jueves, 15 de mayo de 2014

LA TURMALINA





La turmalina es un mineral de la clase VIII (silicatos), según la clasificación de Strunz, grupo de los ciclosilicatos. 
Tiene una formulación química muy compleja:(Na,Ca)(Al,Fe,Li)(Al,Mg,Mn)6(BO3)3(Si6O18).(OH,F)4.







General

Categoría Minerales ciclosilicatos
Clase 9.CK.05 (Strunz)
Fórmula química (Na, Ca)(Al, Fe, Li)(Al, Mg, Mn)6(BO3)3(Si6O18).(OH, F)4.







Propiedades físicas

Color Casi todos los colores
Raya Marrón
Lustre Vítreo
Sistema cristalino Trigonal
Exfoliación No
Fractura Concoidea
Dureza 7 - 7,5
Densidad 2,98 - 3,26 g/cm3
Birrefringencia de -0.018 a -0.040; normalmente sobre .020 pero en las piedras más oscuras puede alcanzar .040
Pleocroísmo típicamente de moderada a fuerte
Propiedades ópticas doble refracción, uniaxial negativa
Fluorescencia UV en piedras rosas







El nombre turmalina procede de la palabra singalesa «touramalli», que significa, «piedras de colores mezclados» y esta denominación fue originalmente aplicada a una serie de piedras, principalmente circones. 







También se cree que su nombre puede proceder de la palabra singalesa «turamali», que significa «piedra que atrae las cenizas», que hace referencia a sus características piro-piezoelectricas.







Los mineralogistas le dieron a la turmalina diversos nombres, tales como elabita, tsilasita, dravita, cromodravita, liddicoatita, uvita, schorl, acroita, buergerita, feruvita, foitita, povondraita y rubelita.







Desde hace más de 2300 años esta piedra ya llamó la atención del filósofo Teofrasto a la que llamaba «lyngurion», probablemente una turmalina, y que tenía la propiedad de atraer la paja, la ceniza o pequeños pedazos de madera cuando era calentada, poniendo de manifiesto sus cualidades piroelectricas. 







Por esta misma propiedad fue llamada por los holandeses del siglo XVIII fue llamada «asshentrekker» o «tira-ceniza».
El hecho de que se parezca mucho a diversas piedras preciosas hizo que apareciese en diversas joyas como las de la corona rusa del siglo XVI aparentando ser rubíes. 







Es más, se considera que gran parte de los "considerados" rubíes procedentes de Sudamérica durante la colonización portuguesa podrían ser en realidad turmalinas.
La mayor admiradora de las turmalinas fue Tzu Hsi, emperatriz viuda que gobernó China de 1860 a 1908. 
La emperatriz utilizaba la piedra como entalle, en prendedores de cadenas de reloj, o en los botones de chaquetas de la Corte Imperial y de personas importantes. La emperatriz descansa ahora sobre un cojín de turmalina.







Desde grupos de creencia esotérica y pseudocientífica se cree lo siguiente:
Se relaciona a las turmalinas con una mejora de la autocomprensión y un aumento de la autoconfianza y energía psíquica y la concentración. 
Además, se cree que tienen el poder de neutralizar la energía negativa, alejar llanto y desdicha.
Debido a la carencia de una base científica verificable, este tipo de terapia se considera una pseudociencia. No hay una revisión por pares científica que demuestre que la Cristaloterapia tenga algún efecto más allá del efecto placebo.







Puede presentar prácticamente todos los colores, desde incoloro (acroíta) hasta negro (chorlo), pasando por el marrón o amarillo (Dravita), rojo, azul, rosa y verde; prevaleciendo los verdes oscuros y tonalidades rosas en las variedades gemas (elbaítas). 
La más valiosa es la de color verde más parecido al verde esmeralda (verde Cromo) y la variedad Paraíba, que posee un vivo azul eléctrico (turmalina paraíba). 







La más rara, la variedad azul (indigolita). La turmalina roja se llama rubelita, y la verde, verdelita. 
Hay turmalinas que presentan varios colores en el mismo cristal. 
Los ejemplares que presentan una simetría radial del rojo (central) al verde (borde externo) se conocen como «turmalina sandía».







Las rubelitas son turmalinas que vienen en tonos oscuros de rojo, rosa y magenta. 
Se consideran algunas de las turmalinas más valiosas. 
Las turmalinas rosas son muy pálidas para considerarse rubelitas. 
Las turmalinas anaranjadas son raras; la versión más común es más color melocotón. 







La turmalina amarilla también es rara, mientras que la turmalina verde es una piedra común, siendo el verde bosque el más encontrado. 
En general, es una de las turmalinas asequibles, sin embargo, si el verde es causado por el cromo, la piedra se parece a una esmeralda y es más valiosa. 
La turmalina paraiba se extrae en Brasil, tiene tonalidades brillantes del turquesa, aguamarina y azul y se encuentra entre las piedras preciosas más valiosas del mundo.







Las turmalinas indigolitas son de color azul o azul verdoso típico y tienden hacia los tonos pálidos. La turmalina púrpura es muy rara y se extrae en Mozambique. 
La turmalina negra es una variación común y se puede encontrar como piedras grandes y, generalmente, no se utiliza como una piedra preciosa. 
La turmalina incolora es rara, pero no es cara, ya que esta gema es muy apreciada por sus colores. La turmalinas bicolor tienen dos y, a veces, hasta tres colores en una sola piedra. La turmalina sandía es bi-color y contiene verde y rosa o rojo, y es una de las gemas más populares







La turmalina tiene propiedades tanto piroeléctricas como piezoeléctricas. 
Esto significa que en los dos extremos se acumulan cargas opuestas tanto bajo presión como al calentarlo. 
Estas cargas pueden atraer objetos ligeros y han dado nombre al elemento ya que turamali en ceilonés significa piedra que atrae las cenizas.







En general, las turmalinas más valiosas son de más de tres quilates de tamaño, claras, perfectamente cortadas y contienen alguno de los colores raros. Aunque que el corte es el factor menos importante, un corte perfecto hará que la piedra brille más y que resalte el color. 
Estos colores poco comunes son el rojo, naranja, amarillo, verde bosque, paraiba (turquesa, aguamarina, azul), sandía y el bi-color. 
La turmalina paraiba puede costar 50.000 dólares por quilate.







La turmalina se encuentra como un cristal largo, delgado y triangular. 
El cristal de tres lados es único para la turmalina mineral. 
Cuando se calienta, se carga (positivamente en un extremo y negativamente en el otro). 
Sus colores son causados ​​por otros minerales en la piedra (el hierro crea turmalina negra, el magnesio crea amarilla y el litio crea cualquier color), y su dureza es igual a la del cuarzo.







La turmalina se encuentra en rocas ígneas, especialmente en el granito y la pegmatita y rocas metamórficas, particularmente esquisto y mármol; los granos de turmalina se encuentran a veces en la piedra arenisca. 
Las gemas de gran calidad se extraen, generalmente, en Brasil y África, aunque se han encontrado depósitos de menor calidad en Sri Lanka, Tanzania, Nigeria, Kenia, Madagascar, Mozambique, Namibia, Afganistán, Pakistán y los Estados Unidos.







La turmalina paraiba fue descubierta en 1989 y es la fuente de las turmalinas más raras, descritas a veces como casi de neón por sus colores.







Los antiguos egipcios creían que la turmalina pasaba a través de un arco iris en su camino a la tierra y de allí tomaba sus colores. 
Durante la Edad Media, la gente creía que la turmalina podía curar problemas tanto físicos como mentales, e incluso prevenir la muerte. 







Los europeos importaron cristales de colores de Sri Lanka en el siglo XVIII y fueron llamado schrol, pero el nombre moderno de turmalina viene de la palabra cingalesa Turmali, que significa multicolor.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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