sábado, 13 de junio de 2015

LA HISTORIA DE LA JOYERÍA




Desde la prehistoria el diseño de joyas estaba determinado por las modas de la época y el lugar donde se producían, es así como aquellos collares de conchas y dientes de el inicio de nuestra civilización no se confunden con las magnificas joyas del antiguo Egipto, la orfebrería persa o la joyería grecorromana.





Para el Medioevo, la orfebrería se consolida como un arte junto a la arquitectura y otras, enriquecida constantemente con los elementos de la antigüedad, la joyería de esta época se traslada más al ámbito de lo litúrgico y la realeza, porque son ellos quienes ahora dictan las directrices del diseño, apareciendo con ello imágenes religiosas y ajuares llenos de pedrería o esmalte de todos los colores.





En el continente americano surgen grandes civilizaciones que tienen sus propios gustos enriquecidas naturalmente con gemas de la región: turquesa, jade, crisocola y amatista en norte, centro y sur América. 





Algunas tribus llegaron a desarrollar sus propios gustos alejados de imperios como la llamada cultura Chiriquí que nos sorprenden con su abstracción cargado de simbolismo mágico religioso.





Es la época en que la joyería de la India, la más rica y exuberante de Asia, llega a ser como la conocemos actualmente, multicolor, extravagante y llena de formas vegetales estilizados con la que prácticamente se visten de cabeza a los pies. 





Los sólidos anillos árabes con grandes gemas duras en su centro con bajo relieves, nos recuerdan a esos sellos de oro o piedra de la antigüedad y que hoy en día siguen siendo populares en todo el mundo. 





China produce por estos tiempos sus más apreciados jades imperiales, de uso principalmente ceremonial y de diseños muy elegantes y sofisticados como las joyas de metal.





El renacimiento completa de seres míticos a la joyería europea, que sigue siendo colorida por el uso del esmalte y gemas, pero nos anuncia con su riqueza de motivos la llegada del barroco donde el diamante empieza a desempeñar el rol que tiene actualmente y el diseño de joyas sobrecargado de formas vegetales y animales representados generalmente de forma figurativa.





Así, de los tritones y sirenas en oro esmaltado o con cuerpo de perla barroca del renacimiento, pasamos a las hojarasca y querubines del barroco, todo esto, claro está, en el continente europeo.





Llega entonces el clasicismo y el neoclásico, donde varios imperios europeos como el inglés y el francés dejaron sus huellas con estilos como el isabelino en el primer caso y el Luis XV y napoleónico en el segundo caso.





Estos estilos posteriormente, llegaron a influenciar lo que es hoy en día la joyería industrial, el diseño de multitudes de empresas productoras de joyas de todo el mundo ayudados con los modernos procesos de diseño y producción de joyas: sofware, impresoras 3D, entre otros.





Se produce una mezcla de estilo convirtiéndose en uno de los más bellos de toda la historia, el Art Nouveau, lleno de motivos vegetales, animales la figura humana presentada aquí con rostros y cuerpos de musas y hadas.





Con el Art Deco la joyería vuelve al neoclásico con elementos y detalles de la antigüedad egipcios, debidos a los descubrimientos arqueológicos, así todo ello se hace más geométrico. 





Aquí surge prácticamente lo que conocemos actualmente como joyería industrial o comercial más vendida en todo el Mundo de hoy por los grandes almacenes y algunas casa joyeras de renombre.





Es la época en la que las grandes firmas joyeras del momento se consolidan. 
La joyería no fue ajena a los movimientos artísticos que se dieron en la segunda mitad del siglo XX, artistas como Salvador Dalí y Alexander Calder diseñan y producen joyas basados en sus respectivos estilos o movimientos artísticos.





Para el siglo XXI cobra importancia la joyería de autor que proporciona mezclas de estilos, materiales y técnicas, ayudados con las herramientas tecnológicas de nuestros tiempos así como de las clásicas. 





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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