lunes, 25 de agosto de 2014

TIPOS DE ACABADOS EN ANILLOS





Al momento de casarse, las parejas salen a la búsqueda de ese par de alianzas único y especial. 
Buscan algo que los represente y que puedan llevar para siempre como homenaje de su unión. 
En respuesta a esto, el mercado se ha adaptado, encontrando nuevas alternativas para los novios más exigentes.







El acabado de la alianza suele ser la última etapa en el proceso de confección, antes que la alianza esté lista para utilizar, es el tratamiento que recibirá la superficie exterior del anillo, para darle el último toque estético, y puede cambiarle drásticamente el aspecto la elección de un acabado u otro.







Pero no sólo el acabado alterará la estética de la pieza, ya que la aleación y el formato también jugarán un papel muy importante en el resultado final. 







Las decisiones que se tomen en este sentido, deberán reflejar el estilo y preferencias personales de la pareja. 







Si bien no es necesario que ambas alianzas sean idénticas, en general se recomienda, como mínimo, que el formato y el metal elegido para ambas alianzas sean iguales. 







Pulido

El pulido es el acabado más popular entre los consumidores de alianzas, ya que proporciona el aspecto más clásico y tradicional. 
Este acabado se caracteriza por su brillo y se consigue luego de pulir la pieza a motor con paño grueso, para eliminar las rayas, y luego con paño fino y pasta de brillo para conseguir el aspecto reluciente. 







De hecho, las alianzas pulidas son tan brillantes que uno puede ver su propio reflejo sobre la misma. 
Por consiguiente, las alianzas con este acabado son ideales para enfatizar el lustre del metal.






Satinado o Arenado

El satinado es otro acabado muy popular, que brinda una superficie mate muy lisa, pero sin el brillo lustroso del pulido. 
El satinado emite un suave resplandor, ofreciendo una apariencia suave y sedosa, como el satén, de allí su nombre. 







Este efecto puede lograrse al frotar la superficie con esmeril de grano fino. 
Cuanto más fino sea el esmeril utilizado, más suave será la sensación, mientras que un esmeril de grano grueso, dejará una superficie más rústica. 







Otra opción para lograr este efecto, es el arenado, lo que se logra disparando arena a alta presión contra la superficie de la pieza. Es posible enmascarar aquellas zonas donde se quiera mantener el brillo, y de este modo lograr un diseño que combine pulido y satinado o arenado.







Cepillado

Al igual que el satinado, el cepillado deja una superficie carente de brillo, aunque mucho más rústica, y con rayas que se pueden sentir al tacto. 
Da la impresión de que la textura se hubiera aplicado con un cepillo de alambre, dejando pequeñas marcas visibles, y de allí deriva su nombre. 







Este acabado se usa mucho en alianzas realizadas en metales muy duros, como el tungsteno o el titanio, ya que tiende a disimular posibles rayones accidentales, muy visibles en acabados brillantes.






Martillado o Martelé

Popularizado debido a su apariencia única, el martillado o martelé es el favorito de muchos. Reconocido por su increíble silueta y su estética inusual, reminiscente de las joyas de la edad media, el acabado martillado es utilizado para añadir una textura bien definida al metal precioso de la alianza. 







Utilizando un martillo de bola o de pena en la superficie exterior de la alianza, el joyero puede crear un aspecto texturizado, diseñado para realzar la cantidad de luz reflejada por la alianza, logrando una alianza llamativa y única, ya que por ser un proceso hecho a mano, no habrá dos alianzas que compartan exactamente el mismo patrón. 







Acabado florentino

Aplicado por la mano experimentada de un grabador, las alianzas de acabado florentino presentan figuras lineales o entrecruzadas a lo largo de la superficie de la alianza. 






Punteado o Falso Pavé

Este tipo de textura, bastante evidente tanto al tacto como a la vista, presenta un patrón aleatorio de puntos que cubren toda la superficie del anillo, como si tuviera pequeñas partículas de diamante molido adherida a su superficie. 







Esta textura se logra con un martillo mecánico especial colocado como pieza de mano de un torno colgante, el cual golpetea a gran velocidad la superficie a tratar con una punta de diamante.







Esmaltado

Este tipo de acabado permite la incorporación de todo tipo de diseños y dibujos en color en la superficie de la alianza. 







Para ello se realiza un bajorrelieve mediante grabado al ácido, buril o pantógrafo, y se aplica una capa de esmalte que rellena las partes más bajas y deja a la vista el metal más elevado, creando bellos diseños.







Labrado

El labrado es una técnica por la cual se pueden grabar todo tipo de diseños sobre la superficie de una alianza. 







Para ello, la varilla de metal que se utilizará para construir la pieza, se debe pasar por una laminadora con un rodillo especial que contiene el diseño a estampar, y que será transferido al metal por medio de presión mecánica.







Mokumé 

A diferencia de todos los métodos anteriores, el Mokumé no es un acabado superficial. 
Sin embargo, los patrones visuales que genera en la superficie de las alianzas son muy originales y únicos. 
Para conseguirlo, el joyero debe iniciar este proceso antes de la construcción misma de la pieza. 







La técnica de Mokumé se basa en la superposición de placas de diferente aleación y color, que por medio de calor y presión se van fundiendo entre si, generando patrones veteados. 
De allí, el joyero obtendrá una porción de metal texturado que utilizará para dar origen a la pieza definitiva.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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