viernes, 30 de octubre de 2015

PROFESIONES JOYERAS - LA GLIPTICA




El término glíptica deriva de la palabra griega “glifo” que significa esculpir.





Se conoce como glíptica el arte de realizar grabados en general y de gemas o piedras duras en particular, por ejemplo todas las variedades del cuarzo, del topacio y de los corindones el rubí y zafiro, incluye acuñaciones de monedas y medallas.





Bajo esta denominación se engloban dos técnicas distintas: el intaglio y el camafeo.





Historia

La glíptica tiene sus orígenes en el séptimo milenio antes de Cristo cuando los babilonios grabaron imágenes en piedras blandas, como la serpentina y la turquesa, para utilizarlas como amuletos.





Alrededor del año 2000 a.C., los egipcios construyeron joyas muy rudimentarias con piedras grabadas y colocadas en anillos. 
Más tarde tallaron el cuarzo y piedras preciosas más duras, como el rubí o el zafiro con figuras de animales como los conocidos escarabajos de Egipto y las representaciones de dioses que también usaban como collares, con el paso del tiempo los motivos grabados ganaron en complejidad.





Tanto en la Grecia clásica como en Roma se fabricaban camafeos que reproducían retratos de altos dignatarios y de poetas, escenas mitológicas y motivos relacionados con la astrología. 





Entre los grabadores que han destacado, cuyos nombres figuran en las gemas están: Atenades, Frigilo, Dexamero, Pérgamo, Onasta, Licomedes, Filón, Onesas, Nicandro y Pirgoteles.





El más importante de los camafeos que data de la época de los Ptolomeos, es uno que figura en el Museo Hermitage de San Petersburgo, conocido antes por el nombre de Camafeo Gonzaga, por haber pertenecido a los Duques de Mantua y regalado en 1814 por la Emperatriz Josefina al Emperador de Rusia Alejandro I.





También en China bajo la Dinastía Zhou, I milenio a.C., se tallan piezas en jade.





En el 900 d.C los caballeros empezaron a usar su escudo de armas para sellar documentos oficiales. 
El anillo con sello se convirtió así en un símbolo que distinguía a todos aquellos que podían lucir el escudo de armas de su familia.





En el Renacimiento, siglos XV a XVII, se recuperó la tradición de las gemas grabadas con motivos de la antigüedad. 
París se convirtió en el centro de este arte que volvía a florecer también en Italia volvieron a resurgir en el siglo XVI auspiciados por los Medicci.





En la ciudad alemana de Idar, célebre por sus minas de piedras preciosas, fueron cobrando auge las gemas talladas y llegaron a hacerse famosos los lapidarios que contribuyeron a que se recuperaran esplendores pasados hasta finales del siglo XIX, de la representación de escenas se pasó a la de símbolos y comenzaron a utilizarse como sellos de identificación reales.





Actualmente, Idar-Oberstein sigue siendo el centro más importante de talla de piedras preciosas de Europa.





Técnicas

La glíptica comprende dos técnicas distintas: el intaglio y el camafeo.





El intaglio o entalladura, palabra italiana, en castellano entalle, es tallar el motivo profundizando en la piedra, es el grabado en el que el dibujo se realiza mediante un vaciado desde la superficie de referencia hacia el interior de la piedra simulando un negativo con el objetivo de generar una imagen en positivo al apretar sobre una masa blanca.





El camafeo (originario del latín de la palabra camahutus y camaeus, que significa gema piedra del anillo, en el que la figura se talla en relieve que sobresale del plano de referencia hacia el exterior de la piedra. 





Se puede definir camafeo como una figura grabada de relieve en piedra preciosa cuyo fondo es regularmente más oscuro que el motivo grabado.





Actualmente las ágatas para labrar camafeos se extraen de Sicilia, Schlottwitz (Sajonia), de Islandia y en California, México, Uruguay y Chile.





Las técnicas y piedras utilizadas no han cambiado mucho con el paso del tiempo. Utilizando ágatas coloreadas en capas, es necesario ir desgastando adecuadamente la capa superior, generalmente más clara, de modo que vaya apareciendo por transparencia la capa inferior más oscura, obteniéndose con ello claroscuros de gran efecto.





Para el labrado de piedras, del cincel se ha pasado a herramientas eléctricas que usan polvo de diamante como abrasivo. 
Tras el grabado se pulen adecuadamente las superficies por métodos más o menos automatizados.





Actualmente se graba cualquier clase de piedra aunque predomina el ágata, variedad de cuarzo, por ser piedras que ofrecen al artista una variedad de tonalidades que son adecuadas para esculpir camafeos, se utiliza también ópalo, jaspe, malaquita, esmeralda, marfil, lava volcánica, dobletes así como gemas más valiosas como rubíes y diamantes.





Las piedras antiguas se clasifican con nombres especiales sacados de alguna particularidad de su forma o de la naturaleza de los asuntos representados en ellas. 





Se llaman:
.- Caprichos, aquéllas cuyas figuras se agrupan cómicamente.





.- Quimeras, las que tienen objetos de pura invención, resultado del conjunto de partes de distintos animales
.- Astríferas, las de los astros
.- Escarabeos las análogas egipcias que son consideradas como las más antiguas





Se conocen también otras piedras grabadas que contiene los símbolos del culto de ciertas sectas gnósticas. 





Estas piedras se llamaban abraxas, según la palabra en letras griegas que se lee en todas ellas y según otros, piedras basilidianas, nombre que reciben por creerlas simbólicas de la secta de Basilides.





La glíptica casi desapareció después del Imperio romano pero volvió a reaparecer en el siglo XV en Italia. 





Dos artistas eminentes la cultivaron en Milán: Juan y Dominico más conocidos por Juan el de las Cornalinas y Dominico el de los Camafeos. 





Este arte fue importado en Francia por Mateo del Vassaro que fue a París siguiendo a Francisco I. 





Son notables las colecciones de Londres, Múnich, Viena y París y se encuentran datos interesantísimos sobre esta materia en las obras de Vettori, Ratter, Millín y Mariette.





Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay

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