martes, 16 de diciembre de 2014

PARA NAVIDAD LA HISTORIA POCO CONOCIDA ARTABAN EL CUARTO REY MAGO




Gracias por acompañarme en este año, lleno de éxitos y grandes ventas, para agradecer les dejo una historia poco conocida. 
FELIZ NAVIDAD.





Cristianos y no cristianos están familiarizados con la historia de Jesús Cristo, habiendo nacido el día de Navidad.
María que inmaculadamente concibió el bebé santo y dio a luz en un establo en Belén. 
Parte de la historia habla de una estrella brillante que aparece en el este, guiando a los hombres sabios hasta el recién nacido Jesús "Rey de los Judios". 

Los tres Reyes Magos adoraron al niño Jesús y ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 


Muchos no han oído hablar de otra historia escrita por Henry van Dyke llamado "The Other Wise Man". 

Este artículo fue publicado en 1895 y habla de un cuarto hombre sabio. 
Esta es una historia interesante que se ha dramatizado varias veces, incluyendo una película de 1985 protagonizada por Martin Sheen.





La historia de Henry van Dyke se centra en el personaje de Artaban que es sacerdote Persa. 

Artaban, como los sabios bíblicos, ve una estrella brillante en el este como una señal de que el Rey de los Judios ha nacido. 
Artaban vende su casa y posesiones para comprar piedras preciosas, entre las que estaban un rubí, un zafiro y una perla, para regalar al Rey de los Judíos. 





Su historia se encuentra en algunos textos antiguos que dan cuenta del largo camino que recorrió buscando a Jesús para entregarle el regalo que debió haberle obsequiado la noche en que nació.






Artabán junto con Melchor, Gaspar y Baltasar, habían hecho planes para reunirse en Borsippa, una antigua ciudad de Mesopotamia desde donde iniciarían el viaje que les llevaría hasta Belén para adorar al Mesías.





Aunque Artaban propone las tres piedras preciosas para ser regalos para el niño Jesús, se encuentra con tres situaciones que hacen que él abandone las gemas. 





El zafiro es descrito como "azul como un fragmento del cielo nocturno", el rubí, "más rojo que un rayo de sol o amanecer" y la perla es "uno tan puro como el pico de una montaña de nieve en el crepúsculo".





El cuarto rey mago llevaba consigo una gran cantidad de piedras preciosas para ofrecer a Jesús, pero cuando viajaba hacia el punto de reunión encontró en su camino a un anciano enfermo, cansado y sin dinero. 
El hombre está sufriendo de una fiebre mortal e inspira compasión en Artaban, que se preocupa por el enfermo.
Artabán se vio envuelto en un dilema por ayudar a este hombre o continuar su camino para encontrarse con los otros reyes. 
De quedarse con el anciano, seguro perdería tiempo y los otros reyes le abandonarían. 
Obedeciendo a su noble corazón, decidió ayudar a aquel anciano.





Este acto de compasión provoca Artaban sea demasiado tarde para unirse a los otros tres hombres sabios en su camino, que van adelante sin él, por lo que decide regresar a Babilonia para vender el zafiro para un tren de camellos con los que cruzar el desierto. 





Así Artaban hace su camino a través del duro desierto con sus joyas restantes.

Cuando Artaban llega a Belén, se detiene en la casa de una mujer con un bebé, para preguntar sobre el paradero de sus hermanos. 





Mientras que en la casa, los soldados de Herodes entraban en el pueblo, con el propósito de matar a todos los jóvenes bebés. 
Cuando los soldados tratan de forzar la entrada en la casa, Artaban los detiene, diciéndole a uno que está solo y le dará una joya preciosa para ser dejado en paz. 





A continuación se muestra el rojo rubí que brilla en el hueco de su mano como una gran gota de sangre. 
El capitán ve el rubí y no puede resistir. 
A los soldados se les dice, por su capitán codiciosos que no hay bebés en esa casa y que marchen adelante. 





La vida del niño está por lo tanto salvada por la compasión de Artaban.
Entre las joyas había una perla que cada día se ponía mas linda, parecía haber absorbido el color y brillo de las piedras perdidas, se vuelve más luminosa y preciosa cuanto más tiempo se lleva cerca del calor del corazón.





En este punto de la historia, Artaban ha estado viajando como peregrino durante treinta y tres años. 
Él ahora tiene el pelo blanco, desgastado y cansado ya punto de morir. 



Artabán encaminó sus pasos hacia aquel monte, sin embargo, justo frente a él apareció una mujer que era llevada a la fuerza para ser vendida como esclava para pagar las deudas de su padre. 
Artabán la liberó a cambio de la última piedra que le quedaba de su basto tesoro.
Sin dudarlo, Artaban saca la perla , nunca había parecido tan luminosa, tan radiante, tan llena brillos. 






Triste y desconsolado, nuestro cuarto rey mago se sentó junto al pórtico de una casa vieja. 
En aquel momento, la tierra tembló de forma brusca y una enorme piedra golpeo la cabeza de Artabán. 
El temblor aquel anunciaba la muerte de Jesús en la Cruz. 





Moribundo y con sus últimas fuerzas, el cuarto rey imploró perdón por no haber podido cumplir con su misión de adorar al Mesías. 





En ese momento, la voz de Jesús se escuchó con fuerza: 

Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste. Artabán, agotado, preguntó: ¿Cuándo hice yo esas cosas? Y justo en el momento en que moría, la voz de Jesús le dijo: Todo lo que hiciste por los demás, lo has hecho por mí, pero hoy estarás conmigo en el reino de los cielos.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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