viernes, 31 de octubre de 2014

CONSEJOS DE TALLER



Yo comencé muy tarde en el maravilloso oficio de la orfebrería.
Pero cuando me senté por primera vez en el banco de joyero. 




Estaba tan emocionado que recuerdo el momento como si fuera ayer, comencé a cortar y limar y quería hacer todo en segundos, me decepcionaba cada error. 





Es el primer reto de quien nos enseña, no permitir que la decepción nos consuma y nos gane la batalla.




Para mi sorpresa, el profesor se puso a enseñarme los conceptos básicos en ese mismo momento y me explicó que pasaría un largo tiempo antes de que mis joyas se parecieran como tal.




La primera lección? 

Cómo no perder la limadura que se produce al trabajar el metal. 
Después de todo eso es metal precioso.




No importaba tanto el precio inicial porque la plata no es tan cara, pero si no adquirimos el hábito es imposible aprender, imaginen cuando trabajemos con oro!!




Creo que la plata costaba 0,60 de dolares el gramo y el oro 35 dolares. 




En relación con la actualidad, eso no parece caro, pero aún así era precioso, así que nada se podía perder. 




Tenía una caja de lata pequeña con un tamiz en mi bolsa para separar el metal de la madera y un imán en su interior para separar en una segunda tamizada el metal de acero de las hojas de sierra.




Mantenía otro imán en cajón del banco y lo usaba para quitar las hojas de sierra rotas. 
Los metales aumentan de precio muy rápido, ahora el oro cuesta 40 dolares el gramo y la plata 1 dolares.




Pero sigue teniendo la misma importancia que antes el recuperar nuestros metales, en la limadura, en las hojas de lija, en la misma agua del lavado de manos al final del día.




Tenga cuidado para evitar que se mezclen chatarra de plata con el oro o las diferentes chatarras de oro con diferentes quilates. 




El proceso de refinación es diferente para la plata y el oro, y cuando se mezclan entre sí, no tienes idea de lo que puede resultar si no se recupera correctamente, el costo de recuperación puede exceder el valor del metal.




Y para aquellos de ustedes que no recuerdan como era antes, no se sorprenda si joyas antiguas marcada 10 K y 14 K, al probarlas rigurosamente tienen 39% y 56% de oro, respectivamente, en lugar de 41.66% y 58.33%. 




En los viejos tiempos, una tolerancia media en quilates fue permitido y la mayoría de los fabricantes hacían lo mismo, por lo que realmente 14 K eran 13,1/2 K y 10 K era 9,1/2 K.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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