domingo, 5 de octubre de 2014

COMO VENDER TUS PIEDRAS PRECIOSAS




Muchos pequeños talleres y no tan pequeños y joyerías empiezan a sacar esas cajas llenas de piedras que se han ido desengastando durante estos últimos años. 






Es momento de revisarlas, era un tema olvidado durante estos últimos años de clientes vendiendo sus joyas por la crisis y estoy seguro que esconde algún tesoro.






El primer consejo que doy es que si no se tienen conocimientos de gemas hay que acudir a un gemólogo o laboratorio gemológico. 

Son los profesionales de las gemas los que pondrán orden en nuestro caos de piedras.






Lotes de piedras pequeñas mezcladas. Proceden del desengaste de joyas que se han fundido. 

La forma de proceder, en mi opinión, es una primera observación del contenido vaciado sobre una mesa que tiene hojas blancas o sobre una bandeja, puesto que si hay cuentas esféricas o perlas cultivadas, mejor ponerles cerco para que no rueden. 







Hay que tener una visión global del contenido. 
Cada lote es único, según su procedencia. 
No es lo mismo un lote de un taller que trabaja con un determinado tipo de piedras, o un lote de una compraventa que es muy variado y puedes encontrar de todo. 







Cada lote tiene un tratamiento diferente. Pero en general esto es lo que hacemos:

-Separamos las orgánicas: perlas corales, conchas, marfil, ámbar, etc.

-Separamos, desde nuestra experiencia, a golpe de vista, lo que nos parecen plásticos y/o piedras grandes con talco en la culata.

-Separamos piedras opacas y traslúcidas, de reconocimiento directo, suelen ser cuentas, placas, cabujones, etc. no importa el tamaño.

-Separamos piedras grandes facetadas y transparentes.

-Separamos las piedras pequeñas incoloras de las de color.







Con piedras grandes podemos utilizar las manos pero con mas pequeñas utilizamos las pinzas pero no tomándolas una a una, sino haciendo barridos. 
Otro instrumento de ayuda es un simple recogedor, que nos sirve también para  los barridos.







Llegados a esta etapa, lo primero que hacemos es limpiar los montones de gemas con ultrasonidos, por supuesto evitamos las piedras porosas y las delicadas. 

Utilizamos cestas con rejillas acorde al tamaño de las piedras, de esa manera podemos pasar la cesta por diferentes potes con agua osmotizada para aclarar, luego secamos con un secador de mano todo sin sacar las piedras de la cesta. 







Para las piedras pequeñas, utilizamos cestas cerradas, así cuando las secamos con el chorro de aire no se escapan. 

En algunos casos extremos nos encontramos pegamentos, cola de engastador, grasa, cremas, etc. 
En esta situación para limpiarlas utilizamos acetona, alcohol o disolventes siempre que el material lo tolere.







Ya están limpias y agrupadas. 
Los lotes de piedras por reconocimiento directo se separan por tipo: turquesas, lapislázulis, sodalitas, rodocrositas, malaquitas, jaspes, labradoritas, amazonitas, etc. 







Por supuesto tenemos en cuenta si hay piedras fracturadas y además examinamos con lupa 10x los casos dudosos, ya que te puedes encontrar imitaciones de ellas en vidrios o pastas.

Con las piedras traslúcidas hacemos lo mismo pero separándolas por colores y luego por tamaños. 







También utilizamos la lupa para casos dudosos, incluso el refractómetro por el método de la visión distante, por supuesto que esto lo hace un laboratorio, ya que un refractómetro sale un poco caro para tener uno en cada taller.







Con las piedras facetadas separamos por colores y tamaños, después utilizamos el refractómetro. 
En los casos dudosos empleamos microscopio y espectroscopio para determinar si son naturales o sintéticos y si son tratadas o no.







Llegado el momento de las piedras incoloras, que son las mas difíciles, puedo decir que nos hemos encontrado desde virutas de metal por el desengastado hasta fragmentos de piedras fracturadas, desconchados de perla, restos de cola, etc. 







Con este panorama, primero colocamos por lotes de pequeña cantidad en bandejas que observamos desde un microscopio. 

Con la ayuda de pinzas y con el microscopio, vamos haciendo un examen quitando con las pinzas todos estos elementos.







El siguiente paso es de la misma manera pero separando los diamantes de los que no los son. 

A continuación se empiezan a tamizar desde el primer tamiz de apenas 1 mm. de diámetro y así sucesivamente. 







De esta manera hacemos lotes por tamaños, siempre que sean redondos, si no, entonces hay que separar las tallas ovales, trillón, princesas u otras, luego con un calibrador las medimos para separar por tamaños. 







Para las tallas redondas el siguiente paso, si quieres refinar los lotes, separamos tallas 8/8, 16/16, rosas y brillante antigua. Posteriormente se pueden sub-clasificar por color y pureza.







El remate final consiste en colocar los lotes en papelotes, las piedras grandes en estuches, o blisters, etc. con sus etiquetas que indiquen peso, talla, medida y nombre de la piedra, de esta manera quedan presentables y manejables. 
Para el caso de diamantes  color, peso, pureza y talla.








De esta manera podemos reciclar todas esas gemas que estaban olvidadas y le podemos pedir al gemólogo que las valore y por fin las podemos vender.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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