domingo, 16 de marzo de 2014

UN TRABAJO INCREIBLE

Y pensar que a veces debemos hacer un calado en una lamina de plata u oro y nos da pereza:






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

EL ESMALTE A SOPLETE





Aprendí esta técnica de mano de un viejo profesor, que ya no quería trabajar porque la vista no le daba, y accedió amablemente a enseñarme, era una forma de que no se pierda el oficio, ya que en la actualidad no es una técnica muy usada, los hornos han reemplazado esta tarea. 
Por esa razón es que la publico para ver si hay interesados en que no se pierda el oficio.








Sin embargo para pequeñas piezas de joyería es una técnica muy práctica, ya que con ella nos evitamos la tarea de calentar el horno, por otra parte si hacemos pequeñas piezas no necesitamos comprar ni alquilar un horno, a la vez se disfruta de un espectáculo único, que es ver como se va transformando el esmalte en vidrio, y por último también está la satisfacción que la pieza terminada nos otorga, satisfacción inigualable y única de haber logrado el producto por nuestros propios medios.








Todas mis piezas son esmaltadas a soplete, ya que las joyas tienen pequeñas partes esmaltadas, por lo general con fines decorativos y no hay grandes superficies que cubrir.








No hay ninguna limitación aparte del tamaño de la pieza para esta técnica. 
Con respecto al metal, mi experiencia se limita al esmaltado únicamente sobre  metales cobre, plata y alpaca. 
No he tenido ningún problema de rechazo del esmalte (en la jerga se dice que el esmalte se salta). 
Si se esmalta sobre alpaca es común que se salte el esmalte, si no tenemos la precaución de lograr una cobertura con esmalte de toda la superficie a esmaltar en la primera cocción.








Tampoco he tenido problemas con las distintas técnicas de esmaltado propiamente dichas, cloisonné, champlevé, plique a jour, antorchado, etc. que ya detallé en otros post.








Para aprender esta técnica recomiendo que se comience con una chapa batida que es un proceso sencillo de lograr, en la fotografía siguiente se puede ver una chapa rectangular hecha con esta técnica.
La chapa redonda en la misma fotografía es una chapa embutida.







Las cuentas que se ven al pie se hacen con una técnica de antorchado que detallaré en otro post y que es conveniente aprender ya cuando se tenga experiencia, pues se trabaja a fuego directo y si se es principiante se puede quemar el esmalte.

Luego puede hacer un movido en caliente como el de la fotografía siguiente.







Luego se puede seguir con un cloisonné como el que se ve en la fotografía de abajo. 
Para esta pieza, se soldaron los alambres que separan la figura a una chapa de cobre batida, también fueron soldados unos gránulos de plata y una semiesfera lograda por embutido.







El método de cloisonné usado en esta pieza no es el habitual, en el que los hilos son finitos y se pegan con CMC, aquí el alambre de 0,8mm de diámetro juega un papel decorativo en la textura además de separar los colores del esmalte. Después de dos capas de color liso y de nivelar el esmalte, se procedíó a oscurecer los bordes en una nueva cocción para dar realce al diseño antes de la terminación.








A medida que se adquiera experiencia se podrá ir avanzando hasta hacer cosas difíciles como el plique a jour que se ve en la figura siguiente, donde el esmalte está sostenido sólo por una estructura de alambre de plata de 0,8mm de diámetro pareciéndose a un pequeño vitreaux:







PREPARACIÓN DEL METAL:

La preparación del metal incluye lograr una pieza metálica con una cavidad o una superficie apta para recibir el esmalte, puede ser un batido que se logre dando golpes con martillo hasta obtener la forma deseada, otra puede ser un embutido que hagamos con la embutidora si deseamos una pieza semiesférica o cilínidrica, unas cavidades hechas dentro de un metal, una estructura de alambres,o simplemente una superficie lisa con los bordes limados y pulidos, etc.

En la fotografía siguiente se ve el trabajo de una pieza de cobre en proceso de batido a martillo sobre un yunque de joyero:
  






En la fotografía siguiente se ve el trabajo de una pieza de alpaca embutida a martillo utilizando una embutidora de joyero:







En la fotografía siguiente se ve el reverso de unas piezas de cobre batido a martillo después de esmaltarlas, como se puede apreciar no tienen contra-esmalte ya que el mismo no es necesario debido al pequeño tamaño de las mismas. 
Además antes de ser engarzadas en un joya el reverso de la piezas se deben rellenar con masilla de artesanos para protegerlas durante la manipulación. 







PRUEBA DE LOS ESMALTES:

Es importante antes de esmaltar la pieza destinada a la joya, hacer pequeñas muestras para ver los colores definitivos que quedarán después de la cocción, ya que hay diferencias entre el color del polvo y el del catálogo. 
En la fotografía siguiente se ven trocitos de chapa de descarte con pruebas realizadas con este fin:







PREPARACIÓN DE LA MESA DE TRABAJO:

Primero hacer una jaula de alambre tejido como la que se ve en la fotografía siguiente.
Preparar un vidrio a modo de paleta.
Elegir los colores y un gotero con agua destilada.
Tener un trapo limpio para limpiar la punta de la micro-espátula.
Preparar la micro-espátula.
Preparar el cepillo de vidrio o un cepillo de dientes de cerda dura.
Preparar la piedra de carborundun.

De izquierda a derecha se ve la jaula de alambre, la pinza de acero inoxidable, limas de matricería, una microespátula con dos punta (chata redondeada y en punta), las piedras de carborundum y un pincel de cerda blanda. 
En la parte superior se ven los esmaltes, el vidrio para preparar las pastas y el gotero con agua destilada.







En la fotografía siguiente se pueden ver varios tamices para espolvorear esmaltes y un pincel de vidrio (color verde), en la parte superior se puede ver una flor con compartimentos celulares donde se pueden preparar esmaltes como alternativa al vidrio y hojas de paillón de plata que se usan para dar profundidad con brillo metálico a los esmaltes transparentes:







TÉCNICA DE ESMALTADO A SOPLETE:

La técnica tiene los pasos básicos de cualquier esmaltado, con algunas particularidades:

Limpieza del metal
Colocación del esmalte
Cocción con el soplete
Enfriado de la pieza
Nivelado del esmalte
Terminación
Limpieza y pulido

LIMPIEZA DEL METAL:
Calentamos la pieza con el soplete, la sumergimos en ácido sulfúrico diluido al 10% (una parte de ácido y 9 de agua destilada). 
Esta operación se debe hacer en ambiente ventilado y tratar de no acercar la cara al recipiente del ácido mientas se limpia la pieza, ya que al estar caliente y en contacto con el ácido, se desprende vapores sulfurosos que hacen mal a las vías respiratorias, yo suelo ponerme una máscara de gases por un ratito, mientras limpio con ácido la chapa y luego me la quito.








La pieza se saca del ácido con pinzas de acero inoxidable enseguida, pues el ácido corroe los metales, debe sólo limpiarse y no adelgazarse.








Seguidamente con la pinza metemos la pieza limpia bajo el chorro de agua para enjuagar y eliminar el ácido, y con una esponja de virulana de aluminio se limpia, si es necesario para limpiar algún rincón, se puede usar alguna lima de matricería, finalmente se enjuaga y no se toca la superficie con los dedos pues transmiten grasitud. Manipular siempre con pinzas. 
El esmalte solo se pegará si la superficie está completamente limpia.








Si se trata de metal de alpaca (o metal blanco) la limpieza se hace en frío y sumergida en una solución de ácido nítrico, veremos que la pieza comienza a burbujear y es el momento de retirarla, enjuagarla, secarla con un trapo y pasarle un cepillo de bronce para eliminar los restos de la oxidación del proceso de soldado.








COLOCACIÓN DEL ESMALTE:
Preparar el esmalte poniendo un poco de polvo sobre un vidrio plano a modo de paleta y con una gotita de agua destilada hacer una pasta utilizando la micro-espátula, yo uso un vidrio pues en el esmaltado hay que dar varias capas hasta obtener un espesor de 0,8mm y si hay varios colores hay que preparar diferentes pastas. 
Una recomendación es evitar contaminar los esmaltes al tapar los frasquitos, pues es bastante fácil distraerse e intercambiar las tapas.








En está etapa se pueden colocar los esmaltes definitivos o dar una base con algún esmalte de base ya sea opaco o transparente, la única condición es que en la primera cocción quede toda la superficie cubierta pues de lo contrario donde no se pegue el esmalte se producirá una oxidación y luego habrá que hacer limpiezas complementarias.








Para la tarea se utilizan micro-espátulas con las que se coloca el esmalte sobre la superficie. 
Una vez colocado el esmalte se puede optar en dejar secar la pieza a temperatura ambiente o secarla con el soplete colocando la pieza sobre la jaula de alambre y dando calor de abajo, pero con el soplete alejado 20 cm de la pieza, ya que si acercamos el fuego a la pieza el agua de la pasta se convertirá en vapor y saltará saliéndose de su ubicación con la consiguiente pérdida de tiempo, ya que habrá que agregar de nueva pasta en los lugares que salte. 
Una vez seco ya no se saltará. 







También existen otras técnicas de colocación de esmalte como el espolvoreado, la pintura, para espolvorear se usan los tamices vistos arriba.

COCCIÓN CON EL SOPLETE:
Primero revisamos que no hayan corrientes de aire en el lugar donde esmaltaremos la pieza.








Estando la pieza seca iremos acercando el soplete de a poco con el objeto de ir aumentando la temperatura de la pieza gradualmente, veremos que va cambiando de color pasando a gris oscuro o negro (depende del color del esmalte) luego llegará a un naranja, allí hay que estar atento pues rápidamente pasa a rojo vivo y es allí el momento de retirar el soplete. 
Una recomendación:no hay que dejar el soplete en un punto fijo de la pieza pues se puede fundir, mover las soldaduras o quemar el esmalte, en todo momento hay que ir moviendo y haciendo círculos con el soplete debajo de la pieza hasta cocinar el esmalte cosa que ocurrirá a los 850-950ºC, la plata se funde a 960ºC y la soldadura tiene punto de fusión aún menor.







ENFRIADO DE LA PIEZA:
Inmediatamente se termina de cocinar el esmalte, se debe dejar la pieza en lugar cálido a efectos de evitar un enfriamiento brusco y la posterior fractura del esmalte (no hay que olvidar que el esmalte es un vidrio y por lo tanto sensible a los cambios bruscos de temperatura, si se enfría de golpe se puede fisurar).








Yo utilizo un foco de 75watts que acerco a la pieza a efectos de que se enfríe gradualmente, a medida que va enfriando irán aparececiendo los colores del diseño.







NIVELADO DEL ESMALTE:
Una vez fría la pieza es necesario nivelar la superficie esmaltada a efectos de eliminar malformaciones, puntas, alguna desprolijidad que haya quedado, etc. 
También es importante pues el nivelado permite igualar el espesor del esmalte y observar los lugares que quedaron hundidos, a los que habrá que rellenar.








Para la tarea se utiliza una piedra de carborundun y la tarea se hace bajo el agua, ya sea en un recipiente de agua o bajo un chorro de la canilla, este último método tiene la desventaja de que se gasta mas agua. 
A efectos de eliminar los restos la limpieza final se hará usando un pincel de vidrio mientras se enjuaga con agua.







TERMINACIÓN:
Antes de la terminación se deberán repetir los pasos anteriores todas las veces que haga falta. Una vez que estemos conformes con el esmalte se procede a terminar la pieza para lo cual se pinta con un pincel colocando una capa finita de esmalte de terminación, que es un esmalte transparente de baja temperatura (debería fundir a 650ºC). 







Esta capa otorgará brillo y protegerá el esmalte. A partir de ahora la pieza estará lista para integrar la joya con el resto de los elementos que componen el diseño.


LIMPIEZA Y PULIDO:
La limpieza final consiste en pulir los alambres del cloisonné o los granos de la pieza eliminando los restos de la oxidación. 







Si los esmaltes utilizados son importados (franceses o alemanes) se puede sumergir la pieza en una solución de ácido suave. 
Pero si se usaron esmaltes nacionales, la limpieza deberá ser a mano con tela esmeril de distintas granulometrías empezando en 600 y terminando en 1200. 
Esta tarea deberá hacerse con sumo cuidado de no rallar el esmalte, caso contrario habrá que hacer la terminación de nuevo.








Para el pulido se debe utilizar únicamente el paño, no usar el cepillo ni ninguna pasta pues son todas abrasivas y le quitará el brillo y manchará el esmalte.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

EL ESMALTE

Todas las fotos de este post son retiradas de la web, no son de mi creación.






Definición de Esmalte: Pasta vítrea que se funde por la acción del calor para recubrir objetos como joyas, pequeñas cajas, cerámica o vidrio. Químicamente idéntico al vidrio, consiste en una mezcla de sílice (de cuarzo o arena), sosa o potasio y plomo. 
Para que estos elementos sean opacos se les suelen añadir otros óxidos metálicos. 
El esmalte sobre metal es como una forma de arte.








 HISTORIA

 El empleo de esmalte en cerámica, ladrillos, vidrio y metal dio comienzo en la antigüedad y ha continuado hasta el presente. 
Las técnicas básicas de esmaltado sobre metal aparecieron en el siglo XVI. 
Con posterioridad estas técnicas han sufrido modificaciones, sin embargo, no ha aparecido ninguna nueva.








 PERIODOS ANTIGUO Y BIZANTINO

 En el antiguo Egipto y Mesopotamia se utilizó el esmalte cloisonné con vidrio tallado para decorar joyas como sustituto de gemas. 
Los primeros objetos esmaltados, que datan aproximadamente del siglo XIII a.C., son piezas de cloisonné azules y verdes de la cultura micénica, de Creta y de la península griega. 







Después, los persas, griegos y romanos realizaron algunos trabajos con esmalte alveolado y champlevé sobre joyas. 
Estas técnicas eran también conocidas por los pueblos nómadas de las estepas asiáticas, quienes con toda posibilidad las transmitieron a los celtas y a otros europeos. 
El esmalte celta era con toda probabilidad de color rojo y se aplicaba con la técnica del champlevé a vasijas de bronce y joyas. 
El esmalte cloisonné alcanzó su máximo desarrollo durante el Imperio bizantino.







Existía ya durante el reinado de Justiniano I en el siglo VI, sin embargo, pocos ejemplos sobrevivieron a la iconoclasia del siglo VIII, cuando se destruyeron muchas obras de arte. 
La mayor parte de las piezas que aún hoy día existen datan de la edad de oro del arte bizantino de los siglos X y XI. 
Se aplicaron esmaltes de colores a objetos religiosos tales como cubiertas de libros, relicarios, báculos, cálices y crucifijos. 
La base solía ser de oro con figuras simples de colores en un estilo hierático y sobrio. 
Entre los magníficos ejemplos se encuentra la Pala d'Oro, retablo de la catedral de San Marcos de Venecia, cuyo fondo de oro está cuajado de pedrería y placas esmaltadas en oro y plata.








OCCIDENTE

 Durante la edad media la tradición celta del esmalte champlevé fue continuada por los irlandeses, que forjaron bellos y estilizados objetos para las iglesias. 
En el continente, durante el periodo carolingio, se fabricaron algunos pequeños objetos de oro decorados con esmalte cloisonné. 







En el siglo XII, durante el periodo románico, florecieron importantes escuelas de esmaltado champlevé en Colonia y otras ciudades germanas del río Rin y en la localidad de Lieja en el río Mosa. Los artistas que trabajaron el cobre dorado produjeron cubiertas de libros, relicarios, crucifijos y otros objetos religiosos y seglares.



 



Los motivos eran por lo general religiosos, de estilo monumental, y los colores solían ser verdes, azules y blancos sobre bases de oro. 
Ejemplos notables son el frontal del púlpito de Klosterneuburg (1181) y el relicario de Santa María (1205), en la catedral de Tournai, ambos del esmaltista y orfebre flamenco Nicolás de Verdún.








A finales del siglo XII, Limoges, en Francia, reemplazó a las zonas del Rin y del Mosa como centro del arte del esmaltado, y continuó siendo el núcleo principal durante los periodos gótico y renacentista hasta el siglo XVII.



Behind the scenes - Isharya earring with enamel backing inspired by meenakari jewelry



Los primeros esmaltes de Limoges eran de tipo campeado con influencia de los estilos del Rin y del Mosa. 



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En el siglo XV, los artistas de Limoges pintaron retratos y escenas sobre esmalte con un estilo naturalista. 



chartreuse jaali isharya filigree hoop earring



En España, donde tuvieron un gran éxito estas piezas, se conservan tres magníficos retablos de orfebrería limosina: el de San Miguel in Excelsis (Navarra), el del Museo Arqueológico Provincial de Burgos y el de la catedral de Orense. 
Otras obras importantes que se conservan son la estatua yacente del obispo Mauricio (en la catedral de Burgos) y la Virgen de la Vega (en la catedral de Salamanca). 







Otros centros de este arte durante el periodo gótico fueron varias ciudades italianas y París. 
En ellas, los artistas del esmalte desarrollaron la técnica del basse taille, que se aprecia, por ejemplo, en la pieza más antigua que se conserva realizada con este procedimiento, un cáliz firmado por Guccio di Mannaia entre 1288 y 1292 (Asís, Italia). 







También descubrieron la técnica del esmalte limón, representada en una copa de plata esmaltada. 
En el siglo XVIII el esmaltado se redujo a un arte decorativo de poca importancia. 
Se hicieron sobre todo populares las escenas pintadas o impresas con motivos florales sobre cajas de cobre esmaltadas en blanco y frascos de perfume realizados en Batter-Sea y Bilston, Inglaterra. 







El esmaltado resurgió en el siglo XX, en parte debido a la mejor calidad de los colores, el uso de metales más puros y hornos más eficientes. 
El esmalte escandinavo adoptó el sistema monocromo brillante aplicado a la joyería de plata o a los objetos artesanales de acero inoxidable. 







Los artistas profesionales y aficionados de muchos países fabricaron objetos de esmalte pintados que iban desde joyas de cobre a pequeña escala hasta planchas de acero para murales de gran tamaño.


 ORIENTE 

Las técnicas de esmalte fueron llevadas a la India, probablemente desde Europa, a través de Persia (hoy Irán). 







El esmalte campeado llegó a la India en siglo XVI y el pintado en el XIX. 
El de cloisonné se llevó a la China desde Constantinopla durante el XIII por los mongoles y los árabes, cuando China estaba bajo el dominio mongol. 
Presentaba una extraordinaria calidad durante las dinastías Ming y las primeras Qing (siglos XIV-XVIII). Se utilizó en vasijas de bronce, recipientes, candelabros y otros objetos, religiosos o no. 







Los esmaltes pintados, introducidos por los europeos en el siglo XVII, se utilizaron sobre todo para decorar artículos para la exportación. 
Los artistas japoneses trabajaron el cloisonné en el periodo Asuka (siglos VI-VIII). 
Durante los siglos XIX y XX emplearon el cloisonné y otras técnicas en artículos destinados a la exportación. 






TÉCNICA

En el proceso de fabricación de esmalte, los ingredientes tienen al principio la forma de terrones o pastillas que más tarde se reducen a un polvo fino. 
Éste, seco o mezclado con agua o aceite, se aplica a mano sobre la superficie a recubrir. 
El objeto esmaltado se cuece entonces en un horno hasta que el esmalte se funde sobre la superficie. 







Para asegurarse la uniformidad del esmalte es necesaria una temperatura constante, por lo general de 1.000 ºC. 
Los procedimientos para esmaltar son cinco: el campeado (champlevé), el alveolado (cloisonné), el esmalte sobre relieve o translúcido (basse taille), el esmalte limón y el esmalte pintado.






1. ESMALTE CAMPEADO, EXCAVADO, VACIADO O CHAMPLEVÉ

Para realizar este procedimiento se trazan sobre la superficie del metal, casi siempre cobre, una serie de surcos que, a continuación, se rellenan con esmalte pulverizado. 







Después de cocer la pieza se rebaja el esmalte hasta igualarlo con el metal y, por último, se pule el conjunto con polvos de azafrán y pintura de joyero.

2. ESMALTE ALVEOLADO, TABICADO O CLOISONNÉ


En el proceso del cloisonné se montan sobre la superficie de metal unas diminutas divisiones o cloisons, que consisten en delgadas tiras metálicas. 







Pueden formar un dibujo y se fijan a la pieza por soldadura o por el mismo esmalte. Las divisiones o huecos se rellenan con esmalte pulverizado y el proceso siguiente es idéntico al empleado para el campeado. 
La técnica del cloisonné se suele aplicar a la plata, aunque también se utilizan como bases el oro y el cobre.

3.ESMALTE SOBRE RELIEVE, TRANSLÚCIDO O BASSE TAILLE

El proceso del basse taille es un tipo de campeado pero aplicado a la plata o al oro. 







El metal se graba o martillea a diferente profundidad según el diseño que se quiere conseguir. 
Los surcos se rellenan de esmalte translúcido, a través del cual se puede ver el diseño.

4.EL ESMALTE LIMÓN

El esmalte limón se asemeja al alveolado y se diferencia de él en que las divisiones se sueldan entre sí en lugar de hacerlo a la base metálica, la cual se retira después de la cocción. 







La capa de esmalte translúcido que queda produce un efecto como de vidriera. 
El esmalte fenestrado es especialmente frágil debido a que carece de base metálica. 
Sólo unos pocos ejemplos de los esmaltes de este tipo se conservan hoy día.

5. ESMALTE PINTADO

Los esmaltes pintados, parecidos a pequeños óleos, consisten tradicionalmente en una placa metálica que se recubre con una capa de esmalte blanco, que más tarde se cuece. 







El dibujo, realizado con esmaltes de colores, se aplica sobre la base blanca. 
Se requiere una cocción separada para cada pigmento, ya que cada uno funde a una temperatura diferente. 







En un principio, los colores se aplicaban pintándolos, pero hoy día se pulverizan, rocían o tamizan. 
El esmalte en polvo mezclado con aceite se utiliza para pintar retratos en miniatura, decorar esferas de relojes o para pequeños objetos, tales como tabaqueras que han sido ya recubiertas con esmalte blanco.







Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay