martes, 1 de julio de 2014

EL CORAL NEGRO





Los antipatarios (Antipatharia), también conocidos como corales negros, son un orden de cnidarios antozoos relacionados con las anémonas de mar. 







Su aspecto recuerda a un arbusto. 
Sus tejidos vivos son intensamente brillantes. Quizá la especie más conocida es el coral negro (Antipathes subpinnata) que toma su nombre del color negro de su esqueleto. 







El coral negro está listado en el Apéndice II de la Convención Tratado Internacional de Especies en Riesgo de Extinción (CITES). 
Vive en aguas profundas (por debajo de los 30 m), por lo cual ha sobrevivido a la sobrepesca, ya que es utilizado en joyería.







Tipos de Coral 

Estas gemas vienen en muchos colores – de claro a oscuro de color rosa, rojo, oro, negro, azul y blanco. 
El rojo es el más popular y es muy valorado por los entendidos. 
Crecen en los océanos fuera de Japón e Italia.







El coral negro crece sobre todo en las aguas de México y el Caribe, pero no está disponible para el comercio, esta prohibido arrancarlo. también el tipo “Piel de ángel”, posee un tono popular del rubor de color rosa. 







El coral de las aguas del Pacífico Sur, puede ser caro dependiendo de la variedad y color también esta prohibida su venta.







El 75% de todos los arrecifes en el mundo se encuentran amenazados por la manera en que se ha visto el daño en su entorno ya sea por la mano del hombre o por la naturaleza. Y aunque el panorama parezca desfavorable, los corales han logrado adaptarse. Estos organismos se adhieren a casi cualquier superficie, naufragios, tuberías submarinas y hasta plataformas petroleras.







 Cómo saber si es real tu Joya de Coral ?

Las Joyas de Coral han sido encontradas en las antiguas tumbas que se remontan hasta 10.000 AC y fue especialmente popular durante la época victoriana y en la década de 1920. 
Pero hay algunas falsificaciones bastante convincentes, como lo son Huesos de plástico, conchas, marfil fósil, howlita y ónix estos son algunos de los materiales utilizados para fabricar coral imitación. 







Además, los corales de baja calidad han sido llenados con epoxy y se pulen para ocultar defectos. 
Las siguientes son pruebas para determinar si esa pieza de coral de joya que tienes es Coral real o una imitación barata.







Instrucciones

Cómo probar

1 - El primer paso para determinar si una pieza de joyería es verdadera o falsa es su peso. Joyería de coral real es más pesado que las imitaciones.







2 - Pon tu pieza de joyería en un pequeño tazón de cerámica y cúbrala con leche de vaca







3 - Deja tu Coral en la leche a temperatura ambiente durante 1 a 2 horas. 
Si el coral rojo es real el color de la leche se vera rojizo. 
Si la pieza es falsa, la blancura de la leche se mantendrá sin cambios.







4 - Otra prueba consiste en colocar una o dos gotas de ácido nítrico o jugo de limón en un lugar poco visible, como la palma de una determinada pieza de joyería. 
Si el coral es real, la mancha hará efervescencia y formara pequeñas burbujas en su superficie. 







Además en el Coral Auténtico se comprueba que tiene un color uniforme, tiene un profundo color natural, mas no un color demasiado fosforescente ni demasiado opaco, con la diferencia de que el Coral Negro presenta betas de color café claro en algunos casos esto es muy raro por lo tanto a los falsificadores se les hace mas tedioso imitarlo de tal manera que lo hace mas fácil de identificar su autenticidad. 







También inspeccione la textura de los agujeros y abolladuras, se debe sentir suave.
Los Corales rojos del Tíbet y China fueron corales blancos fosilizados teñidos a rojo cientos de años atrás por la propia naturaleza. 







A pesar de que son estos corales auténticos, se venden como imitaciones de la variedad rojo coral “guinda” de las profundas aguas del mar Mediterráneo, estos además son más grandes en sus extremos, esta variedad para saber si es autentico sumerge tu collar en acetona para comprobar si hay tinte, pero lo que mas se utiliza es poniendo el coral en un vaso de leche de vaca, como dijimos antes. 







Si la leche tiene un tinte rojo, el coral es real, este método es el mas utilizado porque las personas no quieren estropear una buena falsificación , recuerda además, que el vinagre burbujea cuando se aplica sobre el coral natural. 
Para concluir si usted compró su joya de Coral en una tienda de buena reputación o algún conocedor y el precio no era demasiado barato, lo más probable es que es coral real, el coral real es CARO. 







Recuerde que es mucho trabajo pescarlo, limpiarlo, escogerlo, trabajarlo y diseñar una joya con el, eso implica mucha gente en el camino de su joya ates de venderlo.







Tres nuevas especies de coral, además de una cuarta que se creía extinta, han sido descubiertas en un área de arrecifes cercana a las Islas Galápagos. 
El hallazgo aumenta el optimismo de los científicos sobre la resistencia de estos organismos a la subida de la temperatura en los océanos.







El coral colmena (Gardineroseris planulata) se creía extinto desde el último fenómeno de El niño ocurrido a finales de los años noventa.







Sin embargo, estas nuevas investigaciones realizadas por científicos de las universidades de Southampton y Miami en áreas inexploradas del noroeste del archipiélago ecuatoriano han revelado varias colonias. 
Los nuevos corales son de los géneros Hydrozoanthus, Parazoanthus y Antipathozoanthus.







El aumento de las temperaturas causado por el calentamiento global y el fenómeno de El Niño ha acabado con varias áreas de corales al provocar un proceso conocido como blanqueamiento, por el que la desaparición de algas necesarias para su formación y crecimiento conlleva la muerte de los corales.







En 1983 El Niño acabó con un 95% de los corales de las Galápagos y causó graves trastornos en el ecosistema marino. 
En 1997-98 el calentamiento del océano causó un segundo proceso de blanqueo. Muchos científicos han alertado sobre las concentraciones de CO2 en la atmósfera que podrían provocar la extinción de los corales en sólo unas décadas.







Los autores de la investigación afirmaron que parecía que las algas podrían estar adaptándose a las temperaturas más cálidas del océano. 
El agua en las Galápagos se encuentra entre 23 y 29 grados en años normales, pero puede elevarse a 30 en los años de El Niño.







Parece una planta, pero es un animal. 
Su aspecto ramificado le da un aire de árbol de las profundidades, como si de una planta submarina fosilizada se tratara. 
Nos referimos al coral negro, una especie en extinción que unos pocos artesanos trabajan en el poblado de San Juan Bautista, la única localidad habitada del Archipiélago Juan Fernández.







Hace miles de años que el ser humano usa el coral negro y lo considera semiprecioso. 
Los griegos y los romanos le dieron el nombre científico actual, Antipathes, que significa “contra las enfermedades”. 
Lo sacaban de las profundidades del Mar Rojo y le atribuían excelentes cualidades medicinales y afrodisíacas.







Un amuleto para el ‘mal de ojo’

Otros pueblos lo usaron como amuleto para evitar el ‘mal de ojo’. 
Cuenta la leyenda que Menelao, el célebre guerrero griego que participó junto a Ulises en la batalla de Troya, poseía un coral negro tallado que usaba como amuleto para evitar tragedias y para salir victorioso en los combates. 
El sabio romano Plinio empleaba el coral negro como antídoto para las picaduras de escorpión, así como para otros propósitos medicinales.







La historia alude también a la fabricación de una poderosa sustancia llamada ‘chartioblepharm’, a la cual se le otorgaba propiedades afrodisíacas. 
También hay referencias que indican que antiguas tribus primitivas le concedían a este tipo de coral cualidades protectoras contra los malos espíritus.







De una forma u otra, en el Archipiélago Juan Fernández, y a pesar de que su venta está regulada por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro de Extinción, el coral negro representa una de las artesanías más preciadas de este territorio chileno, ubicado a 700 kilómetros de la costa continental.







Brenda González se ha convertido en el baluarte de la talla de coral negro en Juan Fernández. 
Se introdujo en esta ardua tarea por casualidad. 
Desde que tenía uso de razón acudía al taller de su tío abuelo, donde pasaba veranos enteros. 
Después de que naciera su hija Isla hace seis años, Brenda se profesionalizó en el difícil arte de la manipulación coralina.







Jaime Jeremillo, un artista que vivió en San Juan Bautista durante un tiempo, impulsó a la artesana para que trabajara este duro animal de las profundidades. 
Le pasó un trozo de coral con un agujero y le dijo: “Hazte un anillo“. Brenda estuvo un mes trabajando sin parar. 
Su tío le pasó las lijas. 
Finalmente, y después de un duro trabajo, la isleña acabó su primera pieza. 
Le quedaba como anillo al dedo.







La joyera de la isla

“A una señora le encantó mi anillo y me lo cambió por más palitos de coral. A veces sale alguno agarrado en las jaulas de captura de langosta. Hice algunas piezas y me las llevé al continente donde las vendí rápidamente. Fueron todo un éxito, reconoce la artista, que estudió Comunicación Audiovisual.



Black Coral Ring with Diamonds in 14K Yellow Gold



Brenda admite que no quiere destruir el frágil ecosistema de Juan Fernández: “No he pensado en industrializar el proceso porque es un producto único en el mundo, es muy escaso y no sabemos cuánto queda bajo el mar, no quiero ser parte de daño a futuro. Y aquí se vende bien, es algo que es nuestro”.







La chilena sólo quiere dedicarse una década al coral, pues su polvo es nocivo para la salud. “Llevo cinco, me quedan otros cinco, es un trabajo agotador. 
El polvo del coral es supertóxico. Tengo que llevar mascarilla, además hay que darle paso a las nuevas generaciones”, manifiesta.







Brenda reconoce que: “Los que más compran son los turistas que vienen a la isla, pero también los que viven aquí“. 
Su último trabajo ha sido una la alianza de matrimonio para Julio Chamorro, su primo y amigo de la infancia, y para Paula Bravo, una chica que vino a trabajar con los niños del colegio. 







Ha sido la primera boda en años, en una isla donde viven 500 personas. 
Paula llegó a Juan Fernández un día antes del tsunami del 27 de febrero de 2010.

La joyera se emociona al recordar el destructivo terremoto: “Yo sentía en el fondo de mi corazón que algo muy grande iba a pasar, que iba a morir gente y que íbamos a llorar mucho. Y así fue...

...lo único bueno es que salió a la superficie mucho coral”, concluye.







En marzo de 2009, los científicos descubrieron una nueva especie de coral negro, Antipathes Leiopathes.







Sus ejemplares habitan desde los 300 a los 5.000 metros de profundidad, siendo uno de los organismos más longevos del planeta, con 4.265 años de antigüedad. 







Las tasas de crecimiento radial de este tipo de coral, que se encuentra en Juan Fernández, son bajísimas, de cuatro a 35 micrómetros por año.





Las fotos fueron retiradas de Internet, en Kaia Joyas no trabajamos con coral negro ni ningún material prohibido o en extinción.



Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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