier certificado. 
Sino uno de primera línea, como puede ser el del G.I.A.





El caso es que cada vez son más los compradores de diamantes negros con certificado gemológico, que son estafados porque las piedras no son diamantes, sino un sucedáneo de diamante, como son las moissonitas negras.





¿Y el certificado? El certificado gemológico es una falsificación. 

Por eso, una vez más insisto en que NO ES SUFICIENTE CON QUE LAS PIEDRAS ESTÉN CERTIFICADAS, sino que el laboratorio sea uno de primera línea. 





Solo así, sea cual sea el color del diamante, sabremos que el anillo de compromiso que regalemos, no lleva una piedra falsa





GIA es un laboratorio en el que se puede conocer a través de internet, la autenticidad del documento, entrando en la web y tecleando el número del certificado.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay