martes, 16 de junio de 2015

UN POCO MAS DE HISTORIA JOYERA




Paleolítico: El Hombre de las cavernas.


La historia de la joyería podría ubicarse en los albores de la humanidad, a saber hace 3 a 4 millones según hallazgos recientes en África y luego cuando el hombre habitaba en cuevas para buscar abrigo y cazaba con hachas de pedernal desconchado a golpes, renos, mamuts, bisontes, y se pintaba el cuerpo de colores.







Pero el periodo del que tenemos pruebas de ello, dónde se desarrolló la joyería no sólo como adorno personal, sino además como en casi todos los sentidos por la que la seguimos usando hoy en día, es sin duda el Paleolítico iniciado hace 50.000 años y que terminó con la última era glacial, 11000 años atrás.



Muestra del arte primitivo elaborado por indígenas amazónicos modernos. 

Diente de jabalí decorado con tejido de caña de buriti e hilo de algodón de color negro (izquierda), cuentos tubulares de espinas de puerco espín atados sobre caña de buriti con hilo de algodón (centro) y cuentos tubulares en caña de buriti atada con hilo de algodón (derecha)


En este periodo se elaboraron colgantes y collares con las materias primas que el medio ambiente proporcionaba, en especial aquellos productos de la caza de animales como colmillos, dientes, astas y huesos, los cuales se convertían en un recordatorio de su valentía y les proporcionaba cierto lugar en su caverna. 






Estos materiales llegaron a ser grabados con figuras abstractas así como de animales de forma realista.


Pez tallado en nácar, moderno, que nos ilustra el trabajo de esta época.


Además de los materiales antes mencionados, también se utilizó en la elaboración de joyas, conchas, muy probablemente semillas y plumas, pero por su naturaleza orgánica y poco durable no quedan ejemplares de las mismas. 






El hombre de la prehistoria ensartaba sus collares con fibras naturales como las barbas de ballena, tendones de animales, cuero y algunas fibras vegetales.


No es de sorprendernos que objetos como las conchas llamaran la atención de los hombres primitivos.


Apreciados por ser un importante alimento de gran valor nutricional, los moluscos tienen un lugar importante alrededor del mundo en la producción de joyas prehistóricas así como modernas, tanto para las comunidades humanas asentadas en las costas como en las de tierra adentro.






Neolítico: El Hombre agricultor.

Este periodo se extiende más o menos del año 11.000 hasta el 5.000 antes de nuestra era y está marcada por el desarrollo de la agricultura y el asentamiento de los humanos hasta el momento nómadas en grupos sedimentarios y finaliza con el descubrimiento del bronce. 






Esta época viene a complementar y cerrar unos de los primeros capítulos de la evolución humana. 
Es precisamente en este ámbito sedentario que se consolida nuestra historia, se crean las condiciones para el desarrollo de la artesanía y el comercio.



Talla de hueso con figuras zoomórficas, tres elefantes, proveniente de la India moderna pero que nos ilustra a cerca de las joyas elaboradas en la prehistoria.


En este periodo se observa la presencia, en los más modestos ajuares o monumentales construcciones arquitectónicas, de los primeros ídolos de carácter mágico funerario. 






La industria del hueso y de asta de ciervo mantuvo su auge, produciendo gran cantidad de objetos de uso y formas variadas, de carácter ornamental y de adorno personal.





Las mujeres prehistóricas tenían pasión por la moda. 
Si las figuritas halladas en antiguos yacimientos europeos son una guía, la mujer vistió de una magnífica manera hace 7.500 años.



Asta de ciervo, materia prima muy apreciada en este periodo.


Hay que anotar que todo lo dicho anteriormente se aplica prácticamente al continente europeo y de forma arriesgada a África, a pesar de los descubrimientos recientes del llamado arte mueble en el continente americano que datan del fin de este periodo histórico.






Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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