viernes, 3 de abril de 2015

JOYERÍA EN PLATA EN LA ANTIGUA CHINA




China tiene mil trecientos millones de habitantes; de estos, el 92% pertenece a la población china Han, mientras que el restante 8% está dividido en hasta 55 grupos étnicos distintos por origen, cultura, tradición e idioma.


 


Hablar por lo tanto de joyas chinas es un generalizar forzoso y en el que se hace necesario un análisis especifico de las distintas poblaciones menores.


 


Este trabajo es importante sobretodo porque para estas poblaciones las joyas son parte integrante de su costumbre tradicional y son protagonistas en las fiestas y ceremonias. 





No es casual que en los billetes de 1 yuan y de 5 jiao aparecen reproducidas mujeres de perfil llevando su traje popular con sus respectivas joyas, las mismas que encontramos todavía hoy día en la realidad.





Desde milenios las poblaciones Miao, Dong, Shuni, Yi, Li y Yao viven de la agricultura y se mueven por el interior del territorio de Asia en búsqueda de tierra fértil.





Solo a lo largo del siglo XIX se han vuelto sedentarios, concentrándose sobretodo en la parte sur occidental de China, y han sido estudiados y catalogados por parte del gobierno chino. 





De hecho, algunos tienen una lengua muy antigua y un alfabeto con pictogramas milenarios, otras no tenían tradición escrita sino solo oral y quizás el código de su lenguaje ha llevado, en la mitad del siglo XX, a realizar múltiples alfabetos pictográficos y silábicos, a veces hasta latinos.





Mientras que en la población mayoritaria, los Han, los materiales preferidos para decoración son el jade, el oro, la seda y el marfil, para las poblaciones menores el gran protagonista es la plata.





Las familias más ricas pueden permitirse joyas complejas y muy pesadas en plata, mientras que las clases menos ricas se conforman con aleaciones metálicas mixtas de color blanco que simulan la plata. 





Una de estas aleaciones es la alpaca, mezcla de cobre, estaño y níquel inventada justo en China pero usada también en Europa para realizar cubiertos y utensilios y a veces llamada " plata alemana".





Tanto los hombres como las mujeres llevan encima cotidianamente joyas y decoraciones en plata, pero es en los días de fiesta cuando los muestran todos en su mayor esplendor.





Las joyas masculinas son en su mayoría grandes brazaletes, cadenas, decoraciones en forma de botón para aplicar a los sombreros y demás tocados, a los trajes y cinturones, mientras las joyas femeninas son ciertamente más elaboradas y imponentes, usadas para adornar los maravillosos peinados, los vestidos, las orejas, el cuello, las sienes y los brazos. 





Los collares son a menudo rígidos, de forma circular o semicircular, y a veces de dimensiones muy importantes. 
A menudo las mujeres llevan encima un colgante por atrás con forma espiral o con facetas poliédricas.





Otra diferencia entre la tradición orfebre Han y la de las poblaciones menores es que los primeros tienen una fuerte reticencia a agujerearse el cuerpo porque piensan que es un regalo de Dios que hay que custodiar y respetar; mientras los otros llevan también pendientes muy elaborados de gancho a veces muy pesados, más de 700 gr por par.





También los collares pueden ser muy pesados, llegando a los 5 kg cada uno, a veces las mujeres más pudientes llevan puesto, en las fiestas tradicionales, hasta 15 kg de joyas.





La grandeza, la belleza y la cantidad de joyas en plata representa muy abiertamente el estatus no solamente de la mujer que las lleva, no también de su familia y por eso casi siempre los padres regalan a las hijas para su ajuar joyas en plata que pueden llegar a costar el equivalente a un año de trabajo.





En la provincia de Guizhou, en el sur oeste de China, los plateros son muy numerosos, pero comparten el trabajo artesanal con el trabajo en el campo según la estación del año.





Muchos han aprendido el oficio de su padre y de su abuelo y algunos son empleados por el estado cuando su trabajo agrícola se lo permite.





La plata la vende anualmente el gobierno a los plateros de estas poblaciones, hasta los pueblos más remotos de China, en cantidad preestablecida.





No existe el troquelado obligatorio como para las platas occidentales, pero a veces aparecen los punzones con el nombre del platero y también del comprador.





En muchos pueblos las técnicas orfebres son muy rudimentarias: el forjado del metal se realiza a mano usando hornos artesanales así como lo son los fuelles y otras herramientas, además, cada platero realiza con sus manos el hilo de plata y prepara él mismo los moldes en plomo que sirven para fundir el metal y realizar plaquetas y pendientes. 





Este aspecto hace que cada joya sea una pieza única e identifica la capacidad manual del artesano y el gusto y la riqueza del comprador.





La mayor parte de las joyas están realizadas trabajando el hilo de metal de varios espesores, en sección circular o con forma de paralelepípedo, retorcido y trenzado para crear juegos de luz a veces de gran encanto y belleza. 





La fusión se practica a menudo para realizar pendientes con forma geométrica o tiras decoradas en bajorrelieve. 
Raramente se trabaja la placa tallada o cincelada y eso hace que el peso del metal crezca espectacularmente.





La técnica ornamental más usada es el grabado y se realiza sobre toda la superficie haciendo que el objeto a menudo cobre vida ya que se realiza a mano con buril.





Las decoraciones están ligadas a los mitos transmitidos por las distintas poblaciones y que hacen referencia a su cotidianidad, algunos elementos comunes son el dragón símbolo positivo con forma cambiante según la cultura donde se encuentra, pero también la mariposa, el pez, poderoso símbolo de prosperidad y fecundidad, el búfalo de agua y sus cuernos, que a menudo encontramos en los grandes tocados femeninos, las flores estilizadas del loto. 





Entre los animales simbólicos que pertenecen también a la cultura Han encontramos el fénix y el león, mientras que como símbolos religiosos encontramos el buda y el dao con los símbolos del Yin y del Yang.





Por desgracia es muy difícil encontrar joyas chinas en plata de manufactura antigua porque durante la revolución industrial, entre 1966 a 1976, estaba prohibido llevar joyas y las que existían se fundieron. 





Con el final de la revolución las joyas pudieron ser producidas de nuevo y los nuevos tiempos hicieron que las comunicaciones y los intercambios fuesen mucho más fáciles, de esta forma las distintas minorías étnicas han compartido muchos elementos figurativos haciendo más difícil, aún hoy día, crear una clasificación segura y distintiva.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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